viernes, 6 de marzo de 2009

Analicemos las reflexiones que hizo Fidel Castro cuando conversaba con Leonel

REFLEXIONES DEL COMANDANTE
Mi encuentro con Leonel Fernández, el presidente de la RD
Fidel Castro / Tomado de CubaDebate - 3/6/2009





El presidente Leonel Fernández junto al líder cubano Fidel Castro en La Habana.

LA HABANA, CUBA.- Se produjo el pasado lunes 2 de marzo, a las 4 y 58 de la tarde. Lo conocí en República Dominicana cuando lo eligieron por primera vez como Presidente. Fue particularmente deferente conmigo. Habló de sus primeros esfuerzos por incrementar la capacidad de generar electricidad con mucho menos consumo de fuel oil, cuyos precios crecían rápidamente.
Nadie le regaló el cargo; llegó a él a través de una especie de selección natural en virtud de la cual ascendió políticamente a medida que los acontecimientos históricos se desarrollaban.
Hijo de una mujer dominicana que, como otros muchos compatriotas suyos, había emigrado a Estados Unidos, fue llevado en compañía de su hermano a la ciudad de Nueva York, donde aprendió a leer y escribir.
Tuvo la suerte de que la madre seguía de cerca los problemas de su patria, y le trasmitía opiniones y criterios revolucionarios que lo condicionaron para los nuevos tiempos que vivía el pueblo dominicano.
Por vías diferentes a las mías llegó a criterios propios, que determinaron su actitud ante situaciones que eran parecidas, y a la vez muy diferentes, a las que yo viví 23 años antes en Cuba, donde sin haber cumplido 6 años de edad, una joven maestra cubana, junto a dos hermanas, sin duda de extracción pequeño burguesa santiaguera, vivían en condiciones de bastante pobreza, después de estudiar, una medicina, otra magisterio y la tercera piano en una universidad de Haití, el país vecino más próximo a Cuba y a la patria de Leonel Fernández.
Me correspondió la dura experiencia del hambre, sin saber en qué consistía, confundiéndola con un feroz e inusitado apetito, en la Ciudad de Santiago, donde vi asombrado por primera vez una ciudad, y la maestra que atendía la escuela de Birán, en pleno machadato, no recibía salario seguro y sí una buena pensión de mi casa, persuadiendo a la familia de que me enviaran a Santiago.
Aprendí a sumar, restar y multiplicar, gracias al forro rojo de una libreta escolar, antes de leer y escribir. Comencé así a ejercitar la imaginación, pero me retrasaron dos años, que con esfuerzo, recuperé más tarde.
Tal vez de este modo se comprende mejor mi interés en conversar con Leonel a la luz de los tiempos actuales.
Conocí a Juan Bosch, historiador e ilustre personalidad dominicana en 1946, cuando no había cumplido aún 20 años, era estudiante del segundo año de la carrera de Derecho y líder de los estudiantes de esa Facultad, presidente por añadidura de la organización de solidaridad con la democracia dominicana, en la lucha de ese valiente pueblo contra la tiranía trujillista, erigida por las fuerzas norteamericanas que habían intervenido la isla en 1928.
Bosch y yo estábamos en el batallón Sandino, héroe nicaragu¨ense que luchó contra los interventores yankis y fue asesinado por esto, a raíz de otra intervención imperialista en aquel país centroamericano.
El prestigioso intelectual dominicano no era el jefe de aquella expedición.
La dirigían otros políticos dominicanos.
Casi todos actuando de buena fe, pero movidos por ideas e intereses de clase, incluso oligarcas y burgueses.
Lo peor es que en lo que se refiere a Cuba lo dirigía lo más corrompido del Partido Revolucionario Cubano (Auténtico), nombre hurtado al Partido Revolucionario Cubano creado por Martí para luchar por la independencia de Cuba y Puerto Rico, los dos últimos enclaves coloniales de España en América Latina a fines del siglo XIX.
Nadie entendía el confuso galimatías del Profesor de Fisiología Grau San Martín, heredero de la Revolución desatada por Antonio Guiteras Holmes, Ministro de Gobernación del Gobierno Revolucionario, que surgió tras el machadato, después de la caída del tirano en 1933.
El hambre inocente a la que ya me referí completaba el cuadro.
Cuando la Revolución triunfa el 1 de enero de 1959, Leonel por su parte había cumplido apenas 6 años.
Jiménez Moya, que junto a otros revolucionarios dominicanos aterrizó en las inmediaciones de la Sierra Maestra en un avión civil venezolano, conduciendo 150 fusiles semiautomáticos Garand que disparaban 9 cartuchos 30.06 por peine, y un fusil FAL que personalmente me envió el almirante Larrazábal, quien presidía el Gobierno Provisional venezolano, a la caída del dictador pro yanki Pérez Jiménez, se incorporó a nuestras fuerzas en unión de otros compatriotas suyos, cuando librábamos los últimos combates en la región oriental de Cuba.
En el cerco de un batallón enemigo de tropas especiales bien entrenadas, fue herido de gravedad. Atendido por nuestros médicos de campaña se recuperó y estuvo listo para la operación el 14 de junio en Santo Domingo, en el año 1959.
Ese día, a las 6 y 20 de la tarde, 56 combatientes dominicanos aterrizaron en el aeropuerto militar trujillista de Constanza, sin que les quedara otra alternativa a esa hora que hacerlo en ese punto y no en el sitio escogido.
Casi en su totalidad murieron después de heroica lucha.
Otros 169 llegaron por mar días después y corrieron la misma suerte.
La idea coordinada y elaborada por los propios combatientes no pudo instrumentarse. El adversario, como siempre, acudió a la tortura y el terror.
Es una historia que estaría por escribir.
La sangre común derramada en nuestras luchas por la independencia y en las décadas del 50 y el 60 unió para siempre a nuestros pueblos.
Ya triunfante la Revolución en Cuba, bajo el gobierno de Eisenhower, el país fue sometido a férreo bloqueo económico, una feroz campaña terrorista y atacado posteriormente por Girón, con tropas mercenarias cubanas.
El coronel Francisco Caamaño Deñó se subleva contra la jefatura militar trujillista en el año 1965 y exige el regreso de Juan Bosch, que había sido electo Presidente por el pueblo en diciembre de 1961. A él y sus oficiales y soldados se une un grupo de revolucionarios que se habían entrenado en Cuba.
El Congreso dominicano lo elige Presidente de ese país.
El gobierno imperialista de Estados Unidos, asustado por los acontecimientos, envía la 82 división aerotransportada y más de 40 mil hombres de la infantería de marina a ocupar la isla.
Caamaño mantuvo a raya aquellas poderosas fuerzas invasoras y los hostigó sin descanso, obligándolos a negociar.
Había jurado que no se rendiría jamás. Cuando aquéllos habían suscrito un acuerdo, con garantías que nunca cumplieron, el coronel Caamaño abandonó el territorio nacional y fue designado por el gobierno como agregado militar en Londres.
Pero no era hombre que se resignara a esa tarea. Quería regresar a Santo Domingo para luchar contra los que oprimían a su pueblo. Se dirigió a nosotros solicitando nuestra cooperación.
Tampoco deseábamos que entregara su vida en cualquier momento, habríamos deseado circunstancias más favorables, pero nuestra palabra era sagrada.
Vivió entre nosotros un tiempo, apoyado en la promesa de facilitarle el regreso con las armas en la mano tan pronto lo decidiera.
Guardaremos siempre como un gran honor la confianza que depositó en nuestro pueblo.
Es otra historia que está por escribir con todo el rigor necesario.
Sabía que Leonel, entre otras cosas, admiraba la cultura de nuestro pueblo.
Me permití por ello presentarle una página con 26 líneas que contiene una brevísima historia del poeta negro Gabriel de la Concepción Valdés, conocido como Plácido que, el 1 de Marzo de 2009 cumplió un aniversario más de su arresto, junto a otros de su raza. Se le acusó de conspirar en contra de los blancos y después de 4 meses de prisión fue fusilado el 29 de junio de 1844.
Tal era el concepto de justicia que el imperio español durante siglos aplicó en Quisqueya y en Cuba.
Yo había conocido, cuando cursaba el 6to. grado de primaria en el Colegio Dolores de los Jesuitas, la famosa Plegaria a Dios del genial poeta que siempre recordé.
Leonel lo leyó, con él estaba el compañero Esteban Lazo, Miembro del Buró Político, designado recientemente por el Partido para organizar el 200 aniversario del nacimiento del poeta, que se inicia dentro de 15 días.
Me alienta saber que nuestro pueblo podrá conocer la vida, el pensamiento y los versos insuperables de Plácido.
Donde la conversación con Leonel adquiere su mayor dimensión es cuando entra en el tema del costo de la actual crisis. A partir de ese instante, su mente no cesa un minuto de elaborar razonamientos, para expresar con cifras exactas cada uno de los capítulos principales del costo de la actual crisis.
Comienza por esclarecer la duda, casi universal, y la confusión entre el significado del billón inglés y el billón español.
Un billón inglés significa solamente 1000 millones.
Un billón en español significa para nosotros un millón de millones. En las notas y en las cifras de cables y artículos se crea una enorme confusión.
Por ello Leonel utiliza la palabra trillón, califica así al billón norteamericano.
Su significado exacto equivale al millón de millones.
Si desea señalar el PIB de Estados Unidos, que alcanza la cifra de casi 15 millones de millones, él lo expresa afirmando que el PIB de esa poderosa nación se aproxima a 15 trillones de dólares.
Formulada la aclaración, no se detiene un minuto en explicar a cuánto asciende lo gastado por Bush en la guerra de Iraq, añadido al déficit anual en el presupuesto de ese país, lo que calcula uno por uno, hasta el próximo 19 de marzo; le agrega de inmediato el plan de rescate de Bush; acto seguido suma el plan de rescate de Obama y así sucesivamente.
En este caso se limita a lo que la crisis cuesta en Estados Unidos. Comienza el cálculo de lo que a su vez cuesta a los países de Europa, primero a los de la eurozona, que son apoyados por el Banco Central europeo, después los de todos los países del Este Europeo y por último Gran Bretaña y Suecia.
Sin detenerse, Leonel pasa a revisar los costos en los países del resto del mundo.
Hace comparaciones entre el PIB de Estados Unidos y las demás naciones.
Los suma todos. Calcula los déficit planteados en cada una de ellas.
Pasa a calcular los préstamos que llevan a cabo los bancos para sostener la producción de cada una de las empresas productivas, las veces que prestan el dinero depositado en los bancos, las sumas del total de préstamos, generadores de derivados tóxicos, y el ascenso a cifras que equivalen a cientos de trillones de dólares.
La especulación financiera impera por doquier, afirma Leonel.
“En la especulación actúan personas que no producen.” “Alguien vende un petróleo que no produce y alguien compra un petróleo que no piensa consumir.” “Ocurre lo mismo con los alimentos.” “Así ocurre con todo.” La hipoteca se convierte en un título que se comercializa en el mercado, prosigue, sin que el dueño de la casa lo sepa. Puede perder su vivienda en virtud de una operación que se realiza en un país distante.
“El neoliberalismo se desmorona por sí mismo.” “Volver a los principios del keynesianismo no resuelve la crisis actual.” “Eso implica la búsqueda de nuevas ideas.” Leonel sabe que las cifras son abrumadoras, le preocupa la necesidad de que tales sumas sean comprendidas aunque parezcan absurdas y promete seguir suministrando datos.
Yo definiría la tesis de Leonel tal como él ve las cosas: el capitalismo es un sistema que suda toxinas venenosas por todos los poros.
Con la pasión con que su voz se es cucha, deduzco que los yankis maldecirán la aritmética que le enseñaron a Leonel en Nueva York, cuando aprendió a leer y escribir.
Por su parte, el poderoso órgano de las finanzas internacionales, The Wall Street Journal, publica el 2 de marzo un artículo de Tunku Varadarajan, afirmando que Nouriel Roubini, el gurú económico, sostiene firmemente que una intervención temporal es la mejor solución a la crisis financiera.
“Nouriel Roubini, siempre se viste de blanco y negro, lo conozco desde hace casi 2 años y lo he visto en distintas situaciones, camino a clase en la Escuela de Negocios Stern, de la Universidad de Nueva York, donde es profesor; tomando una copa de vino en su lobby, en el barrio de Tribeca, en Manhattan; en una conferencia académica, sentado sabiamente en la tarima; en una fiesta bohemia en el barrio de Greenwich Village a las 3 de la mañana.” “Siempre luce un traje negro con una camisa de lino blanca.” Roubini es dueño de la firma de consultoría Roubini Global Economics, ubicada en el centro de Nueva York.
Es en la actualidad la persona cuya opinión sobre la crisis es la más solicitada por los principales órganos de prensa de Estados Unidos.
“La idea de que el gobierno desembolse millones de millones de dólares para rescatar instituciones financieras y seguir gastando en activos incobrables no es atractiva, porque entonces el costo fiscal es mucho mayor, en lugar de ser visto como algo bolchevique, la nacionalización es vista como pragmática. Paradójicamente, la propuesta está más orientada al mercado, que la alternativa de los bancos zombis.” “Entonces, ¿será el nivel más alto del gobierno estadounidense receptivo a la idea de nacionalizar los bancos? ‘Creo que sí’, afirma Roubini sin dudar. ‘Personas como Lindsey Graham (el senador republicano de corte conservador) y Alan Greenspan (ex presidente de la reserva federal) ya le dieron una bendición explícita.
Eso de alguna forma protege a Obama’.” “Entonces, ¿cuál es exactamente la filosofía económica de Nouriel Roubini? ‘Creo en la economía de mercado’, afirma, con algo de énfasis. ‘Creo que la gente reacciona a los incentivos, que los incentivos son importantes, y que los precios reflejan la forma en que las cosas deberían ser distribuidas.
Pero también creo que las economías de mercado a veces tienen fallas de mercado, y, cuando se producen, hay cabida para una regulación prudente (no excesiva) del sistema financiero’.” Dos cosas en las que Greenspan se equivocó por completo fueron creer que, en primer lugar, el mercado se autorregula, y en segundo lugar, no hay fallas de mercado.
En dos palabras, para el periodista de The Wall Street Journal, Tunku Varadarajan y el eminente experto Nouriel Roubini, el sistema capitalista no puede funcionar sin el mercado, pero el mercado no puede dejar de regularse; por tanto, el Estado debe garantizar las dos cosas.
Comprendo la angustia de Leonel cuando medita seriamente sobre el costo de la crisis. La propia sociedad que ha impulsado al sistema capitalista desarrollado no sabe ahora cómo enfrentar el problema, y sus teorías más reconocidas lanzan ideas como las que acabamos de informar.
Con la mayor serenidad del mundo regresa a los problemas más concretos de Santo Domingo y va señalando cada una de las medidas que se propone tomar en los próximos años.
En este punto, su caballo de batalla son los fondos sociales. Enarbola con fuerza la idea de que en los fondos sociales de los países de América Latina los descuentos de los salarios reales de los trabajadores constituyen una fuente de capital que, manejado por el Estado, acumula recursos que no pierden valor, por cuanto éste crece cada año.
Invertidos en viviendas y otros servicios decisivos de la población, descontando una parte real del trabajo vivo que se invierte cada año en ellos, el valor de tales fondos crecería continuamente.
Observando el desarrollo del Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Desarrollo he apreciado en los primeros dos días un fuerte acento de los economistas de prestigio internacional reunidos en Cuba, que se pone en la búsqueda de una fuente de acumulación de capital al servicio de la sociedad con esperanza de liberar a ésta de las crisis que está padeciendo.
De repente, ante el cúmulo de teorías y soluciones salvadoras, vienen a mi mente otras realidades y me pregunto.
¿Podrá la ciencia dar una respuesta urgente al descongelamiento de los círculos polares Antártico y Ártico, que se está produciendo a ojos vista, y que la atmósfera alcanza los niveles de calor más altos en los últimos 700 mil años, algo que Naciones Unidas y otras prestigiosas instituciones conocen? Comprendo que tales cifras pueden desalentar a unos pocos, pero ¿no sería peor ignorarlas? Ahí sin embargo no concluyó la conversación con Leonel. Me dijo que viajaría a Santiago de Cuba para poner unas flores al pie de la lápida que guarda los restos de nuestro Héroe Nacional. Fue éste quien en Montecristi declaró que se iniciaba la batalla final contra el poder colonial español, para liberar a Cuba y Puerto Rico. Con él viajaba Máximo Gómez, quien nos enseñó y perfeccionó en los campos de Cuba las cargas al machete.
Martí en Dos Ríos lanzó la consigna que presidió las luchas futuras de nuestro pueblo contra el dominio imperialista en los países de América Latina.
Antes de despedirnos me dijo: “¿Sabes una cosa? No quiero marcharme de Cuba sin visitar el cuartel Moncada.” Yo ni siquiera había recordado aquella fortaleza en medio de tanta historia. No le hice muchos comentarios y le di las gracias por su deferencia. Quiso una foto de cámara digital. Se buscó una y se tomó la imagen. Cuando me dijo que no quería exponerse a que lo desmintieran, le respondí bromeando que nadie correría ese riesgo, porque sabían que yo podría montar en avión y aterrizar en un país vecino.
Así transcurrió agradablemente el tiempo. Mientras escribía estas líneas el miércoles 4, escuché las encendidas palabras de Manuel Zelaya, Presidente de Honduras, que asistió al Encuentro sobre Globalización y Desarrollo, y ayer había pronunciado un gran discurso en ese evento. Más encendidas todavía fueron sus palabras con que condenó el bloqueo a Cuba; su oratoria es impresionante. Lástima que se marche hoy sin saludarlo. Es la segunda vez que visita Cuba. ¿Pero qué hago, de dónde saco tiempo?

MI ENCUENTRO CON LEONEL FERNANDEZ, PRESIDENTE DE LA REP. DOMINICANA, ( Reflexiones del Comandante Fidel Castro)

Me he propuesto transcribir textualmente la reflexion que hizo el Comandante Fidel Castro sobre su conversacion con Leonel, porque reconoce muchas cosas generales sobre la Economia de Mercado y el sistema capitalista, incluso reconoce uno de los mayores Logros del Gobierno del Ing. Hipolito Mejia, de crear el fondo social de pensiones, lo cual fortalece la economia Dominicana y sirve para el desarrollo futuro de muchas areas, como vivienda, entre otros..... analicemos sus comentarios:


REFLEXIONES DEL COMANDANTE
Mi encuentro con Leonel Fernández, el presidente de la RD
Fidel Castro / Tomado de CubaDebate - 3/6/2009





El presidente Leonel Fernández junto al líder cubano Fidel Castro en La Habana.

LA HABANA, CUBA.- Se produjo el pasado lunes 2 de marzo, a las 4 y 58 de la tarde. Lo conocí en República Dominicana cuando lo eligieron por primera vez como Presidente. Fue particularmente deferente conmigo. Habló de sus primeros esfuerzos por incrementar la capacidad de generar electricidad con mucho menos consumo de fuel oil, cuyos precios crecían rápidamente.
Nadie le regaló el cargo; llegó a él a través de una especie de selección natural en virtud de la cual ascendió políticamente a medida que los acontecimientos históricos se desarrollaban.
Hijo de una mujer dominicana que, como otros muchos compatriotas suyos, había emigrado a Estados Unidos, fue llevado en compañía de su hermano a la ciudad de Nueva York, donde aprendió a leer y escribir.
Tuvo la suerte de que la madre seguía de cerca los problemas de su patria, y le trasmitía opiniones y criterios revolucionarios que lo condicionaron para los nuevos tiempos que vivía el pueblo dominicano.
Por vías diferentes a las mías llegó a criterios propios, que determinaron su actitud ante situaciones que eran parecidas, y a la vez muy diferentes, a las que yo viví 23 años antes en Cuba, donde sin haber cumplido 6 años de edad, una joven maestra cubana, junto a dos hermanas, sin duda de extracción pequeño burguesa santiaguera, vivían en condiciones de bastante pobreza, después de estudiar, una medicina, otra magisterio y la tercera piano en una universidad de Haití, el país vecino más próximo a Cuba y a la patria de Leonel Fernández.
Me correspondió la dura experiencia del hambre, sin saber en qué consistía, confundiéndola con un feroz e inusitado apetito, en la Ciudad de Santiago, donde vi asombrado por primera vez una ciudad, y la maestra que atendía la escuela de Birán, en pleno machadato, no recibía salario seguro y sí una buena pensión de mi casa, persuadiendo a la familia de que me enviaran a Santiago.
Aprendí a sumar, restar y multiplicar, gracias al forro rojo de una libreta escolar, antes de leer y escribir. Comencé así a ejercitar la imaginación, pero me retrasaron dos años, que con esfuerzo, recuperé más tarde.
Tal vez de este modo se comprende mejor mi interés en conversar con Leonel a la luz de los tiempos actuales.
Conocí a Juan Bosch, historiador e ilustre personalidad dominicana en 1946, cuando no había cumplido aún 20 años, era estudiante del segundo año de la carrera de Derecho y líder de los estudiantes de esa Facultad, presidente por añadidura de la organización de solidaridad con la democracia dominicana, en la lucha de ese valiente pueblo contra la tiranía trujillista, erigida por las fuerzas norteamericanas que habían intervenido la isla en 1928.
Bosch y yo estábamos en el batallón Sandino, héroe nicaragu¨ense que luchó contra los interventores yankis y fue asesinado por esto, a raíz de otra intervención imperialista en aquel país centroamericano.
El prestigioso intelectual dominicano no era el jefe de aquella expedición.
La dirigían otros políticos dominicanos.
Casi todos actuando de buena fe, pero movidos por ideas e intereses de clase, incluso oligarcas y burgueses.
Lo peor es que en lo que se refiere a Cuba lo dirigía lo más corrompido del Partido Revolucionario Cubano (Auténtico), nombre hurtado al Partido Revolucionario Cubano creado por Martí para luchar por la independencia de Cuba y Puerto Rico, los dos últimos enclaves coloniales de España en América Latina a fines del siglo XIX.
Nadie entendía el confuso galimatías del Profesor de Fisiología Grau San Martín, heredero de la Revolución desatada por Antonio Guiteras Holmes, Ministro de Gobernación del Gobierno Revolucionario, que surgió tras el machadato, después de la caída del tirano en 1933.
El hambre inocente a la que ya me referí completaba el cuadro.
Cuando la Revolución triunfa el 1 de enero de 1959, Leonel por su parte había cumplido apenas 6 años.
Jiménez Moya, que junto a otros revolucionarios dominicanos aterrizó en las inmediaciones de la Sierra Maestra en un avión civil venezolano, conduciendo 150 fusiles semiautomáticos Garand que disparaban 9 cartuchos 30.06 por peine, y un fusil FAL que personalmente me envió el almirante Larrazábal, quien presidía el Gobierno Provisional venezolano, a la caída del dictador pro yanki Pérez Jiménez, se incorporó a nuestras fuerzas en unión de otros compatriotas suyos, cuando librábamos los últimos combates en la región oriental de Cuba.
En el cerco de un batallón enemigo de tropas especiales bien entrenadas, fue herido de gravedad. Atendido por nuestros médicos de campaña se recuperó y estuvo listo para la operación el 14 de junio en Santo Domingo, en el año 1959.
Ese día, a las 6 y 20 de la tarde, 56 combatientes dominicanos aterrizaron en el aeropuerto militar trujillista de Constanza, sin que les quedara otra alternativa a esa hora que hacerlo en ese punto y no en el sitio escogido.
Casi en su totalidad murieron después de heroica lucha.
Otros 169 llegaron por mar días después y corrieron la misma suerte.
La idea coordinada y elaborada por los propios combatientes no pudo instrumentarse. El adversario, como siempre, acudió a la tortura y el terror.
Es una historia que estaría por escribir.
La sangre común derramada en nuestras luchas por la independencia y en las décadas del 50 y el 60 unió para siempre a nuestros pueblos.
Ya triunfante la Revolución en Cuba, bajo el gobierno de Eisenhower, el país fue sometido a férreo bloqueo económico, una feroz campaña terrorista y atacado posteriormente por Girón, con tropas mercenarias cubanas.
El coronel Francisco Caamaño Deñó se subleva contra la jefatura militar trujillista en el año 1965 y exige el regreso de Juan Bosch, que había sido electo Presidente por el pueblo en diciembre de 1961. A él y sus oficiales y soldados se une un grupo de revolucionarios que se habían entrenado en Cuba.
El Congreso dominicano lo elige Presidente de ese país.
El gobierno imperialista de Estados Unidos, asustado por los acontecimientos, envía la 82 división aerotransportada y más de 40 mil hombres de la infantería de marina a ocupar la isla.
Caamaño mantuvo a raya aquellas poderosas fuerzas invasoras y los hostigó sin descanso, obligándolos a negociar.
Había jurado que no se rendiría jamás. Cuando aquéllos habían suscrito un acuerdo, con garantías que nunca cumplieron, el coronel Caamaño abandonó el territorio nacional y fue designado por el gobierno como agregado militar en Londres.
Pero no era hombre que se resignara a esa tarea. Quería regresar a Santo Domingo para luchar contra los que oprimían a su pueblo. Se dirigió a nosotros solicitando nuestra cooperación.
Tampoco deseábamos que entregara su vida en cualquier momento, habríamos deseado circunstancias más favorables, pero nuestra palabra era sagrada.
Vivió entre nosotros un tiempo, apoyado en la promesa de facilitarle el regreso con las armas en la mano tan pronto lo decidiera.
Guardaremos siempre como un gran honor la confianza que depositó en nuestro pueblo.
Es otra historia que está por escribir con todo el rigor necesario.
Sabía que Leonel, entre otras cosas, admiraba la cultura de nuestro pueblo.
Me permití por ello presentarle una página con 26 líneas que contiene una brevísima historia del poeta negro Gabriel de la Concepción Valdés, conocido como Plácido que, el 1 de Marzo de 2009 cumplió un aniversario más de su arresto, junto a otros de su raza. Se le acusó de conspirar en contra de los blancos y después de 4 meses de prisión fue fusilado el 29 de junio de 1844.
Tal era el concepto de justicia que el imperio español durante siglos aplicó en Quisqueya y en Cuba.
Yo había conocido, cuando cursaba el 6to. grado de primaria en el Colegio Dolores de los Jesuitas, la famosa Plegaria a Dios del genial poeta que siempre recordé.
Leonel lo leyó, con él estaba el compañero Esteban Lazo, Miembro del Buró Político, designado recientemente por el Partido para organizar el 200 aniversario del nacimiento del poeta, que se inicia dentro de 15 días.
Me alienta saber que nuestro pueblo podrá conocer la vida, el pensamiento y los versos insuperables de Plácido.
Donde la conversación con Leonel adquiere su mayor dimensión es cuando entra en el tema del costo de la actual crisis. A partir de ese instante, su mente no cesa un minuto de elaborar razonamientos, para expresar con cifras exactas cada uno de los capítulos principales del costo de la actual crisis.
Comienza por esclarecer la duda, casi universal, y la confusión entre el significado del billón inglés y el billón español.
Un billón inglés significa solamente 1000 millones.
Un billón en español significa para nosotros un millón de millones. En las notas y en las cifras de cables y artículos se crea una enorme confusión.
Por ello Leonel utiliza la palabra trillón, califica así al billón norteamericano.
Su significado exacto equivale al millón de millones.
Si desea señalar el PIB de Estados Unidos, que alcanza la cifra de casi 15 millones de millones, él lo expresa afirmando que el PIB de esa poderosa nación se aproxima a 15 trillones de dólares.
Formulada la aclaración, no se detiene un minuto en explicar a cuánto asciende lo gastado por Bush en la guerra de Iraq, añadido al déficit anual en el presupuesto de ese país, lo que calcula uno por uno, hasta el próximo 19 de marzo; le agrega de inmediato el plan de rescate de Bush; acto seguido suma el plan de rescate de Obama y así sucesivamente.
En este caso se limita a lo que la crisis cuesta en Estados Unidos. Comienza el cálculo de lo que a su vez cuesta a los países de Europa, primero a los de la eurozona, que son apoyados por el Banco Central europeo, después los de todos los países del Este Europeo y por último Gran Bretaña y Suecia.
Sin detenerse, Leonel pasa a revisar los costos en los países del resto del mundo.
Hace comparaciones entre el PIB de Estados Unidos y las demás naciones.
Los suma todos. Calcula los déficit planteados en cada una de ellas.
Pasa a calcular los préstamos que llevan a cabo los bancos para sostener la producción de cada una de las empresas productivas, las veces que prestan el dinero depositado en los bancos, las sumas del total de préstamos, generadores de derivados tóxicos, y el ascenso a cifras que equivalen a cientos de trillones de dólares.
La especulación financiera impera por doquier, afirma Leonel.
“En la especulación actúan personas que no producen.” “Alguien vende un petróleo que no produce y alguien compra un petróleo que no piensa consumir.” “Ocurre lo mismo con los alimentos.” “Así ocurre con todo.” La hipoteca se convierte en un título que se comercializa en el mercado, prosigue, sin que el dueño de la casa lo sepa. Puede perder su vivienda en virtud de una operación que se realiza en un país distante.
“El neoliberalismo se desmorona por sí mismo.” “Volver a los principios del keynesianismo no resuelve la crisis actual.” “Eso implica la búsqueda de nuevas ideas.” Leonel sabe que las cifras son abrumadoras, le preocupa la necesidad de que tales sumas sean comprendidas aunque parezcan absurdas y promete seguir suministrando datos.
Yo definiría la tesis de Leonel tal como él ve las cosas: el capitalismo es un sistema que suda toxinas venenosas por todos los poros.
Con la pasión con que su voz se es cucha, deduzco que los yankis maldecirán la aritmética que le enseñaron a Leonel en Nueva York, cuando aprendió a leer y escribir.
Por su parte, el poderoso órgano de las finanzas internacionales, The Wall Street Journal, publica el 2 de marzo un artículo de Tunku Varadarajan, afirmando que Nouriel Roubini, el gurú económico, sostiene firmemente que una intervención temporal es la mejor solución a la crisis financiera.
“Nouriel Roubini, siempre se viste de blanco y negro, lo conozco desde hace casi 2 años y lo he visto en distintas situaciones, camino a clase en la Escuela de Negocios Stern, de la Universidad de Nueva York, donde es profesor; tomando una copa de vino en su lobby, en el barrio de Tribeca, en Manhattan; en una conferencia académica, sentado sabiamente en la tarima; en una fiesta bohemia en el barrio de Greenwich Village a las 3 de la mañana.” “Siempre luce un traje negro con una camisa de lino blanca.” Roubini es dueño de la firma de consultoría Roubini Global Economics, ubicada en el centro de Nueva York.
Es en la actualidad la persona cuya opinión sobre la crisis es la más solicitada por los principales órganos de prensa de Estados Unidos.
“La idea de que el gobierno desembolse millones de millones de dólares para rescatar instituciones financieras y seguir gastando en activos incobrables no es atractiva, porque entonces el costo fiscal es mucho mayor, en lugar de ser visto como algo bolchevique, la nacionalización es vista como pragmática. Paradójicamente, la propuesta está más orientada al mercado, que la alternativa de los bancos zombis.” “Entonces, ¿será el nivel más alto del gobierno estadounidense receptivo a la idea de nacionalizar los bancos? ‘Creo que sí’, afirma Roubini sin dudar. ‘Personas como Lindsey Graham (el senador republicano de corte conservador) y Alan Greenspan (ex presidente de la reserva federal) ya le dieron una bendición explícita.
Eso de alguna forma protege a Obama’.” “Entonces, ¿cuál es exactamente la filosofía económica de Nouriel Roubini? ‘Creo en la economía de mercado’, afirma, con algo de énfasis. ‘Creo que la gente reacciona a los incentivos, que los incentivos son importantes, y que los precios reflejan la forma en que las cosas deberían ser distribuidas.
Pero también creo que las economías de mercado a veces tienen fallas de mercado, y, cuando se producen, hay cabida para una regulación prudente (no excesiva) del sistema financiero’.” Dos cosas en las que Greenspan se equivocó por completo fueron creer que, en primer lugar, el mercado se autorregula, y en segundo lugar, no hay fallas de mercado.
En dos palabras, para el periodista de The Wall Street Journal, Tunku Varadarajan y el eminente experto Nouriel Roubini, el sistema capitalista no puede funcionar sin el mercado, pero el mercado no puede dejar de regularse; por tanto, el Estado debe garantizar las dos cosas.
Comprendo la angustia de Leonel cuando medita seriamente sobre el costo de la crisis. La propia sociedad que ha impulsado al sistema capitalista desarrollado no sabe ahora cómo enfrentar el problema, y sus teorías más reconocidas lanzan ideas como las que acabamos de informar.
Con la mayor serenidad del mundo regresa a los problemas más concretos de Santo Domingo y va señalando cada una de las medidas que se propone tomar en los próximos años.
En este punto, su caballo de batalla son los fondos sociales. Enarbola con fuerza la idea de que en los fondos sociales de los países de América Latina los descuentos de los salarios reales de los trabajadores constituyen una fuente de capital que, manejado por el Estado, acumula recursos que no pierden valor, por cuanto éste crece cada año.
Invertidos en viviendas y otros servicios decisivos de la población, descontando una parte real del trabajo vivo que se invierte cada año en ellos, el valor de tales fondos crecería continuamente.
Observando el desarrollo del Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Desarrollo he apreciado en los primeros dos días un fuerte acento de los economistas de prestigio internacional reunidos en Cuba, que se pone en la búsqueda de una fuente de acumulación de capital al servicio de la sociedad con esperanza de liberar a ésta de las crisis que está padeciendo.
De repente, ante el cúmulo de teorías y soluciones salvadoras, vienen a mi mente otras realidades y me pregunto.
¿Podrá la ciencia dar una respuesta urgente al descongelamiento de los círculos polares Antártico y Ártico, que se está produciendo a ojos vista, y que la atmósfera alcanza los niveles de calor más altos en los últimos 700 mil años, algo que Naciones Unidas y otras prestigiosas instituciones conocen? Comprendo que tales cifras pueden desalentar a unos pocos, pero ¿no sería peor ignorarlas? Ahí sin embargo no concluyó la conversación con Leonel. Me dijo que viajaría a Santiago de Cuba para poner unas flores al pie de la lápida que guarda los restos de nuestro Héroe Nacional. Fue éste quien en Montecristi declaró que se iniciaba la batalla final contra el poder colonial español, para liberar a Cuba y Puerto Rico. Con él viajaba Máximo Gómez, quien nos enseñó y perfeccionó en los campos de Cuba las cargas al machete.
Martí en Dos Ríos lanzó la consigna que presidió las luchas futuras de nuestro pueblo contra el dominio imperialista en los países de América Latina.
Antes de despedirnos me dijo: “¿Sabes una cosa? No quiero marcharme de Cuba sin visitar el cuartel Moncada.” Yo ni siquiera había recordado aquella fortaleza en medio de tanta historia. No le hice muchos comentarios y le di las gracias por su deferencia. Quiso una foto de cámara digital. Se buscó una y se tomó la imagen. Cuando me dijo que no quería exponerse a que lo desmintieran, le respondí bromeando que nadie correría ese riesgo, porque sabían que yo podría montar en avión y aterrizar en un país vecino.
Así transcurrió agradablemente el tiempo. Mientras escribía estas líneas el miércoles 4, escuché las encendidas palabras de Manuel Zelaya, Presidente de Honduras, que asistió al Encuentro sobre Globalización y Desarrollo, y ayer había pronunciado un gran discurso en ese evento. Más encendidas todavía fueron sus palabras con que condenó el bloqueo a Cuba; su oratoria es impresionante. Lástima que se marche hoy sin saludarlo. Es la segunda vez que visita Cuba. ¿Pero qué hago, de dónde saco tiempo?

jueves, 26 de febrero de 2009

RESUMEN ECONOMICO DEL WASHINGTON POST ( DISCURSO SITUACION ECONOMICA POR OBAMA

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• 'Day of Reckoning'
• President's Historic Message Balances Urgency, Optimism
• D.C. Students Among Guests in Obama Box
• A Tale of 140 Characters, Plus the Ones in Congress
• The Assurance of Smooth Talk Along the Country's Rough Road
• In GOP Response, Jindal Blasts Stimulus
• Timeline: Washington Abuzz on Day of Speech
• Archive: Steven Pearlstein
• Transcript: President's Speech
• Transcript: Republican Response
• Full Speech: Obama Addresses Congress
• Highlights: Obama's Address to Congress
• Republican Reaction to Obama Address
• Obama Outlines His Plans for Economic Recovery
• Obama's Historic Speech
• Transcript: Pearlstein: President Obama's Economic Agenda
• Wednesday, Feb. 25, 11 a.m. ET: Post Politics Hour
• President's Historic Message Balances Urgency, Optimism
• Business and Economy Commentary from Steven Pearlstein
• Obama Outlines His Plans for Economic Recovery
» Transcript: Pearlstein: President Obama's Economic Agenda
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Steven PearlsteinWashington Post Columnist Wednesday, February 25, 2009; 12:00 PM
Washington Post columnist Steven Pearlstein was online Wednesday, Feb. 25 at 12 p.m. ET to discuss President Obama's Tuesday night speech before the joint session of Congress, which will outline his economic agenda.
Read his analysis of the speech here: President's Historic Message Balances Urgency, Optimism
The transcript follows.
About Pearlstein: Steven Pearlstein writes about business and the economy for The Washington Post. His journalism career includes editing roles at The Post and Inc. magazine. He was founding publisher and editor of The Boston Observer, a monthly journal of liberal opinion. He got his start in journalism reporting for two New Hampshire newspapers -- the Concord Monitor and the Foster's Daily Democrat. Pearlstein has also worked as a television news reporter and a congressional staffer.
Pearlstein was honored with the Pulitzer Prize for commentary for his columns about mounting problems in the financial markets. His award was one of six Pulitzer Prizes won by The Washington Post this year.
Read Pearlstein's latest columns.
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Las Vegas: People and economic reporters keep talking about the stock market as if it were a living, breathing, rational being -- "The market thinks this" "The market doesn't like" "The market (insert your example here)," etc. Who really is "the market"?
Steven Pearlstein: That's a very astute observation. Youo've put your finger on the source of a lot of nonse that gets tossed about, particularly by the press. Most people, when they hear something about the market, assume that it is long term investors making decisions based on information that changes their view about a stock based on its longterm profitability. Nothing could be further from the truth. Most of the trading on any day is dominated by -- surprise-- traders who buy and sell stocks in large quantities, usually on credit, and hold it for a matter of minutes, days or at most weeks. They couldn't give a damn about the longterm fundamentals of the company. What they care about is what other traders are likely to think, since that is their reality. If they think a bit of news will lead other traders to sell or buy a stock, then they rush to buy or sell quickly, wait until the stock moves and then take their profits. It's a game of spy versus spy versus spy. So to ascribe any wisdom to this process is silly. Yes, over the long run, the market does reflect the underlying economics of a company. But long term is just that -- very long. Moreover, you often have no idea which piece of news is really driving the direction of the market in general, or even a particular stock, on any given day. You can sometimes guess, based on the timing and comments made by traders. But remember, these are traders, not investors.
_______________________
Herndon, Va.: Conservatives are pushing the line that the New Deal did not end the Depression, WWII did. Okay. If so, does that argue for a laissez faire response to our troubles or for more spending and employment? Wasn't the gearing up for a wartime economy, in effect, a massive stimulus package?
Steven Pearlstein: Yes, it was a massive stimulus package, which only goes to prove that increased government spending of borrowed money is a stimulus. And the more you do of it, the greater the effect. The logical conclusion then is that the New Deal, to the extent there was increased spending, made things better than they would otherwise have been. To say the New Deal failed is just silly.
_______________________
West Annandale, Va.: Do you think Wall Street would react more favorably to a "short-term fix" or to tackling the long-term structural items in the federal budget? Isn't it all about Net Present Value?
Steven Pearlstein: Wall Street would respond to anything that bails out the financial system as quickly and as painlessly for Wall Street as possible. It's just that simple. The bond market might care about longterm budget matters, but the stock market generally is uninterested in that.
_______________________
Restructung the Banks: When we go through these breezy media presentations on "nationalizing" Citigroup and Bank of America, has anyone even bothered to ask what happens to the bondholders?
I ask because until a few months ago C and BAC debt was AA rated. That makes it a foundation of our pension plans and insurance companies. You liquidate the debt, you end up with financial crisis that makes the Lehman collapse seem like an anthill. Government takes over the debt and....well we're talking nearly two trillion dollars of debt to assume, need I say more?
Steven Pearlstein: Bondholders, for the moment, are still continuing to receive their payments, and even under various "nationalization" scenarios, they would probably continue to be protected. One reason we would bail out a bank, or nationalize it, is to avoid default and the domino effect that would have on the financial system.
_______________________
AgriBusiness subsidies: Reduce Ag subsidies? Really? Has Obama discussed this with Ben Nelson?
Steven Pearlstein: Good question. I did notice, however, that the chairman of the House Agriculture Committee (no ag. subsidy reformer, he) was one of the only Democrats to vote against the Obama stimulus package. Guess he thought there weren't enough goodies in there for farmers, since when it comes to farm subsidies, his concern about the national debt seems to fade into the sunset.
_______________________
Topeka, Kan.: Raising taxes on the upper 2 percent:
The very wealthy, those making over $1 million, will not be affected because historically their tax paid doesn't change no matter what the rate is.
So those that will be affected are the ones making $250,000 - $1 million.
This is really a raising of taxes on small businesses. As a former small business owner (s-corp), all of my company's income rolled over to personal taxes.
I had a small tier-1 business consulting at GM and Delphi with 10-12 employees.
For every employee, I had to keep 2 months of salary, FICA, health insurance cost in the bank, which for me was $12,000/employee.
When Bush lowered the tax rate in 2003, I was able to hire 2 more people because I could "float" the salaries of 2 additional people with the additional cash in our pocket.
Business people are in it to make money. Any extra income went into the business.
I would have had to let the two people go with a tax increase.
I estimate this increase will cause small business owners across the country to lay off, as they will not have resources available to cover wages, health insurance, FICA.
Does anyone ever look at the actual numbers when making these decisions?
Steven Pearlstein: Let me see: you had enough business that it would take up the time of two additional employees, but you didn't accept that business because you didn't have the up front cash to pay them to do the work for which they would be paid? Interesting. Did you consider going to a bank with those contracts and asking for a loan? The idea that businesses will plow all their additional after-tax profits into the business, either in new plant and equipment or in hiring new workers, defies economic logic. If those were good investment, if it is a good idea to expand the business, then raise the capital to do it. And if its not, not. Your model assumes the business is capital constrained, which is true sometimes, but not most of the time. Furthermore, your little business already enjoys a tax advantage by avoiding the corporate tax and then the additional tax on capital gains or dividend payments. Now you want to lower it to -- what? Zero. By your theory, you would take every dollar that you saved by paying no income taxes and plow it right back into the business, without giving yourself a raise or taking a profit. Right!
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Arlington, Va.: Instead of continually giving out money to people who have made some pretty poor choices on mortgages, credit cards etc, how about the government looks to reward those who have been financially responsible and lived within our means. The $15K tax credit would have been very helpful to getting into a house, but $8K just doesn't help enough. We may all be loosely in this together, but at some point it's okay to cut (or severely reduce) the help to certain people and use the resources elsewhere.
Steven Pearlstein: This isn't about rewards and punishment -- the market doles out plenty of that already. It is about solving a problem that now drags down everyone, the "innocent" and the "guilty," as you'd like to describe them. If it weren't worth it for the "innocent," then nobody would be suggesting we do this stuff. This is an extraordinary situation requring extraordinary measures. It's not costless, but the calculation is that the cost over time is less than the cost of letting the economy slip into a prolonged and deep recession.
_______________________
Cumberland, Md.: The country is bankrupt -- why are people and pundits think that all this spending is so wonderful? Maybe we need to just let things happen and concentrate on cutting spending and not creating new spending -- why isn't the media raising more question about our enormous debt and the fact that it is financed by our enemy, China?
Steven Pearlstein: The country is not bankrupt. And in any meaningful sense, the federal government is not bankrupt. Let's not overstate the case here, please. Our debt is too large, but it is less than our national income for one year. And our interset rate for short term borrowing is near zero, longer term about 2.5 percent. We can handle the interest payments, and when and if we get out of this mess and the economy is growing at 3, 4, or 5 percent, we can begin whittling down this debt to a more comfortable level. As I said above, the only reason to do all this spending is because it avoids an even worse economic and fiscal outcome.
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Bethesda, Md.: Every time the President or the Treasury Secretary address economic issues, the market drops a couple of hundred points. Wouldn't we all be better off if they just stopped talking? Or talked about something else?
Steven Pearlstein: Believe me, they would love nothing better.
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Washington DC: Steven. I have a question that has been addressed by neither the politicians nor the media.
What changes to the economy need to be made during the recovery to help minimize the risk of repeating this within the next 30 years? Do we have to adjust our view on a consumer driven economy? This question is important for making decisions about bailout and stimulus. If we are going to be consuming cars at a lower rate, then the issue is to we have the number of car companies but they are smaller, or do we have few companies that are the same size as before?
I am a trained economist and have been reading and arguing since last March that we were then in a L shaped recession. The views of the non-punditry economists has been grim since late 2007, and non-of us see the beginning of the recovery before 2012/15, maybe the decline will stop in the next year but no working economist I've talked to think the flat part of the L will last less than 2-3 years, most argue 3-5 and a few are learning Japanese.
Steven Pearlstein: I'm with you on the L shaped recovery -- it will be a couple of years of bumping along the bottom. Five is probably too pessimistic, if we take the right policy moves now. But two is probable, in my opinion, because it will take that long to bring our consumption in line with our production, which was a root cause of this and needs to be cured before we have the basis for a sustainable recovery. In addition, we need to revamp the regulatory apparatus of the financial industry so that the micro causes of the financial crisis are dealt with. That's not really an issue in terms of the timing of the recovery. But it is an issue in terms of avoiding a repeat of the same mistakes.
_______________________
Fairfax, Va: With all the talk of overarching debt and frozen credit, has anyone thought about reinstating the tax deductions on consumer credit, such as car loans, credit card balances, etc. This might act as a tax cut stimulant for the middle class?
Steven Pearlstein: There are a few in the stimulus bill, but much watered down from what the Senate wanted. The problem with these is that for every additional sale you incent througha tax break, you give a windfall to five or ten other people who would have made a sale anyway. Not an efficient use of government funds. Better to use the same money and have the government buy houses and cars directly, if that's what you think is necessary.
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Glenmont: Mr. Pearlstein, I turn to you for a sane, rational analysis of confusing developments. What would you say to someone who insists that the "New Deal did not work" and that nationalizing the banks is "fascism." I would like to be able to respond rationally to someone who I think is woefully ill-informed.
Steven Pearlstein: The New Deal didn't end the Depression, so in that sense it was a failure. It just made it less bad than it would otherwise have been. There are lots of reasons for that, but there is simply no denying that when the government paid somebody to build a federal post office or paint a mural, that person was employed, he spent the money to buy goods and services from other people and it generated economic activity that would not otherwise have occured. Unless you believe that government borrowing crowded out private borrowing and investment that would have been more stimulative -- unlikely in my opinion -- then you have to say the New Deal worked to the extent it was funded, which was pretty modestly. One reason the numbers are so big in the current effort is that we learned from the Great Depression that you really have to do it up in a big way to reverse the downward spiral and the psychological effects.
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Reston, Va.: Although the stimulus package is being promoted as a vehicle for creating jobs, my take on the package is that its primary purpose is to keep states from defaulting on assorted debt obligations.
When I dig into the details, it looks like town after town is struggling with recurring operating and maintenance costs ranging from sewer systems.. to basic services.
If this is true, how serious it is?
Steven Pearlstein: Yes, the loss of funding for state and local services is very, very severe. That's why so much of the stimulus package is going directly to the states. For Republicans to argue that this is wasted and is not stimulative is, frankly, ludicrous on its face.
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Columbia, Mo.: I enjoyed watching you this morning on "Morning Joe". I found it very entertaining that Joe and Pat Buchanan really didn't respond to your notion that if Americans WANT various government programs that you must PAY for them in some way -- taxes. That's why we pay taxes. Tax cuts will not PAY for programs that the public desires -- but then again, they just seem to want to cut and provide no services -- I guess the private sector should be providing roads, education, sewers, police, firefighters...The fact that European countries pay higher taxes and provide MANY more services makes no positive impression on these folks. Yes, they pay higher taxes -- and are provided with health care, public transportation, and on and on. Tax cuts are not the answer to our problems.
washingtonpost.com:
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Steven Pearlstein: Yeah, they continue to buy into the false theory that any rise in overall tax levels is a drag on economic growth. The writer Matt Miller has a new book out that calls a "dead idea." It's time to bury that sucker.
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Sewickley, Pa.: What do you say to the folks who continually refer to Obama's program as socialism? I am amazed at the economic illiteracy of the debate over stimulus -- at best it often seems illogical and at worst completely dishonest. Yet the reaction to Mr Obama's speech last night indicates our fellow citizens are listening to the president. They are with him for now and the "socialist" canard isn't connecting with anyone except the folks that live in red state bubbles. How do you see it? Thanks so much for taking questions today.
Steven Pearlstein: There isn't much power to the socialist charge, frankly, except among a certain set. Nobody is denying the fact that the government is taking extraordinary actions. Nobody really wants to do them. And everyone who proposes them wants to unwind them as soon as they can. This is not the first step toward Sweden.
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New York: Steven, I heard a local public radio interview this morning with NJ Gov. John Corzine, who said that the unemployment expansion funds being rejected by some Republican governors amounts to about 1 percent of the total stimulus package. Is this such a small part of the package? Thanks.
Steven Pearlstein: Sounds about right.
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Providence, R.I.: Steven, I'm hearing that banks account for about 1/3 of all lending - at least, they did before the economic crash. If that's correct, how can we possibly encourage enough lending to fuel the economy again? Haven't most of the other entities (hedge funds, investment cos.) that engaged in lending ceased to exist? What am I not getting here? Thanks.
Steven Pearlstein: You make an important point: most of the financial intermediation was done, ultimately, through markets where packages of loans were bought and sold. And those markets are now dead (hedge funds were buyers of those securities). And that is probably the most important thing to fix, since it is into those markets that banks sell their loans and take the proceeds and make new loans, again and again. The Fed is about to launch a program to jump start some of those markets, maybe this week. It involves hundreds of billions of dollars of freshly printed money. And it is the most important initiative we have going right now.
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Washington, D.C.: Did you see Joe Stiglitz's economic smackdown on CNN last night? "Wall Street is not the right metric here." Hilarious!!!
Steven Pearlstein: No, didn't catch it. Was working, actually.
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Houston: Wall Street responds negatively! What does Wall Street really want?
Steven Pearlstein: Bailout with no strings and a return to the good ole days of the bubble. Nothing more. Nothing less.
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NoVa: Dr. Pearlstein, I still don't think Obama grasps the level of anger the public feels for bailing out the financial sector, irresponsible howeowners, GM and Chrysler, and now others who want a piece of the bailout pie. Although his approval rating is still high, it's slipping. He's entering dangerous and uncharted territory.
Steven Pearlstein: He understands the anger, I think. What many angry people don't understand is that anger, as he said, is not the basis for good policy. We need to do what we need to do to get through this thing as quickly as possible. As I once wrote, you can fix the banking system or you can punish the bankers but you can't do both at the same time. Sorry, but that's the way it is.
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Evanston, Ill.: Hey Steven, do you see any evidence that Obama realizes letting Pelosi craft the first draft of the stimulus was a mistake? Obama shouldn't cede control of the rest of his agenda to the whims of Democratic Party hacks in the house. Martin Wolf, in the FT, has written some pretty devastating critiques of this political/economic strategy.
Steven Pearlstein: That's overstated a bit -- the Obama team was aware of the package as it was taking shape in the House and had some impact on it. In hindsight, it might have been better for Obama to have crafted it after close consultation with Congress. But in fact its pretty complicated thing to do, spend this money this fast, and the appropriations committee staffs know these programs well, so they were probably in the best position to take a stab at it. Remember, at that time, all Obama had was a transition staff made up of former campaign workers, and Pelosi was determined to have a bill on his desk the day he took office. You can quarrel with that goal, but at the time it seemed pretty reasonable.
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"The Market": A brilliant mathematician friend of mine who has the foresight to go to work for Google said this about the market.
"There are long-term trends in the market, but they are too hard to study. Instead people study the noise in the market."
Steven Pearlstein: They don't study the noise, but they focus on it in speaking about the movements in a given day, week, or even quarter.
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Washington, D.C.: Can you please explain what the point of the administration's "stress test" of the 20 or so biggest banks is? I understand that it tests how well they would hold up under more adverse conditions, but what is the point of the possible plan to replace preferred stock with common stock for the government, especially if, as Bernanke seemed to suggest, that will only happen if the banks are in serious, serious trouble? Doesn't that just keep the banks artificially alive at taxpayer expense, helping out shareholders and bankers for no good reason?
washingtonpost.com: A Second Try at Calming Bank Investors
Steven Pearlstein: No, it doesn't. If the preferred is repaid, with interest, then its a loan that turned out well. If the preferred is converted to common, then the existing shareholders are massively diluted.
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Downtown DC: What exactly happened to Bank of America? Are its problems tied almost exclusively to the Merrill acquisition? Throughout the fall, while its peers were in crisis mode, it looked like BofA was one of the stronger banks because of its deposit base. How is it now a zombie?
Steven Pearlstein: I've heard tell that the Bank of America's problems primarily stem from its acquisition of Countrywide and then Merrill. The bank's gamble was that these would weigh down the balance sheet, but in the long run the company would more than make up for the eventual losses by the increased profits from these valuable business franchises. We'll see. But one thing to remember is that the "losses" now being taken by Bank of America might be exxagerated by the deeply depressed market value of some of the securities they are holding on their books that they inherited from Countrywide and Merrill. If, as many believe, those securities will wind up being worth more once all the loans are either paid off or resolved, then the bank will be able to post gains on them in the future.
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Richmond, VA: Thanks for your work and taking our questions.
I really liked the speech. In many ways Obama is a breath of fresh air.
However, I really am skeptic about this very expensive plan. How does giving Americans an extra $13 a week and SOME mortgage holders a less-than $200 a month loan-adjustment assistance going to help? Do you really believe if someone is in financial trouble they are going to be "okay" with an extra $150 bucks a month? Won't they just default anyway?
Steven Pearlstein: Well, the idea behind $13 a week isn't that it is going to dramatically improve your standard of living, but that you will spend it, and all those $13, multiplied millions of times, will generate increased economic activity. That's pretty sound logic, to me. As for the $150, I don't know what you are referring to, but there are households for whom $150 extra a month may be the difference between paying the mortgage bill in full and not.
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Charleston, S.C.: I frankly don't understand the administration's insistence on saying that it will not nationalize troubled banks. As an economic conservative the idea of the government owning the distribution of capital is anathema to me, but I'm also a pragmatist. It's very clear if you look at historical parallels that nationalization is the only solution that works when you have banks weighed down by worthless assets - just look at Japan vs. Sweden. So far all of the counterarguments I've heard about why nationalization won't/can't work here don't seem to hold water (yes we have more banks but we're not talking about nationalizing all of them, just the ones that are mired in the muck).
It seems to me that in the long run, we'll spend less money and be able to restore the banking system to private, functioning hands more quickly if we DO nationalize the banks and clean them up. So with that in mind, I just don't get the insistence that we aren't going to do it. Sure the existing equity-holders get screwed, but we're talking about what's best for the entire economy and all of the citizens. Is there some reason why the Obama administration doesn't want to go there? Is this just temporary posturing? Do you think they'll change their tune at some point?
Steven Pearlstein: Don't get too hung up on the nationalization vocabulary. For the big banks that get into real trouble, like Citi, we're nationalizing them in every way but name. The Treasury will decide who will be the top executives, will decide broad lending and investment policies, and will wind up holding a good chunk of common stock. It will also guarantee the bank against further drop of certain assets. The differences between that and full-blown nationalization, for most intents and purposes, are quite small.
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Alexandria, VA: Mr. Pearlstein, Thank you for the wonderful work you do explaining complex economic situations to us in terms we can understand. I was hoping you could do the same with this (rather long) question.
First, a little background on my situation. My wife and I are both in our late 20s/early 30s and are renting a condo. We make good money, and are trying to put together enough for a down payment on a house, though with housing prices what they are in the DC area, that's a tall order. We could have qualified for one of the no-doc-ARM-balloon-payment-NINJA mortgages (or even a standard FHA mortgage) during the boom, but decided we couldn't afford it, so continued renting. We saw our tax bill rise last year and didn't take home as much as we'd have liked.
If the stimulus/recovery/financial aid package lowers interest rates, as President Obama claims it already has, it is my understanding that housing prices will remain higher than they otherwise would. With a lower interest rate, the monthly payments on a mortgage would remain the same only if housing prices increased. Essentially, money becomes cheaper, so you can afford more house or lower your monthly housing bill.
Before, it felt like I was paying more in taxes to help bail out people who bought when it was imprudent. As a staunch supporter of other entitlement programs like welfare and unemployment benefits that also help catch people when they fall, I'm not necessarily against that concept. But it bothers me that as a direct result of this bailout, it'll be harder for me to get a big enough down payment to buy a house, since housing prices are being propped up by lower mortgage rates. After hearing about all these proposals, it feels like, after saving and making smart money and life decisions, I'm bailing out those people who didn't. And as a direct result of that bailout, it's going to be harder for me to get the house that I want.
I've read some of your previous transcripts, so I know that saving and making smart money and life decisions is its own reward. But since I'll be paying for this bailout for the foreseeable future with increased taxes, it's hard not to ask what's in this bailout for me? It's in my immediate interest to see the housing market lower prices so I can afford a house. It's in my immediate interest to raise interest rates so they lower housing prices to true market value and reflect the true risk of lending. So how is this proposal to cut interest rates not a slap in the face of anyone in my situation?
I know you've been a proponent of this stimulus package. And with a Pulitzer Prize and a working knowledge of the situation more advanced than mine, I assume you know more than I do. So please tell me where my analysis is wrong and why I should support this plan with its promises of lower interest rates.
Steven Pearlstein: Its true that one purpose of the government's takeover and recapitalization of Fannie and Freddie is to drive down mortgage rates from where they would have otherwise been, which is quite high because the secondary mortgage market has collapsed, except for Fannie and Freddie's participation. But they somewhat lower rates aren't really pushing house prices up -- they are merely slowing the decline in house prices so that there isn't such a steep decline. There are lots of other dynamics at work here, but remember that the spread between Treasury rates and mortgage rates is still pretty high. So I wouldn't blame the bailout for your woes. But be patient. House prices are already down 20 percent, and they could go down further before we're done. I noticed yesterday that the cost of renting a house and buying the same house have pretty much converged, which is a sign that prices could stabilize before too long, although these things tend to overshoot on the way down just like they overshot on the way up.
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This isn't about rewards and punishment : Thank you! Of course no one wants to reward folks who made poor choices, but I'm not sure how rewarded they really feel. I am lucky to be in a community that has not been impacted as much as others, but the folks I know who are now having a difficult time with mortgage payments (and facing possible foreclosure) are folks who made all the right decisions, but have lost their jobs and health insurance in the crumbling economy. I'd venture to say that they may make up a significant portion of those who need the help - but these are concepts too difficult for the cable guys to research, I guess. Do you agree?
Steven Pearlstein: No comment.
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Chicago: Hey Steven, I understand the importance of reviving the flow of credit but don't the American people really need a raise, not just more cheap credit?
Steven Pearlstein: With the business sector in the shape that it's in, I wouldn't be counting on a raise this year or next. Be glad you've got a job.
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Baltimore: Re the conservative claim that the New Deal was a failure: Columnist Mark Shields has a nice way of refuting this. In 1933 when Roosevelt took office, unemployment peaked at 25%. By 1937, it was 9%. Something good must have happened.
Steven Pearlstein: Thank you Mark Shields.
_______________________
Aldie, Va.: Do you foresee a scenario where we run out of buyers for T-Bills (or at least a serious slow-down)? This would drive up the interest rate, right, which in turn would drive up virtually all interest rates since, inevitably, they're either directly or indirectly tied to the T-Bill rate.
Or put another way, if the Fed maintains artificially low interest rates, isn't that basically just printing more money and therefore driving up inflation?
Steven Pearlstein: At the moment, they are selling like hotcakes.
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Steven Pearlstein: Folks, got to go chatter on one of those cable stations again. "See" you next week.
_______________________
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Submit a Question or Comment
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martes, 17 de febrero de 2009

COMO SURGIO LA CRISIS ECONOMICA MUNDIAL DEL 2008, LA CULPA LA GENERARON LOS "NINJA"Y AGIOTISTAS Y CORRUPTOS BANQUEROS QUE LO PERMITIERON )

             Una cortesia del Blog Educativo de Noticia del
 


           Lic Enildo Rodriguez Nunez MBA PhDP
Asesor Educativo-Consultor Económico- Analisista Financiero

La culpa de la crisis económica MUNDIAL  que se genero entre 2005 al  2007 y que exploto en el 2008 la tienen los “ninja” y que  la permitieron los Agiotistas Banqueros Corruptors.

 Para mejorar la situación habrá que "limpiar" la llamada "materia prima" de las empresas del sector inmoviliario y financiero consideran  hasta lo que saben lo basico de Macroeconomia.

  .- Los "ninja" (no income, no jobs, no assets) son personas sin ingresos, sin empleo fijo y sin propiedades, que sin embargo fueron receptores de las famosas hipotecas “subprime”, que contaminaron todo el sistema financiero internacional. 

La divertida y sencilla explicación de este y otros temas económicos han llevado al profesor jubilado, Leopoldo Abadía, a la fama internacional. 

El analista dice que la crisis no mejorará “hasta que el último "ninja" pague el dinero de su último recibo de su última hipoteca”, pero mientras tanto los ciudadanos “tendrán que aguantar la falta de concesión de créditos”. 

Leopoldo Abadía, que recibe consultas de empresarios y trabajadores de medio mundo, cree que para mejorar la situación habrá que "limpiar" la llamada "materia prima" de las empresas, esto es, el dinero que las hipotecas subprime "han estropeado tanto". 

En su opinión, la crisis actual es más profunda que el crac del 29, “por la sencilla razón de que allí se hundió la bolsa americana, ¿y cuánta gente de San Quirico (un pueblo imaginario) tenía acciones en la bolsa americana?: cero”. 

“La crisis le ha venido mal a todo el mundo, menos a mí”, repite con socarronería Leopoldo Abadía, quien hace unos meses era un perfecto desconocido para el gran público y hoy da conferencias por España para explicar lo que bautizó como “La crisis "ninja"”.

 Ese es el títuo de un artículo que el profesor Abadía escribió en una tarde con afán didáctico para sus empleados, ya que hace 15 años se retiró de sus clases de Política de Empresa en el IESE Business Scholl de Navarra (noreste de de España ) para montar su propia consultoría. 

Nunca sospechó que "La crisis ninja", donde explica de manera sencilla el origen de la crisis inmobiliaria de EE. UU. y cómo se propagó por el resto del mundo, acabase en internet (leopoldoabadia.blogspot.com), y tuviese centenares de miles de visitas. 

El autor utiliza una caja de ahorros imaginaria, la caja de San Quirico (inspirada en la localidad barcelonesa de Sant Quirze de Safaja), cuyos clientes confían su dinero sin tener ni idea de que, al otro lado del Atlántico, a partir de 2002, se ofrecían "hipotecas subprime" a clientes "ninja" (no income, no jobs, no assets); o sea, sin ingresos, sin empleo fijo y sin propiedades, eso sí, cobrándoles más por ser “personas de riesgo”.

 Cuando los "ninja" no pudieron pagar, el valor de las propiedades inmobiliarias había caído en picado, el banco se quedaba con ellas, pero no podía venderlas bien, y comenzaron a quedarse sin liquidez.

 Los bancos hicieron “paquetes de hipotecas”, mezclando las buenas con las malas, las regulares y las “ninja”, que vendieron a otros bancos extranjeros en el mercado interbancario. 

De esta forma, los mercados extranjeros pidieron a los primeros unos intereses más altos porque “no se fiaban”, haciendo que subiese el Euribor o “Europe Interbank Offered Rata", la tasa de interés interbancario en Europa.

 Leopoldo Abadía lo dice claramente, para que le siga entendiendo todo el mundo: “Los bancos no se prestan dinero porque no se fían unos de otros, no saben la porquería que tienen en sus cuentas”. 

De blog en blog. Todo empezó después de que enviase por correo electrónico el artículo sobre los "ninja" a sus empleados y acabase, nadie sabe cómo, en un blog, en el que recibió 7.000 visitas de golpe. 

Abadía, aconsejado por su hijo Gonzalo, puso en marcha su propio blog, que ha recibido ya centenares de miles de visitas, entre ellas de Japón, Nigeria y hasta de Burundi. 

También hace otros comentarios sobre la economía de este tiempo, por ejemplo: “La globalización tiene sus ventajas, pero también sus inconvenientes, y sus peligros. 

La gente de San Quirico no sabe que está corriendo un riesgo en Estados Unidos". 

Después de que un diario de internet le fichase como articulista, sigue explotando su éxito “-si me lo dicen el año pasado no me lo creo”- con un libro que ha titulado “La crisis ninja y otros misterios de la economía actual”.

 El profesor Abadía dice que la crisis no mejorará “hasta que el último "ninja" pague el dinero de su último recibo de su última hipoteca”, pero mientras tanto los ciudadanos “tendrán que aguantar la falta de concesión de créditos”. 

Y es que la crisis de ahora es, en su opinión, más profunda que el crac del 29, “por la sencilla razón de que allí se hundió la bolsa americana, ¿y cuánta gente de San Quirico tenía acciones en la bolsa americana?: cero”. 

Leopoldo Abadía, que recibe consultas de empresarios y trabajadores de medio mundo, cree que para mejorar la situación habrá que "limpiar" la llamada "materia prima" de las empresas, esto es, el dinero que las hipotecas subprime "han estropeado tanto".

 No está convencido de la teoría del “todo vale” a la hora de que los gobiernos gasten dinero para relanzar la economía, e insta a la sociedad a "trabajar mucho" y a actuar "con prudencia", como en el caso de los expedientes de regulación de empleo que, en su opinión, deben realizarse "con sentido". 

 La frase Leopoldo Abadía La crisis de ahora es más profunda que el crac del 29, “por la sencilla razón de que allí se hundió la bolsa de EU, ¿y cuánta gente de San Quirico tenía acciones en ella?: cero”. 

Las claves 1. El origen Cuando los "ninja" no pudieron pagar, el valor de las propiedades inmobiliarias había caído en picado, el banco se quedaba con ellas, pero no podía venderlas bien, y comenzaron a quedarse sin liquidez. 

2. El fin El profesor Abadía dice que la crisis no mejorará “hasta que el último "ninja" pague el dinero de su último recibo de su última hipoteca”, pero mientras tanto los ciudadanos “tendrán que aguantar la falta de concesión de créditos”.
 
3.A trabajar Abadía insta a la sociedad a "trabajar mucho" y a actuar "con prudencia", como en el caso de los expedientes de regulación de empleo que, en su opinión, deben realizarse "con sentido”. ') /
Traducido por Manuel Carretero
Agencia EFE

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