lunes, 8 de junio de 2020

MIGUEL VARGAS PRESIDENTE DEL PRD Y CANCILLER DE LA REPUBLICA, UN HOMBRE EXCEPCIONAL, UN POLITICO MARCADO POR LA PRUDENCIA


COORDINACION INTERNACIONAL DE COMUNICACIONES EN REDES E INFORMATICA FEDERAL


Cortesia del blog Educativo de Noticias del Lic Enildo Rodriguez Nunez MBA PhDP







Miguel Vargas, un político marcado por la prudencia


Publicado por Fuentes externas 


Por Fernando Peña
Para triunfar se requiere moverse con prudencia, estar atentos a las segundas intenciones, no mostrar el propio juego y ganar la voluntad de los demás.
Ejercer el liderazgo y la política como creación, sentido de comunidad, prudencia, tener el sentido histórico, de la trascendencia del poder.
Muchos se equivocaron con Miguel Vargas, creyeron que su silencio, el no develar su táctica y planes dentro del PRD, el ponerse por encima de las pasiones y deseos, era debilidad, y se equivocaron.
El norte era claro, hacer del PRD un instrumento de disciplina acorde a los tiempos, un quehacer político diferente, una tarea no fácil, que implicaba todos los riesgos, el gran líder del partido blanco, José Francisco Pena Gómez no pudo lograrlo, lo intentó, pero sucumbió ante los grupos y líderes, que, a su alrededor, dominaban al partido.
Miguel conocía al PRD, posee secretos hondos de esa cúpula, que de una u otra manera, llevaron a la desaparición física del más grande líder de masas de todos los tiempos.
Él, asumió el compromiso de adecentar al PRD, de adecuarlo, en ese objetivo histórico lo han sanitizado, degradado, todas las vilezas la han usado, sabía de los riesgos, lo asumió con determinación y coraje.
Él, sacó al PRD de esa prehistoria que vivió durante décadas, del conchoprimismo.
En su obsesión contra Miguel Vargas, sus adversarios desvirtuaron sus palabras; le amenazaron, se inventaron todas clase de mentiras de injuria, de calumnia.
Él actuó de forma cuidadosa, sin injuriar, ni calumniar a nadie, siempre atento a que las cosas que vas a hacer, no debes decirlas; las cosas que digas, no debes intentar hacerlas, pues tus contrarios estarán ya prevenidos. Y le ganó todas las batallas…
Formaron un nuevo partido, PRM, se llevaron cientos y cientos de militantes y dirigentes y confundieron a gran parte de las masas perredeistas.
Hoy, el PRD está en un tránsito nuevo, apegado a la concertación y acuerdos políticos electorales con el PLD y demás organizaciones.
Sigue su línea de nuevos adeptos y crecimiento.
Creo firmemente que no perecerá, su historia está señada en la vida política nacional, en cada familia dominicana, en cada devenir de la política dominicana.
Muchos perredeistas ven, pero no han abierto los ojos, aun no abren los ojos ante lo que Miguel Vargas y Peña Gómez querían hacer del PRD, un partido nuevo, disciplinado, acorde a los nuevos tiempos.
Algunos, miran y no ven, y son ciegos porque no quieren que sea cierto lo que miran. Son sordos para oír, y no abren los ojos para ver.
Lamentablemente hay hombres que comienzan a observar cuando han perdido la oportunidad de ganar con ello.
Quien no tiene conciencia de lo que está pasando, es muy difícil que tenga voluntad de hacer algo.
Pero la política trabaja con el tiempo, y el tiempo pone todo en su lugar y la verdad flota como el corcho.
Miguel Vargas y el PRD van haciendo seguidores que comparten, coinciden, comulgan en objetivos de hacer de la política una acción de concertación, de diálogo y no de grandes contradicciones ni de odio.
No lidera quien quiere, sino quien sabe hacerlo y lo hace de forma natural, sin odio no rencores.
Liderazgo es reconocimiento, prestigio, realizaciones, pulcritud en el manejo de la cosa pública, y a Miguel Vargas le sobran esas cualidades, demostrado en su hoja de vida y ejercicio público y privado.
Cierto, el líder no nace, se hace. El liderazgo no es una característica que figure en el genoma humano.
Hay personas más carismáticas que otras, pero el liderazgo se aprende, se entrena, se desarrolla.
Miguel Vargas es un líder de prudencia, “silencioso”, que habla lo justo, pero su criterio es determinante para muchas personas.
Miguel se relaciona en su liderazgo con colaboradores, ciudadanos, dirigentes… desde una actitud de ayuda, generoso, porque él sabe que el liderazgo es un ejercicio de generosidad.
No puede ser líder quien persigue su interés, quien busca su beneficio única y exclusivamente.
Sabe ponerse en la piel de los demás, sabe cómo piensan, por qué piensan así, sabe cómo sienten, conecta con el pensamiento y el sentimiento de los demás, se muestra a los otros correcto, no se coloca por encima del bien y del mal.
Miguel Vargas transmite tranquilidad, desde el respeto y la seriedad del momento, se mueve con honestidad, desde el rigor y nunca persigue su interés personal, asume responsabilidades, no señala culpables, ayuda, busca soluciones

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