sábado, 12 de septiembre de 2026

ANOCHE, ESTADOS UNIDOS LLEVO A CABO ATAQUES CONTRA VARIOS PETROLEROS IRANIES


Una noticia de fuentes externas cortesia

       del blog educativo de noticias del 

Lic Enildo E Rodriguez Nunez MBA PhDP Asesor Educativo Consultor de Marketing Politico 



 Anoche, Estados Unidos llevó a cabo ataques contra varios petroleros iraníes.


Estados Unidos lanzó este ataque principalmente como represalia. Sin embargo, en exactamente una hora, Irán lanzó un contraataque. Hablando sobre este ataque en el programa de Daniel Davis, el experto militar estadounidense coronel MacGregor dijo:


> El ataque de Irán fue diez veces mayor que el de Estados Unidos.


Hoy también, Irán atacó dos buques de la Armada estadounidense. Y en Jordania llevó a cabo el mayor ataque hasta la fecha, lanzando más de 40 misiles de una sola vez. Ahora el CENTCOM de Estados Unidos está diciendo:


> Los misiles iraníes no lograron impactar ninguno de los buques de nuestra Armada.


Pero el propio experto militar estadounidense Scott Ritter dijo hoy en el programa de Nima Al-Khorshed:


> Tengo información clara de que cuatro buques de la Armada de Estados Unidos resultaron dañados.


Scott Ritter añadió:


> Hubo muchas bajas entre los marineros.


Permítanme informarles que expertos militares de todo el mundo están hablando con auténtico asombro de un nuevo tipo de misil iraní.


El propio Scott Ritter dijo:


> Estos nuevos misiles son imparables.


Mientras tanto, ayer Irán llevó a cabo un ataque con misiles de racimo en Jordania.


Es decir, de una sola ojiva de misil se liberan múltiples bombas.


Aunque Estados Unidos, descrito como imperialista, y su aliado Jordania dijeron:


> Los misiles no causaron daños. Interceptamos 18 de los 20 misiles.


Ahora, incluso si aceptamos su afirmación, la pregunta es:


> ¿Dónde cayeron los dos misiles restantes?


Un solo misil tiene la capacidad de provocar daños importantes.


Así que, tras la declaración de Estados Unidos, el analista geopolítico de Sky News, Michael Clarke, dijo hoy:


> Israel permanece en silencio por miedo a los misiles de racimo de Irán.


Michael Clarke también afirmó:


> Incluso si estos misiles son interceptados, las bombas de racimo todavía pueden alcanzar sus objetivos.


Ante esta situación, Al Jazeera acaba de publicar una noticia de última hora:


> Irán está dispuesto a ampliar su zona restringida hacia el golfo de Omán.


Esto significa que, a partir de ahora, ningún barco podrá transitar por el lado omaní del estrecho de Ormuz. Hasta ahora, al menos uno o dos barcos seguían circulando.


Irán está diciendo:


> Crearemos una zona de seguridad aquí.


¿Saben por qué dijeron esto? Porque Estados Unidos e Israel, por su propia seguridad, hablan todo el año de crear zonas de seguridad en Gaza. También hablan de crear zonas de seguridad en el sur del Líbano. Por eso Irán ahora dice:


> Nosotros también crearemos una zona de seguridad para nuestra propia protección.


Mientras tanto, ayer los hutíes de Yemen atacaron Aramco, en Arabia Saudita, y más de 70 personas murieron o resultaron heridas allí. Como represalia, Arabia Saudita lanzó hoy ataques aéreos contra los hutíes. Ahora los hutíes han declarado:


> A Arabia Saudita se le dará una lección como corresponde.


Se ha vuelto difícil decir en qué dirección evolucionará la guerra entre Arabia Saudita y los hutíes. Algo importante podría ocurrir en cualquier momento.


Por otro lado, Inglaterra anunció ayer:


> No realizaremos ningún comercio con los colonos israelíes.


¿Saben qué hizo Israel después de este anuncio? ¡Cerraron la oficina del Consulado británico en Jerusalén! Ahora queda por ver cómo responderán los británicos.


Debido a estos ataques y contraataques, los precios del petróleo han comenzado a subir aún más en todo el mundo. The New York Times está diciendo:


> Los precios del petróleo en Estados Unidos han vuelto a alcanzar su nivel más alto en tres meses.


Es decir, han superado los 100 dólares.


Mientras tanto, CNN ha publicado una noticia de última hora. Dijeron:


> El Pentágono está planeando discretamente retirar sus fuerzas de Oriente Medio.


Por un lado, los precios del petróleo están subiendo en Estados Unidos. Por otro, este informe de CNN indica que Estados Unidos planea retirarse de Oriente Medio. A causa de estas informaciones, Trump está enfrentando una enorme cantidad de críticas en Estados Unidos.


En medio de todo esto, CNN publicó hace poco una encuesta. En ella se preguntaba a la gente sobre la popularidad de los líderes de los cuatro países más poderosos del mundo. La pregunta era:


> ¿En cuál líder tienen menos confianza?


Les dieron cuatro nombres: el líder chino Xi, el ruso Putin, el israelí Netanyahu y el estadounidense Trump.


¿Saben qué mostraron los resultados de la encuesta?


La gente del mundo tiene menos confianza en Netanyahu. El 56% de las personas no tiene confianza alguna en él. Después de él se encuentra Trump: el 53% de las personas no tiene confianza en él. Luego viene Putin, con un 34%.


Y finalmente, el líder chino Xi, con un 19%.


Trump y Netanyahu llegaron a Irán no solo para saquear sus recursos, sino también para darle una lección a Rusia y China. Ahora el destino de Trump y Netanyahu pende de un hilo.


El destino de Netanyahu se conocerá este octubre. Yo predigo que perderá las elecciones. Y los expertos están diciendo que, en noviembre, el Partido Republicano de Trump también sufrirá una derrota aplastante.


Trump se está hundiendo al entrar en Irán. Y con él, también está arrastrando al imperio estadounidense. Tal como dijo el profesor estadounidense Richard Wolff:


> El imperio estadounidense está cayendo rápidamente en decadencia.


Sí, leyeron bien. Y no necesitan ir muy lejos para comprenderlo. Basta con mirar otra vez la encuesta de CNN. Los países del mundo ya no tienen confianza en Estados Unidos.


¿En quién confían?


En el líder chino Xi.


El mundo ya no se está moviendo hacia Occidente, sino hacia Oriente.


Donde está China, donde está Irán, junto con las demás naciones de Oriente: ese es ahora el futuro del mundo.

domingo, 16 de agosto de 2026

TRUMP SE CONCEDE SU PROPIO BANCO: SU GOBIERNO AUTORIZA, EL DINERO EXTRANJERO ENTRA Y SU FAMILIA COBRA

 


TRUMP SE CONCEDE SU PROPIO BANCO: SU TRUMP SE TRUMP SE CONCEDE SU PROPIO BANCO: SU GOBIERNO AUTORIZA, EL DINERO EXTRANJERO ENTRA Y SU FAMILIA COBRA


Donald Trump acaba de utilizar el poder de su propia administración para concederle a su familia la autorización más importante que necesitaba: establecer un banco nacional de criptomonedas conectado al sistema financiero federal y abierto a una maquinaria internacional de miles de millones de dólares.


La Oficina del Contralor de la Moneda —OCC— concedió la aprobación preliminar condicionada a World Liberty Trust Company, vinculada a World Liberty Financial, la empresa de criptomonedas de Trump y sus hijos. El regulador está dirigido por Jonathan Gould, nombrado por el propio Trump y subordinado políticamente a su administración.


No importa que Trump no haya estampado personalmente su firma sobre el documento. Su gobierno le concedió el permiso a su empresa. Trump está a ambos lados del mostrador: controla la administración que autoriza y pertenece a la familia que cobrará.


El término “aprobación preliminar condicionada” describe una fase administrativa, pero no reduce la magnitud de lo ocurrido. La autorización decisiva ya fue concedida. Ahora corresponde completar requisitos operativos, capitalizar la entidad y superar las inspecciones previas a la apertura.


La puerta que debía abrir el regulador ya está abierta.


Eso era lo difícil. Lo demás corre por los carriles administrativos de un gobierno encabezado por el mismo hombre cuya familia se beneficiará del banco.


World Liberty Trust podrá emitir y redimir USD1, custodiar activos digitales, administrar directamente las reservas que respaldan la criptomoneda y ofrecer servicios de conversión a clientes institucionales. Hasta ahora, esas funciones estaban en manos de BitGo. Con esta autorización, la familia Trump podrá concentrarlas dentro de su propia estructura bancaria.


Y no estamos hablando de un banco limitado a operaciones dentro de Estados Unidos.


La licencia es estadounidense, pero World Liberty es una maquinaria financiera internacional que ya recibe capital vinculado a figuras y entidades extranjeras. Una empresa asociada al jeque Tahnoon bin Zayed Al Nahyan, asesor de Seguridad Nacional de Emiratos Árabes Unidos y hermano del presidente emiratí, acordó comprar por 500 millones de dólares el 49 % de World Liberty Financial.


Según documentos citados por The Wall Street Journal, el acuerdo contempló un pago inicial del cual 187 millones de dólares serían dirigidos a entidades de la familia Trump. El acuerdo fue firmado por Eric Trump apenas cuatro días antes de que su padre regresara a la Casa Blanca.


Además, MGX, una firma respaldada por Abu Dabi y presidida por el mismo jeque Tahnoon, utilizó 2,000 millones de dólares en USD1 para financiar una inversión en Binance, la mayor plataforma de intercambio de criptomonedas del mundo.


Eso destruye cualquier intento de presentar el banco como una operación puramente estadounidense. Estamos ante un vehículo global mediante el cual capital extranjero puede entrar al negocio privado de la familia que controla la política exterior de Estados Unidos.


USD1 es una stablecoin vinculada al dólar y respaldada mediante efectivo, equivalentes de efectivo y bonos del Tesoro. El negocio privado de la familia presidencial utilizará deuda pública estadounidense como reserva, obtendrá rendimientos de esos activos y operará dentro de la arquitectura bancaria dirigida por la administración Trump.


La resolución exige, además, que el banco solicite acciones de un Banco de la Reserva Federal. El negocio criptográfico del presidente será incorporado formalmente al sistema financiero federal mientras el propio Trump controla el Poder Ejecutivo encargado de supervisarlo.


No estamos ante una simple inversión familiar. Estamos ante un presidente que utiliza el aparato del Estado para convertir su compañía de criptomonedas en una institución bancaria nacional con alcance internacional.


World Liberty ya es una maquinaria multimillonaria. USD1 ronda los 4,000 millones de dólares en circulación. Reuters calculó que la familia Trump obtuvo cerca de 50 millones de dólares de esa moneda hasta junio de 2026 y que World Liberty Financial había canalizado más de 1,600 millones de dólares hacia Trump y su familia hasta abril. "Reuters documentó el alcance del negocio y la aprobación bancaria" (https://www.reuters.com/world/us-regulator-approves-bank-charter-trump-backed-crypto-company-world-liberty-2026-08-14/).


El conflicto extranjero no fue ignorado por falta de advertencias. Durante el proceso se alertó a la OCC sobre los inversionistas internacionales, los riesgos para la seguridad nacional, los conflictos de intereses y hasta una posible violación de la cláusula constitucional sobre emolumentos.


¿Y qué hizo el regulador de Trump?


Declaró que esas cuestiones estaban fuera del alcance de su revisión, porque World Liberty Financial y sus inversionistas extranjeros no aparecían formalmente como solicitantes de la licencia del banco. "Así quedó consignado en la propia resolución de la OCC" (https://www.occ.gov/topics/charters-and-licensing/interpretations-and-decisions/2026/cd1385.pdf).


Ahí está el biombo jurídico: separar formalmente al banco de la compañía matriz para fingir que el capital extranjero no forma parte del problema.


La OCC aceptó compromisos de “pasividad” de determinados inversionistas estadounidenses y extranjeros. Pero prometer que no intervendrán directamente en la administración del banco no elimina sus participaciones económicas, no borra los cientos de millones invertidos y mucho menos neutraliza la influencia que ese dinero puede comprar en la Casa Blanca.


Ahora cualquier gobierno, fondo soberano, corporación, oligarca o multimillonario extranjero podrá utilizar un producto financiero del que se beneficia la familia presidencial. El dinero podrá entrar presentado como una transacción comercial mientras el comprador negocia acceso, favores o decisiones con el gobierno de Trump.


¿Quién determinará si una operación multimillonaria con USD1 responde a una necesidad comercial o al deseo de comprar influencia política?


¿Quién investigará a un gobierno extranjero que coloque cientos de millones en el negocio de la familia Trump mientras negocia armas, sanciones, contratos, acceso a tecnología estadounidense o decisiones diplomáticas?


¿La misma administración que acaba de concederle el banco?


El conflicto no es hipotético. Está incorporado al diseño de la operación.


La OCC intenta defender su decisión asegurando que funcionarios de carrera revisaron la solicitud y que examinadores no políticos supervisarán la institución. Ese argumento no limpia absolutamente nada. Los empleados de carrera trabajan dentro de una agencia encabezada por un funcionario nombrado por Trump, perteneciente al Departamento del Tesoro de Trump y sometida a la dirección política del Poder Ejecutivo de Trump.


La senadora Elizabeth Warren lo describió como uno de los actos de beneficio propio más descarados en la historia del sistema financiero. Su advertencia fue exacta: los reguladores bancarios existen para proteger la economía, no para enriquecer al presidente que los dirige.


Este es el modus operandi de Donald Trump: ocupar el gobierno, nombrar a quienes tomarán las decisiones, conseguir beneficios regulatorios para sus empresas y convertir la autoridad presidencial en una herramienta de enriquecimiento familiar.


No existe separación entre el gobernante y el empresario. No existe una barrera creíble entre el regulador y el beneficiario. No existe una explicación ética capaz de justificar que el presidente controle la administración que autoriza y supervisa el banco de su propia familia.


Trump se concedió el permiso decisivo. Su gobierno autorizó el banco, el sistema federal lo incorporará, los bonos del Tesoro respaldarán su producto, el capital extranjero alimentará el negocio y su familia cobrará las ganancias.


La licencia es estadounidense.


El dinero es mundial.


Y el hombre que se beneficia de todo sigue sentado en la Oficina Oval.


#TrumpIsANationalDisgrace #EpsteinFiles #ULTIMAHORA #Noticias #usa #Impeachment #Todos #viral #DOJ #banca #ReservaFederal #deudaexterna #USA SU PROPIO BANCO: SU GOBIERNO AUTORIZA, EL DINERO EXTRANJERO ENTRA TRUMP SE CONCEDE SU PROPIO BANCO: SU GOBIERNO AUTORIZA, EL DINERO EXTRANJERO ENTRA Y SU FAMILIA COBRA


Donald Trump acaba de utilizar el poder de su propia administración para concederle a su familia la autorización más importante que necesitaba: establecer un banco nacional de criptomonedas conectado al sistema financiero federal y abierto a una maquinaria internacional de miles de millones de dólares.


La Oficina del Contralor de la Moneda —OCC— concedió la aprobación preliminar condicionada a World Liberty Trust Company, vinculada a World Liberty Financial, la empresa de criptomonedas de Trump y sus hijos. El regulador está dirigido por Jonathan Gould, nombrado por el propio Trump y subordinado políticamente a su administración.


No importa que Trump no haya estampado personalmente su firma sobre el documento. Su gobierno le concedió el permiso a su empresa. Trump está a ambos lados del mostrador: controla la administración que autoriza y pertenece a la familia que cobrará.


El término “aprobación preliminar condicionada” describe una fase administrativa, pero no reduce la magnitud de lo ocurrido. La autorización decisiva ya fue concedida. Ahora corresponde completar requisitos operativos, capitalizar la entidad y superar las inspecciones previas a la apertura.


La puerta que debía abrir el regulador ya está abierta.


Eso era lo difícil. Lo demás corre por los carriles administrativos de un gobierno encabezado por el mismo hombre cuya familia se beneficiará del banco.


World Liberty Trust podrá emitir y redimir USD1, custodiar activos digitales, administrar directamente las reservas que respaldan la criptomoneda y ofrecer servicios de conversión a clientes institucionales. Hasta ahora, esas funciones estaban en manos de BitGo. Con esta autorización, la familia Trump podrá concentrarlas dentro de su propia estructura bancaria.


Y no estamos hablando de un banco limitado a operaciones dentro de Estados Unidos.


La licencia es estadounidense, pero World Liberty es una maquinaria financiera internacional que ya recibe capital vinculado a figuras y entidades extranjeras. Una empresa asociada al jeque Tahnoon bin Zayed Al Nahyan, asesor de Seguridad Nacional de Emiratos Árabes Unidos y hermano del presidente emiratí, acordó comprar por 500 millones de dólares el 49 % de World Liberty Financial.


Según documentos citados por The Wall Street Journal, el acuerdo contempló un pago inicial del cual 187 millones de dólares serían dirigidos a entidades de la familia Trump. El acuerdo fue firmado por Eric Trump apenas cuatro días antes de que su padre regresara a la Casa Blanca.


Además, MGX, una firma respaldada por Abu Dabi y presidida por el mismo jeque Tahnoon, utilizó 2,000 millones de dólares en USD1 para financiar una inversión en Binance, la mayor plataforma de intercambio de criptomonedas del mundo.


Eso destruye cualquier intento de presentar el banco como una operación puramente estadounidense. Estamos ante un vehículo global mediante el cual capital extranjero puede entrar al negocio privado de la familia que controla la política exterior de Estados Unidos.


USD1 es una stablecoin vinculada al dólar y respaldada mediante efectivo, equivalentes de efectivo y bonos del Tesoro. El negocio privado de la familia presidencial utilizará deuda pública estadounidense como reserva, obtendrá rendimientos de esos activos y operará dentro de la arquitectura bancaria dirigida por la administración Trump.


La resolución exige, además, que el banco solicite acciones de un Banco de la Reserva Federal. El negocio criptográfico del presidente será incorporado formalmente al sistema financiero federal mientras el propio Trump controla el Poder Ejecutivo encargado de supervisarlo.


No estamos ante una simple inversión familiar. Estamos ante un presidente que utiliza el aparato del Estado para convertir su compañía de criptomonedas en una institución bancaria nacional con alcance internacional.


World Liberty ya es una maquinaria multimillonaria. USD1 ronda los 4,000 millones de dólares en circulación. Reuters calculó que la familia Trump obtuvo cerca de 50 millones de dólares de esa moneda hasta junio de 2026 y que World Liberty Financial había canalizado más de 1,600 millones de dólares hacia Trump y su familia hasta abril. "Reuters documentó el alcance del negocio y la aprobación bancaria" (https://www.reuters.com/world/us-regulator-approves-bank-charter-trump-backed-crypto-company-world-liberty-2026-08-14/).


El conflicto extranjero no fue ignorado por falta de advertencias. Durante el proceso se alertó a la OCC sobre los inversionistas internacionales, los riesgos para la seguridad nacional, los conflictos de intereses y hasta una posible violación de la cláusula constitucional sobre emolumentos.


¿Y qué hizo el regulador de Trump?


Declaró que esas cuestiones estaban fuera del alcance de su revisión, porque World Liberty Financial y sus inversionistas extranjeros no aparecían formalmente como solicitantes de la licencia del banco. "Así quedó consignado en la propia resolución de la OCC" (https://www.occ.gov/topics/charters-and-licensing/interpretations-and-decisions/2026/cd1385.pdf).


Ahí está el biombo jurídico: separar formalmente al banco de la compañía matriz para fingir que el capital extranjero no forma parte del problema.


La OCC aceptó compromisos de “pasividad” de determinados inversionistas estadounidenses y extranjeros. Pero prometer que no intervendrán directamente en la administración del banco no elimina sus participaciones económicas, no borra los cientos de millones invertidos y mucho menos neutraliza la influencia que ese dinero puede comprar en la Casa Blanca.


Ahora cualquier gobierno, fondo soberano, corporación, oligarca o multimillonario extranjero podrá utilizar un producto financiero del que se beneficia la familia presidencial. El dinero podrá entrar presentado como una transacción comercial mientras el comprador negocia acceso, favores o decisiones con el gobierno de Trump.


¿Quién determinará si una operación multimillonaria con USD1 responde a una necesidad comercial o al deseo de comprar influencia política?


¿Quién investigará a un gobierno extranjero que coloque cientos de millones en el negocio de la familia Trump mientras negocia armas, sanciones, contratos, acceso a tecnología estadounidense o decisiones diplomáticas?


¿La misma administración que acaba de concederle el banco?


El conflicto no es hipotético. Está incorporado al diseño de la operación.


La OCC intenta defender su decisión asegurando que funcionarios de carrera revisaron la solicitud y que examinadores no políticos supervisarán la institución. Ese argumento no limpia absolutamente nada. Los empleados de carrera trabajan dentro de una agencia encabezada por un funcionario nombrado por Trump, perteneciente al Departamento del Tesoro de Trump y sometida a la dirección política del Poder Ejecutivo de Trump.


La senadora Elizabeth Warren lo describió como uno de los actos de beneficio propio más descarados en la historia del sistema financiero. Su advertencia fue exacta: los reguladores bancarios existen para proteger la economía, no para enriquecer al presidente que los dirige.


Este es el modus operandi de Donald Trump: ocupar el gobierno, nombrar a quienes tomarán las decisiones, conseguir beneficios regulatorios para sus empresas y convertir la autoridad presidencial en una herramienta de enriquecimiento familiar.


No existe separación entre el gobernante y el empresario. No existe una barrera creíble entre el regulador y el beneficiario. No existe una explicación ética capaz de justificar que el presidente controle la administración que autoriza y supervisa el banco de su propia familia.


Trump se concedió el permiso decisivo. Su gobierno autorizó el banco, el sistema federal lo incorporará, los bonos del Tesoro respaldarán su producto, el capital extranjero alimentará el negocio y su familia cobrará las ganancias.


La licencia es estadounidense.


El dinero es mundial.


Y el hombre que se beneficia de todo sigue sentado en la Oficina Oval.


#TrumpIsANationalDisgrace #EpsteinFiles #ULTIMAHORA #Noticias #usa #Impeachment #Todos #viral #DOJ #banca #ReservaFederal #deudaexterna #USA SU FAMILIA COBRA


Donald Trump acaba de utilizar el poder de su propia administración para concederle a su familia la autorización más importante que necesitaba: establecer un banco nacional de criptomonedas conectado al sistema financiero federal y abierto a una maquinaria internacional de miles de millones de dólares.


La Oficina del Contralor de la Moneda —OCC— concedió la aprobación preliminar condicionada a World Liberty Trust Company, vinculada a World Liberty Financial, la empresa de criptomonedas de Trump y sus hijos. El regulador está dirigido por Jonathan Gould, nombrado por el propio Trump y subordinado políticamente a su administración.


No importa que Trump no haya estampado personalmente su firma sobre el documento. Su gobierno le concedió el permiso a su empresa. Trump está a ambos lados del mostrador: controla la administración que autoriza y pertenece a la familia que cobrará.


El término “aprobación preliminar condicionada” describe una fase administrativa, pero no reduce la magnitud de lo ocurrido. La autorización decisiva ya fue concedida. Ahora corresponde completar requisitos operativos, capitalizar la entidad y superar las inspecciones previas a la apertura.


La puerta que debía abrir el regulador ya está abierta.


Eso era lo difícil. Lo demás corre por los carriles administrativos de un gobierno encabezado por el mismo hombre cuya familia se beneficiará del banco.


World Liberty Trust podrá emitir y redimir USD1, custodiar activos digitales, administrar directamente las reservas que respaldan la criptomoneda y ofrecer servicios de conversión a clientes institucionales. Hasta ahora, esas funciones estaban en manos de BitGo. Con esta autorización, la familia Trump podrá concentrarlas dentro de su propia estructura bancaria.


Y no estamos hablando de un banco limitado a operaciones dentro de Estados Unidos.


La licencia es estadounidense, pero World Liberty es una maquinaria financiera internacional que ya recibe capital vinculado a figuras y entidades extranjeras. Una empresa asociada al jeque Tahnoon bin Zayed Al Nahyan, asesor de Seguridad Nacional de Emiratos Árabes Unidos y hermano del presidente emiratí, acordó comprar por 500 millones de dólares el 49 % de World Liberty Financial.


Según documentos citados por The Wall Street Journal, el acuerdo contempló un pago inicial del cual 187 millones de dólares serían dirigidos a entidades de la familia Trump. El acuerdo fue firmado por Eric Trump apenas cuatro días antes de que su padre regresara a la Casa Blanca.


Además, MGX, una firma respaldada por Abu Dabi y presidida por el mismo jeque Tahnoon, utilizó 2,000 millones de dólares en USD1 para financiar una inversión en Binance, la mayor plataforma de intercambio de criptomonedas del mundo.


Eso destruye cualquier intento de presentar el banco como una operación puramente estadounidense. Estamos ante un vehículo global mediante el cual capital extranjero puede entrar al negocio privado de la familia que controla la política exterior de Estados Unidos.


USD1 es una stablecoin vinculada al dólar y respaldada mediante efectivo, equivalentes de efectivo y bonos del Tesoro. El negocio privado de la familia presidencial utilizará deuda pública estadounidense como reserva, obtendrá rendimientos de esos activos y operará dentro de la arquitectura bancaria dirigida por la administración Trump.


La resolución exige, además, que el banco solicite acciones de un Banco de la Reserva Federal. El negocio criptográfico del presidente será incorporado formalmente al sistema financiero federal mientras el propio Trump controla el Poder Ejecutivo encargado de supervisarlo.


No estamos ante una simple inversión familiar. Estamos ante un presidente que utiliza el aparato del Estado para convertir su compañía de criptomonedas en una institución bancaria nacional con alcance internacional.


World Liberty ya es una maquinaria multimillonaria. USD1 ronda los 4,000 millones de dólares en circulación. Reuters calculó que la familia Trump obtuvo cerca de 50 millones de dólares de esa moneda hasta junio de 2026 y que World Liberty Financial había canalizado más de 1,600 millones de dólares hacia Trump y su familia hasta abril. "Reuters documentó el alcance del negocio y la aprobación bancaria" (https://www.reuters.com/world/us-regulator-approves-bank-charter-trump-backed-crypto-company-world-liberty-2026-08-14/).


El conflicto extranjero no fue ignorado por falta de advertencias. Durante el proceso se alertó a la OCC sobre los inversionistas internacionales, los riesgos para la seguridad nacional, los conflictos de intereses y hasta una posible violación de la cláusula constitucional sobre emolumentos.


¿Y qué hizo el regulador de Trump?


Declaró que esas cuestiones estaban fuera del alcance de su revisión, porque World Liberty Financial y sus inversionistas extranjeros no aparecían formalmente como solicitantes de la licencia del banco. "Así quedó consignado en la propia resolución de la OCC" (https://www.occ.gov/topics/charters-and-licensing/interpretations-and-decisions/2026/cd1385.pdf).


Ahí está el biombo jurídico: separar formalmente al banco de la compañía matriz para fingir que el capital extranjero no forma parte del problema.


La OCC aceptó compromisos de “pasividad” de determinados inversionistas estadounidenses y extranjeros. Pero prometer que no intervendrán directamente en la administración del banco no elimina sus participaciones económicas, no borra los cientos de millones invertidos y mucho menos neutraliza la influencia que ese dinero puede comprar en la Casa Blanca.


Ahora cualquier gobierno, fondo soberano, corporación, oligarca o multimillonario extranjero podrá utilizar un producto financiero del que se beneficia la familia presidencial. El dinero podrá entrar presentado como una transacción comercial mientras el comprador negocia acceso, favores o decisiones con el gobierno de Trump.


¿Quién determinará si una operación multimillonaria con USD1 responde a una necesidad comercial o al deseo de comprar influencia política?


¿Quién investigará a un gobierno extranjero que coloque cientos de millones en el negocio de la familia Trump mientras negocia armas, sanciones, contratos, acceso a tecnología estadounidense o decisiones diplomáticas?


¿La misma administración que acaba de concederle el banco?


El conflicto no es hipotético. Está incorporado al diseño de la operación.


La OCC intenta defender su decisión asegurando que funcionarios de carrera revisaron la solicitud y que examinadores no políticos supervisarán la institución. Ese argumento no limpia absolutamente nada. Los empleados de carrera trabajan dentro de una agencia encabezada por un funcionario nombrado por Trump, perteneciente al Departamento del Tesoro de Trump y sometida a la dirección política del Poder Ejecutivo de Trump.


La senadora Elizabeth Warren lo describió como uno de los actos de beneficio propio más descarados en la historia del sistema financiero. Su advertencia fue exacta: los reguladores bancarios existen para proteger la economía, no para enriquecer al presidente que los dirige.


Este es el modus operandi de Donald Trump: ocupar el gobierno, nombrar a quienes tomarán las decisiones, conseguir beneficios regulatorios para sus empresas y convertir la autoridad presidencial en una herramienta de enriquecimiento familiar.


No existe separación entre el gobernante y el empresario. No existe una barrera creíble entre el regulador y el beneficiario. No existe una explicación ética capaz de justificar que el presidente controle la administración que autoriza y supervisa el banco de su propia familia.


Trump se concedió el permiso decisivo. Su gobierno autorizó el banco, el sistema federal lo incorporará, los bonos del Tesoro respaldarán su producto, el capital extranjero alimentará el negocio y su familia cobrará las ganancias.


La licencia es estadounidense.


El dinero es mundial.


Y el hombre que se beneficia de todo sigue sentado en la Oficina Oval.


#TrumpIsANationalDisgrace #EpsteinFiles #ULTIMAHORA #Noticias #usa #Impeachment #Todos #viral #DOJ #banca #ReservaFederal #deudaexterna #USA AUTORIZA, EL DINERO EXTRANJERO ENTRA Y SU FAMILIA COBRA


Donald Trump acaba de utilizar el poder de su propia administración para concederle a su familia la autorización más importante que necesitaba: establecer un banco nacional de criptomonedas conectado al sistema financiero federal y abierto a una maquinaria internacional de miles de millones de dólares.


La Oficina del Contralor de la Moneda —OCC— concedió la aprobación preliminar condicionada a World Liberty Trust Company, vinculada a World Liberty Financial, la empresa de criptomonedas de Trump y sus hijos. El regulador está dirigido por Jonathan Gould, nombrado por el propio Trump y subordinado políticamente a su administración.


No importa que Trump no haya estampado personalmente su firma sobre el documento. Su gobierno le concedió el permiso a su empresa. Trump está a ambos lados del mostrador: controla la administración que autoriza y pertenece a la familia que cobrará.


El término “aprobación preliminar condicionada” describe una fase administrativa, pero no reduce la magnitud de lo ocurrido. La autorización decisiva ya fue concedida. Ahora corresponde completar requisitos operativos, capitalizar la entidad y superar las inspecciones previas a la apertura.


La puerta que debía abrir el regulador ya está abierta.


Eso era lo difícil. Lo demás corre por los carriles administrativos de un gobierno encabezado por el mismo hombre cuya familia se beneficiará del banco.


World Liberty Trust podrá emitir y redimir USD1, custodiar activos digitales, administrar directamente las reservas que respaldan la criptomoneda y ofrecer servicios de conversión a clientes institucionales. Hasta ahora, esas funciones estaban en manos de BitGo. Con esta autorización, la familia Trump podrá concentrarlas dentro de su propia estructura bancaria.


Y no estamos hablando de un banco limitado a operaciones dentro de Estados Unidos.


La licencia es estadounidense, pero World Liberty es una maquinaria financiera internacional que ya recibe capital vinculado a figuras y entidades extranjeras. Una empresa asociada al jeque Tahnoon bin Zayed Al Nahyan, asesor de Seguridad Nacional de Emiratos Árabes Unidos y hermano del presidente emiratí, acordó comprar por 500 millones de dólares el 49 % de World Liberty Financial.


Según documentos citados por The Wall Street Journal, el acuerdo contempló un pago inicial del cual 187 millones de dólares serían dirigidos a entidades de la familia Trump. El acuerdo fue firmado por Eric Trump apenas cuatro días antes de que su padre regresara a la Casa Blanca.


Además, MGX, una firma respaldada por Abu Dabi y presidida por el mismo jeque Tahnoon, utilizó 2,000 millones de dólares en USD1 para financiar una inversión en Binance, la mayor plataforma de intercambio de criptomonedas del mundo.


Eso destruye cualquier intento de presentar el banco como una operación puramente estadounidense. Estamos ante un vehículo global mediante el cual capital extranjero puede entrar al negocio privado de la familia que controla la política exterior de Estados Unidos.


USD1 es una stablecoin vinculada al dólar y respaldada mediante efectivo, equivalentes de efectivo y bonos del Tesoro. El negocio privado de la familia presidencial utilizará deuda pública estadounidense como reserva, obtendrá rendimientos de esos activos y operará dentro de la arquitectura bancaria dirigida por la administración Trump.


La resolución exige, además, que el banco solicite acciones de un Banco de la Reserva Federal. El negocio criptográfico del presidente será incorporado formalmente al sistema financiero federal mientras el propio Trump controla el Poder Ejecutivo encargado de supervisarlo.


No estamos ante una simple inversión familiar. Estamos ante un presidente que utiliza el aparato del Estado para convertir su compañía de criptomonedas en una institución bancaria nacional con alcance internacional.


World Liberty ya es una maquinaria multimillonaria. USD1 ronda los 4,000 millones de dólares en circulación. Reuters calculó que la familia Trump obtuvo cerca de 50 millones de dólares de esa moneda hasta junio de 2026 y que World Liberty Financial había canalizado más de 1,600 millones de dólares hacia Trump y su familia hasta abril. "Reuters documentó el alcance del negocio y la aprobación bancaria" (https://www.reuters.com/world/us-regulator-approves-bank-charter-trump-backed-crypto-company-world-liberty-2026-08-14/).


El conflicto extranjero no fue ignorado por falta de advertencias. Durante el proceso se alertó a la OCC sobre los inversionistas internacionales, los riesgos para la seguridad nacional, los conflictos de intereses y hasta una posible violación de la cláusula constitucional sobre emolumentos.


¿Y qué hizo el regulador de Trump?


Declaró que esas cuestiones estaban fuera del alcance de su revisión, porque World Liberty Financial y sus inversionistas extranjeros no aparecían formalmente como solicitantes de la licencia del banco. "Así quedó consignado en la propia resolución de la OCC" (https://www.occ.gov/topics/charters-and-licensing/interpretations-and-decisions/2026/cd1385.pdf).


Ahí está el biombo jurídico: separar formalmente al banco de la compañía matriz para fingir que el capital extranjero no forma parte del problema.


La OCC aceptó compromisos de “pasividad” de determinados inversionistas estadounidenses y extranjeros. Pero prometer que no intervendrán directamente en la administración del banco no elimina sus participaciones económicas, no borra los cientos de millones invertidos y mucho menos neutraliza la influencia que ese dinero puede comprar en la Casa Blanca.


Ahora cualquier gobierno, fondo soberano, corporación, oligarca o multimillonario extranjero podrá utilizar un producto financiero del que se beneficia la familia presidencial. El dinero podrá entrar presentado como una transacción comercial mientras el comprador negocia acceso, favores o decisiones con el gobierno de Trump.


¿Quién determinará si una operación multimillonaria con USD1 responde a una necesidad comercial o al deseo de comprar influencia política?


¿Quién investigará a un gobierno extranjero que coloque cientos de millones en el negocio de la familia Trump mientras negocia armas, sanciones, contratos, acceso a tecnología estadounidense o decisiones diplomáticas?


¿La misma administración que acaba de concederle el banco?


El conflicto no es hipotético. Está incorporado al diseño de la operación.


La OCC intenta defender su decisión asegurando que funcionarios de carrera revisaron la solicitud y que examinadores no políticos supervisarán la institución. Ese argumento no limpia absolutamente nada. Los empleados de carrera trabajan dentro de una agencia encabezada por un funcionario nombrado por Trump, perteneciente al Departamento del Tesoro de Trump y sometida a la dirección política del Poder Ejecutivo de Trump.


La senadora Elizabeth Warren lo describió como uno de los actos de beneficio propio más descarados en la historia del sistema financiero. Su advertencia fue exacta: los reguladores bancarios existen para proteger la economía, no para enriquecer al presidente que los dirige.


Este es el modus operandi de Donald Trump: ocupar el gobierno, nombrar a quienes tomarán las decisiones, conseguir beneficios regulatorios para sus empresas y convertir la autoridad presidencial en una herramienta de enriquecimiento familiar.


No existe separación entre el gobernante y el empresario. No existe una barrera creíble entre el regulador y el beneficiario. No existe una explicación ética capaz de justificar que el presidente controle la administración que autoriza y supervisa el banco de su propia familia.


Trump se concedió el permiso decisivo. Su gobierno autorizó el banco, el sistema federal lo incorporará, los bonos del Tesoro respaldarán su producto, el capital extranjero alimentará el negocio y su familia cobrará las ganancias.


La licencia es estadounidense.


El dinero es mundial.


Y el hombre que se beneficia de todo sigue sentado en la Oficina Oval.


#TrumpIsANationalDisgrace #EpsteinFiles #ULTIMAHORA #Noticias #usa #Impeachment #Todos #viral #DOJ #banca #ReservaFederal #deudaexterna #USA SE CONCEDE SU PROPIO BANCO: SU GOBIERNO AUTORIZA, EL DINERO EXTRANJERO ENTRA Y SU FAMILIA COBRA


Donald Trump acaba de utilizar el poder de su propia administración para concederle a su familia la autorización más importante que necesitaba: establecer un banco nacional de criptomonedas conectado al sistema financiero federal y abierto a una maquinaria internacional de miles de millones de dólares.


La Oficina del Contralor de la Moneda —OCC— concedió la aprobación preliminar condicionada a World Liberty Trust Company, vinculada a World Liberty Financial, la empresa de criptomonedas de Trump y sus hijos. El regulador está dirigido por Jonathan Gould, nombrado por el propio Trump y subordinado políticamente a su administración.


No importa que Trump no haya estampado personalmente su firma sobre el documento. Su gobierno le concedió el permiso a su empresa. Trump está a ambos lados del mostrador: controla la administración que autoriza y pertenece a la familia que cobrará.


El término “aprobación preliminar condicionada” describe una fase administrativa, pero no reduce la magnitud de lo ocurrido. La autorización decisiva ya fue concedida. Ahora corresponde completar requisitos operativos, capitalizar la entidad y superar las inspecciones previas a la apertura.


La puerta que debía abrir el regulador ya está abierta.


Eso era lo difícil. Lo demás corre por los carriles administrativos de un gobierno encabezado por el mismo hombre cuya familia se beneficiará del banco.


World Liberty Trust podrá emitir y redimir USD1, custodiar activos digitales, administrar directamente las reservas que respaldan la criptomoneda y ofrecer servicios de conversión a clientes institucionales. Hasta ahora, esas funciones estaban en manos de BitGo. Con esta autorización, la familia Trump podrá concentrarlas dentro de su propia estructura bancaria.


Y no estamos hablando de un banco limitado a operaciones dentro de Estados Unidos.


La licencia es estadounidense, pero World Liberty es una maquinaria financiera internacional que ya recibe capital vinculado a figuras y entidades extranjeras. Una empresa asociada al jeque Tahnoon bin Zayed Al Nahyan, asesor de Seguridad Nacional de Emiratos Árabes Unidos y hermano del presidente emiratí, acordó comprar por 500 millones de dólares el 49 % de World Liberty Financial.


Según documentos citados por The Wall Street Journal, el acuerdo contempló un pago inicial del cual 187 millones de dólares serían dirigidos a entidades de la familia Trump. El acuerdo fue firmado por Eric Trump apenas cuatro días antes de que su padre regresara a la Casa Blanca.


Además, MGX, una firma respaldada por Abu Dabi y presidida por el mismo jeque Tahnoon, utilizó 2,000 millones de dólares en USD1 para financiar una inversión en Binance, la mayor plataforma de intercambio de criptomonedas del mundo.


Eso destruye cualquier intento de presentar el banco como una operación puramente estadounidense. Estamos ante un vehículo global mediante el cual capital extranjero puede entrar al negocio privado de la familia que controla la política exterior de Estados Unidos.


USD1 es una stablecoin vinculada al dólar y respaldada mediante efectivo, equivalentes de efectivo y bonos del Tesoro. El negocio privado de la familia presidencial utilizará deuda pública estadounidense como reserva, obtendrá rendimientos de esos activos y operará dentro de la arquitectura bancaria dirigida por la administración Trump.


La resolución exige, además, que el banco solicite acciones de un Banco de la Reserva Federal. El negocio criptográfico del presidente será incorporado formalmente al sistema financiero federal mientras el propio Trump controla el Poder Ejecutivo encargado de supervisarlo.


No estamos ante una simple inversión familiar. Estamos ante un presidente que utiliza el aparato del Estado para convertir su compañía de criptomonedas en una institución bancaria nacional con alcance internacional.


World Liberty ya es una maquinaria multimillonaria. USD1 ronda los 4,000 millones de dólares en circulación. Reuters calculó que la familia Trump obtuvo cerca de 50 millones de dólares de esa moneda hasta junio de 2026 y que World Liberty Financial había canalizado más de 1,600 millones de dólares hacia Trump y su familia hasta abril. "Reuters documentó el alcance del negocio y la aprobación bancaria" (https://www.reuters.com/world/us-regulator-approves-bank-charter-trump-backed-crypto-company-world-liberty-2026-08-14/).


El conflicto extranjero no fue ignorado por falta de advertencias. Durante el proceso se alertó a la OCC sobre los inversionistas internacionales, los riesgos para la seguridad nacional, los conflictos de intereses y hasta una posible violación de la cláusula constitucional sobre emolumentos.


¿Y qué hizo el regulador de Trump?


Declaró que esas cuestiones estaban fuera del alcance de su revisión, porque World Liberty Financial y sus inversionistas extranjeros no aparecían formalmente como solicitantes de la licencia del banco. "Así quedó consignado en la propia resolución de la OCC" (https://www.occ.gov/topics/charters-and-licensing/interpretations-and-decisions/2026/cd1385.pdf).


Ahí está el biombo jurídico: separar formalmente al banco de la compañía matriz para fingir que el capital extranjero no forma parte del problema.


La OCC aceptó compromisos de “pasividad” de determinados inversionistas estadounidenses y extranjeros. Pero prometer que no intervendrán directamente en la administración del banco no elimina sus participaciones económicas, no borra los cientos de millones invertidos y mucho menos neutraliza la influencia que ese dinero puede comprar en la Casa Blanca.


Ahora cualquier gobierno, fondo soberano, corporación, oligarca o multimillonario extranjero podrá utilizar un producto financiero del que se beneficia la familia presidencial. El dinero podrá entrar presentado como una transacción comercial mientras el comprador negocia acceso, favores o decisiones con el gobierno de Trump.


¿Quién determinará si una operación multimillonaria con USD1 responde a una necesidad comercial o al deseo de comprar influencia política?


¿Quién investigará a un gobierno extranjero que coloque cientos de millones en el negocio de la familia Trump mientras negocia armas, sanciones, contratos, acceso a tecnología estadounidense o decisiones diplomáticas?


¿La misma administración que acaba de concederle el banco?


El conflicto no es hipotético. Está incorporado al diseño de la operación.


La OCC intenta defender su decisión asegurando que funcionarios de carrera revisaron la solicitud y que examinadores no políticos supervisarán la institución. Ese argumento no limpia absolutamente nada. Los empleados de carrera trabajan dentro de una agencia encabezada por un funcionario nombrado por Trump, perteneciente al Departamento del Tesoro de Trump y sometida a la dirección política del Poder Ejecutivo de Trump.


La senadora Elizabeth Warren lo describió como uno de los actos de beneficio propio más descarados en la historia del sistema financiero. Su advertencia fue exacta: los reguladores bancarios existen para proteger la economía, no para enriquecer al presidente que los dirige.


Este es el modus operandi de Donald Trump: ocupar el gobierno, nombrar a quienes tomarán las decisiones, conseguir beneficios regulatorios para sus empresas y convertir la autoridad presidencial en una herramienta de enriquecimiento familiar.


No existe separación entre el gobernante y el empresario. No existe una barrera creíble entre el regulador y el beneficiario. No existe una explicación ética capaz de justificar que el presidente controle la administración que autoriza y supervisa el banco de su propia familia.


Trump se concedió el permiso decisivo. Su gobierno autorizó el banco, el sistema federal lo incorporará, los bonos del Tesoro respaldarán su producto, el capital extranjero alimentará el negocio y su familia cobrará las ganancias.


La licencia es estadounidense.


El dinero es mundial.


Y el hombre que se beneficia de todo sigue sentado en la Oficina Oval.


#TrumpIsANationalDisgrace #EpsteinFiles #ULTIMAHORA #Noticias #usa #Impeachment #Todos #viral #DOJ #banca #ReservaFederal #deudaexterna #USA

sábado, 15 de agosto de 2026

"ECONOMIA" QUIEN ENTIENDE DE ECONOMIA EN EL GOBIERNO CUBANO? LA PREGUNA QUE DEJA EL LEGADO DE ZHU RONGJI

        Una publicacion de fuentes externas 

   cortesia del blog educativo de noticias del 

      Lic Enildo E Rodriguez Nunez MBA PhDP

 Asesor Educativo Consultor de Marketing Politico 


¿Quién “entiende de economía” en el gobierno cubano? La pregunta que deja el legado de Zhu Rongji.

¿Qué funcionario del gobierno cubano, desde el rango de viceprimer ministro en adelante, “entiende de economía”? Planteo la pregunta a propósito de los obituarios por el fallecimiento, ayer, de Zhu Rongji, ex primer ministro de China entre 1998 y 2003.


A Deng Xiaoping —el líder que impulsó la reforma china— se le atribuye haber dicho en 1992: “Los actuales dirigentes no entienden de economía... Zhu Rongji es el único que entiende de economía”, cuando Zhu aún era viceprimer ministro.


Conviene precisar que Zhu Rongji no era un economista profesional ni un académico destacado antes de ascender políticamente. Su prestigio se forjó en la práctica, como tecnócrata y gestor. Ya en la administración pública, trabajó en el Instituto de Economía Industrial de la Academia China de Ciencias Sociales y en la Comisión Económica del Estado. Además, fue decano fundador de la Escuela de Economía y Gestión de la Universidad Tsinghua desde 1984, así como alcalde y secretario del Partido en Shanghái.


Como viceprimer ministro, especialmente desde 1993, Zhu Rongji logró controlar una inflación severa y sentó las bases de reformas estructurales decisivas. Con ello consiguió el conocido “aterrizaje suave” de la economía china tras el sobrecalentamiento provocado por la aceleración de la reforma y la apertura económica.


En junio de 1993, como viceprimer ministro encargado de la economía, Zhu impulsó un paquete de “16 medidas” de control macroeconómico al que se atribuye una fuerte reducción de la inflación: desde un pico cercano al 24 % en 1994 hasta niveles próximos al rango de 0 % a 1 % en 1997-1998.


Mientras contenía la inflación, promovió reformas profundas que modernizaron el sistema económico: reforma fiscal, unificación del tipo de cambio, inicio de la reforma bancaria y financiera, y medidas preparatorias para transformar las empresas estatales.


La estrategia de Zhu estabilizó la economía sin frenar la reforma ni la apertura, lo que le valió reconocimiento tanto dentro como fuera de China.


Vuelvo entonces al caso cubano. Si el gobierno cubano reconoce la reforma china como una referencia útil, ¿Cuál es la lógica de que el paquete de 176 medidas no incluya un “eje” dedicado a la estabilización macroeconómica?


¿Cómo pudo el gobierno cubano tomar seriamente la reforma china como referencia útil sin asumir que la estabilización macroeconómica es condición clave para emprender transformaciones estructurales?


Cierro reformulando la pregunta inicial: ¿Qué funcionario del gobierno cubano, desde el rango de viceprimer ministro en adelante, discrepó del “consenso” que produjo un paquete de transformación económica sin “eje” macroeconómico; donde “inflación” aparece solo dos veces, ninguna vinculada al equilibrio macroeconómico, y donde el término “estabilización” no se menciona ni una sola vez?

"CANCER" COMO EVITARLO? : UN ONCOLOGO ADMITIO QUE HAY TRES TIPOS DE PERSONAS QUE NO CONTRAEN CANCER

 


Un oncólogo admitió: hay 3 tipos de personas que no contraen cáncer.

1.⁠ ⁠Aquellos que regularmente sudan hasta que se forma sal en la piel: sauna, trabajo duro, calor.

El sudor elimina metales pesados. Cadmio, arsénico, plomo: carcinógenos conocidos. No se eliminan con la orina, sino con el sudor.

Un oficinista que no ha sudado de verdad en años almacena estos metales en el tejido adiposo. De ahí surge el impulso hacia la mutación celular.

Genuis (J Environ Public Health, 2012): en el sudor, estos metales son 2-10 veces más altos que en la sangre y la orina. El cuerpo prioriza las glándulas sudoríparas como la ruta de salida para exactamente estos venenos.

2.⁠ ⁠Dueños de un "estómago hambriento" - aquellos que se acuestan con una ligera sensación de hambre.

Una célula cancerosa es 10-20 veces más codiciosa que una saludable. Sin glucosa constante, apenas sobrevive.

Por la noche, con el estómago vacío, bajan los niveles de azúcar y se activa la autofagia: las células se deshacen de sus propios residuos dañados y precancerosos. Premio Nobel Ohsumi, 2016.

Longo (Cell Metabolism, 2014): 13+ horas de ayuno nocturno redujeron la recurrencia de cáncer de mama en un 36% en 2.413 mujeres. El que come una comida completa a las 10 p.m. alimenta exactamente a las células que se suponía debían morir de hambre.

3.⁠ ⁠"Cola corta de resentimiento" -alguien que puede estallar y dejarlo ir en una hora.

Una emoción reprimida mantiene el cortisol alto durante días. El cortisol alto apaga las células NK - los asesinos naturales que diariamente encuentran y destruyen células tumorales emergentes.

Levy (J Natl Cancer Inst, 1987): en mujeres con cáncer de mama, aquellas con la puntuación más alta en "supresión de emociones negativas" tenían la actividad de células NK más baja.

La callada que "no aire sus trapos sucios" mantiene su guardia anti-tumor apagada durante años. La que grita y suelta - resetea el cortisol en una hora. Las células NK vuelven a activarse.

Qué hacer:

→ Sudar hasta salar 3-4 veces por semana - sauna, entrenamiento, baño caliente más movimiento. Hasta que veas cristales blancos en tu piel

→ Última comida 3 horas antes de dormir. Mínimo 13 horas de ayuno nocturno

→ Cuando estés enfadado - exprésalo dentro de la hora. A una persona, en papel, en una nota de voz. No lo guardes.


El patrón del que nadie habla.

Los tres tipos comparten una cosa: dejan ir. Toxinas a través del sudor. Células dañadas a través del ayuno. Emociones a través de la expresión.

El cuerpo que se aferra a todo —metales, glucosa, ira— es el cuerpo donde el cáncer encuentra la habitación más silenciosa para crecer.


CLAUDIA SHEINBAUM PARDO, PRESIDENTE DE MEXICO RECIBE AL BORICUA ADJUNTENO, Professor, SU COLEGA CIENTIFICO DR ARTURO MASSOL DEYA AMBOS ESPECIALISTAS EN CAMBIO CLIMATICO Y AMBIENTAL, QUIEN SE DIRIGIO A MINISTROS DE LATINO AMERICA Y EL CARIBE PARA HABLARLES DE COMO ENCONTRAR Y PLANIFICAR PROGRAMAS DE IMPLEMENTACION CONJUNTA DE ACCION PARA LA REGION EN ORDEN CLIMATICOI

     


             Una noticia de fuentes externas

       cortesia del blog educativo de noticias 

del Lic Enildo E Rodriguez Nunez MBA PhDP

 Asesor Educativo Consultor de Marketing Politico 

 


                     LAS IRONÍAS DE LA VIDA 


Claudia Sheinbaum Pardo, quien es la presidenta de México, científica especializada en cambio climático, doctora en ingeniería energética y otrora profesora del Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México, conversó el lunes con Arturo Massol Deyá, quien es director de Casa Pueblo en Adjuntas, científico especializado en microbiología y disturbios ambientales, doctor en microbiología y profesor de la Universidad de Puerto Rico Recinto de Mayagüez.


La administración de la presidenta Sheinbaum Pardo reconoció al Dr. Massol Deyá como una autoridad ambiental y lo invitó a la Ciudad de México para hablar ayer martes sobre su visión de la justicia y adaptación climática partiendo desde Adjuntas, Puerto Rico hasta el mundo entero. El Dr. Massol Deyá se dirigió a ministros y representantes de 23 países durante la Reunión Ministerial de América Latina y el Caribe para la Implementación de una Acción Climática Regional.


El catedrático y científico de la nación puertorriqueña le entregó a la presidenta mejicana la bandera de la insurrección energética de Casa Pueblo. La presidenta Sheinbaum Pardo, quien fue clasificada por la revista Forbes como la cuarta mujer más poderosa del mundo en 2024, recibió dicha bandera de revolución ambiental con alegría y en señal solidaria con la gestión de adaptación climática de la susodicha organización comunitaria.


Aunque la academia y comunidad científica a nivel internacional reconocen a los líderes talentosos y expertos en la ciencia ambiental que dirigen a Casa Pueblo de modo voluntario y sin fines de lucro, irónicamente los gobiernos de Puerto Rico los ignoran y no los consultan mientras que prefieren contratar a personas y entidades vinculadas a empresas capitalistas que generan productos y servicios que perjudican el ambiente y fracasan en resolver la crisis energética que sufre la Isla del Encanto por varias décadas.


No obstante, la revolución energética, ambiental, cultural y científica de Casa Pueblo sigue creciendo en servicio comunitario y en apoyo y reconocimiento nacional e internacional, lo cual augura un futuro brillante para Puerto Rico con el servicio de la energía solar.


En la foto, tomada el lunes pasado, aparecen el Dr. Arturo Massol Deyá sosteniendo la bandera de la nación puertorriqueña y Claudia Sheinbaum Pardo, la presidenta de México

jueves, 13 de agosto de 2026

EL"NSSM-200" EL DOCUMENTO QUE FIRMO EL DR HENRY KISSINGER EN 1974 QUE CONVIRTIO LA POBLACION MUNDIAL EN UN PROBLEMA DE SEGURIDAD NACIONAL PARA ESTADOS UNIDOS

 


       Dr Henry Kissinger Ex director de la CIA

Ex Secretario de Estado del Presidente Nixon 



🇺🇸🌎 NSSM-200: EL DOCUMENTO DE 1974 QUE CONVIRTIÓ LA POBLACIÓN MUNDIAL EN UN PROBLEMA DE SEGURIDAD PARA ESTADOS UNIDOS



Hay documentos históricos que cambian la forma de entender una época.


El National Security Study Memorandum 200 (NSSM-200) es uno de ellos.


En abril de 1974, Henry Kissinger firmó el memorando que ordenaba estudiar las consecuencias del crecimiento de la población mundial para la seguridad y los intereses de Estados Unidos en el exterior. El documento fue clasificado durante años y posteriormente desclasificado.


Y aquí empieza lo incómodo.


El análisis no trataba el crecimiento demográfico únicamente como un problema humanitario.


Lo relacionaba con algo mucho más estratégico:


recursos, materias primas, comercio, estabilidad política y seguridad nacional estadounidense.


El estudio identificó específicamente a 13 países considerados especialmente importantes por su peso demográfico: India, Bangladesh, Pakistán, Nigeria, México, Indonesia, Brasil, Filipinas, Tailandia, Egipto, Turquía, Etiopía y Colombia. En conjunto representaban alrededor del 47% del crecimiento poblacional mundial contemplado en el análisis.


¿Por qué importaban tanto?


Porque Washington temía que el crecimiento demográfico, combinado con el desarrollo económico y el nacionalismo político, aumentara la presión de esos países para controlar sus propios recursos y defender sus intereses frente a las potencias extranjeras.


El documento estudió incluso las posibles consecuencias sobre el acceso estadounidense a materias primas, alimentos, mercados y recursos estratégicos.


Y la respuesta propuesta incluía aumentar los esfuerzos internacionales para reducir las tasas de crecimiento poblacional, mediante programas de planificación familiar, anticoncepción y asistencia demográfica.


Posteriormente, la política estadounidense efectivamente concentró recursos y esfuerzos en esos mismos 13 países. Un informe de implementación de 1976 señala expresamente que USAID había establecido como prioridad esos países y que había proporcionado asistencia directa o indirecta a varios de ellos.


Ahora bien, aquí hay que ser rigurosos.


El NSSM-200 no demuestra que todos los programas de planificación familiar fueran una conspiración destinada a robar recursos del Sur Global.


Tampoco demuestra que la ayuda sanitaria o demográfica tuviera un único propósito oculto.


Lo que sí demuestra es algo mucho más concreto y documentable:


la política demográfica internacional de Estados Unidos fue analizada y diseñada, al menos en parte, desde la perspectiva de sus propios intereses estratégicos y de seguridad nacional.


Eso cambia bastante la conversación.


Porque cuando un gobierno decide qué países son prioritarios, qué programas deben financiarse y qué consecuencias puede tener el crecimiento de sus poblaciones sobre los intereses de la potencia que proporciona la ayuda…


la pregunta deja de ser solamente humanitaria.


También se vuelve geopolítica.


Y hay una frase que resume perfectamente el problema:


¿Quién decide cuántas personas debe tener un país: su propia sociedad o los estrategas de una potencia extranjera preocupada por sus recursos y su posición global?


El documento existe.


Está desclasificado.


Y cualquiera puede leerlo.


Lo verdaderamente interesante no es inventar una conspiración alrededor de él.


Es leerlo directamente y comprobar cómo la población, los recursos y el poder internacional quedaron conectados en la planificación estratégica estadounidense de los años 70.


⚠️ IMPORTANTE: el NSSM-200 es un documento histórico auténtico y desclasificado. Pero atribuirle la intención de que toda la ayuda demográfica estadounidense tenía un propósito secreto exclusivamente orientado a controlar recursos sería una interpretación más amplia que lo que el documento, por sí solo, demuestra.


Después de leerlo, ¿crees que los programas internacionales de control demográfico deben analizarse también como instrumentos de poder geopolítico?


#LaGranjaHumanaMX #NSSM200 #Kissinger #EstadosUnidos #Geopolítica #Historia #Población #México #Recursos #USAID #AméricaLatina #HistoriaPolítica