sábado, 3 de octubre de 2020

MIS IMPUESTOS EN UN DIA EN LA REPUBLICA DOMINICANA

Mis impuestos en un día. Por Edgar Barnichta Geara barnichta@claro.net.do Casi todas las veces que trato de organizar una reunión con un inversionista es normal que estos piensen que el mercado es muy complicado para ellos entender o que el mercado es solo para los ricos. 

 Se presenta normalmente como algo complicado y de mucho riesgo donde a veces pensamos que apenas me levanto para ir a trabajar y al encender la televisión aparece un señor hablando de que en este país hay que aumentar los impuestos, pues la tasa de tributación es muy baja. A seguidas me pongo a pensar sobre los impuestos que yo pago.  

La televisión que estoy mirando costó mucho dinero, pues al importarla se tuvo que pagar un arancel de Aduanas de cerca de un 40%, más un Impuesto Selectivo al Consumo de 20 % y un ITBIS de un 18%. Preparo el desayuno que compré pagando un 18% de ITBIS sobre la comida, la cual para cocinarla se hizo con combustible que paga aranceles e impuestos de importación. 

 Me visto con ropa que paga ITBIS y una corbata que pagó impuestos de importación en Aduanas. Para ir al trabajo me monto en mi carro que adquirí luego de pagar un arancel de importación de un 40%, un impuesto selectivo al consumo de un 30%, un ITBIS de un 18%, impuesto a la primera placa de un 17%, impuestos al CO2 de un 2%, y al echarle gasolina pagué impuestos sobre los combustibles fósiles de cerca del 100% del precio. Claro, tuve que asegurar mi vehículo y por eso pagué un impuesto selectivo a los seguros de un 16%. Por suerte no voy muy lejos y no pago peaje.

 Al llegar a mi oficina tuve que hacer unas llamadas telefónicas y me cobraron un impuesto a las telecomunicaciones de cerca de un 30%, no antes de ir al banco a retirar dinero que he ahorrado, donde me cobran un impuesto de 0.15% de operaciones bancarias más un 10% sobre los intereses que generen mis ahorros. Y aunque tenía mucho trabajo tuve que dedicar el día a preparar los formularios de impuestos que tengo que presentar todos los meses, tales como 606, 607, IT-1, IR-3, IR-17, 

Anticipos, TSS, Infotep y otros tantos que demuestran lo difícil y complicado de nuestro régimen tributario. Por fin me dedico a trabajar en mi pequeña compañía, de la cual al constituirla tuve que pagar un impuesto de un 1% sobre el capital, y al pagarme mi salario, tiene que retenerme de impuestos un 25% y además, de la ganancia de mi compañía tengo que pagar un 27% de Impuesto sobre la Renta más un 10% de Impuesto sobre los Dividendos, amén del impuesto a los activos. 

 Con lo que he ahorrado en años de trabajo decido comprarme un apartamento, sabiendo que tengo que pagar un impuesto de un 3% de traspaso y luego cada año pagar el 1% de Impuesto a la Propiedad Inmobiliaria y de que al morir mis herederos deberán pagar un impuesto sucesoral de un 3%. Pero como el médico me recomendó tomar la vida con más calma, decido ir a cenar con mis amigos a ver si descanso la mente, pero no es así:

 El cigarrillo que fumé y la cerveza que bebí pagan un alto Impuesto Selectivo, más un 18% de ITBIS; por la comida también pagué un 18% de ITBIS y una propina legal de un 10%. Ya muy cansado llego a mi casa y le digo a mi esposa que necesito unas vacaciones y pienso: 

Si voy fuera del país tengo que pagar un 18% de ITBIS sobre los pasajes aéreos y si voy al interior del país un impuesto a las habitaciones de hoteles, además de los impuestos sobre los juegos. Por eso creo que es mejor no tener nada y regalarlo todo, pero cuidado, hay un impuesto de un 27% a las donaciones.

OTTO MORALES EFRES , OTRO INMORTAL, POLITICO, REVOLUCIONARIO DOMINICANO, RECORDANDOLO EN EL DIA DE SU NACIMIENTO

Fuente: Imagenes de nuestra HISTORIA OTTO MORALES EFRES, Político y revolucionario dominicano , recordándolo el día de su nacimiento Desde la adolescencia, Otto Morales Efres se convirtió en un gran movilizador de masas en San Antón, Villa Francisca, San Miguel, San Lázaro y Ciudad Nueva, pero fue en San Antón donde transcurrió su juventud pues allí levantaba pesas, jugaba baloncesto y béisbol y al terminar los deportes se dirigía a escuchar los discursos que pronunciaban dirigentes del Movimiento Popular Dominicano en su local de la avenida Duarte. Junto a Rafael Bueno, Luis Gaspar (La Vela), “Barahona” o “Lilito” y otros compañeros se relacionó con militantes del 14 de Junio aunque no se organizó en ese partido, y se dedicó a cazar calieses cuando se produjo la destrujillización. A partir de entonces su vida fue de lucha revolucionaria y de formación ideológica y militar por el logro de una sociedad equitativa, justa, humana. Sufrió deportaciones siendo prácticamente un niño. Sin embargo, la ausencia de la Patria no representó una derrota ni desalentó sus sentimientos patrióticos. Al contrario, le animó a profundizar en su educación política y continuar la escolaridad. El arrojo y la determinación de Otto Morales se pusieron de manifiesto durante la Revolución de Abril cuando ya se había convertido en uno de los líderes más jóvenes, carismáticos y de mayor audacia en la formación de comandos, búsqueda y entrega de armas a la población, asalto a cuarteles, toma de fortalezas, orientación a campesinos para futuras guerrillas, participación en combates y misiones. Estuvo entre los organizadores del secuestro que selló su asesinato violento, despiadado, el 16 de julio de 1970. Del representativo dirigente que dedicó los últimos cuatro años de su existencia a enfrentar al régimen balaguerista hablan su cuñado Ramón Pinedo (Monchín), también compañero de deportes, política y guerra; Breno Brenes, su instructor militar; Zunilda Muñoz de Sánchez, en cuya presencia ametrallaron a Otto después de haberle servido de escudo protector en la entrega pacífica que violentaron sus verdugos, un contingente policial inconcebible para eliminar a un revolucionario esposado. También conversa sobre él René Sánchez Córdova, esposo de Zunilda, entonces decano de la facultad de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, con quien almorzó Otto y al que visitó en sus oficinas durante la mañana de la trágica fecha. Otto Morales ha merecido el reconocimiento del pueblo, que espontáneamente designó con su nombre una calle del sector Los Frailes. Por haber sido tan atroz, es la muerte del combatiente lo que más se ha destacado. Sus facetas humanas son poco conocidas. Estos familiares y camaradas relatan esos aspectos y revelan detalles nunca antes publicados del salvaje exterminio que truncó su existencia a los 25 años. “La etapa post Guerra de Abril fue muy violenta para Otto y nuestra familia. Después murió papá, asesinaron a mi hermana Miriam, esposa de Otto, nos mataron a Ramón Emilio Mejía del Castillo (Comandante Pichirilo) y al amigo entrañable de Otto, Maximiliano Gómez (El Moreno)… Era la lucha contra el Gobierno de Balaguer apoyado por el imperialismo”, expresa Monchín. Perfil de Otto. Otto Morales Efres nació en Santiago de los Caballeros el 23 de mayo de 1945, hijo de Aquiles Morales y Noris Livia Efres, maestra. La familia se trasladó a Santo Domingo y Aquiles trabajó como dependiente de la desaparecida Puerta del Sol que estaba en El Conde. A Otto lo inscribieron en la escuela Argentina, donde inició estudios secundarios que no concluyó porque el Consejo de Estado lo deportó en 1962. “Entendía que había que salir de esos estudiantes que se habían constituido en un problema incendiando la ciudad todos los días”. Fue desterrado hacia México mientras los dirigentes del MPD eran encarcelados y otros enviados a París. Allí concluyó su bachillerato y tomó cursos técnicos. Al mismo tiempo recibió formación política de un dirigente comunista mexicano y del dominicano Pericles Franco Ornes, quien luego se fue a Cuba, donde ya estaba Otto. A esa antilla se habían trasladado desde Francia Máximo López Molina, Ilander Selig, Gustavo Ricart, Parmenio Erickson, Arsenio Ortiz y Monchín. El reencuentro con los izquierdistas motivó a Morales a ingresar al MPD en Cuba, lo que califican como un gran salto en su preparación política, militar, doctrinaria. Además trabajó como voluntario picador de caña y recogedor de café. Regresó a finales del Gobierno de Juan Bosch, en 1963, y fue recibido por José Ramírez Conde (Condesito), el dirigente más importante que tenía el MPD en ese momento. “Otto fue estructurando una maquinaria militar, a partir de 1964, con los amigos que había dejado cuando lo deportaron y asistió a Ramírez Conde en todo el engranaje de inteligencia, contrainteligencia, estruendo”, significan. Ayudó al sector femenino de la agrupación en la defensa de los presos políticos, hizo contacto con los sindicatos y organizó sucesivas huelgas como forma de presión “alegrándose cuando el grupo de los no deportados salió de nuevo al ruedo político. Ahí comienza la historia conjunta de Otto y los que salimos sueltos: Maximiliano Gómez, Jorge Puello Soriano (El Men) y yo”, narra Pinedo. Otto también pasaba tiempo en la casa de Monchín, porque se había enamorado de su hermana Miriam, a quien conquistó pese al desacuerdo de su padre. Se casaron en plena guerra, en agosto de 1965. Procrearon dos hijos: Yuri Van Troi y Otto Stalin. Pese al llanto incontenido de René y Zunilda al narrar el siniestro final del revolucionario, hay lugar para recordarlo jovial, solidario, sociable, apuesto, de ojos marrones claros, atlético, vigoroso, bien parecido, amante de los niños, juguetón. El hogar de los Sánchez tanto en la Juan Isidro Pérez como en la José Contreras era frecuentado por Otto, Amín Abel Hasbún, Moisés Blanco Genao, Henry Segarra y otros. René recuerda que en 1970, a raíz del secuestro del agregado militar de la embajada de Estados Unidos en el país, coronel Donald J. Crowley, se reunieron en su casa a pasar balance sobre el hecho “todos los que participaron en la planificación” y cita a Rafael (Fafa) Taveras, Amín Abel, Héctor Ortiz y Otto. Él no estuvo presente. Zunilda cuenta que el día de la muerte de Otto llegó de su trabajo cerca de las 2:00 de la tarde y lo encontró jugando con sus hijos Luis René y Ernesto. Pero a los pocos minutos “sentí muchas voces, carros, y por la ventana de mi cuarto vi un camión de Operaciones Especiales con un sinnúmero de militares con armas largas”. René lo dejó en la vivienda después de almorzar y apenas empezó su cátedra le interrumpió Radhamés Abreu, dirigente de la Federación de Estudiantes Dominicanos (FED) para decirle: “¡Profesor, pasó algo malo en su casa!”. Era el el 16 de julio del 1970 , el día que mataron a OTTO. La calle La calle “Otto Morales” está ubicada en el sector “Los Frailes”. Aunque el rótulo dice “A.D.N”, se informó que no fue iniciativa del Ayuntamiento del Distrito Nacional sino de moradores del sector. Texto: Angela Peña para el periódico HOY

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