domingo, 9 de agosto de 2009

RESUMEN CULTURAL DE MEDIA ISLA , AGOSTO 09,(Poesia, Política, Economia, HIstoria, Arte, Literatura, Crónicas de la era Trujillo, e imagénes del mundo)

Al carajo con la poesía , Cerca de lo lejos , Escribir: regalo y opresión, La causa del golpe hondureño, El día de todos de Juan Carlos Mieses , Gabo, Extrasístoles (y otros accidentes) de Jochy Herrera , Arlt, el cronista que escupía a los porteros, El ambiente de la dictadura trujillista en tres hechos, La literatura infantil hoy en día es una pena, El libro refleja mi compromiso político , Leszek Kolakowski: sabio y bufón , "No beses, no des la mano, di hola",

Puertas y ventanas:

Athony Ocaña en Bellas Artes, RD, Circulará nueva novela de Marcio Veloz Maggiolo , Una rosa para Emilia de William Faulkner, Casa tomada , Lo que son las cosas de Rubén Eduardo Gómez , Imágenes del mundo.


Al carajo con la poesía


Por JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS © BABELIA


"Alguien muere cada cuatro minutos , / en el estado de Nueva York... , / Al carajo contigo y con tu poesía... , / Te pudrirás y esfumarás . / en el próximo sistema solar , / junto con el resto de los gases..., / ¿Qué carajo sabes tú al respecto?".

Así son algunos de los poemas que escribió William Carlos Williams (1883-1963). Otros son así: "La Rosa se marchita, / y es engendrada de nuevo , / por su semilla con naturalidad , / pero adónde , / acudirá , / salvo al poema , / para no sufrir merma , / en su esplendor". Ambos pertenecen a dos de sus grandes libros. El primero, a La primavera y lo demás (1923). El segundo, a Cuadros de Brueghel (1962), que le valió el Premio Pulitzer.


"No hay ideas sino en las cosas". Williams repitió y aplicó cuanto pudo esa consigna. Fiel a ella, su obra huye de las grandes abstracciones para ahondar en lo concreto y encontrar la poesía lejos de lo poético. "Objetivismo" es la etiqueta que él mismo puso a su trabajo.

No es, pues, raro que se le considere el maestro de los maestros del realismo (más o menos sucio): de Robert Lowell, Carver o Bukowski. Él es, sin duda, uno de los grandes de la lírica estadounidense del siglo XX junto a nombres como su amigo Ezra Pound, Wallace Stevens o Marianne Moore. Pediatra de profesión, sus libros tardaron en traducirse al español.

Durante años estuvo en manos de francotiradores más o menos ilustres como Octavio Paz, Ernesto Cardenal o Carmen Martín Gaite. En los últimos años, no obstante, las editoriales españolas han ido poniéndose al día. Este mismo año, por ejemplo, se publicó Viaje al amor en Lumen, que hace dos editó el citado Cuadros de Brueghel. Entre tanto, Visor tiene en su catálogo dos antologías a las que viene a sumarse ésta, bilingüe, preparada por Juan M. López Merino.
Aunque hay libros representados con un solo poema -es difícil resumir dos decenas de títulos y medio siglo de escritura-, el resultado es una buena introducción a la obra de un poeta cuya voz se nutrió tanto de las vanguardias como de la experiencia urbana.

Sus poemas son muy estadounidenses sin dejar de ser a veces universalmente clásicos. Tienen toda la crudeza de la modernidad menos sentimentaloide y la delicadeza del impresionismo oriental. El único libro no representado en la selección de López Merino es Paterson -hay traducción de Margarita Ardanaz en Cátedra-, un ambicioso poema único con tintes épicos que Octavio Paz criticó con unas palabras que bien podrían ser un elogio: "La reducción de los Cantos de Pound al formato provinciano" . No suena tal mal. [fontanamoncada]


De vez en cuando
Cerca de lo lejos
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Yo sé que por alguna causa que no conozco estás de viaje, un océano más poderoso que la noche te lleva entre sus manos, como una flor dispersa. José Carlos Becerra


Por René Rodríguez Soriano © mediaIsla


Quería escribir pero no quería escribir. Tenía un conejito color mugre con los ojos casi tintos, tirando a vino; un pichoncito de cuyaya que murió aplastado por un frasco de betún; un tocadiscos con el brazo desorbitado, sin aguja, zumbando contra el eco de la tarde hueca, y una canción, tenía. Quería cantar pero no sabía, aunque quería.


Desvergonzada y sin conciencia, cae la lluvia sobre la ciudad. Falsas vasijas, flores de papel y biombos huecos, se quiebran de impotencia ante el hastío de los días largos; van y vienen por las hondas ondas frufrús y celofanes de la manufactura y del diseño. Sucede a diario, el diario no dice nada que no hayan ocultado ya la radio y la televisión. Sólo el poema, con su singular manera de aludir el plural de las cosas con la mayor economía de recursos de la lengua, permanece.


Julio es un mes con travesaños en los días. Tablones que se sobreponen, se encadenan y desgajan, a gotas como la escarcha. Julio es un mirador que se proyecta río abajo, difuminándose en los páramos del recuerdo, entre pomares y ciguas palmeras. Antes de que el canto del gallo rompiera en dos el trapo incierto de la madrugada, ya papá plantaba brotecitos de col y mandarinas. Mamá ordeña una vaca negra inmenso que se derrama en el bidón blanquísima. Papá pinta y despinta albas y ocasos, yendo y viniendo del verde al pedregal.


Papá sabía perderse en la espesura del día, y regresar con las manos paridas de naranjas y limones; tarareaba infinitas melodías, e hilvanaba de un tajo, con su cortaplumas, el jugo con la sed a punta de melones y sandías. Era tan sabio y dulce el río, cuando nadaba con él. Era tal vez el tan mentado yin, el abc que soñaba en mis sueños. Yo, con el alma mojada en un pincel, sacaba música de las branquias de los peces o del lamento de los ahogados. Cabalgaba una estrella, un centauro y daba de comer a las gallinas con el maíz de sus manos. El valle era un granero que florecía en simientes cundidos de geranios y azucenas. Algún potrillo loco pisoteaba los sembrados.


No iba buscando el yan, estoy seguro, en julio del 96, ni el Vellocino ni a los Argonautas ni ángeles en Los Ángeles. Iba tan sólo en una nube, con mi atávico terno de Clark Kent, buscando un ala... Papá pulsó una tecla, dijo mi nombre conjugando el verbo cercanía, y de un tajo achicó la lejanía. Era julio 29, han pasado los años desde entonces, y pienso, estoy seguro, que tan sólo se alejó un ratito para estar más cerca todavía. A papá, en las páginas del agua. [www.rodriguesoriano .net]


Anuradha Roy: Escribir es al mismo tiempo un regalo y una opresión
La India más íntima y personal, a través de tres generaciones de una familia bangladesí, es lo que describe Atlas de una añoranza imposible. Su autora habla en esta entrevista del proceso de creación de sus personajes, de la evolución de la historia, de la desigualdad de las mujeres y el abismo de las clases sociales


Por ANA GABRIELA ROJAS © BABELIA


Acampando en lugares remotos de India, en las montañas, algunas veces entre animales salvajes y ríos caudalosos. Así pasó los primeros años de su vida Anuradha Roy, la nueva promesa de la literatura en el subcontinente. Su padre, un geólogo destinado a explorar en busca de uranio, le enseñaba a distinguir entre los diferentes tipos de rocas, a apreciar los fósiles, a entender los movimientos tectónicos o la fuerza de los volcanes. Por las noches reunía a su familia bajo las estrellas y les hablaba de astronomía. En la primera novela, Atlas de una añoranza imposible (Salamandra) , salen a la luz estas reminiscencias así como su espíritu de búsqueda y peculiar sentido del tiempo.


La personalidad de su progenitor -que murió cuando ella tenía 19 años- se revela en Nirmal, uno de los personajes principales que también es geólogo y que como su padre ama la naturaleza salvaje y la soledad. Nirmal viaja con su mente sin ningún recato en el tiempo y su vida está afectada por objetos o acontecimientos de otras épocas. "El pasado puede salir a flote en cualquier momento del presente, está siempre ahí". Ésta también es la forma de ver el tiempo para Anuradha y con ella se mueve y nos transporta a través de su novela.
En un paseo por el emblemático Lodhi Garden de Nueva Delhi en los días más calurosos del verano, Roy cuenta que su experiencia vital aparece en la historia, pero "como todo en ficción que comienza autobiográficamente, Nirmal se convierte en una persona bastante diferente de mi padre".


Así, para ella escribir es bastante parecido a cocinar: "Tú pones los ingredientes, algunos de los cuales vienen de tu memoria y tu experiencia, pero la materia prima se mezcla y cambia en el resultado final".


Atlas de una añoranza imposible es la historia de tres generaciones de una familia bengalí en la primera mitad del siglo pasado. Roy nos deja ver todos sus dramas, sus alegrías, sus relaciones de poder de puertas para adentro de su finca, donde conviven como familia extensa: los padres, los hijos y sus esposas y la nueva generación.


La historia se divide en tres partes, se localiza en tres lugares diferentes -la jungla, una pequeña ciudad imaginaria y la inmensa Calcuta- y habla de tres formas de ver la vida en India en ese tiempo: la de las tribus, la de los bengalíes y la de los ingleses. Con esta historia de amores y desamores, Roy hace un triunfal debut como novelista a sus 32 años, aunque desde su adolescencia había comenzado a publicar relatos, cuentos y ensayos que han sido aplaudidos en India, entre otros con el premio de ensayo de Outlook Picador.


Las mujeres, encerradas, minimizadas y ninguneadas, ocupan una parte esencial de su libro. "En India es imposible no ser feminista: con toda la violencia, opresión e inequidad que las mujeres sufren desde los abortos selectivos hasta el trato a las viudas. Las cosas están cambiando, pero muy lentamente. Se siente una rabia impotente".
La descripción de la historia de la viuda Meera es especialmente dolorosa. Roy, que creció también en una familia extendida, vio de cerca los malos tratos sufridos por su tía que enviudó joven y pasó el resto de su vida vistiendo únicamente las tradicionales ropas blancas, comiendo una dieta pobre y dejada fuera de las celebraciones porque era considerada un "mal agüero andante".


Cuando su padre murió, aunque la discriminació n hacia su madre fue más "sutil", también apareció: la arrinconaban en las bodas para que no diera mala suerte. "¡Y esto que la nuestra es una familia urbana educada de clase media alta!", se lamenta.


Pero asegura que no fue realmente consciente de la desigualdad de género hasta que la sufrió en carne propia. Según cuenta, Oxford University Press, la editorial en que trabajaba, la despidió por haberse casado con un compañero de trabajo. "No pidieron a mi esposo que se fuera porque asumieron que sería más aceptable para una mujer dejar su trabajo", dice todavía sorprendida abriendo sus ojos castaños enmarcados por un lunar en el lado izquierdo.


Pero esto sirvió para que ella y su marido, Rukun Advani fundaran su propia editorial: Permanent Black, que se ha convertido en un referente para ensayos y publica a los académicos más importantes del subcontinente.


Roy tiene una voz suave, pausada y dulce. Pero sus palabras son claras y firmes. Además de la discriminació n de la mujer, en persona -todavía más que en su novela- no para de reivindicar otras desigualdades sociales que se viven en su país.
El huérfano Mukunda, el personaje "que casi por cuenta propia se convirtió en el principal", es de una casta y religión desconocida, por lo que no encaja dentro de la casa. Y menos cuando la inocente y juguetona relación que tiene con la niña de la familia, Bakul, da señas de convertirse en romance.


También sus mentores, Suleiman Chacha y su esposa se ven arrastrados a huir de su casa y de su Calcuta durante la Partición de India y Pakistán por ser musulmanes. "Nuestra sociedad puede ser excepcionalmente cruel, influenciada por las clases o las castas. A pesar de los avances en campos como la tecnología o las finanzas, aún hoy el abismo entre las personas es gigante", dice. Y aquí sus palabras se confunden con las de su personaje Mukunda, que durante su vida se va dando cuenta de cómo "en la nueva India de las finanzas no hay sitio para la compasión".


En India hay muchas cosas difíciles, reconoce Roy. Sin embargo, ella no podría vivir en otro país. "Tengo la misma relación que se tiene con la persona amada: sabes sus fallos, pero no puedes estar sin ella". Así no se siente con suficiente objetividad respecto a la capital bengalí, Calcuta: la metrópolis dejó un sedimento en su imaginación, una referencia en sus memorias, como se aprecia claramente en su texto.


Del debate y los celos entre los escritores indios que escriben en inglés y en lenguas indias, Roy reconoce que las oportunidades de los autores que escriben en la lengua anglosajona son mayores para dar el salto internacionalmente, como le ha pasado a ella. A pesar de que le costó mucho tocar las puertas de casas editoriales y reescribir una decena de veces, su novela se ha publicado ya en varios idiomas, entre ellos el francés y el español.

Dice que este libro para ella es como un "barco de papel" que aunque ella lo ha hecho, ahora flota en un mar picado por sí mismo. "Es mío, pero a la vez no lo es: lo siento cercano, pero extrañamente distante. Especialmente cuando está en idiomas que no puedo leer: cuando abro una de las traducciones, mi propio libro se siente como un objeto remoto y exótico".


A pesar de que se prometió a sí misma no volver a escribir "tras la agonía de la primera novela", ya está escribiendo la segunda, que será también situada en India, pero en el presente. "Cuando los personajes empiezan a rondar en mi cabeza, no tengo alivio hasta que he escrito de ellos. No creo que tener elección sobre escribir: es al mismo tiempo un regalo y una forma de opresión". [fontanamoncada]


Cual es la causa del golpe hondureño


Por Vicenç Navarro © El Plural


Varios medios de información en España han reproducido los argumentos dados por los propios golpistas hondureños para explicar el golpe de estado en aquel país. Tales medios han señalado que el Presidente Zelaya había violado la Constitución, convocando ilegalmente un referéndum para "perpetuarse" en el poder. Se acepta así, la explicación dada por los golpistas, que señalan que la expulsión del Presidente Zelaya ocurrió para impedir que éste convocara un referéndum a fin de alargar su mandato.

Un ejemplo de ello es el reportaje del corresponsal de El País en Tegucigalpa, que indicaba que "Zelaya fue derrotado y expulsado el 28 se junio pasado, después de intentar organizar un referéndum para abrir la vía a la reelección, que había sido declarada ilegal por las instancias judiciales" (04.08.09). Según tal reportaje, el golpe tenía por objetivo, pues, evitar que Zelaya se perpetuara en el poder.


Esta explicación ha aparecido en los cinco diarios de mayor tiraje del país. De todos ellos, La Vanguardia ha sido el periódico que ha promovido con más intensidad esta explicación. Su corresponsal en América Latina ha entrevistado nada menos que a Romeo Vásquez, General que realizó el golpe militar, el cual niega en la entrevista que lo que ocurrió en Honduras hubiera sido un golpe militar pues la detención y expulsión del Presidente respondía a principios constitucionales.

El entrevistador, el Sr. Ibarz, de cuyos reportajes hablé ya en otro artículo ("Las falsedades sobre Honduras", Público, 23.07.09) también entrevistó al Cardenal de Honduras, el Sr. Rodríguez Maradiaga, que alegó los mismos argumentos. Por cierto, ninguno de los dirigentes del movimiento en defensa del Presidente Zelaya ha sido entrevistado por La Vanguardia.


La causa principal del golpe, sin embargo, no fue impedir que Zelaya se perpetuara en el poder. El mal llamado referéndum (en realidad fue una encuesta popular gestionada por el Instituto Nacional de Estadística) no hablaba de la reelección del Presidente. En tal encuesta se consultaba a la población si ésta creía aconsejable que se eligiera a una Asamblea Constituyente que permitiera cambiar la Constitución. Y ahí está el meollo de la cuestión.

Lo que motivo el golpe fue el deseo de la oligarquía hondureña de mantener intacta la Constitución instaurada por la última dictadura militar. Tal Constitución otorga gran número de privilegios a la oligarquía del país, incluyendo a las fuerzas armadas y a sus aliados en EE.UU. Eran estos privilegios los que la oligarquía y sus fuerzas armadas querían mantener a toda costa. Existía el temor, entre la oligarquía, de que una nueva Constitución pudiese, por ejemplo, pedir la eliminación de bases militares extranjeras en territorio hondureño.

Hoy, el Pentágono de EE.UU. tiene una base militar en Honduras, la única existente en Centroamérica, una región de gran importancia estratégica para las fuerzas armadas de EE.UU. Éstas y las fuerzas armadas hondureñas eran conscientes del intento de los progresistas hondureños de cerrar la base, una base que ha sido el centro de actividades militares y represivas llevadas a cabo por las fuerzas militares estadounidenses en toda la región. Las fuerzas armadas hondureñas y sus aliados estadounidenses no desean cambios en la situación actual.

De ahí que una de las primeras condiciones que puso el nuevo gobierno golpista al Presidente de Costa Rica (Sr. Óscar Arias) en su mediación fue precisamente que no se cambiara la Constitución.


Las fuerzas progresistas hondureñas querían, también, el enjuiciamiento de los militares que aterrorizaron a la población durante la horrible dictadura que se estableció con el apoyo del Gobierno Federal de EE.UU. También pedían que (como en España) se encontraran a los desaparecidos durante la dictadura y periodos posteriores, en actos de represión política, cuando miles de hondureños y ciudadanos de otros países de Centroamérica fueron asesinados debido a su defensa de la libertad y de los derechos civiles y sindicales de las clases populares. El Presidente Zelaya había aprobado el inicio de tal investigación.
La respuesta de EE.UU.


En EE.UU. la administració n Obama está dividida sobre como responder a esta situación. El Partido Republicano apoya a los golpistas y sus argumentos son semejantes a los propuestos por el corresponsal de La Vanguardia, el Sr. Ibarz. El Sr. Zelaya –según ellos- no es ya el Presidente de Honduras, pues, ha sido sustituido por un nuevo gobierno que es el legal. Es interesante señalar que hace setenta años, La Vanguardia (llamada entonces La Vanguardia Española), propiedad de la familia Godó (que apoyó el golpe militar del General Franco en 1936 y la enormemente represiva dictadura que estableció), promovió argumentos legitimadores del golpe militar español, utilizando argumentos casi idénticos a los que su corresponsal utiliza ahora para apoyar a los golpistas hondureños. En España, el gobierno del Frente Popular, en 1936, había violado -según los golpistas- la Constitución española. Se sublevaban –según ellos- para defender la legalidad.


Este apoyo al nuevo gobierno golpista hondureño aparece también entre sectores conservadores del Partido Demócrata. La Administració n Obama, sin embargo, considera al Presidente Zelaya como el Presidente legal de Honduras. Este reconocimiento es un paso positivo y marca una distancia con administraciones anteriores.

Ni que decir tiene que adoptar una postura distinta habría significado enfrentarse a la gran mayoría de gobiernos de América Latina, así como a la opinión mundial. Ahora bien, la vía de la mediación, propuesta por la Administració n Obama y por la OEA, y dirigida por el Presidente de Costa Rica, Óscar Arias, ha abierto la posibilidad de que el Presidente Zelaya vuelva a Honduras como Presidente y a la vez se cancele el intento de cambio de la Constitución.

El proceso de mediación, al reconocer a los golpistas, sentándolos en la mesa de mediación al mismo nivel que al gobierno legítimo de Honduras, dio gran poder de veto a los golpistas con lo cual, si se elimina cualquier intento de cambio de la Constitución, se habrá conseguido lo que los golpistas deseaban, es decir que no se cambie la Constitución. De ahí el gran riesgo que supone el proceso de mediación, promovido por la Administració n Obama, y liderado por el Presidente de Costa Rica. Tal proceso puede conseguir lo que los golpistas deseaban. De ser así, el proceso habrá alentado a que se produzcan otros golpes de estado en América Latina, pues mostrará que dar golpes de estado es rentable, al conseguirse a través del golpe lo que no se puede obtener a través de las urnas.


Una última observación. El argumento de evitar que dirigentes políticos de América Latina "se perpetúen en el poder" se utiliza constantemente para intentar parar los intentos de aquellos presidentes latinoamericanos, democráticamente elegidos, de cambiar el sistema electoral permitiéndoles presentarse de nuevo, convirtiendo sus sistemas electorales en sistemas semejantes a los sistemas europeos.

En la mayoría de países europeos no existen límites en el mandato del Presidente. En Cataluña, el Presidente Pujol gobernó durante 23 años y el Presidente Erlander en Suecia, también, 23 años, sin que los sistemas electorales catalán o sueco pudieran considerarse dictatoriales, pues siguieron las reglas del proceso democrático. El hecho de que los candidatos puedan ser elegidos tantas veces como el electorado desee, no convierte el proceso en dictatorial. Que un proceso sea democrático o no depende del proceso electoral en si y sobre todo de la pluralidad de partidos y opiniones existentes en el proceso electoral sin limitaciones en la presentación de alternativas. Y es ahí donde el centro del análisis debiera fijarse y no en que sea o no el mismo candidato el que se presente.

El sistema electoral bipartidista, no proporcional, que existe en muchos países de América Latina, limita enormemente las posibilidades democráticas de aquellos países, lo cual se debe, no al número de veces que los Presidentes pueden presentarse de nuevo a las elecciones, sino a la escasa representatividad proporcional de sus sistemas electorales y limitada posibilidad de participación popular en sus sistema político. Fijarse en lo primero (la posibilidad de repetir mandato), ignorando lo segundo (la escasa diversidad de sensibilidades políticas y limitada participación ciudadana), es el punto flaco de la mayoría de críticas a la mal llamada "perpetuación en el poder", argumentación que se hace en nombre de la defensa del sistema democrático.

[Vicenç Navarro es Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Policy Studies and Public Policy. The Johns Hopkins University]


El día de todos de Juan Carlos Mieses


Por Manuel Mora Serrano © mediaIsla\


En el periódico Hoy, sección Areito del 20 de junio, se publica una entrevista de Ruth Herrera a Juan Carlos Mieses a propósito de su novela El día de todos (Alfaguara, abril 2009, Santo Domingo) y en ella se ofrecen una serie de claves a los lectores, desde el titular: "El conflicto dominico-haitiano en una novela".


El autor señala que uno de los motivos que le impulsaron a escribir esta obra fue un sueño: "Una noche soñé con una ola gigantesca que se abatía sobre el Seybo, mi ciudad natal; luego vi que era una ola viviente, hecha de cuerpos de haitianos. Yo ya sabía que la tierra cultivable, el agua y los bosques de Haití se agotaban a un ritmo aterrador y que un movimiento llamado "lavalás" (la palabra denota inundación) había alcanzado el poder.

A partir de esa imagen me surgió la idea de la inmigración masiva, una ola humana que generaría la novela". Sin el conocimiento de este hecho, los lectores estarían un poco perdidos, aunque, quizás lo único evidente y constante en la novela sea, precisamente, este hecho físico. Alguien ha dicho que la fatalidad más grande es la de tener un vecino pobre. Y en este caso, si el vecino es tan pobre por su propia culpa, ya que fue más poderoso que su colindante y el colindante nunca invadió su territorio y estaba en la isla primero, entonces no hay culpabilidad alguna que justifique el odio.

La situación de República Dominicana y Haití se parece a la de México y Estados Unidos, con la diferencia de que este último tiene culpas al invadir y anexarse territorios feraces del vecino. La similitud está en que uno es más rico que el otro y en que hablan lenguas diferentes.


Entre dominicanos y haitianos hay conflictos eternos. Estando como están, en la única isla donde hay dos repúblicas siamesas donde se hablan tres lenguas, dos europeas (español en el Este y francés y creole en el Oeste), y en la que originalmente hubo por acuerdos de potencias europeas repartos y asentamientos de esclavos negros procedentes de África, y donde unos rebeldes, realizaron lo increíble, una revolución radical contra los blancos, mientras los otros se mantuvieron sumisos como siervos de aquellas potencias, débiles sus habitantes por el agostamiento de sus grandes reservas mineras a pesar de sus valles feraces y sus muchas aguas, propiciaron las invasiones durante el siglo XIX que culminaron con la Separación o declaración de Independencia de la parte Este en 1844.


Poco a poco hubo ocupaciones pacíficas de haitianos a todo lo largo de la frontera que sufrió varios cambios y todo hubiera seguido así, si en 1937 al dictador Trujillo no se le ocurriera deshaitinizar la frontera de la manera más cruel, cometiendo uno de los genocidios más terribles, comparable sólo a al de los haitianos sobre los del Este a principios del siglo XIX. Esa enemistad, ese rencor callado, esa realidad física de echar la culpa al genocidio que no puso, no obstante la ferocidad del tirano, un solo pie más allá de su frontera, es el motivo de muchas historias y novelas haitianas, aunque los dominicanos nunca han pensando realmente ocupar el territorio occidental. Siempre han estado a la defensiva.


Ese es el panorama en el cual Juan Carlos Mieses, desde lejos y sin la perspectiva inmediatista, como bien dice Ruth Herrera, después de vivir muchos años fuera del territorio (en Jamaica, México, Brasil, Francia, etc.,) y tratar con haitianos intelectuales, sin tomar aparentemente partido como narrador omnisciente, nos pinta con un procesador de textos sangriento desde las primeras páginas, el drama actual de la isla. Las figuras, aparentemente de ficción, no son tales. El sacerdote católico que deviene en verdadero oficiante del vudú, Jean Pierre, luego Papá Yoyó, es una sombra omnipresente en todo el territorio haitiano, de otro ex-sacerdote que ocupó la presidencia y fundó a lavalás.


En contraste, la abuela (la mujer haitiana mantiene un privilegio, quizás por aquello de "mamá burriquite", pero hay alegría cuando nace una hembra y pena cuando es varón), ella y la nieta Tit'karine, simbolizan la mayor parte de la población, siempre a la espera de un milagro. No estamos, sin embargo, ante una novela sencilla a pesar de su corta extensión (168 pp., en 6 por 9) sino más bien ante una muy compleja. Está dividida en 6 partes, en las cuales se barajan los diversos planos y las acciones de los personajes.

No es una obra lineal (aunque en el fondo toda novela es lineal en la concepción de su autor y para el lector cuando logra desmontar sus argumentos), pero más que eso, siendo los protagonistas los pueblos que conviven en la única isla que en América, como dijimos, comparten dos repúblicas independientes con idiomas distintos, se nos ofrece más como una típica novela de tesis.


En la novela ocurren crímenes terribles y hechos no históricos, pero que pudieron ocurrir, como la toma de la Basílica de Higüey. Es un episodio oscuro, no bien explicado por el autor, pero que da pie a una guerra político-religiosa. A la misma que dio origen a los pueblos y que ahora se los da para la separación. Ellos, animistas; estos, cristianos. La confrontación no se narra, porque aún no ha ocurrido, pero si no hay una nivelación, si la parte del Oeste no consigue superarse por sus medios, algo difícil, ya que han asolado casi todo, no se resignarán a morir de hambre mientras al otro lado haya comida y verdor ¿a costa de qué? De lo que sea. Eso ya no cuenta. Lo que cuenta, son los hechos. Las realidades. El hambre. La necesidad.


Eso es lo que realmente plantea esta novela. Por eso no nos quedan personajes, sino sombras, nombres, rangos, misterios. Todos ellos no son más que parte de un engranaje mayor. Matan, torturan, asesinan a mansalva, sin saber por qué, porque alguien los manda, porque hay un ser o unos Seres superiores que lo ordenan: Los estómagos que rugen. Las rutinas burguesas. La paz aparente. El paisaje apacible. Sin duda alguna es una novela apocalíptica. Amarga. Dolorosa. No está hecha para el deleite. No pretende deleitar, sino hacernos pensar, y eso es algo que logra, porque como dice en la página 26: "En Haití todo podía suceder. Todo sucedía". [Manuel Mora Serrano, escritor dominicano. Autor de las novelas Goeiza y Juego de dominó, entre otros textos]


Gabo


Por José Saramago © Boomeran(g)
Los escritores se dividen (imaginando que aceptaran ser divididos…) en dos grupos: el más reducido, de aquellos que fueron capaces de abrirle a la literatura nuevos caminos, el más numeroso, el de los que van detrás y se sirven de esos caminos para su propio viaje. Es así desde el principio del planeta y la (legítima?) vanidad de los autores nada puede contra las claridades de la evidencia. Gabriel García Márquez usó su ingenio para abrir y consolidar la vía del después mal llamado "realismo mágico" por donde avanzaron más tarde multitudes de seguidores y, como siempre sucede, los detractores de turno.

El primer libro suyo que me llegó a las manos fue Cien años de soledad y el choque que me causó fue tal que tuve que parar de leer al cabo de cincuenta páginas. Necesitaba poner algún orden en mi cabeza, alguna disciplina en el corazón, y, sobre todo, aprender a manejar la brújula con la que tenía la esperanza de orientarme en las veredas del mundo nuevo que se presentaba ante mis ojos. En mi vida de lector han sido poquísimas las ocasiones en que se ha producido una experiencia como ésta. Si la palabra traumatismo pudiese tener un significado positivo, de buen grado la aplicaría al caso. Pero, ya que ha sido escrita, aquí la dejo. Espero que se entienda.


Extrasístoles (y otros accidentes) de Jochy Herrera, el corazón como última referencia


Por Nayla Chehade © mediaIsla


El corazón y su papel histórico y cultural como repositorio de las emociones, como metáfora del espacio físico donde albergamos penas y alegrías y a la vez como órgano esencial de la fisiología humana, impredecible y vulnerable, pero capaz de combatir arduas batallas contra su propio deterioro y contra el daño que le inflingimos, es el tema común que entrelaza los ensayos de la colección Extrasístoles y otros accidentes, (Vocesueltas, 2009) de Jochy Herrera.

Cardiólogo de profesión y poeta y escritor de oficio y vocación, Herrera exhibe una escritura de acabado acento personal que muestra la habilidad de combinar acertadamente el rigor y la exactitud del lenguaje científico con una prosa de carácter reflexivo y a la vez de amplio aliento poético, donde la digresión se alberga de manera eficaz para iluminar y expandir el sentido y dar nueva dimensión a los tópicos tratados.


Dividido en cinco secciones con títulos que son en sí un acierto lírico –Seducir los sentidos, El corazón espejo, Angor pectoris, Corazonadas, Soñar el alma, pensar la muerte- Extrasístoles (y otros accidentes) es un texto ecléctico y estimulante, construido a partir de una visión multidisciplinaria y flexible. Siempre con el corazón como punto de convergencia y una voluntad de provocación intelectual constante, los ensayos agrupados en cada parte son variados y mantienen de modo sostenido el interés de los lectores y consecuentemente, el placer en la lectura.

Entre ellos podemos encontrar desde anécdotas con resonancias que bordean lo jocoso y lo patético, basadas en la experiencia médica personal del autor, hasta comentarios analíticos sobre noticias curiosas y avances científicos que tienen que ver, por ejemplo, con los adelantos en los transplantes de órganos que les permiten a los pacientes vivir temporalmente "sin corazón," o indagaciones sobre los orígenes, el significado e impacto del sueño y de los sueños y su relación con la vigilia.

Igualmente, hallamos divagaciones de índole cultural, filosófica y moral que examinan, entre otros asuntos, los prejuicios con los que se ha abordado médicamente el cuerpo de la mujer y la sexualidad femenina a través del tiempo o la evolución histórica y el papel del beso y del llanto en distintas culturas, así como la desazón y la melancolía que asedian constantemente al individuo en el ámbito posmoderno.


Es innegable que parte del mérito de los ensayos de Extrasístoles (y otros accidentes) radica en el sostenido virtuosismo intelectual y lingüístico de sus páginas que denota la extensa trayectoria de lecturas de Herrera y su sólida formación en el campo de la medicina, la literatura, la historia y la filosofía, como también sus gustos, obsesiones personales y su sensibilidad artística.

Textos de Borges, Descartes, Lyotard, Da Vinci o Cortázar, por ejemplo, entre decenas de otros nombres; antiguos tratados de medicina, ensayos de antropología, letras de canciones, ilustraciones de diversa naturaleza, mitos, obras de arte o poemas, aparecen oportunamente citados o incluidos, tanto en el cuerpo de los ensayos como a manera de epígrafe en otros casos, para expandir y enriquecer las ideas y opiniones del propio autor o de otros. Sin embargo, lo que hace verdaderamente fascinante la lectura de este libro no es su evidente bagaje erudito o las múltiples referencias de toda clase que estimulan la curiosidad de los lectores, sino la capacidad que demuestra el autor para entretejer y conectar fructíferamente nombres, asuntos, hechos o situaciones alrededor de un tema central, en un discurso que prescinde de cualquier forma de autoritarismo intelectual u ostentación y que por el contrario, crea un espacio dialógico donde se plantean muchas de las preocupaciones de carácter existencial y filosófico que han inquietado a la humanidad a través del tiempo.

Mediante un lenguaje que se desdobla fluida y dosificadamente entre la precisión analítica y un registro poético constante, Herrera informa e indaga a la vez, plantea, cuestiona y especula sobre la vida y la muerte, sobre el tiempo, el arte, el deseo, el amor o el dolor, siempre con una conciencia clara del carácter provisional de las afirmaciones o "verdades" de cualquier tipo y con el corazón como última referencia. En este sentido, su colección de ensayos apunta, por un lado, a la urgencia de fomentar y mantener el pensamiento crítico y el continuo formular de preguntas como herramientas efectivas para conjurar el oscurantismo de las sociedades.


Por otra parte, induce a discurrir sobre la importancia de lo que no es el cuerpo, pero forma parte del individuo, aquello que tradicionalmente se ha llamado "espíritu" o alma y que se asocia con los sentimientos y las emociones, así como a evaluar su papel y significado en el mundo contemporáneo y en el desarrollo histórico de las distintas culturas. Escrito bellamente y con honestidad, Extrasístoles (y otros accidentes) es un libro esperanzador y gratificante, que invita a reexaminar la maravillosa mecánica del corazón y sobre todo su poderosa carga alegórica y simbólica y nos hace pensar que en tiempos de inestabilidad, violencia e injusticia social endémicas como los que vivimos, "tener buen corazón" no sólo tiene vigencia todavía, sino que constituye un punto de partida necesario para el cambio eficaz y la resolución pacífica de los conflictos.


En última instancia, a través de sus ensayos Herrera reafirma también el valor transformador de los avances científicos y de la tecnología, pero propone a la vez una ciencia más humana e integral y ratifica, simultáneamente, la fe en la capacidad ilimitada del género humano para combatir airosamente sus propios miedos y debilidades, remediar sus errores y trascender sus limitaciones.

[Nayla Chehade, Associate Professor of Spanish, University of Wisconsin-Whitewate r]


Arlt, el cronista que escupía a los porteros


La nueva compilación de artículos publicados por el argentino entre 1937 y 1942 revela a un autor insuperable a la hora de radiografiar lo que Piglia llama "el clima psíquico de la sociedad".


Por Pedro Pablo Guerrero © El Mercurio


El ensayista argentino Óscar Masotta, que consideraba a Jorge Luis Borges y a Roberto Arlt "los dos grandes escritores que haya producido el país hasta la fecha" (lo que, por cierto, debió escandalizar al primero), cuenta en un artículo de 1962 una anécdota protagonizada por el autor de El juguete rabioso. Real o no, Masotta -psicoanalista brillante- la asume como verosímil.
Arlt está en la calle conversando con unos amigos. De pronto interrumpe la charla, pide que lo excusen y se acerca a un edificio de departamentos. Se detiene frente al portero y, sin motivo aparente, lo escupe a la cara. Masotta interpreta esta conducta en términos de un anarquismo invertido: "Los personajes de Arlt no intentan poner una bomba al mundo de los de arriba, sino erigirse en verdugos de los de abajo".


Tan desconcertantes como los actos de Arlt eran sus gustos. En una de sus leidísimas aguafuertes porteñas, publicadas en el diario El Mundo de 1928 a 1935, incluye entre sus "maestros espirituales" , junto a Dickens, Quevedo y Dostoievski, al novelista Anatole France, olvidado hoy por el canon literario, a pesar del Premio Nobel que obtuvo en 1921.
Minucioso recopilador de sus aguafuertes, Daniel C. Scroggins comprueba que Anatole France es el novelista francés más citado por Arlt. Y precisamente por las razones que irritaban a los detractores de ambos.


"A mí, ni la estética ni el tema me interesan absolutamente nada -escribe el argentino-. Hablo, con la misma simpatía, de un verdulero que de una princesa. Y es que yo creo que si se aprende a mirar y luego se aprende a ver, el verdulero es tan interesante como la princesa. Anatole France nos lo ha enseñado en sus diálogos magníficos de esquiladores de perros y de actrices refinadas".


Esta capacidad de ver lo que hay digno de interés en cualquier persona y suceso, sin importar la jerarquía que les asigne la sociedad, queda confirmada en las dos series de crónicas que Arlt escribió, también para El Mundo: "Tiempos presentes" y "Al margen del cable". Colaboraciones iniciadas en 1937, a las que puso término la muerte del autor, el 26 de julio de 1942, a la edad de 42 años. Rose Corral reunió estos 236 artículos en el volumen El paisaje en las nub es , con un sustancioso prólogo de Ricardo Piglia, quien no pierde la oportunidad de hacer una nueva apología del estilo de Arlt, en lo que ha sido una constante de su obra ensayística.


Piglia define las crónicas de su compatriota en términos de "un registro de la patología y de los cambios en el clima psíquico de la sociedad". Asombra, ciertamente, el talento de Arlt para advertir los signos de los tiempos en la infinidad de cables transmitidos por las agencias de noticias. Con ojo periodístico, y prosa literaria, desenmascara los preparativos de la guerra en el acaparamiento de trigo que hacen las potencias europeas y las declaraciones con las que algunos científicos promueven el aumento en las tasas de natalidad, imprescindible para surtir de carne de cañón a la maquinaria bélica.


Coincidencias significativas descubre en hechos de apariencia tan irrelevante como que Hitler naciera el mismo año, con cuatro días de diferencia, de su imitador Charles Chaplin, quien usaba el mismo bigotillo incluso antes de parodiarlo en "El gran dictador". "Mientras que Carlos llevará la sonrisa a los rostros, Adolfo pondrá sombríos los ceños de los hombres", pero "ambos, a solas, se parecerán en lo misántropos, en lo amargos y en lo solitarios".


A pesar de estas similitudes entre coetáneos, Arlt no cree en la astrología y ataca mordazmente a los autores de horóscopos y la credulidad de sus seguidores. Nada tienen que ver las estrellas con los destinos de la humanidad, que se rigen por motivos harto más terrestres.


De particular interés para nosotros son las seis crónicas dedicadas a Chile, entre diciembre de 1940 y marzo de 1941, con motivo del viaje que realiza a nuestro país. No brilla en éstas la gracia del cronista, pero sí la sagacidad del comentarista político, que ve en el enfrentamiento entre el Frente Popular de Aguirre Cerda y la derecha opositora una coyuntura de alto riesgo para una sociedad en la que señala, con alarma, una inflación creciente, altas tasas de morbilidad infantil, una ineficiente explotación de la tierra y el estancamiento de la producción industrial.


La última crónica de Arlt se titula "El paisaje en las nubes". En ella realiza un perfil del poeta norteamericano George Zabriskie. Ex taxista de orígenes modestos, con un padre severo, como lo fue el del propio Arlt, Zabriskie alcanzó en vida el reconocimiento literario que el argentino encontró, plenamente, sólo después de muerto. Tal vez por ello idealiza su éxito, de forma vicaria, hasta convertirlo en hazaña.

Arlt no escupe a los que se niegan a ser toda la vida porteros o taxistas. Como en un espejo, el autor de Los siete locos ve en la obra de Zabriskie, su doble, "el itinerario fantasmagórico que sigue con su espíritu hambriento de luz el prisionero de la ciudad de cemento gris". (zoiladulceuva]


El ambiente de la dictadura trujillista en tres hechos


Lo que a continuación voy a narrar no son simples anécdotas, esto es, sucesos inéditos, bien casuales o curiosos, sino hechos que dibujan a plenitud el ambiente sicológico que se vivió bajo la dictadura de Trujillo. Era éste como un poder personal avasallante que penetraba en todos los rincones de la vida dominicana, controlando los sentimientos y pensamientos, los planes y horizontes de cada individuo. Cada emoción, cada palabra debía ser sopesada, so pena de sufrir graves consecuencias.


Arranco con el primero, que llamaré "el caso Benigno." En pleno auge de la dictadura trujillista, a mediados de la década de los años cincuenta, un guardia raso – a quien como ya dije, identificaré como Benigno – y que laboraba en la fábrica de armas de San Cristóbal, más conocida en aquellos tiempos como "La Armería," fue llevado ante el tribunal de ese pueblo por una mujer que alegaba muy firmemente que el hijo que había tenido meses atrás tenía como padre a dicho guardia.


Benigno también negaba el hecho muy firmemente, pues estaba en conocimiento de quién era el verdadero progenitor del muchacho: otro guardia de la misma compañía y fábrica. Pero la mujer, al parecer dolida por un antiguo desplante, acusaba a Benigno del hecho, señal de que le seguía gustando su talante y porte.


El asunto es que la mujer, acaso recordando las numerosas misas que se ofrecían a diario "por la preciosa salud del Jefe", como era llamado usualmente Trujillo, le dijo al juez en forma de ultimátum: " Por la salud del Jefe que Benigno es el papá."


Al oír aquello, el juez ni corto ni perezoso, se negó a considerar otras razones y golpeó el timbre que tenía sobre la mesa, sentenciando militarmente: " usted es el padre," cargando sobre Benigno para siempre la responsabilidad del mantenimiento y educación de un hijo que éste sabía a ciencia cierta que no era suyo.


El segundo hecho lo llamaré "el caso Bundo." Bundo era uno de esos sujetos que se creían importantes porque no salían de la fortaleza, del recinto militar. Era uno de esos `colaboradores espontáneos' a los que se les permitía usar ropa de guardia y hasta sus botas.


Bundo hacía de "práctico" cuando los fines de semana la guardia salía por los campos a patrullar, a desarmar y, sobre todo, a pedir los tres golpes: la `palmita' con la que el ciudadano se acreditaba como miembro del Partido Dominicano, partido único, el partido del Jefe; la cédula de identidad personal y el carnet del Servicio Militar Obligatorio. Cualquiera de las tres que faltara, o que estuviese en mal estado o sin sellar, conllevaba la pena de cárcel y quién sabe lo que la falta eventualmente podría desatar después.


También formaba parte de su voluntaria labor el ubicar las flores de los lugares patrullados: las mujeres que por su tierna edad, podían despertar la lujuria de los jefes. Pero lo que más disfrutaba Bundo era cuando algún conocido suyo le decía: "Pero Bundo, tus ojos están muy rojos......"
Entonces nuestro hombre, con un orgullo que le salía por los poros, sonrisa de oreja a oreja, bajando el tono y con voz llena de misterios, ripostaba: " ¡Ahhh.....! Es que anoche estaba en un servicio.... ......"
Lo que podía significar muchísimas cosas, pero con toda seguridad, ninguna buena. Ahora bien, la mayor retribución que Bundo obtenía de su relación con la guardia, era el respeto, más bien, el temor que entre sus conciudadanos suscitaba su presencia.


Así, en una ocasión en la finca de Món Salcedo, un terrateniente muy bien relacionado con Trujillo, ubicada en Magüey, un campito próximo al pueblo de La Vega, el Jefe tenía varios caballos `pura sangre,' de paso fino, para que se los cuidaran. Pero, por razones desconocidas, algunos de ellos enfermaron e incluso uno hasta murió.


Prontamente llegaron a la finca tres doctores especializados en Veterinaria, para tratar a los nobles equinos. Mientras eso hacían, Bundo esperaba en la carretera un transporte para llevar a la fortaleza unos pollos que le habían encargado.


Al mismo tiempo, frente a él, unos peones de la finca de Món llenaban un camión de plátanos para venderlos en la Capital. Uno de ellos dijo molesto al ver a los doctores: "Tanta pendejada por un caballo."


Pero la brisa llevó a los oídos de Bundo el insolente comentario, y éste de inmediato cruzó la carretera. Los peones, temiendo lo peor, no se atrevieron a mover un músculo, como si estuvieran a dos pasos de un animal feroz capaz de devorarlos. Bundo, iracundo, les increpó: " Ojalá cualquiera de ustedes ser la mierda de un caballo de esos."


Con el tercer hecho quiero rendir homenaje al luchador antitrujillista y hombre de avanzadas ideas democráticas, Aridio González, muerto hace poco más de una década. Ya había pasado la invasión de Junio del 59, en la que decenas de jóvenes se inmolaron o fueron encarcelados, sufriendo luego horrendas torturas, pero cuya derrota sirvió de campanazo despertador de conciencias en la sociedad dominicana, especialmente entre la juventud de la época.


Trujillo, en represalia, además, ordenó el encarcelamiento de miles de esos jóvenes de quienes sospechaba su animadversión. Paradójicamente, muchos de ellos eran los hijos de sus propios colaboradores.

En el campo donde vivía Aridio, Las Yerbas, cayeron presos entre otros, Lino Cabrera, Jaime Beato, Antonio Cruz, Luis Marino Rodríguez (a) Cucho, Agapito Cáceres, más conocido como "Chichío".


Este último era para la época muy flaco, por lo que Alicinio Peña Rivera, jefe en el Cibao del temidísimo Servicio de Inteligencia Militar (SIM), cuando se lo mostraron en Santiago, le dió una trompada en la cara que lo sumió en la inconciencia al tiempo que le decía: "Porquería, dizque queriendo tumbar al Jefe."


Un domingo bien temprano, después de misa, llegaron a dicho campo los calieses – es decir, los miembros del SIM – buscando más gente para apresar. Aridio, sabiendo que era uno de los buscados, se escondió en la casa de Angel Cruz. Este le dijo que, por si acaso revisaban la casa, que se subiera al cielo raso. Como la casa estaba techada de zinc, en aquel lugar haría prontamente un calor infernal con el correr de las horas.


Y, ciertamente, llegaron los calieses a la casa. Angel, para guardar las apariencias, se puso más hablador y amistoso que lo que usualmente era, y hasta los invitó a comer y a beberse "un pote de ron." Mientras tanto, arriba, el hombre casi se asaba como un puerco en puyas.


Cuando por fin terminaron de comer y beber, Angel les preguntó, haciéndose el inocentón que, en realidad qué hacían por allí, a lo que los calieses ya metidos en trago respondieron que "andamos buscando a un tal Aridio González que se ha hecho enemigo del Jefe." Angel le respondió que lo conocía, pero que no creía que "ese hombre estuviera en nada." Los calieses se marcharon. Aridio bajó casi muerto, sudado como un potrico que ha corrido varias millas.
Pero a los pocos días los calieses retornaron. Y encontraron a Aridio arando sobre un tractor en la tierra de Manuel de Jesús. De inmediato lo hicieron bajar acusándolo de antitrujillista, y llenándolo de improperios, lo esposaron. Mas, Aridio, con mucha calma les respondió: "muy bien, voy preso, pero por lo menos, déjenme apagar el tractor."


Llevado a la cárcel conocida como "La Cuarenta," fue torturado numerosas veces, aunque logró librarse de la "silla eléctrica" ya que, por esos días, varios presos habían muerto en ella, y Aridio cada vez que los torturadores lo "invitaban" a sentarse allí, les recordaba cordialmente que sufría de un mal congénito del corazón, lo cual era verdad, pues fue la enfermedad que lo llevó a la tumba décadas más tarde.


Lo cierto y verdadero era que a buena parte de esa juventud allí presa, solamente le esperaba la muerte. Por suerte para ellos, y para todo el pueblo dominicano, a los pocos meses Trujillo fue ajusticiado una noche en la autopista que hoy lleva como nombre la fecha del memorable tiranicidio: "30 de Mayo" (de 1961). [José Tobías Beato, escritor dominicana. Reside en Florida]


Ana María Matute: La literatura infantil hoy en día es una pena


A sus 83 años recién cumplidos, la escritora española se muestra decepcionada por la actualidad de los libros para los más chicos y lamenta el mal de las moralejas "políticamente correctas".


Por Carmen Sigüenza © Clarin-EFE


"Lo políticamente correcto lo ha fastidiado todo. No le puedes leer a un niño un clásico, que son fabulosos, porque hoy hay que decirles amén a todo y que al final caperucita se hace amiga del lobo. Y esto no es así, porque en la vida se van a encontrar con unos lobos tremendos. Al niño hay que decirle que hay cosas buenas, malas y tremendas y no darles una idea paradisíaca del mundo", subraya la escritora.


Para Ana María Matute, como para Rilke, la infancia es todo, "y nos marca a todos de una manera tremenda"."Aunque no lo pretendan, los cuentos hoy tienen una moraleja de la peor especie y eso es malo, pero lo primero que tienen que hacer los niños es ver a sus padres leer", añade.


Ana María, que tiene todos los grandes premios de la literatura castellana menos el Cervantes, para el que siempre es una eterna candidata, explicó en una entrevista que comenzará a escribir una nueva novela en septiembre. "Si la salud me lo permite, no me caigo, ni me doy mamporros. La escritura es toda mi vida, y aunque parezca mentira estoy siempre llena de proyectos. Tengo como una fuente que va manando, y a veces como un río, que se me dispara", recalca.


Este año, su última novela, Paraíso inhabitado, que creó gran expectación porque rompía el silencio de la autora tras ocho años, ha tenido un gran éxito.


Y junto a esta novela, los premios, reconocimientos y homenajes a esta escritora, que se sigue sintiendo una niña a la que le queda mucho por descubrir, han tomado fuerza. "A mi no me gustan las modas, ni escribiendo ni leyendo, pero ahora sí que parece que le gusto más a la gente", dice humildemente.


"Pero hubo una época -aclara- en que en este país, donde imperaba el mal llamado realismo social -yo diría el realismo socialista, que luego se ha visto que era igual de mentira que el franquismo-, en la que yo pasaba por una inglesa que escribía de otra manera. De todas maneras, yo creo que siempre hay que huir de los ismos y de las modas", añade.


La autora de Aranmanoth es muy optimista con las jóvenes. "Me encantan las jóvenes de hoy, no como las de mi generación, que eran todas una memas. Las universidades están llenas de mujeres, a mi no me dejaron estudiar una carrera -se lamenta-. Hoy las jóvenes tienen un grado de emancipación e independencia maravilloso" , sostiene.


Lectora empedernida, "compulsiva" , como le gusta decir a ella, Matute está al tanto de todo lo que se hace y se escribe. Y confiesa que le gustan mucho Vila Matas y Sergi Pamies, y que aprecia mucho a otros autores, pero que no le vienen ahora a la cabeza. Además, es una rendida admiradora de la novela negra.


"Me encanta la novela policiaca, me gustan mucho los nórdicos, pero todavía no he leído a Larsson, porque tengo muchos libros atrasados, pero he leído uno de Grisham, El cliente, que me ha entusiasmado" , reconoce con puro entusiasmo la escritora.


Y es que algunos de los aspectos que toca la novela negra, como la violencia y la lucha contra la injusticia, son los que la llevan a maltraer a la autora."Detesto la violencia en el ser humano, y ésa es la misma en todas las partes y desde todos los tiempos. He viajado por todo el mundo y he constatado que la violencia y la injusticia no cambian. Cambian las costumbres externas, pero el ser humano, el machismo y todo eso existe en todo el mundo, civilizado y no civilizado", concluye. [giecoleon]


Tahmima Anam: El libro refleja mi compromiso político


Días de amor y guerra, primera parte de una trilogía, narra cómo la guerra de la independencia de Bangladesh y de Pakistán cambia la vida de una familia y el destino de un país. La novela ha obtenido el Premio de la Commonwealth. El inglés crece en sus márgenes. Tahmima Anam y Anuradha Roy, dos escritoras de Bangladesh e India, muestran la potencia que las voces de las antiguas colonias dan a la literatura en inglés. Sus historias familiares rastrean el destino de sus países y culturas.


Por PATRICIA TUBELLA © BABELIA


Bangladesh, el hermoso y castigado país de Bengala, encarna para Tahmima Anam una épica que tuvo como protagonista a la generación de sus padres. Ella nació tan sólo cuatro años después de la independencia (1971) y su niñez estuvo marcada por los relatos familiares sobre aquellos acontecimientos que condujeron a un nuevo desgarro del subcontinente indio. Acabó moldeando esas historias de combate político, de los dramas personales que acarrearon nueve meses de guerra, en una crónica novelada sobre la sublevación del pueblo bengalí frente al poder de Pakistán. Días de amor y de guerra (RBA) es el estreno literario que ha brindado una notable acogida y el Premio Commonwealth a la nueva autora asiática.


"Por supuesto que el libro es un reflejo de mi compromiso político, pero ante todo quería escribir una buena historia", explica Anam sobre su desembarco en la ficción, un género que eligió "porque realmente transportar al lector a otro tiempo y lugar, le da la sensación de vivir los hechos históricos a través de mis personajes". Rehana, su heroína, es una viuda de Dhaka abocada a la propia supervivencia en unos tiempos de agitación política.

El Pakistán que emergiera de la partición de la India (1947) es un Estado a su vez desgajado en dos territorios, el occidental y el oriental, dos realidades sociales con distintas lenguas que se tornarán en escenario de un sangriento pulso. Los bengalíes del Este se rebelan contra el Gobierno que los coloniza desde el otro extremo del país, les desangra económicamente e intenta imponerles un idioma ajeno, el urdu. La protagonista vive de espaldas a esa lucha, pero la implicación de sus hijos con la insurgencia y el afán por protegerlos acabará convirtiéndola en cómplice y, finalmente, en todo un símbolo. La metamorfosis de Rehana, política y personal, se erige en metáfora de la conciencia de una nación.


Las artes publicitarias se han apresurado en catalogar a Tahmima Anam como "la nueva Monica Ali", otra escritora de Bangladesh cuya obra primeriza Siete mares, siete ríos entrañó un celebrado bautizo literario. "De no haber sido por el éxito de ese libro hubiera tenido más problemas para publicar el mío", admite agradecida por los réditos de la comparación, aunque al tiempo se le note incómoda con la etiqueta: ambas comparten orígenes, escriben en inglés y tienen su residencia en Londres, pero sus trabajos se nutren de dos realidades diferentes. "Ali retrata la vida del inmigrante en la sociedad multicultural británica, y sus personajes proceden del medio rural bangladesí, mientras que mi experiencia es la de las clases medias urbanas. Mis padres vivieron en muchos lugares, pero nunca renunciaron a regresar a Bangladesh".


Más que una inmigrante, Tahmima Anam es una expat (expatriada) , la hija de una familia de intelectuales y políticos que vivió una infancia itinerante entre París, Nueva York y Bangkok (su padre trabajaba para la Unesco), y cursó sus estudios universitarios en Harvard. Desde hace cuatro años, permanece instalada en la capital británica, donde inició su singladura como escritora. Su primera novela nos retrotrae a las raíces acomodadas de sus mayores en el entonces Pakistán oriental. Hasta que el estallido de la guerra, en marzo de 1971, trastoca para siempre el estado de las cosas.

A diferencia de otras sagas familiares prolíficas en personajes, Días de amor y de guerra circunscribe la trama a la relación de Rehana con sus hijos, relegando al resto del elenco a someros apuntes que alimentan la acción. Anam inspiró a la protagonista en la figura de su abuela, también viuda prematura, que escondía en su casa a los miembros de la resistencia bengalí en Dhaka y enterraba sus armas bajo las plantas del jardín. Una escena clave del libro, la irrupción del ejército paquistaní en la residencia de Rehana para forzarle a delatar a los guerrilleros, recrea uno de los episodios más críticos en la vida de esa abuela que todavía hoy vive en la capital bangladesí.


Nacida de esa tradición oral, Días de amor... es una novela histórica que tiene sus mejores fragmentos cuando Rehana asume el relato en primera persona, desgranando la narración ante la tumba de su marido ("querido esposo, hoy he perdido a nuestros hijos..."). Con el estilo luminoso y poético de esos capítulos la autora ha querido evocar la extraordinaria musicalidad del bengalí -su lengua materna-, un efecto que consigue aunque su arma literaria sea en realidad el inglés. Anam apenas ha pasado cinco de sus 34 años en Bangladesh, pero sigue siendo su referencia identitaria: "Puedes sentirte muy próxima a tus raíces aunque escribas en un idioma que no es el tuyo y vivas en otro lugar.

No tengo por qué elegir", explica con marcado acento norteamericano, y subrayando que el único pasaporte que posee es el de su tierra natal.


Allí regresó puntualmente para completar una tesis sobre antropología social, pero acabó convencida de que los testimonios recabados entre "gente común con historias extraordinarias" , unidos a los de su propia familia, conformaban un buen material literario. El título original de su primer libro, The Golden Age (la edad de oro), alude a "unos tiempos trágicos, aunque también cargados de esperanza, del sueño de la libertad y de fundar una nueva nación.

La gente que vivió esa época me hablaba de ella incluso con nostalgia". Ya prepara la segunda parte de lo que concibió como una trilogía sobre Bangladesh ("se centrará en los años de la posguerra, en cómo sobrevivía la gente") y pretende cerrar ese ciclo con un libro sobre los efectos del cambio climático en un paisaje tantas veces azotado por la naturaleza.


Pobreza, desastres naturales y tensiones políticas conforman el retrato que los medios suelen brindarnos del Bangladesh moderno. Anam contrapone a esa visión -que considera cierta como unidimensional- el éxito de las recientes elecciones democráticas y pacíficas, unas organizaciones sociales convertidas en referente de los países más pobres y la tremenda capacidad del pueblo bangladesí para "buscar soluciones en situaciones extremas". Ese mensaje esperanzador tiñe también su mundo de ficción en Días de amor y de guerra, el sueño de los padres que convirtió en propio y acabó idealizando con un canto a "mi bello y magullado país". [fontanamoncada]


Leszek Kolakowski:

sabio y bufón Considerado el mayor filósofo polaco de la segunda mitad del siglo XX, fue un marxista que se convirtió en un duro crítico del marxismo. Tempranamente alabó la figura del bufón, quien duda y se ríe de lo incontestable.

Por Patricio Tapia © El mercurio


Pensemos en un hombre que ansía convertirse en una celebridad, en ser el mejor en algo. Tiene la convicción de que debe elegir una labor o destreza para distinguirse en ella, pero tras probar en distintas actividades (cada cual más extraña y disparatada) , decide convertirse en el mejor en ser el menos célebre. Y así desaparece.


El argumento de uno de los relatos de Leszek Kolakowski difícilmente podría aplicársele a él mismo. Si bien a la hora de elegir dedicaciones optó por variadas disciplinas, desde la filosofía, la crítica literaria y la historia de las ideas hasta la teología, el análisis político y la literatura, en todas ellas logró cierto renombre (con la fama relativa y minoritaria que suelen tener los intelectuales) .

Por otra parte, su desaparición no guarda relación con el deseo de no figurar, sino con ese golpe inevitable, la muerte, que a sus casi 82 años era previsible. Sin embargo, al momento de escribir ese breve relato, que integra su libro "Las fábulas del reino de Lelonia" (1963), quizá Kolakowski efectivamente pensaba en desaparecer.


En Polonia


Nacido en Radom, en 1927, aún no tenía doce años cuando le tocó vivir la ocupación nazi de su país. Luego se hizo comunista y estudioso del marxismo, llegando a desarrollar una brillante carrera académica en las universidades de Lodz y Varsovia. Hacia 1950, una visita a Moscú como parte de un programa para jóvenes intelectuales marxistas le permitió ver la contradicción entre la retórica y la realidad.


A su regreso comenzó a escribir textos mordaces y a veces satíricos contra la institucionalidad existente, conviertiéndose en uno de los ideólogos de la generación joven y el principal pensador detrás del "octubre polaco" de 1956 y la llegada de Gomulka al poder -líder de la facción reformista del Partido y que implicó una liberalizació n temporal del régimen-.

Kolakowski era entonces una de las principales figuras de la democratizació n, abogando por un socialismo humanista. Siguió escribiendo textos progresivamente críticos con los dogmatismos. En su famoso ensayo de 1959 "El sacerdote y el bufón" (recogido en "El hombre sin alternativa" ) confrontaba la figura del sacerdote como guardián de los dogmas, con la perspectiva escéptica que simbolizaba en el bufón.

La publicación le dio fama de revisionista. Su carrera continuó, pero a raíz de un discurso en 1966 fue expulsado del partido. En 1968 lo fue de la universidad. Abandonó Polonia ese mismo año, junto a su esposa Tamara y su hija. Por los próximos 20 años su nombre estuvo prohibido allí, pero sus escritos siguieron circulando subrepticiamente.

Muchos creen que inspiró directamente las corrientes disidentes que condujeron a "Solidaridad" (el sindicato clandestino que se transformó en un movimiento social) y el colapso del comunismo. En los años 80, Kolakowski apoyó a "Solidaridad" , incluso recaudando fondos, y cuando, en 1988, pudo entrar con pasaporte británico a su país, se reunió con Walesa. Tras la caída del muro, hacia 1990, el periódico de "Solidaridad" lo propuso para presidente.


En Inglaterra


Al dejar su país natal, Kolakowski enseñó en universidades de Canadá y Estados Unidos. En 1970 se integra al All Souls College de la universidad de Oxford, en Inglaterra. Permanecería allí (con algunas visitas a Estados Unidos) hasta su muerte. Nunca se sintió británico: en más de una ocasión afirmó su carácter "insular" ("Inglaterra es una isla. Oxford es una isla en Inglaterra. All Souls es una isla en Oxford.

Y yo soy una isla en All Souls"), pero allí escribe la obra que le ha dado mayor reconocimiento: las más de mil páginas de "Las principales corrientes del marxismo", en tres volúmenes, donde, con gran erudición y sofisticación analítica, entrega una amplia mirada al movimiento desde sus orígenes hasta el maoísmo, destacando tanto sus logros (unir la ilusión romántica con el determinismo histórico) como que el comunismo no implicaba una aberración del marxismo, sino su culminación.


Dueño de un estilo mordaz y desilusionado, miraba con sospecha todas las visiones utópicas de la sociedad. Amigo de la ironía y la paradoja -defendió que se puede ser "conservador- liberal-socialis ta"-, también fue un polemista notable. Así, por ejemplo, a mediados de los años 70 mantuvo un intercambio con el historiador marxista inglés E. P. Thompson, quien le reprochaba haber abjurado del comunismo revisionista. Su apabullante réplica está recogida en su libro "Por qué tengo razón en todo" (2004). Al reseñar este libro y una reedición de "Las principales corrientes del marxismo", Tony Judt (en "Sobre el olvidado siglo XX") señala que esta respuesta puede ser "la demolición intelectual más perfectamente ejecutada de la historia del argumento político".


El estudio del marxismo ocupó sólo una parte de la obra de Kolakowski. Abordó cuestiones políticas, éticas, metafísicas y particularmente religiosas. Ya antes de dejar Polonia escribió "Cristianos sin iglesia" (1965), su importante libro sobre la conciencia religiosa en el siglo XVII, fundamentalmente en los Países Bajos, dando cuenta de profetas cismáticos, sectas y místicos (como Angelus Silesius). Treinta años después escribiría uno de sus libros más hermosos, "Dios no nos debe nada" (1995), sobre el jansenismo y la religión triste de Pascal. Todo indica que siempre lo cautivó la oposición a las ortodoxias.


Leszek Kolakowski nació el 23 de octubre de 1927 y murió el 17 de julio de 2009. Lo sobreviven su esposa, Tamara, y su hija, Agnieszka.


En castellano


Casi toda su obra está disponible. Sus tempranos libros de relatos -"Trece cuentos del reino de Lailonia para pequeños y mayores" (KRK, 2008) y "La clave celeste" (Melusina, 2006), publicados conjuntamente como "Las claves del cielo" (Monte Ávila, 1969) y "Conversaciones con el diablo" (Monte Ávila, 1977)- hasta "Las principales corrientes del marxismo" (Alianza, 1980-83). Además, entre otros: "El hombre sin alternativa" (Alianza, 1970), "Cristianos sin iglesia" (Taurus, 1982), "Si Dios no existe" (Tecnos, 1988), "La modernidad siempre a prueba (Vuelta, 1990), "La presencia del mito" (Tecnos, 1990), "Horror metaphysicus" (Tecnos,1990) , "Dios no nos debe nada" (Herder, 1996), "Por qué tengo razón en todo" (Melusina, 2007). [zoiladulceuva]


"No beses, no des la mano, di hola"


Éste es el lema "en prevención de la gripe A" que cuelga de la fachada del Colegio Oficial de Médicos de Madrid


© El País-EFE


El Colegio Oficial de Médicos de Madrid ha decidido colgar de la fachada de su sede un contundente cartel para recordar a la población que el mejor método para evitar el contagio del nuevo virus es no tocar a los demás. El lema es claro, conciso y directo: No beses, no des la mano, di hola. "Lo mejor que tienen en este momento las personas para no contagiarse o propagar el virus es la prevención", ha afirmado la presidenta de esta institución, Juliana Fariña, que es también catedrática y jefa del servicio de Anatomía Patológica del hospital Clínico Universitario San Carlos.


Fariña ha comentado que deberíamos fijarnos en el saludo japonés, que se hace inclinando la cabeza, ya que los españoles, "afortunada o desafortunadamente" , somos muy propensos "a tocarnos y besarnos, incluso con las personas apenas conocidas, y a acudir a aglomeraciones" . La frase No beses, no des la mano, di hola decidió escribirla en color verde "como símbolo de esperanza" y podrá verse "el tiempo que haga falta" sobre la pancarta de cerca de 30 metros que cuelga del edificio de este colegio en la céntrica madrileña calle de Santa Isabel, junto a Atocha.
"Son pestes del siglo XXI".


La idea de la frase la había comentado hace tiempo con la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, y con algún representante sanitario de la Comunidad de Madrid. Para Fariña, lavarse continuamente las manos, que es una de las principales medidas higiénicas contra la gripe A recomendadas desde las autoridades sanitarias, es "más difícil de cumplir" que saludarse simplemente diciendo hola. La presidenta del Colegio Oficial de Médicos de Madrid ha explicado que se ha documentado sobre infecciones respiratorias contagiosas que se dan en verano, pero que no ha encontrado nada parecido a la actual gripe A.


"De vez en cuando la naturaleza nos asalta con un nuevo mecanismo, que es lo que nos pasó con el sida", ha subrayado. "Son pestes del siglo XXI, aunque totalmente diferentes a otras como la peste negra que asoló Europa en la Edad Media", ha especificado.


Fariña ha recordado que los Colegios Oficiales fueron creados para ayudar a la población -el primero fue el de los abogados- y, en su caso, "vigilar que los médicos sean garantes de que la profesión va a ser la más adecuada a la sociedad" y "ayudarles para que puedan cumplir dicho objetivo". Aunque no sabe si su eslogan será seguido en otros colegios oficiales de médicos, Juliana Fariña espera que sirva para que la población adquiera "un hábito esencial" para no contagiarse del nuevo virus. ¿Podrán los españoles convertirse en nórdicos? [librik]


Puertas y ventanas


Anthony Ocaña en Bellas Artes, RD
Esta noche a las 8 de la noche en la Sala Máximo Avilés Blonda del Palacio de Bellas Artes de Santo Domingo, Anthony Ocaña estará presentado su Concierto Solo. El jueves 13 de agosto a las 7:00 PM, estará en el Auditorio del Centro León. Av. 27 de Febrero No. 146, Villa Progreso, Santiago. Entrada gratuita. www.anthonyocana. com y www.myspace. com/anthonyocana


Circulará nueva novela de Marcio Veloz Maggiolo
Memoria Tremens, publicada por Alfaguara, será presentada el 13 de agosto en Quinta Dominica, Santo Domingo, RD


Una rosa para Emilia de William Faulkner
Incluimos el cuento clásico de la semana, seleccionado por Luis López Nieves: Una rosa para Emilia, por el autor estadounidense William Faulkner [1896-1962]. Pulse sobre el título para leer el cuento en Ciudad Seva.


Casa tomada
La Casa de las Américas realizará, entre el 14 y el 18 de diciembre de 2009, Casa Tomada, II Encuentro de Jóvenes Artistas y Escritores de América Latina y el Caribe. El encuentro propone la discusión de los siguientes ejes temáticos:
Desplazamientos: migraciones, resistencia cultural, sentido de pertenencia, asimilación, transculturació n y (des)territorializa ción. Poéticas: nuevos lenguajes/nuevos temas, estética y creación, perspectivas. Espacios: participación y legitimación, oportunidades del arte/creación joven, medios masivos de comunicación/ medios alternativos, marginalidades.

Re-conocimientos : identidad, referentes culturales, nuevos movimientos sociales, responsabilidad del intelectual. Para mayor información diríjase a: Casa de las Américas. 3ª y G, El Vedado, La Habana, 10 400, Cuba. Telf. (537) 838-2715, 838-2706/09. Télex 511019 CAMER CU. Fax: (537) 834-4554. casatomada@casa. cult.cu eventos@casa. cult.cu


Lo que son las cosas de Rubén Eduardo Gómez


Vela al Viento Ediciones Patagónicas presenta Lo que son las cosas de Rubén Eduardo Gómez. Jueves 20 de agosto -19:30 horas en Casa de la Cultura. Hablará de la obra Víctor Redondo.


Imágenes del mundo


mediaIsla más que un grupo o comunidad cerrada, constituye hoy por hoy una modesta sala de lectura donde convergen una serie de personas interesadas en la construcción de un puente de doble vía, a través de la reflexión y el ameno intercambio de información interesante.

domingo, 2 de agosto de 2009

HISTORIA PARA PENSAR. (Invita un tiburón a tu tanque para que te mantenga vivo)

HISTORIA PARA PENSAR


Los japoneses siempre han gustado del pescado fresco. Pero las aguas cercanas a Japón no han tenido muchos peces por décadas.

Así­ que para alimentar a la población japonesa, los barcos pesqueros fueron fabricados más grandes para ir mar adentro.

Mientras más lejos iban los pescadores más era el tiempo que les tomaba regresar a entregar el pescado.

Si el viaje tomaba varios días, el pescado ya no estaba fresco.

Para resolver el problema, las compañías instalaron congeladores en los barcos pesqueros.

Así­ podían pescar y poner los pescados en los congeladores.


Sin embargo, los japoneses pudieron percibir la diferencia entre el pescado congelado y el fresco,

y no les gustaba el congelado, que, por lo tanto, se tenían que vender más barato.


Las compañías instalaron entonces en los barcos tanques para los peces.

Podían así­ pescar los peces, meterlos en los tanques y mantenerlos vivos hasta llegar a la costa.

Pero después de un tiempo los peces dejaban de moverse en el tanque.

Estaban aburridos y cansados, aunque vivos.

Los consumidores japoneses también notaron la diferencia del sabor porque cuando los peces dejan de moverse por días, pierden el sabor fresco ...

y ¿cómo resolvieron el problema las compañías japonesas?

Y ¿cómo consiguieron traer pescado con sabor de pescado fresco?
Si las compañías japonesas te pidieran asesoría, ¿qué les recomendarías?

(Mientras piensas en la solución.... Lee lo que sigue):


Tan pronto una persona alcanza sus metas, tales como empezar una nueva empresa, pagar sus deudas, encontrar una pareja maravillosa,

o lo que sea, empieza a perder la pasión. Ya no necesitará esforzarse tanto. Así­ que solo se relaja.

Experimentan el mismo problema que las personas que ganan la lotería, o el de quienes heredan mucho dinero y nunca maduran, o de quienes se quedan en casa y se hacen adictos a los medicamentos para la depresion o la ansiedad.

Como el problema de los pescadores japoneses, la solución es sencilla.

Lo dijo L. Ron Hubbard a principios de los años 50: “Las personas prosperan mas cuando hay desafíos en su medio ambiente" .

Para mantener el sabor fresco de los peces, las compañías pesqueras ponen a los peces dentro de los tanques en los botes,

pero ahora ponen también un Tiburón pequeño! Claro que el tiburón se come algunos peces, pero los demás llegan muy, pero muy vivos.

¡Los peces son desafiados! Tienen que nadar durante todo el trayecto dentro del tanque, ¡para mantenerse vivos!

Cuando alcances tus metas proponte otras mayores. Nunca debes crear el éxito para luego acostarte en él.

Así­ que, invita un tiburón a tu tanque, y descubre que tan lejos realmente puedes llegar.

Unos cuantos tiburones te harán conocer tu potencial para seguir vivo y haciendo lo que mejor haces, de la mejor manera posible!!

Y si ya los encuentras en el tanque, déjalos que se muerdan entre si, que no te asusten sus dientes ni sus trampas...tu sigue alerta, pero siempre "fresco".

Siempre habrá tiburones a donde vayas...

LA SOBERIANIA DE DIOS.

"LA SOBERANIA DE DIOS"


La soberanía de Dios puede definirse como: El ejercicio de su supremacía. Dios es el Altísimo, el Señor del cielo y de la tierra; está exaltado infinitamente por encima de la más eminente de las criaturas. El es absolutamente independiente; ni está sujeto a nadie, ni es influido por nadie. Dios obra siempre y únicamente como gusta. Nadie puede frustrar ni depender sus propósitos. Su propia Palabra lo declara explícitamente: "Mi consejo permanecerá, y hare todo lo que quisiere" (Isaías 46:10).


La soberanía divina significa que Dios lo es de hecho, así como de nombre, y que está en el Trono del universo dirigiendo y obrando todas las cosas "según el consejo de su voluntad" (Efesios 1:11).

Dios está en todas partes, esto le permite formar mundos y hacer estrellas, sostener la tierra y sostener los pilares de la misma, iluminar las luces del cielo, y gobernar las incesantes olas del océano. "Todo lo que quiso Jehová, ha hecho en los cielos y en la tierra, en los mares y en todos los abismos." (Salmo 135:6).

No obstante, vivimos en unos días en los que incluso los más "ortodoxos" parecen temer el admitir la verdadera divinidad de Dios. Dicen que reconocer la soberanía de Dios significa excluir la responsabilidad humana; cuando la verdad es que la responsabilidad humana; se basa en la soberanía Divina, y es el resultado de la misma.


Dios es soberano. Su voluntad es suprema. Dios, lejos de estar bajo ninguna ley, es ley en sí mismo, así es que cualquier cosa que El haga, es justa. Y !Ay del que pleitea con su Hacedor! Dirá el barro al que lo labra: Que haces?"(Isaías 45:9).

El es Dios sobre todos. De este modo, existe una armonía perfecta entre la soberanía de Dios y la responsabilidad de la criatura. Muchos han sostenido desatinadamente que es imposible mostrar dónde termina la soberanía de Dios y empieza la responsabilidad de la criatura: en la ordenación soberana del Creador. En cuanto a su soberanía! No tiene ni tendrá jamás "terminación"!

Qué derecho tendría el marido a demandar sumisión departe de su esposa? Ninguno, si Dios no la hubiera establecido. Podríamos citar muchos más ejemplos para demostrar que la responsabilidad humana se basa en la soberanía Divina.

Jesucristo fue hecho su Cabeza, tomó sobre si sus responsabilidades y obró para ellos una justicia perfecta, irrevocable y eternal. El Mediador tuvo que cumplir ciertas condiciones. Había de magnificar y honrar la ley; tenía que llevar todos los pecados del pueblo de Dios en su propio cuerpo sobre el madero.

Bendito sea su nombre para siempre porque cumplió todas esas condiciones; y porque las cumplió el Padre está comprometido en juramento solemne a preservar para siempre y bendecir por toda la eternidad a cada uno de aquellos por lo cual se hizo hombre y habito entre nosotros.

No hay ninguna sola condición que ellos tengan que cumplir, ni una sola responsabilidad con la que tengan que cargar para alcanzar la Gloria eterna.

He aquí, pues, la soberanía de Dios expuesta claramente ante todos en las distintas formas en que El se ha relacionado en sus criaturas. Algunos de los ángeles, Adán e Israel fueron colocados en una posición condicional en la que la bendición dependía de su obediencia y fidelidad a Dios.

"El fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos" (II Timoteo 2:19). El fundamento sobre el que descansan los elegidos de Dios es perfecto: nada puede serle añadido, ni nada puede serle quitado (Eclesiastés 3:14) He aquí, pues, el más alto y grande exponente de la absoluta soberanía de Dios. En verdad, El "del que quiere tiene misericordia; y al que quiere endurece" (Romanos 9:18).


QUE EL TENGA MISERICORDIA DE NOSOTROS, Y QUE NO ENDURECE EL CORAZON A LA GENTE QUE NO QUIEREN HASTA LEER ESTE MENSAJE ,DIOS TE BENDIGA .

sábado, 18 de julio de 2009

RESUMEN CULTURAL DE MEDIA ISLA, UNA RESENA DE HISTORIA, POLITICA, CULTURA, ECONOMIA, ARTE, CIENCIA, ETC.

Zygmunt Bauman , Noam Chomsky, El mal del tiempo , "Raros" de la literatura cubana , Raya del pelo , Irán y el doceavo Imán , Las fuentes del nuevo mundo , Wynton Marsalis: Todas las formas artísticas minan su tradición, excepto ej jazz , Profesión u oficio de Adriano Corrales , Puertas y ventanas: Ecos de azul y Carlos , Imágenes del mundo

Zygmunt Bauman: Un mundo nuevo y cruel

El sociólogo que sacudió a las ciencias sociales con su concepto de "modernidad líquida" advierte, en una entrevista exclusiva, que hay un temible divorcio entre poder y política, socios hasta hoy inseparables en el estado-nación. En todo el mundo, dice, la población se divide en barrios cerrados, villas miseria y quienes luchan por ingresar o no caer en uno de esos guetos. Aún no llegamos al punto de no retorno, dice con un toque de optimismo.


Por Héctor Pavón © CLARIN
How to spend it.... Cómo gastarlo. Ese es el nombre de un suplemento del diario británico Financial Times. Ricos y poderosos lo leen para saber qué hacer con el dinero que les sobra. Constituyen una pequeña parte de un mundo distanciado por una frontera infranqueable.

En ese suplemento alguien escribió que en un mundo en el que "cualquiera" se puede permitir un auto de lujo, aquellos que apuntan realmente alto "no tienen otra opción que ir a por uno mejor..." Esta cosmovisión le sirvió a Zygmunt Bauman para teorizar sobre cuestiones imprescindibles y así intentar comprender esta era.

La idea de felicidad, el mundo que está resurgiendo después de la crisis, seguridad versus libertad, son algunas de sus preocupaciones actuales y que explica en sus recientes libros: Múltiples culturas, una sola humanidad (Katz editores) y El arte de la vida (Paidós).

"No es posible ser realmente libre si no se tiene seguridad, y la verdadera seguridad implica a su vez la libertad", sostiene desde Inglaterra por escrito. Bauman nació en Polonia pero se fue expulsado por el antisemitismo en los 50 y recaló en los 60 en Gran Bretaña. Hoy es profesor emérito de la Universidad de Leeds. Estudió las estratificaciones sociales y las relacionó con el desarrollo del movimiento obrero. Después analizó y criticó la modernidad y dio un diagnóstico pesimista de la sociedad.

Ya en los 90 teorizó acerca de un modo diferente de enfocar el debate cuestionador sobre la modernidad. Ya no se trata de modernidad versus posmodernidad sino del pasaje de una modernidad "sólida" hacia otra "líquida". Al mismo tiempo y hasta el presente se ocupó de la convivencia de los "diferentes" , los "residuos humanos" de la globalización: emigrantes, refugiados, parias, pobres todos. Sobre este mundo cruel y desigual versó este diálogo con Bauman. —Uno de sus nuevos libros se llama Múltiples culturas, una sola humanidad . ¿Hay en este concepto una visión "optimista" del mundo de hoy? —Ni optimista ni pesimista... Es sólo una evaluación sobria del desafío que enfrentamos en el umbral del siglo XXI.

Ahora todos estamos interconectados y somos interdependientes. Lo que pasa en un lugar del globo tiene impacto en todos los demás, pero esa condición que compartimos se traduce y se reprocesa en miles de lenguas, de estilos culturales, de depósitos de memoria. No es probable que nuestra interdependencia redunde en una uniformidad cultural.

Es por eso que el desafío que enfrentamos es que estamos todos, por así decirlo, en el mismo barco; tenemos un destino común y nuestra supervivencia depende de si cooperamos o luchamos entre nosotros. De todos modos, a veces diferimos mucho en algunos aspectos vitales. Tenemos que desarrollar, aprender y practicar el arte de vivir con diferencias, el arte de cooperar sin que los cooperadores pierdan su identidad, a beneficiarnos unos de otros no a pesar de, sino gracias a nuestras diferencias. —Es paradójico, pero mientras se exalta el libre tránsito de mercancías, se fortalecen y construyen fronteras y muros. ¿Cómo se sobrevive a esta tensión? —

Eso sólo parece ser una paradoja. En realidad, esa contradicción era algo esperable en un planeta donde las potencias que determinan nuestra vida, condiciones y perspectivas son globales, pueden ignorar las fronteras y las leyes del estado, mientras que la mayor parte de los instrumentos políticos sigue siendo local y de una completa inadecuación para las enormes tareas a abordar.

Fortificar las viejas fronteras y trazar otras nuevas, tratar de separarnos a "nosotros" de "ellos", son reacciones naturales, si bien desesperadas, a esa discrepancia. Si esas reacciones son tan eficaces como vehementes es otra cuestión. Las soberanías locales territoriales van a seguir desgastándose en este mundo en rápida globalización. —

Hay escenas comunes en Ciudad de México, San Pablo, Buenos Aires: de un lado villas miseria; del otro, barrios cerrados. Pobres de un lado, ricos del otro. ¿Quiénes quedan en el medio? —¿Por qué se limita a las ciudades latinoamericanas? La misma tendencia prevalece en todos los continentes. Se trata de otro intento desesperado de separarse de la vida incierta, desigual, difícil y caótica de "afuera".

Pero las vallas tienen dos lados. Dividen el espacio en un "adentro" y un "afuera", pero el "adentro" para la gente que vive de un lado del cerco es el "afuera" para los que están del otro lado. Cercarse en una "comunidad cerrada" no puede sino significar también excluir a todos los demás de los lugares dignos, agradables y seguros, y encerrarlos en sus barrios pobres. En las grandes ciudades, el espacio se divide en "comunidades cerradas" (guetos voluntarios) y "barrios miserables" (guetos involuntarios) .

El resto de la población lleva una incómoda existencia entre esos dos extremos, soñando con acceder a los guetos voluntarios y temiendo caer en los involuntarios. —¿Por qué se cree que el mundo de hoy padece una inseguridad sin precedentes? ¿En otras eras se vivía con mayor seguridad? —Cada época y cada tipo de sociedad tiene sus propios problemas específicos y sus pesadillas, y crea sus propias estratagemas para manejar sus propios miedos y angustias.

En nuestra época, la angustia aterradora y paralizante tiene sus raíces en la fluidez, la fragilidad y la inevitable incertidumbre de la posición y las perspectivas sociales.

Por un lado, se proclama el libre acceso a todas las opciones imaginables (de ahí las depresiones y la autocondena: debo tener algún problema si no consigo lo que otros lograron ); por otro lado, todo lo que ya se ganó y se obtuvo es nuestro "hasta nuevo aviso" y podría retirársenos y negársenos en cualquier momento. La angustia resultante permanecería con nosotros mientras la "liquidez" siga siendo la característica de la sociedad.

Nuestros abuelos lucharon con valentía por la libertad. Nosotros parecemos cada vez más preocupados por nuestra seguridad personal... Todo indica que estamos dispuestos a entregar parte de la libertad que tanto costó a cambio de mayor seguridad. —Esto nos llevaría a otra paradoja. ¿Cómo maneja la sociedad moderna la falta de seguridad que ella misma produce? —

Por medio de todo tipo de estratagemas, en su mayor parte a través de sustitutos. Uno de los más habituales es el desplazamiento/ trasplante del terror a la globalización inaccesible, caótica, descontrolada e impredecible a sus productos: inmigrantes, refugiados, personas que piden asilo. Otro instrumento es el que proporcionan las llamadas "comunidades cerradas" fortificadas contra extraños, merodeadores y mendigos, si bien son incapaces de detener o desviar las fuerzas que son responsables del debilitamiento de nuestra autoestima y actitud social, que amenazan con destruir.

En líneas más generales: las estratagemas más extendidas se reducen a la sustitución de preocupaciones sobre la seguridad del cuerpo y la propiedad por preocupaciones sobre la seguridad individual y colectiva sustentada o negada en términos sociales. —¿Hay futuro? ¿Se puede pensarlo? ¿Existe en el imaginario de los jóvenes? —

El filósofo británico John Gray destacó que "los gobiernos de los estados soberanos no saben de antemano cómo van a reaccionar los mercados (...) Los gobiernos nacionales en la década de 1990 vuelan a ciegas." Gray no estima que el futuro suponga una situación muy diferente.

Al igual que en el pasado, podemos esperar "una sucesión de contingencias, catástrofes y pasos ocasionales por la paz y la civilización" , todos ellos, permítame agregar, inesperados, imprevisibles y por lo general con víctimas y beneficiarios sin conciencia ni preparación.

Hay muchos indicios de que, a diferencia de sus padres y abuelos, los jóvenes tienden a abandonar la concepción "cíclica" y "lineal" del tiempo y a volver a un modelo "puntillista" : el tiempo se pulveriza en una serie desordenada de "momentos", cada uno de los cuales se vive solo, tiene un valor que puede desvanecerse con la llegada del momento siguiente y tiene poca relación con el pasado y con el futuro.

Como la fluidez endémica de las condiciones tiene la mala costumbre de cambiar sin previo aviso, la atención tiende a concentrarse en aprovechar al máximo el momento actual en lugar de preocuparse por sus posibles consecuencias a largo plazo. Cada punto del tiempo, por más efímero que sea, puede resultar otro "big bang", pero no hay forma de saber qué punto con anticipación, de modo que, por las dudas, hay que explorar cada uno a fondo. —

Es una época en la que los miedos tienen un papel destacado. ¿Cuáles son los principales temores que trae este presente? —Creo que las características más destacadas de los miedos contemporáneos son su naturaleza diseminada, la subdefinición y la subdeterminació n, características que tienden a aparecer en los períodos de lo que puede llamarse un "interregno" . Antonio Gramsci escribió en Cuadernos de la cárcel lo siguiente: "La crisis consiste precisamente en el hecho de que lo viejo está muriendo y lo nuevo no puede nacer: en este interregno aparece una gran variedad de síntomas mórbidos".

Gramsci dio al término "interregno" un significado que abarcó un espectro más amplio del orden social, político y legal, al tiempo que profundizaba en la situación sociocultural; o más bien, tomando la memorable definición de Lenin de la "situación revolucionaria" como la situación en la que los gobernantes ya no pueden gobernar mientras que los gobernados ya no quieren ser gobernados, separó la idea de "interregno" de su habitual asociación con el interludio de la trasmisión (acostumbrada) del poder hereditario o elegido, y lo asoció a las situaciones extraordinarias en las que el marco legal existente del orden social pierde fuerza y ya no puede mantenerse, mientras que un marco nuevo, a la medida de las nuevas condiciones que hicieron inútil el marco anterior, está aún en una etapa de creación, no se lo terminó de estructurar o no tiene la fuerza suficiente para que se lo instale.

Propongo reconocer la situación planetaria actual como un caso de interregno. De hecho, tal como postuló Gramsci, "lo viejo está muriendo". El viejo orden que hasta hace poco se basaba en un principio igualmente "trinitario" de territorio, estado y nación como clave de la distribución planetaria de soberanía, y en un poder que parecía vinculado para siempre a la política del estado-nación territorial como su único agente operativo, ahora está muriendo.

La soberanía ya no está ligada a los elementos de las entidades y el principio trinitario; como máximo está vinculada a los mismos pero de forma laxa y en proporciones mucho más reducidas en dimensiones y contenidos. La presunta unión indisoluble de poder y política, por otro lado, está terminando con perspectivas de divorcio.

La soberanía está sin ancla y en flotación libre. Los estados-nació n se encuentran en situación de compartir la compañía conflictiva de aspirantes a, o presuntos sujetos soberanos siempre en pugna y competencia, con entidades que evaden con éxito la aplicación del hasta entonces principio trinitario obligatorio de asignación, y con demasiada frecuencia ignorando de manera explícita o socavando de forma furtiva sus objetos designados.

Un número cada vez mayor de competidores por la soberanía ya excede, si no de forma individual sin duda de forma colectiva, el poder de un estado-nación medio (las compañías comerciales, industriales y financieras multinacionales ya constituyen, según Gray, "alrededor de la tercera parte de la producción mundial y los dos tercios del comercio mundial"). —La "modernidad líquida", como un tiempo donde las relaciones sociales, económicas, discurren como un fluido que no puede conservar la forma adquirida en cada momento, ¿tiene fin? —
Es difícil contestar esa pregunta, no sólo porque el futuro es impredecible, sino debido al "interregno" que mencioné antes, un lapso en el que virtualmente todo puede pasar pero nada puede hacerse con plena seguridad y certeza de éxito. En nuestros tiempos, la gran pregunta no es "¿qué hace falta hacer?", sino "¿quién puede hacerlo?" En la actualidad hay una creciente separación, que se acerca de forma alarmante al divorcio, entre poder y política, los dos socios aparentemente inseparables que durante los dos últimos siglos residieron –o creyeron y exigieron residir– en el estado nación territorial.

Esa separación ya derivó en el desajuste entre las instituciones del poder y las de la política. El poder desapareció del nivel del estado nación y se instaló en el "espacio de flujos" libre de política, dejando a la política oculta como antes en la morada que se compartía y que ahora descendió al "espacio de lugares". El creciente volumen de poder que importa ya se hizo global.

La política, sin embargo, siguió siendo tan local como antes. Por lo tanto, los poderes más relevantes permanecen fuera del alcance de las instituciones políticas existentes, mientras que el marco de maniobra de la política interna sigue reduciéndose.

La situación planetaria enfrenta ahora el desafío de asambleas ad hoc de poderes discordantes que el control político no limita debido a que las instituciones políticas existentes tienen cada vez menos poder. Estas se ven, por lo tanto, obligadas a limitar de forma drástica sus ambiciones y a "transferir" o "tercerizar" la creciente cantidad de funciones que tradicionalmente se confiaba a los gobiernos nacionales a organizaciones no políticas.

La reducción de la esfera política se autoalimenta, así como la pérdida de relevancia de los sucesivos segmentos de la política nacional redunda en el desgaste del interés de los ciudadanos por la política institucionalizada y en la extendida tendencia a reemplazarla con una política de "flotación libre", notable por su carácter expeditivo, pero también por su cortoplacismo, reducción a un único tema, fragilidad y resistencia a la institucionalizació n. —¿Cree que esta crisis global que estamos padeciendo puede generar un nuevo mundo, o al menos un poco diferente? —
Hasta ahora, la reacción a la "crisis del crédito", si bien impresionante y hasta revolucionaria, es "más de lo mismo", con la vana esperanza de que las posibilidades vigorizadoras de ganancia y consumo de esa etapa no estén aún del todo agotadas: un esfuerzo por recapitalizar a quienes prestan dinero y por hacer que sus deudores vuelvan a ser confiables para el crédito, de modo tal que el negocio de prestar y de tomar crédito, de seguir endeudándose, puedan volver a lo "habitual".

El estado benefactor para los ricos volvió a los salones de exposición, para lo cual se lo sacó de las dependencias de servicio a las que se había relegado temporalmente sus oficinas para evitar comparaciones envidiosas. —

Pero hay individuos que padecen las consecuencias de esta crisis de los que poco se habla. Los protagonistas visibles son los bancos, las empresas... —Lo que se olvida alegremente (y de forma estúpida) en esa ocasión es que la naturaleza del sufrimiento humano está determinada por la forma en que las personas viven. El dolor que en la actualidad se lamenta, al igual que todo mal social, tiene profundas raíces en la forma de vida que aprendimos, en nuestro hábito de buscar crédito para el consumo. Vivir del crédito es algo adictivo, más que casi o todas las drogas, y sin duda más adictivo que otros tranquilizantes que se ofrecen, y décadas de generoso suministro de una droga no pueden sino derivar en shock y conmoción cuando la provisión se detiene o disminuye.

Ahora nos proponen la salida aparentemente fácil del shock que padecen tanto los drogadictos como los vendedores de drogas: la reanudación del suministro de drogas. Hasta ahora no hay muchos indicios de que nos estemos acercando a las raíces del problema.

En el momento en que se lo detuvo ya al borde del precipicio mediante la inyección de "dinero de los contribuyentes" , el banco TSB Lloyds empezó a presionar al Tesoro para que destinara parte del paquete de ahorro a los dividendos de los accionistas. A pesar de la indignación oficial, el banco procedió impasible a pagar bonificaciones cuyo monto obsceno llevó al desastre a los bancos y sus clientes.

Por más impresionantes que sean las medidas que los gobiernos ya tomaron, planificaron o anunciaron, todas apuntan a "recapitalizar" los bancos y permitirles volver a la "actividad normal": en otras palabras, a la actividad que fue la principal responsable de la crisis actual. Si los deudores no pudieron pagar los intereses de la orgía de consumo que el banco inspiró y alentó, tal vez se los pueda inducir/obligar a hacerlo por medio de impuestos pagados al estado. Todavía no empezamos a pensar con seriedad en la sustentabilidad de nuestra sociedad de consumo y crédito.

La "vuelta a la normalidad" anuncia una vuelta a las vías malas y siempre peligrosas. De todo modos todavía no llegamos al punto en que no hay vuelta atrás; aún hay tiempo (poco) de reflexionar y cambiar de camino; todavía podemos convertir el shock y la conmoción en algo beneficioso para nosotros y para nuestros hijos. [Traduccion: Joaquin Ibarburu]


Bauman Básico Poznan (Polonia), 1925. Sociólogo


Los análisis y conclusiones de Bauman sobre la globalización y sus consecuencias son referencias ineludibles para las ciencias sociales en muchos rincones del planeta como ocurre también en nuestro país. Recibió el Premio italiano Amalfi de sociología y ciencias sociales y el Theodor W. Adorno de la ciudad de Frankfurt. Es el creador del concepto de modernidad líquida en contraposició n a la modernidad sólida. En esta última se mantenía la ilusión de que se iban a solucionar los problemas y que los iban a mantener inmutables. Al desaparecer la solidez, se impone la liquidez como metáfora de lo inasible y de lo que debe ser rectificado periódicamente. Escribió: Legisladores e intérpretes; La sociedad sitiada; Modernidad líquida; Vidas desperdiciadas; Vida líquida; Etica posmoderna. [giecoleon]


Una temporada de parodias


Recientes episodios que conmovieron el mundo han generado reacciones sobre las que vale la pena detenerse

Noam Chomsky © Rebelion


Algunos de los recientes episodios que conmovieron el mundo a través de las noticias –las elecciones en Líbano e Irán, el golpe de Estado en Honduras– han generado reacciones sobre las que vale la pena detenerse. Incluso, la falta de reacción frente a otros casos, como el secuestro de una embarcación por parte de Israel, también tiene mucho que decir.


Las elecciones en Líbano e Irán y el golpe de Estado en Honduras son importantes no sólo inherentemente sino también por las reacciones internacionales que han suscitado. La ausencia de reacción ante un acto de piratería israelí en el Mediterráneo es un pie de página...
El Líbano. Las elecciones del 7 de junio en el Líbano fueron recibidas con euforia por la corriente principal de opinión pública.


"Me encantan las elecciones libres y justas", escribió el 10 de junio el columnista del New York Times Thomas Friedman–. "En Líbano, fue algo genuino, y los resultados fueron fascinantes: el presidente Barack Obama derrotó al presidente iraní Mahmud Ahmadinejad" , apuntó.
Crucialmente, "una sólida mayoría de todos los libaneses –musulmanes, cristianos y drusos– votó por la coalición del 14 de Marzo encabezada por Saad Hariri", candidato respaldado por Estados Unidos e hijo del asesinado ex primer ministro Rafik Hariri.


Debemos dar crédito a quien se lo merece por este triunfo de elecciones libres (y de Washington): "Si George Bush no se hubiera enfrentado a los sirios en 2005 –forzándolos a salir del Líbano después del asesinato de Hariri– estas elecciones libres no hubieran sucedido", escribió Friedman. "Bush creó el espacio (durante su discurso en El Cairo), Obama ayudó a avivar la esperanza", precisó.


Dos días después, los puntos de vista de Friedman tuvieron eco en una columna de opinión del Times escrita por Elliot Abrams, reconocido integrante del Consejo de Relaciones Exteriores de Estados Unidos que anteriormente fue funcionario de alto rango en las administraciones de los presidentes Ronald Reagan y George Bush hijo: "La votación en el Líbano pasó cualquier prueba realista (...). Los libaneses tuvieron la oportunidad de votar contra Hizbollah y la aprovecharon" .


Cualquier "prueba realista", no obstante, podría incluir la votación real. La coalición 8 de Marzo, basada en Hizbollah, ganó aproximadamente con la misma proporción que Obama contra McCain en noviembre, con cerca del 54 por ciento del voto popular, según cifras del Ministerio del Interior libanés.


Por consiguiente, según el argumento Friedman-Abrams, deberíamos estar lamentando la victoria de Ahmadinejad sobre Obama.
Al igual que otros, Friedman y Abrams se está

n refiriendo a los representantes del Parlamento. Estas cifras son tergiversadas por el sistema de votación confesional de Líbano, que reduce drásticamente el número de asientos otorgados a la más grande de las sectas, los chiítas, que respaldan abrumadoramente a Hizbollah y a su aliado Amal.
Sin embargo, como lo han señalado algunos analistas de los más serios, las reglas fundamentales "confesionales" de Líbano afectan negativamente "las elecciones libres y justas" en formas aún más importantes. El analista político Assaf Kfoury observa que las reglas fundamentales no dejan espacio para los partidos no sectarios y erigen una barrera que evita la introducción de políticas socioeconómicas y otros temas reales en el sistema electoral.


Para Kfoury, esas reglas abren la puerta a "interferencia externa masiva", menor participación de votantes y "manipulación y compra de votos", todo ello peculiaridades de las elecciones de junio, aún más que antes.


Por tanto, en Beirut, la capital que alberga a casi la mitad de la población del Líbano, menos de una cuarta parte de los votantes elegibles pudo votar sin regresar a sus normalmente remotos distritos de origen. El efecto es que los trabajadores migrantes y las clases más pobres efectivamente son privados de sus derechos civiles en "una forma extremadamente injusta, al estilo libanés", favoreciendo las clases privilegiadas y pro occidentales.


Irán. Al igual que el Líbano, el propio sistema electoral de Irán viola derechos básicos. Los candidatos deben ser aprobados por clérigos gobernantes, facultados para prohibir políticas con las que discrepan, y de hecho lo hacen.


Los resultados electorales del Ministerio del Interior de Irán carecieron de credibilidad tanto por la forma en que fueron publicados como por el mismo resultado, disparando una enorme protesta popular brutalmente reprimida por las fuerzas armadas de los clérigos gobernantes. Tal vez Ahmadinejad pudo haber ganado la mayoría si los votos hubieran sido contabilizados justamente, pero los gobernantes aparentemente no estaban dispuestos a arriesgarse.
Desde las calles de Teherán, la corresponsal Reese Erlich escribió: "Es un genuino movimiento de masas iraní integrado por estudiantes, trabajadores, mujeres y gente de clase media" y, posiblemente, la mayoría de la población rural.


Eric Hooglund, catedrático y experto en Irán rural, describe un respaldo "abrumador" para el candidato opositor Mir Husein Musavi entre la gente de las regiones que ha estudiado, y un "ultraje moral palpable por lo que llegó a creerse como el robo de su elección".
Es altamente improbable que las protestas dañen al régimen clerical-militar a corto plazo pero, como observa Erlich, "está sembrando las semillas para luchas futuras".


Israel-Palestina. No deberíamos olvidar unas elecciones auténticamente "libres y justas" realizadas recientemente en Oriente Medio –en Palestina, en enero de 2006, ante las que Estados Unidos y sus aliados respondieron castigando a la población que votó "equivocadamente"– .
Israel impuso sitio a Gaza y, el invierno pasado, atacó sin misericordia.
Apoyándose en la impunidad que recibe como cliente de Estados Unidos, Israel ha reforzado una vez más su bloqueo secuestrando a Espíritu de Humanidad, embarcación del movimiento Gaza Libre, en aguas internacionales, y forzándolo a atracar en el puerto israelí de Ashdod.


La embarcación había salido de Chipre, donde se inspeccionó el cargamento: medicinas, materiales de reconstrucció n y juguetes. Entre los defensores de derechos humanos a bordo se encontraba la ganadora del Premio Nobel Mairead Maguire y la ex congresista norteamericana Cynthia McKinney.

El crimen a duras penas evocó un bostezo –con cierta justicia, se podría argumentar, dado que durante décadas Israel ha estado secuestrando botes que viajan entre Chipre y Líbano-. Entonces, ¿para qué molestarse en reportar este último ultraje de un Estado bribón y su jefe?
Honduras. Centroamérica también escenifica un crimen relacionado con elecciones. Un golpe militar en Honduras ha depuesto al presidente Manuel Zelaya y lo ha expulsado del país.


El golpe repite lo que el analista en asuntos latinoamericanos Mark Weisbrot llama "una historia recurrente en Latinoamérica" , enfrentando a "un presidente reformista respaldado por sindicatos laborales y organizaciones sociales con una élite política corrupta, mafiosa, gobernada por las drogas, acostumbrada a escoger no sólo la Suprema Corte y el Congreso sino también al presidente.


La corriente principal de opinión pública describe al golpe como un desafortunado regreso a los malos días de hace décadas. Pero eso es equívoco. Se trata del tercer golpe de Estado en la última década, todos ellos conformando la "historia recurrente".


El primero, en Venezuela en 2002, fue respaldado por la administració n de Bush que, empero, se retractó luego de agudas críticas latinoamericanas y de la restauración del gobierno elegido a través de manifestaciones populares.
El segundo, en Haití en 2004, se concretó a manos de los torturadores tradicionales del país, Francia y Estados Unidos. El presidente electo, Jean Bertrand Aristide, fue llevado en secreto a África Central.


Lo novedoso del golpe en Honduras es que Washington no lo ha respaldado. En cambio, Estados Unidos se unió a la OEA y se opuso a la toma de poder, aunque vociferó una condena más suave que otros, y no ha actuado al respecto. Contrariamente a lo que han hecho países vecinos, Francia, España e Italia, Estados Unidos no ha retirado su embajador.


Sobrepasa la imaginación que Washington no tuviera conocimiento anticipado de lo que se fraguaba en Honduras, país altamente dependiente de la asistencia estadounidense y cuyo ejército es armado, entrenado y asesorado por Estados Unidos.
Las relaciones militares han sido estrechas desde la década de los '80, cuando Honduras fue base de la guerra terrorista del presidente Reagan contra Nicaragua. Que la "historia recurrente" se repita una vez más depende en gran medida de las reacciones dentro de Estados Unidos.

[ibyqueen]


René Rodríguez Soriano y El mal del tiempo


Por Orlando Alcántara Fernández (Orly) © mediaIsla


La novela El mal del tiempo de René Rodríguez Soriano, laureada con el Premio de Novela UCE 2007, nos deja un sabor amargo que probablemente se asemeja al sentido de la impotencia de Javier, su protagonista, quien hilvana y deshilvana su historia anodina en un repetitivo círculo vicioso de principio a fin, perseguido por los desmanes de quien ha optado por denominar como el "auriga", líder de una manada inclemente responsable de los males político-sociales de la media isla habitada por Javier, quien no cesa de vivir en carne propia la zozobra de los desmanes del auriga en los años setenta. Se trata de Balaguer y sus funestos Doce Años de opresión en la República Dominicana.


A pesar de que Javier abandonó el seminario cristiano en el que se estaba preparando para ser sacerdote, en su contenido mental no aflora directamente el discurso cristiano propiamente dicho. A lo largo de la novela hay algunos títulos en los 13 cuadernos de su diario que hacen referencia al universo cristiano y también los pueblos mencionados tienen nombres cristianos. Aún así en el monólogo interior de Javier no aparece con precisión la huella de su condición de seminarista cristiano.


Desde el punto de vista literario, el dominio de la lengua, la riqueza lexical, el recurso de las enumeraciones, el aliento lírico-intimista, la simbiosis entre la prosa y la poesía, entre otros atributos, le confieren excelencia narrativa a toda la novela de Rodríguez Soriano.

No cabe duda de que sus cualidades literarias están presentes en cada una y todas las páginas del presente texto. Con un sentido lúdico paso a paso Rodríguez Soriano construye una metáfora del vacío existencial que aqueja al personaje principal, sumido en la modorra, la abulia y la desidia de sus momentos depresivos continuos ante la situación político-social de su patria.

El desbarajuste en su entorno hace de Javier un joven universitario impotente y desquiciado que lucha por dejar de fumar, se pierde en amoríos múltiples, actúa por inercia y se desvive por Laura, quien vive en el extranjero y con quien finalmente se une a su regreso justo al final de la novela.
Entre las citas más memorables tenemos las siguientes: "Hay un duende triste y remolón que destocona, torna y vira todo." (p. 70); y "Ayer y hoy, pedaleo, floto, filmo, ruedo y armo un filme mudo, lúdico, tantálico y real: Lío. Ato. Uno. Reato. Amarro cada uno de los altos pespuntes que descosidos me zumbaban." (p. 176). Noten el acróstico que dedica a Laura. Resulta ser un excelente acróstico significativo.

Esta novela confirma nueva vez la calidad literaria de René Rodríguez Soriano. Estamos al tanto de su fervor apasionado por la escritura y la promoción de su obra. En el futuro próximo no nos sorprendería si Rodríguez Soriano llega a ser premiado internacionalmente gracias a su trayectoria y su obra. A lo largo de más de 30 años, Rodríguez Soriano ha sabido conformar una obra sólida marcada por la excelencia literaria y desde ya le auguramos nuevos éxitos a nivel internacional, pues en verdad creemos que se lo merece. Su obra poética y narrativa es su mejor testimonio. [mediaIsla]


"Raros" de la literatura cubana


El desconcertante Ezequiel Vieta, el "no-escritor" Lorenzo García Vega, el renovador Arístides Fernández, Guillermo Rosales (La casa de los náufragos) y la poeta Serafina Núñez son autores-islas, escritores singulares que poseen el don de no parecerse a nadie.


Por ANTONIO ORLANDO RODRÍGUEZ © BABELIA


El pasado año cumplió cuatro siglos Espejo de paciencia, de Silvestre de Balboa -el poema épico que marca el "kilómetro 0" de la literatura de Cuba-, y la efeméride me hizo pensar en algunos buenos escritores que ha dado la isla. No en los consagrados, sino en otros menos conocidos, que bien podrían etiquetarse como "raros" por la singularidad de sus obras o por las circunstancias en que las hicieron.

El primero que me vino a la mente fue Ezequiel Vieta. Cuando leí, siendo un adolescente, la primera parte de su novela Pailock el prestidigitador (1966), aluciné con las peripecias del héroe, un mago de vodevil que hace desaparecer a Asmania, su esposa y ayudante, y al no poder devolverla al escenario, emprende un insólito viaje en su búsqueda. Vieta era un auténtico raro: un tipo fuera de lo común desde casi todo punto de vista, y su literatura, rica en alegorías y en transgresiones formales, era tan única como él mismo.


Cuando a fines de los años 1980 la editorial Letras Cubanas publicó la saga completa de Pailock -"nuestro Ulises" en 500 páginas de letra microscópica- , el responsable de la edición me comentó: "Es monumental, pero aún no sé si se trata de la obra de un genio o de un loco". A la distancia, creo que las variantes no eran excluyentes.

La narrativa de Vieta es siempre desconcertante, e incluso cuando abordó temas como el compromiso del intelectual con la revolución (Vivir en Candonga) o la leyenda de Che Guevara (Mi llamada es), lo hizo sin renunciar a su estética provocadora y personal. Las autoridades culturales temían a sus ocurrencias, porque nada pone tan nervioso al totalitarismo como la espontaneidad. Recuerdo que una vez, en una velada literaria, Vieta declaró que había días en que se despertaba amando mucho a Fidel.

Y acto seguido, para estupor general y regocijo de parte del público, añadió: "Pero otros, lo odio profundamente" .


Otro raro por antonomasia fue Arístides Fernández, un pintor que murió en 1934, poco después de cumplir 30 años, sin haber hecho nunca una exposición. A causa de su penosa situación económica, tenía que preparar personalmente los pigmentos que usaba, y eso le causó la muerte por envenenamiento. Al fallecer, dejó en su estudio un reducido número de óleos y dibujos que forman parte de lo más renovador de la plástica cubana de esa época. Y también diecisiete narraciones cortas que tienen poca relación, por su carácter expresionista, onírico y fantástico, con la literatura de sus contemporáneos.


Lezama Lima, amigo del joven y admirador de su pintura, lo dio a conocer como escritor al difundir algunos de esos relatos en las revistas Espuela de Plata y Orígenes. Cuentos como La mano y La cotorra que, tal vez por pudor, Fernández nunca intentó publicar, han aparecido desde entonces en diversas antologías por su extrañeza y sus -cito a Lezama- "crujidos de leves sarcasmos y sombrías rebeldías".


En la literatura cubana del exilio también hay creadores con el cada vez más infrecuente don de no parecerse a nadie. El más notorio es Lorenzo García Vega, el benjamín del grupo Orígenes, autor de Los años de Orígenes, No mueras sin laberinto, El oficio de perder y otras obras. Salió de La Habana en 1968 y, después de vivir en Madrid, Nueva York y Caracas, terminó radicándose en Miami, un lugar que, según su experiencia, puede volver microscópica a la gente. Su vocación cubista, su sintaxis desafiante y su peculiar concepción del acto de escribir lo convierten en un poeta y narrador casi fantasmagórico, difícil de vincular con un estilo o movimiento.


Ganador en 1952 del Premio Nacional de Literatura, portero de Gucci en Manhattan y bag boy de la cadena de supermercados Publix en Miami, García Vega ha sido quizás el más persistente de nuestros autores; un "no-escritor" -según su autodefinició n- alérgico a la farándula literaria, un hueso a veces duro de roer (de leer) hasta para los avezados.


Fuera y dentro de la isla han existido otros raros. Un caso notable es el de Guillermo Rosales, autor de Boarding Home (una pequeña obra maestra publicada en España como La casa de los náufragos), quien destruyó buena parte de sus inéditos y se suicidó en 1993, a los 47 años. Rosales padeció con dolorosa intensidad la dureza del exilio -pasó sus últimos años en precarios asilos psiquiátricos- y el estigma editorial que sufrían (¿peco de optimista al escribir este verbo en pasado?) los escritores cubanos de Miami.


Serafina Núñez también califica en este selecto club. Durante su juventud, sus versos fueron celebrados por Juan Ramón Jiménez (quien, según las malas lenguas, se chifló con su belleza) y por Gabriela Mistral (¿le pasaría lo mismo?). Pero desde 1959 fue borrada del mapa literario, durante más de tres décadas, por la cultura oficial. Un buen día, Serafina "resucitó" y muchos lectores descubrimos su existencia y los poemas intimistas que había escrito para las gavetas, tercamente, ajena a reclamos de índole política.

De paso por Miami en 2001, la poetisa octogenaria restó importancia, desde su silla de ruedas y con fina ironía, a su largo ostracismo, atribuyéndolo al surgimiento de una legión de creadores jóvenes y a la mala memoria de los autores y críticos contemporáneos suyos.
Insuficientemente valorados o ignorados por incómodos, relegados por envidias o por tejemanejes políticos, y en el mejor de los casos reconocidos tardía o póstumamente, estos y otros autores-islas resultan insoslayables en un recuento de cuatrocientos años de historia literaria. Y son delicias para lectores gourmets.


Raya del pelo
Por José Saramago © Boomeran(g)

Estábamos, José Manuel Mendes y yo, llorando por las incurables debilidades de la patria, con esta nuestra costumbre de ser, uno para el otro, una especie de muro de las lamentaciones, no de Jerusalén, sino del Barrio del Arco del Ciego, cuando, después de dar la vuelta al espectro y a los espectros de la política nacional y rematar la suerte con adecuados comentarios acerca de los cuernos (con perdón) de Manuel Pinho, un pesado silencio se instaló entre nosotros.

Todavía pensé recordar que el Zeus de Miguel Ángel, que en Roma está, también tiene cuernos, pero consideré que sería mezclar churras con merinas y me callé antes de abrir la boca. Supongo que en ultima instancia, solo para romper el molesto silencio que parecía querer aplastarnos, José Manuel Mendes hizo una observación, más casual que verdaderamente interesada, sobre el uso generalizado de las expresiones centro-derecha y centro-izquierda y sobre la dificultad para encontrar reales diferencias entre los partidos, grupos y personas que a sí mismos de este modo se definen y clasifican.

Fue entonces cuando se me presentó la ocurrencia del día, que verdaderamente ya estaba tardando. Dije: "Querido Zé Manel, la política es como la raya del pelo, unas veces está en medio, otras veces a los lados. Rayas junto a la raya del medio denuncian cortedad de vista en quien las traza. La vida política de nuestra querida tierra es toda así: rayas en el pelo y miopías, miopías y rayas en el pelo. Lo que no cambia es el peinado." Nos reímos los dos y mudamos de asunto. Fue una buena tarde de charla. [lilibrik]


Irán y el doceavo Imán


Por Nieves y Miro Fuenzalida © mediaIsla


Al inicio del gobierno de Ahmadinejad muchos pensaron que su retórica incendiaria y belicosa estaba dirigida solo para el consumo domestico.

Muy pronto, sin embargo, los gobiernos occidentales tuvieran que reconocer que esta retórica reflejaba en realidad la política del régimen señalando un cambio estratégico mayor en su política exterior.
El gobierno de Irán esta constituido por un sistema oligárquico complejo controlado por los clérigos fundamentalistas Shiite.

No una sola persona controla totalmente el poder, ni siquiera el Líder Supremo al que la constitución le da poder ejecutivo, legislativo y judicial por sobre la elección del presidente y la asamblea de expertos.

El líder supremo aparece como la persona más poderosa, pero fácilmente puede ser removido por la asamblea de expertos, si esta así lo decide, organismo compuesto por clérigos elegidos electoralmente previamente seleccionados por el consejo de guardianes cuya función es asegurarse de que solo fundamentalistas leales compitan por los cargos oficiales.


El régimen, desde hace algunos anos, ha venido perdiendo hegemonía ideológica y legitimidad política que ha intensificado la división dentro de la oligarquía gobernante. Según el analista político del medio oriente, Masoud Kazemzadeh, existen tres facciones mayores en Irán. Reformistas, moderados y la línea dura.

Todos ellos quieren mantener el reinado fundamentalista, pero difieren en como hacerlo. La lucha dentro del círculo del poder esta definida por cuestiones ideológicas, normativas y ambiciones personales. Los reformistas (Khatami) proponen mejorar las relaciones con EEUU, suspender el enriquecimiento de uranio indefinidamente y disminuir la represión para evitar la invasión militar y las sanciones económicas. La línea dura se impone en 2003 y saca a los reformistas del consejo de la ciudad, del parlamento en el 2004 y de la presidencia en el 2005.

Los moderados (Rafsanjani) proponen mantener la represión política y disminuir las restricciones culturales en relacion a la música y vestimenta. Y, al igual que los reformistas, temen las consecuencias de sanciones económicas y creen que las negociaciones detrás de la escena podrían resolver el conflicto y que el mejoramiento económico y la reducción de restricciones sociales pueden apaciguar a la población, especialmente al sector tecnócrata y educado. Rafsanjani ha sido una de las más poderosas figuras de Irán desde la revolución de 1979 y es presidente del Consejo para la Expediencia del Sistema y vicepresidente de la Asamblea de Expertos. Es considerado uno de los oficiales más rico y corrompido del régimen.

La línea dura (Khatam, actual líder) sostiene que el alejamiento de los ideales de la revolución es la causa de la crisis y apoyan la exportación de la revolución radical islámica, la agudización del conflicto con EEUU e Israel, el aumento de la represión política, la imposición estricta de las reglas islámicas y la censura de libros, diarios y el Internet. La mayoría de ellos piensa que EEUU esta a punto de derrumbarse al igual que la Unión Soviética y consideran un error haber suspendido el enriquecimiento nuclear que ahora debe continuar, porque es el programa con mas apoyo en la población. Una encuesta interna, sin embargo, comisionada por el régimen en 2006 indico que el 69% no considera que la cuestión nuclear sea un proyecto nacional y 86% afirmo que no es algo por lo que vale la pena ir a la guerra.


Ahmadinejad es uno de los personeros mas extremistas de la línea dura y militante de los Jóvenes Conservadores, una facción de la línea dura. Las posiciones de poder que ha sostenido se deben, no a conexiones especiales, sino a servicios prestados en las agencias militares y de inteligencia que se caracterizan por su extrema violencia, brutalidad, sadismo y creatividad en las técnicas de tortura. Ayatollah Mesbah, uno de los líderes máximos del Clero Combatiente, es su aliado más poderoso. La ambición de Ahmadinejad es reducir la influencia mayoritaria de Rafsanjani en la Asamblea de Expertos y ubicarse como el sucesor del Líder Supremo.

Propicia acciones violentas en contra de los enemigos del Islam, incluyendo su eliminación física, para deshacerse de los peligros en contra de la religión. Otro poderoso clérigo partidario de Ahmadinejad es Pour-Mohammaddi uno de los tres personeros que en Septiembre de 1988 ordeno la ejecución de aproximadamente 3800 a 5000 prisioneros políticos y durante 1990 y 1999, siendo ministro de Inteligencia para las Operaciones Externas, ordeno el asesinato de varias docenas de activistas iraníes en Europa.

Los Jóvenes Conservadores creen que Irán puede y debe dominar la región y Ahmadinejad en una visita a la ciudad sagrada Qom manifestó que el fundamentalismo Shiite debe gobernar el mundo. La exportación de la revolución islámica para convertir el mundo al islamismo fue uno de los principios más importantes de la política exterior de Khomeini, inscrita en la Constitución de 1979. La intención de Ahmadinejad es revivir estos principios abandonados durante la presidencia de Rafsanjani y Khatami.

En el discurso pronunciado en las Naciones Unidas expreso que ellos podían influir en el futuro del mundo a través de sus acciones y describe a la republica islámica de Irán como el símbolo de la verdadera democracia, lo que, obviamente, es falso. Irán es un país en donde solo los miembros de la oligarquía fundamentalista tienen derechos políticos y la disensión es castigada con la prisión, la tortura, el asesinato y la ejecución a gran escala.

El régimen segrega a los individuos entre miembros de la oligarquía fundamentalista y sus aliados (khodi) que son los que poseen derechos y los que no pertenecen (e khodi) que son los que están privados de derechos políticos y civiles. La republica iraní posee uno de los peores record de derechos humanos y durante la presidencia de Ahmadinejad ha habido un tremendo incremento en la represión y tortura.


Una de las razones por las que Ahmadinejad pudo ganar los votos de los pobres fue su denuncia de lo que el llamo "la mafia del petróleo" y la promesa de compartir las ganancias nacionales con ellos. Sin embargo, porque la riqueza esta concentrada en la alta jerarquía del clero y sus familias, es bien poco lo que Ahmadinejad ha podido hacer para cumplir su promesa a pesar de que facciones de la línea dura (Coalición del Partido y los Clérigos Combatientes) aprovechan la retórica populista y la movilización de los pobres, pero no tienen interés en compartir su riqueza con ellos.


La política de confrontación con EEUU, Israel y la Unión Europea se basa en la creencia de que una vez resuelto los problemas en Irak, Afganistán y Corea del Norte EEUU se movilizara hacia Irán. Según la línea dura es en ventaja del régimen confrontar al Occidente ahora, en su periodo más débil, antes que recupere sus fuerzas. Khamenei duda que el Consejo de Seguridad de las NU imponga sanciones económicas debido a las condiciones del mercado internacional del petróleo o que EEUU inicie una invasión militar en Irán.

Piensa que apoyando a Amhadinejad y su política el régimen puede obligar a EEUU a retirarse. E incluso, según Masoud Kazemzadeh, en el caso de sanciones económicas o de la invasión de EEUU, Khamenei y las diferentes facciones de la línea dura continuaran apoyando a Ahmadinejad en su política belicosa y agresiva.

La razón de la furiosa retórica anti israelí, si consideramos este contexto, pareciera ser la búsqueda de poderosos aliados (Hezbolla, Hamas, fundamentalistas Sunni) que podrían crear una seria amenaza a EEUU y sus aliados en caso de un ataque militar. El llamado a "barrer a Israel del mapa" tiene la ventaja de atraer grupos violentos y grandes segmentos de la población árabe e islámica y enviar un aviso a los gobierno de esos países de no asistir a EEUU o Israel en caso de confrontación.


Las recientes protestas que se iniciaron como denuncia del fraude electoral se han transformado en una crisis que desafía por primera vez al régimen e intensifican las contradicciones dentro de la jerarquía clerical. Temerosos de seguir perdiendo legitimidad la jerarquía ha decidido aplastar y silenciar brutalmente a la oposición y declarar a Ahmadinejad como el candidato victorioso.

La combinación de ambiciones políticas, económicas y principios teológicos es lo que caracteriza a este régimen y lo que hace improbable que entre en algún tipo de conciliación.

El 21 de Septiembre el diario oficial de Irán reporto que Ahmadinejad había expresado que la única ideología capaz de responder a las necesidades humanas era la ideología de la "espera del doceavo Imán, Mhedí" y la Republica Islámica de Irán era la portadora de su bandera y todo interés domestico o internacional debería estar definida por esta espera y no por el materialismo liberal. El deber del gobierno es crear las condiciones para el arribo del doceavo Imam.

En una reunión oficial, según Radio Libre de Europa, Ahmadinejad dijo que el doceavo Imam "aparecerá en dos anos"y muchos miembros de la clase dirigente poseen la noción de que el Imam provee asistencia directa a la línea dura. Ayatollah Meshkini repetidamente ha sostenido que el Imam personalmente firmo la lista de los candidatos de la línea dura en la elección de 2004 para el séptimo Majlis.

Cuando la figura de la Transcendencia, sea Dios o las leyes objetivas de la historia, se invocan para garantizan las acciones del poder la discusión no lleva muy lejos. No es raro que ahora empiece la operación limpieza… la persecución, desaparición, encarcelación, tortura y ejecución de los enemigos del pueblo.


En una entrevista dada a la prensa Occidental Ayatola Khomeini afirmo que la revolución iraní fue la más humana en toda la historia humana. Absolutamente nadie fue muerto por los revolucionarios. Cuando el periodista sorprendido le pregunta por las penas de muerte publicadas en los medios de información Khomeini calmadamente respondió… Esos que fueron muertos no eran hombres. Eran perros criminales. [Nieves yMiro Fuenzalida, profesores de filosofía, Ottawa, ON]


Las fuentes del Nuevo Mundo


Por Gorka Andraka © Gara

La esperanza de las pequeñas cosas. El murmullo del caño, el canto ancestral de sus aguas... Sonidos, gestos, maneras que conviene reivindicar ahora que nuestras ciudades y pueblos se hunden en obras. Un manantial en cada plaza, un grifo en cada esquina...
En el pequeño pueblo australiano de Bundanoon –unos 2.500 habitantes- está prohibida, desde esta semana, la venta de agua embotellada por su impacto en el medio ambiente. Los vecinos aprobaron la insólita propuesta después de que una empresa de bebidas anunciara que iba a extraer agua de una reserva subterránea de la localidad para, una vez envasada en Sidney, venderla luego, entre otros lugares, en Bundanoon. Las autoridades locales, que apoyan la prohibición, construirán más fuentes y los comercios y bares repartirán envases reutilizables con el lema "Bundy on tap" (Rellena en el grifo).

El agua embotellada no hay por donde beberla. Ni es más sana, ni más segura, ni, por supuesto, adelgaza. Pagas el envase, el 90% de su coste. Además, aunque hace falta un millón de litros de petróleo para fabricar 10 millones de botellas, y tardan 700 años en descomponerse, el 80% no se reciclan. Como los chinos nos alcancen, ahora beben sólo ocho litros de agua embotellada por persona y nosotros 140, el planeta quedará plastificado.


"El día / que los hoteles de lujo ofrezcan agua en botijo / en vez de embotellada en minibar / estaremos de verdad aproximándonos / a la sociedad ecológica", aventura Jorge Riechmann. El día que los planes urbanísticos sustituyan las rotondas por fuentes habremos puesto la primera gota del mundo nuevo. ¿Para cuándo un Ministerio de Fuentes Públicas? [lilibrik]
Wynton Marsalis: Todas las formas artísticas miman su tradición, excepto el jazz
El trompetista cierra hoy el Festival de Jazz de Vitoria con su suite dedicada a la ciudad, que grabará los próximos días junto a Chano Domínguez, que lo acompaña en su gira, y Paco de Lucía. "El País Vasco me recuerda mucho a Nueva Orleans", afirma


Por JOSÉ MARÍA GARCÍA MARTÍNEZ © BABELIA


Concertar una cita con el director artístico de Jazz at Lincoln Center (JALC) no es cualquier cosa. El trompetista Wynton Marsalis tiene tasado el tiempo del que dispone para sus encuentros con la prensa hasta un máximo por año y ni un segundo más. El músico que le cambió el pathos al jazz y devolvió la fe en el género a la industria está hoy al frente de una maquinaria de proporciones colosales. Cincuenta mil metros cuadrados en el corazón de Manhattan dedicados a la promoción y difusión de esta música. El jazz, asegura el amigo y colaborador del presidente Obama, es una metáfora de la democracia frente a la mediocridad cultural que impera en Estados Unidos.


Wynton Marsalis (Nueva Orleans, 1961), 47 años, recibió a EL PAÍS en una sala de reuniones de JALC, vigilado por los grandes vocalistas de la historia del jazz, cuyos retratos cuelgan de las paredes, y la mirada atenta de su relaciones públicas, sentada a una distancia prudencial.

El responsable de que los jóvenes músicos de jazz gasten americana y corbata predica con el ejemplo en la intimidad. Si alguna vez tuvo fama de hablar demasiado, hoy elige sus palabras cuidadosamente. Mantiene, eso sí, el mismo fulgor en la mirada y esa ambición desmedida que le ha llevado a donde está. Este año vuelve a nuestro país para interpretar y grabar Vitoria suite con la Jazz at Lincoln Center Orchestra y la colaboración de Chano Domínguez y Paco de Lucía.

El disco se grabará en el aula magna del Conservatorio de Música Jesús Guridi de Vitoria entre los próximos días 20 y 22, y contará con la producción de Javier Limón y la participación estelar de Paco de Lucía. Además, Chano y Marsalis, junto a la LJO, actuarán en el Barbican de Londres el día 24 interpretando la Vitoria Suite.


La relación del trompetista con Vitoria y el festival de jazz viene de lejos: "El País Vasco me recuerda mucho a Nueva Orleans: buena comida, buena música, un deseo de libertad, un amor por lo propio..., los vascos son gente muy expresiva, como somos en Nueva Orleans.

La suite pretende ser un reflejo de todo eso; un homenaje a la ciudad de Vitoria y a sus gentes y al propio Iñaki Añúa, el director del festival. Fue él quien me pidió escribir una pieza de quince minutos, pero soy incapaz de hacer algo así.

No sé por qué, todo lo que me sale es enorme, será porque una de las cosas que más me divierte en este mundo es juntar cosas muy diferentes y combinarlas entre sí a ver qué pasa, y para eso se necesita un tiempo...".
—¿Cómo recuerda la noche en que apareció de improviso en el Café Central de Madrid para tocar con Chano Domínguez?
—Fue algo inolvidable. Ahí conocí a Chano y desde entonces no he dejado de tocar con él... Ahora, lo que necesito es que me dé algunas lecciones sobre cómo introducir el flamenco en el jazz porque, créame, es muy difícil. Soy consciente de que no soy lo suficientemente bueno tocando flamenco y él es un maestro. Sobre todo, me gusta el espíritu que tiene, es un músico natural.
—¿Cuáles son esas dificultades con las que se encuentra a la hora de combinar el jazz y el flamenco?

—Sobre todo, las formas. Ser capaz de sentir la forma de una música no es una cuestión de conocer un ritmo o una melodía sino algo más profundo. Tiene que ver con la armonía y la lógica. No digo nada si, además, pretendes improvisar por encima de ello. Entonces, la música tiene que ser como una segunda naturaleza tuya, no vale con que la hayas estudiado, no es algo que puedas racionalizar, se siente y ya está. Terminas tu solo y dices: "Esto funciona", o no. Para mí, la bulería o la seguirilla son formas totalmente nuevas a la que debo enfrentarme y me resulta muy difícil tocar sobre algo que no entiendo.

Con suerte puedo salir vivo pero, tocar algo que realmente valga la pena, eso es otra cosa. Por eso, en Vitoria suite, hemos buscado un punto en común que nos permite sentirnos a gusto a nosotros y a ellos [los flamencos] aunque ninguno estemos tocando en nuestro nivel óptimo.

Porque lo gracioso del caso es que el flamenco y el jazz son muy parecidos, tocamos los mism
os acordes, tenemos una relación parecida con el tempo, sin embargo, los significados de uno y otro lenguaje son totalmente diferentes. Y eso que yo tengo una ventaja, y es que soy de Nueva Orleans y Nueva Orleans fue española.




—No faltarán quienes comparen Vitoria suite con Sketches of Spain, de Miles Davis, de cuya grabación se cumplen cincuenta años.


—Sin embargo, mi planteamiento es completamente diferente. En Sketches of Spain, Gil Evans puso a Miles a tocar sobre la forma del flamenco mientras que yo busco un modo de escapar del jazz, pero no pretendo acercarme a la música española, sobre todo porque no creo que sea capaz de hacerlo. Me limito a expresar mis impresiones acerca del flamenco y la música vasca.


—¿Componer una pieza compleja como Vitoria suite es un acto de soledad?
—En algún sentido, sí lo es. Pero, sobre todo, lo mejor de componer algo así es que puedes hacer lo que te dé la gana cuando te da la gana. Si te apetece quedarte a trabajar por la noche, no hay nadie que te diga que no puedes hacerlo. En el caso de Vitoria suite, ha sido un trabajo meticuloso hasta cierto punto, porque hay una parte que está totalmente escrita, pero hay otra que se escapa a mi control, yo he querido que sea así. He querido dejar un espacio a los músicos para improvisar y que la sección rítmica pueda moverse con libertad.

—¿Qué se le pasa por la cabeza cuando acude a un festival de jazz se encuentra con un grupo de música africana o con Eric Clapton o Elton John?

—Es como si voy a un restaurante español y me dan a elegir entre paella y una hamburguesa o sushi. El peligro es que la excepción termina por convertirse en la norma, que es lo que está ocurriendo con los festivales de jazz. Y no es que haya nada malo en las otras músicas. El jazz no está en contra la diversidad, sería absurdo, pero que los llamen festivales de música sin más. Es una cuestión de proporciones.

Que haya paella y jamón y unas buenas tapas y si, además, hay un plato de pasta, bien, siempre que la cosa no pase de ahí.


—Lo dice alguien que ha prologado un recetario de soul food. Al final, es usted un pozo de sorpresas.

—Es que hago muchas cosas al mismo tiempo. Toco, compongo, a veces escribo, tengo mis hijos, mi familia..., ésta es mi vida. Organizar mi día a día como músico y como padre y como director musical de JALC es muy complicado, pero no me quejo. Estoy en esto porque quiero y hago las cosas que me gusta hacer.


—Ningún lugar más apropiado que el JALC para preguntarle su opinión acerca de quienes, desde Europa, afirman que el jazz ha dejado de ser una música americana.

—Es una afirmación tan arrogante que resulta hasta gracioso. Es como si voy a Chano y le digo que el flamenco es lo que nosotros tocamos. Tendría que ser muy arrogante para plantarme delante de él y exhibir semejante falta de respeto, es algo que me resulta inimaginable. ¿Dónde está la prueba, quién te crees que eres? Por todo esto me gusta dejar claro que no toco flamenco.
—Se le considera un guardián de la tradición del jazz. ¿Es la tradición un bien intocable?

—No existe ninguna tradición intocable, lo que hay es gente que está empeñada en que lo sea, pero eso es algo que atenta contra la propia naturaleza del concepto. Recuerdo una cosa que me dijo Paco de Lucía una vez: "La mente pide innovación, el corazón pide tradición".

Es perfecto. Tradición e innovación no se contradicen. El alma permanece atada a las raíces, pero existe la necesidad imperiosa de descubrir cosas nuevas. Ése ha sido siempre mi punto de vista. Cuando grabé The Majesty of the blues puse por un lado un bloque de canciones de corte moderno y del otro música de Nueva Orleans.

Pues bien, cuando salió el disco, la primera parte simplemente no existió para los críticos, todo lo que les interesaba era la segunda. Siempre es así. Lo único que importa es atacar a la tradición del jazz, y es una cuestión puramente racial, no tiene que ver con nada real. No se dan cuenta de que, en realidad, siempre estamos tocando música nueva y, al final, todos venimos de la tradición, de Bunny Berigan o Bunk Johnson. La moraleja es que todas las formas artísticas que existen miman su tradición, excepto el jazz.

—Después de sus aireados desencuentros con su primer ídolo Miles Davis y su propio hermano Branford, cuando se unió al grupo de Sting, sorprende ver en la programación de JALC a Cecil Taylor y a John Zorn.
—Tocaron aquí, ¿y qué? No hubo ninguna manifestación a la entrada, nadie salió herido, tocaron, se fueron y ya está. Jazz at Lincoln Center ha programado conciertos de pop, gospel, bluegrass... aunque, por supuesto, nuestro principal interés es el jazz. De nuevo es una cuestión de proporciones.


—Dígame la verdad, ¿le gusta Cecil Taylor?
—Algunas cosas sí y otras no tanto, lo que no me gusta es que llamen jazz a lo que es música improvisada. Es lo que hablábamos antes, si cojo un poco de arroz y le echo una salsa será cualquier cosa pero no una paella. Ahora, si usted me dice que Cecil Taylor es jazz, yo le pregunto: "Entonces, ¿qué es el jazz?". El jazz no es eso.


—Ha tocado muchos palos, incluyendo música india americana; sin embargo, no parece tentarle el rap ni el hip hop.

—No realmente. A lo mejor un día se me presenta la oportunidad de trabajar con un rapero y me pongo a ello, pero no constituye un objetivo de mi música. En realidad, estoy preparado para trabajar con cualquiera, es sólo que donde realmente me siento a gusto es tocando en la tradición de la cual provengo que es lo que conozco, el jazz, el blues, el swing. Pero eso no significa que no me gusten otras músicas, por supuesto.


—Su relación de cordialidad con la música de concierto europea no es algo tan frecuente siendo un músico de jazz.


—Sin embargo, el jazz proviene en buena parte de Europa. Por ejemplo, algunos conceptos del ritmo llegaron a través de la música de violín irlandesa. La síncopa es africana pero el modo de tocar los acordes menores viene de Richard Wagner.

Los románticos influyeron en las progresiones armónicas; el concepto de la melodía y el gusto por embellecer las melodías vienen también de Europa. El propio Jelly Roll Morton habló acerca de la influencia de los lieder en la fundación del jazz. Puedo seguir: el concepto del virtuosismo instrumental fue traducido en América por los primeros solistas de corneta como Francis Johnson y Patrick Gilmore, quienes instauraron la tradición de la que proviene Louis Armstrong. James Reese Europe estudió con el director de la orquesta de John Philip Sousa. Duke Ellington y Count Basie tenían formación clásica; Miles Davis fue a Juilliard, John Coltrane estudió en la Ornstein School of Music...

—Me pregunto si su doble carrera como músico de jazz y concertista clásico le produce algún tipo de esquizofrenia.
—Yo no siento que exista tanta diferencia en el hecho de tocar una u otra música, aunque sí es cierto que la forma en que debe prepararse una interpretació n clásica y una de jazz no tienen nada que ver. Al final es como un matrimonio: se trata de ver lo que existe en común en lugar de fijarse únicamente en las diferencias. Así es como se llega a una colaboración exitosa. Yo trato de ser un símbolo de eso. [giecoleon]

Profesión u oficio de Adriano Corrales

Por Guillermo Fernández © mediaIsla

Extraño me parece, de primera entrada, que un poeta titule uno de sus libros de poesía, como lo ha hecho Adriano Corrales (sin duda alguna un escritor en su sentido amplio, un escritor de varios géneros), es decir, con ese nombre zanjado por una molesta conjunción disyuntiva. ¿Qué es lo que se esconde? Profesión u oficio. "Pose o vocación". "Careta o actitud". "Artilugio o magia".


Me dediqué a pensar en el título como si se tratara de una adivinanza y por último me leí el libro y supe, en realidad, que Profesión u oficio (Andrómeda, 2005) es un libro prometeico en su afán (si me permiten la digresión mitológica ya deslustrada, aunque no caduca), sí, un libro de poesía escrito vertiginosamente, con pasión y propósito.

Resulta claro que se trata de un testimonio de quien escribe con desesperación en una época donde la escritura está bien amaestrada y donde el desacato luciferino del poeta se transforma en la buena voluntad sospechosa del mercantilista que escribe frasecitas adecuadas. De ahí entonces el título, que parece establecer un dilema ético y vivencial de la poesía.


Desde el nacimiento de la Revolución Industrial, ha sido el poeta el descubridor de la gran nostalgia que nos une a todos y de la gran mentira que se trata mantener vigente. Adriano Corrales ingresa con este libro a ese grupo de poetas que no ha desesperado de señalar la otra senda...

Y lo hace, a veces, con una voz que disloca el idioma mediante una escritura casi surrealista, sin caer de pleno en brazos del hermetismo literario. En este sentido, el método surrealista de yuxtaposición automática empleado por Corrales tiene en muchos casos el objetivo de evocarnos un instante la modernidad en la que nos hallamos insertos. Y esta modernidad es caótica, inasible, excesiva. Corrales utiliza un surrealismo dirigido, si podemos acuñar tal concepto, y algunos de los poemas así escritos se tornan verdaderos marasmos verbales que transmiten la idea del colapso del hombre actual ante la presencia de una vida muy heterogénea y convulsa, sin hilos de Ariadna que fueron tal vez las ideologías muertas y las propuestas del presente: globalización, consumo, aceptación de la barbarie. Véanse títulos muy logrados a este respecto como "Guifiti" y "Bitácora 1".
Es, sin embargo, con los poemas amatorios donde Corrales es un poeta más "generoso" (ya que es más afortunado en la descripción de su vitalidad y gozo terreno –o incluso de su nostalgia, en la que está la tierra de su infancia, madre y amigos, o el amor por los poetas–), que en sus intentos por abarcar todos los vistazos del mundo: esa apabullante cuestión.

Poemas como "Carta a la esposa", "Contemplo una mulata en el centro habanero de la noche", "Noches de Medellín", y otros, son exposiciones admirables sobre el erotismo y el amor, sin que por ello falte la causa de Adriano, la causa terrenal del poeta, siempre elogiador de la vida y su don, y nostálgico, ¿por qué no?, de justicia.


No hay que dejar de lado los poemas-conversacion es, por llamarlos de alguna manera, que son verdaderos testimonios de una actitud existencial y de compromiso con la palabra. Nos referimos a "Canto por la madre", "El tigre está en los ojos", "E-mail a César Vallejo", y el mismo "¿Profesión u oficio?", el cual es la disertación coloquial entre cultivadores del verso llevada a la poesía.


Profesión u oficio es, finalmente, un libro de poesía denso en el tratamiento de sus temas. Recoge muchas estancias de un trayecto personal, de reflexiones sobre el discurso mismo de la poesía y sobre el "ethos" del poeta. Por eso y otras razones, también, es difícil de clasificar.

Nos gustó aproximarlo al aliento prometeico que todavía fosforece en el caldero del creador, porque es importante para todos revisar el propósito del poeta en este mundo y de señalar que éste nunca puede ser adecuado, cómodo y clasificable en sus cantos, pues una vez domesticado su espíritu muere y ya no dice nada inquietante a su propia época. [Guillermo Fernández, escritor costarricense]


Puertas y ventanas
Ecos de azul y Carlos
Alas de mariposa, nubes, duendes y aguaceros, y Carlos, tan Carlos como siempre. Por siempre y para siempre. Reproducimos aquí algunas manifestaciones de nuestros habitantes ante la partida de Carlos Goico, desde siempre componente atmosférico de este territorio sin fronteras.

http://embusteria. blogspot. com/2009/ 07/embusterias- de-carlos- goico.html
Se siente el rodar silencioso de una lágrima en cada paso pro el recuerdo de "Carlos", ser que ya habita mis adentros sin saberlo, ni él ni Rodríguez Soriano ni yo. Me llenó de anhelos de colores, trazos, lienzos, óleos y demás... este relato Gracias por ello Francisco Pinzón Bedoya http://poesia- letras.blogspot. com


¡Cómo sigues siendo afortunado, mi grandísimo cronopio! Ahora resulta que en vez de regalarnos tus violentas acuarelas, óleos ciclópeos de humildes telas montadas por tus manos, vendrás hecho aguacero y te desplomarás sobre nosotros con todos tus verdes y tus rojos y tus azules, que a veces olvidabas intencionalmente y que yo te excusaba por tu falta de dinero para comprar los tubos. Yo te decía, "Pero ese azul no es ese azul, Carlos" y te reías con tu boca despoblada, más noble que un conejo. Desde ahora, procuraré no perderme ningún aguacero!!!

carmenrosae@ gmail.com

Retrato del pintor Carlos Goico
En un cuadro de Goico estoy mirando a solas
las líneas y el color del desamparo
una frente que estalla un rostro atribulado
—mi propio rostro— veo
mi pensamiento mismo saltando de ola en ola
Ese cuadro no existe desde luego
o fue destruido talvez
o se ha extraviado
yo lo rescato ahora
talvez yo lo he pintado
y es Goico quien escribe este poema
© Médar Serrata http://mediaislapoe martes.blogspot. com/search? q=carlos+ goico
Imágenes del mundo

mediaIsla más que un grupo o comunidad cerrada, constituye hoy por hoy una modesta sala de lectura donde convergen una serie de personas interesadas en la construcción de un puente de doble vía, a través de la reflexión y el ameno intercambio de información interesante.