Una cortesia del blog educativo de noticias del Lic Enildo Rodriguez Nunez MBA PhDP Asesor Educativo Consultor de Marketing Politico
🔵🇨🇳 CHINA, SU TRANSFORMACIÓN REVOLUCIÓNARIA EN CUATRO DECADAS.- COMPARANDO CON LO QUE ACONTECE AHORA EN ARGENTINA
¿Quieren flexibilizar al máximo las condiciones de trabajo y que la economía funcione con salarios miserables? Ok, vamos con esa, a China le funcionó.
Peeeroooo, cuando a finales de los ‘70 Deng Xiaoping aplicó un viejo proverbio de Sichuan, su provincia natal, que dice: "No importa si el gato es amarillo o negro, mientras cace ratones, es un buen gato" para iniciar con la apertura de las Zonas Económicas Especiales la mayor transformación económica y el más rápido desarrollo de un país registrado en la historia, no sólo aprovechó la mano de obra barata y disciplinada heredada del maoísmo para atraer a las empresas de todo el mundo capitalista a que invirtieran en China, sino que hizo (El Estado chino, no Deng solito, claro está) algunas cositas más:
1- China subvaluó su moneda artificialmente. El Yuan era baratísimo, así que aunque un obrero chino ganara poco, el producto final en dólares era irresistiblemente barato para EE.UU. y Europa. Esto funcionó como un subsidio masivo a la exportación y un arancel encubierto a la importación (comprar cosas de afuera era carísimo).
Acá el peso está sobrevaluado para mantener el dólar y la inflación artificialmente bajos. Entonces, aunque se baje el sueldo de los trabajadores a la mitad, si la moneda está cara en dólares, los productos hechos acá siguen siendo caros para el mundo. Al mismo tiempo, importar productos terminados es barato. En consecuencia, la industria local quiebra no por el costo laboral, sino porque no puede competir con la importación barata ni exportar sus productos caros.
2- China creó las Zonas Económicas Especiales (ZEE) como Shenzhen. Les dijo a Volkswagen, Apple o General Electric: "¿Quieren mi mercado y mi mano de obra barata? Perfecto. Pero tienen que asociarse con una empresa china (Joint Venture 50/50) y enseñarnos a fabricarlo". En todos estos años China aprendió tanto que ahora tiene sus propias marcas (BYD, Huawei, Xiaomi) que superan a las que les enseñaron.
Acá, en un escenario de desregulación total sin política industrial, el régimen actual (el famoso RIGI) no exige explícitamente transferencia tecnológica ni asociación con capitales nacionales. Permite empresas 100% extranjeras operando los recursos. Entonces el capital va donde hay renta rápida: Finanzas (bicicleta financiera) o Extractivismo (Litio, Vaca Muerta, Soja). Estos sectores son "capital-intensivos" (usan mucha maquinaria, poca gente). No generan los millones de empleos que generó la manufactura china, y nos quedamos con el agujero en la tierra (minería) o el caño (gas), pero sin el conocimiento para fabricar la maquinaria minera o petroquímica.
3- En China las ZEE obligaban a aumentar progresivamente el "contenido local". Al principio importaban todo, pero el gobierno forzaba a que, cada año, un % mayor de los insumos se fabricara en China. Eso creó miles de PyMEs industriales alrededor de las grandes fábricas.
Acá el RIGI establece un piso de 20% de proveedores locales, pero con una "trampa" técnica: solo si el proveedor local iguala en "precio y calidad" al importado. Dado que el RIGI permite importar insumos y maquinaria con arancel cero (sin impuestos), es casi imposible para una PyME argentina competir con una máquina china o alemana que entra libre de impuestos.
4- China tenía controles de capital estrictos. Las empresas podían repatriar ganancias, pero se incentivaba fuertemente la reinversión dentro de China para expandir la capacidad productiva.
Acá el RIGI permite, a partir del tercer año, la libre disponibilidad del 100% de los dólares exportados. Esto significa que los dólares que genera Vaca Muerta o el Litio no necesariamente entran a las reservas del Banco Central para estabilizar la economía argentina; pueden quedar en cuentas en Nueva York o Londres.
5- China aprovechó el viento de cola del contexto global: en los ‘80 el mundo estaba en pleno auge de la globalización. Las empresas de EE.UU. querían irse afuera a buscar costos bajos.
En cambio acá estamos yendo a contramano de la historia: hoy el mundo es proteccionista. EE.UU. y Europa ya no buscan solo "lo más barato", buscan seguridad. Competir por salarios de hambre hoy es mucho más difícil porque la automatización (robots) hace que la mano de obra barata sea menos relevante que en 1980.
En fin, habiendo aplicado el combo completo de medidas (no sólo la apertura indiscriminada y las condiciones laborales flexibles con salarios bajos), China pasó en cuarenta años de ser un país rural con su población sumida en la miseria, a convertirse en una potencia mundial con un grado de avance con el que los países de occidente no pueden ni soñar.
Y con respecto a los salarios y las condiciones de vida de la población, que en definitiva es lo más importante, con el cambio de régimen económico la actividad fue tan potente que transcurrida la primera década se agotó la mano de obra barata de origen rural, y las empresas tuvieron que empezar a competir por los trabajadores disponibles, pagando cada vez mejores sueldos: el salario promedio arrancó con el equivalente a U$S 150 mensuales, para llegar en la actualidad al equivalente a U$S 1338 mensuales.
En resumen: el régimen que gobierna la Argentina dice que arrancando con esta precarización laboral y esta apertura económica, en cuarenta años vamos a ser como Alemania, pero aplicando únicamente la precarización laboral y la apertura indiscriminada dejando de lado el resto de las medidas que sí tomó China, lo más probable es que el destino final sea prácticamente el mismo de los enclaves extractivos africanos, como Nigeria con el petróleo o Congo con el cobalto.
Mientras tanto China en cuatro décadas logró convertirse en…China.
Tomado del muro de Ricardo Imenzon.

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