Coronel Francisco Alberto Caamaño Deno
Caamaño Deno caminando por la ciudad Colonial de Santo Domingo, Republica Dominicana
Cortesia del blog educativo de noticias del
Lic Enildo E Rodriguez Nunez MBA PhDP
Asesor Educativo Consultor de Marketing Politico
Reflexión Peñagomista en Honor al
Coronel Francisco Alberto Caamaño Deno.
Presidente de la Republica Dominicana
Mayo del 1965
Adiós Francis, Mártir de la Libertad:
Por Dr. Jose Francisco Pena Gomez
Solamente un día antes del desenlace final fije en una carta pública que sólo un milagro histórico podría impedir que tu quijotesca pero valiente empresa revolucionaria culminará en el holocausto, y cuando el periódico salió a la calle, ya tu martirio estaba consumado, y con él cumplida tu promesa de morir por la patria con las botas puestas.
Francis Caamaño, amigo mío, tu equivocado método de lucha, impidió que tus amigos pudieran hacer algo por ti y por eso teniendo a un pueblo te encontraste solo, completamente solo en la hora más triste de tu existencia cuándo desesperadamente precisabas de un auxilio, de un refuerzo, de un amparo o quizás de un cargador más para mantener a raya, a tus perseguidores.
Ahora que estás muerto y que tus botas andariegas no miden ya el espinazo de la montaña, solo puedo prometerte, amigo mío, luchar por la patria y por la gloria de tu nombre y de todos los que se fueron antes que tú galvanizados por el mismo ideal de justicia, mientras tanto solo me resta decirte, Adiós Francis, Mártir de la Libertad”.
José Francisco Peña Gómez
9 de febrero 1981.-
Galeria de fotos publicas de la epoca
“Adiós Francis, Mártir de la Libertad:
Solamente un día antes del desenlace final fije en una carta pública que sólo un milagro histórico podría impedir que tu quijotesca pero valiente empresa revolucionaria culminará en el holocausto, y cuando el periódico salió a la calle, ya tu martirio estaba consumado, y con él cumplida tu promesa de morir por la patria con las botas puestas.
Francis Caamaño, amigo mío, tu equivocado método de lucha, impidió que tus amigos pudieran hacer algo por ti y por eso teniendo a un pueblo te encontraste solo, completamente solo en la hora más triste de tu existencia cuándo desesperadamente precisabas de un auxilio, de un refuerzo, de un amparo o quizás de un cargador más para mantener a raya, a tus perseguidores.
Ahora que estás muerto y que tus botas andariegas no miden ya el espinazo de la montaña, solo puedo prometerte, amigo mío, luchar por la patria y por la gloria de tu nombre y de todos los que se fueron antes que tú galvanizados por el mismo ideal de justicia, mientras tanto solo me resta decirte, Adiós Francis, Mártir de la Libertad”.
José Francisco Peña Gómez
9 de febrero 1981.-





.jpg)













































