viernes, 6 de febrero de 2026

SE DISPARAN LOS MERCADOS FINANCIEROS EN EE.UU.: EL DOW ALCANZA LOS 50,0000 PUNTOS Y BITCOIN DEJO DE CAER

 SE DISPARAN LOS MERCADOS FINANCIEROS DE EE.UU.: EL DOW ALCANZA LOS 50, 0O00 PUNTOS, Y EL BITCOIN DEJO DE CAER.

Una noticia de fuentes externas- Una publicacion de la agencia noticiosa The Asocciate Press (AP_=)

Cortesia del blog Educativo de Noticias del Lic. Enildo E Rodriguez Nunez, MBA, PhDP

Consultor de Marketing Politico- Asesor Educativo

Historia de Por STAN CHOE, Associated Press

Un operador financiero en la sede de la Bolsa de Valores de Nueva York el 6 de febrero del 2026. (AP foto/Richard Drew)

NUEVA YORK (AP) — El mercado de valores de Estados Unidos avanzó con fuerza el viernes mientras las acciones tecnológicas recuperaban gran parte del terreno perdido esta semana y el bitcoin detuvo su caída, al menos por ahora.

El S&P 500 saltó 2% y tuvo su mejor día desde mayo. El Promedio Industrial Dow Jones se disparó 1.206 puntos, o 2,5%, y superó las 50.000 unidades por primera vez, mientras que el compuesto Nasdaq subió 2,2%.

Las empresas de chips ayudaron a impulsar el mercado. Nvidia saltó 7,8 % para recortar su pérdida de la semana, que al comenzar el día era de poco más del 10%. Broadcom subió 7,1 % y borró por completo su caída de la semana.

Fueron las dos principales fuerzas que impulsaron el S&P 500, y se beneficiaron de las esperanzas de un gasto continuo por parte de clientes que se adentran en la tecnología de inteligencia artificial. El director general de Amazon, Andy Jassy, por ejemplo, dijo el jueves por la noche que espera invertir alrededor de 200.000 millones de dólares este año para aprovechar “oportunidades seminales como IA, chips, robótica y satélites de órbita baja”.

Sin embargo, tal gasto, similar a lo que Alphabet anunció un día antes, está generando preocupaciones por su cuenta. La pregunta es si todos esos dólares valdrán la pena y crearán ganancias en el futuro. Con la duda persistente sobre eso, las acciones de Amazon cayeron 5,6%.

Incluso con el repunte del viernes, el S&P 500 todavía sumó su tercera semana de pérdidas de las últimas cuatro. Además de las preocupaciones sobre el gran gasto en IA por parte de las empresas tecnológicas, cuyas acciones son las más influyentes en Wall Street, las preocupaciones sobre la posibilidad de que la IA potencialmente robe clientes a las empresas de software también afectaron al mercado durante la semana. Los golpes para las acciones de software se aceleraron después de que la firma de IA Anthropic lanzara herramientas gratuitas para automatizar cosas como servicios legales.

El bitcoin, mientras tanto, se estabilizó tras una caída de varias semanas que lo había enviado a más de la mitad por debajo de su precio récord establecido en octubre. Subió nuevamente por encima de los 70.000 dólares después de caer brevemente cerca de los 60.000 dólares el jueves por la noche.

Los precios en el mercado de metales también se calmaron un poco. El oro subió 1,8% para establecerse en 4.979,80 dólares por onza, mientras que la plata añadió 0,2%.

Sus precios de repente se quedaron sin impulso la semana pasada luego de haber tenido ganancias impresionantes, que fueron impulsadas por inversores que buscaban algo seguro que poseer en medio de preocupaciones sobre la agitación política, un mercado de valores que los críticos llamaron caro y enormes cargas de deuda para los gobiernos en todo el mundo. Para enero, los precios del oro y la plata estaban subiendo tan rápidamente que los críticos lo llamaron insostenible.

En Wall Street, la recuperación de bitcoin ayudó a las acciones de las empresas involucradas en la economía cripto. Robinhood Markets saltó 14 % para tener la mayor ganancia en el S&P 500. La plataforma de comercio de criptomonedas Coinbase Global subió 13%. Strategy, la empresa que ha hecho un negocio de comprar y mantener bitcoin, se disparó 26,1%.

Las acciones de las empresas estadounidenses más pequeñas también ayudaron a impulsar el mercado, junto con las empresas cuyos beneficios dependen de que los hogares estadounidenses gasten más dinero. Se beneficiaron de datos potencialmente alentadores sobre cómo se sienten los consumidores estadounidenses.

Un informe preliminar de la Universidad de Michigan indica que el sentimiento entre los consumidores está mejorando ligeramente, cuando los economistas esperaban ver una caída. La mejora fue más fuerte entre los hogares que poseen acciones, que se están beneficiando de que el S&P 500 subió hasta imponer un récord a finales del mes pasado.

Sin embargo, el sentimiento "se mantuvo en niveles desalentadores para los consumidores sin tenencias de acciones", según Joanne Hsu, directora de Surveys of Consumers.

Las acciones de aerolíneas fueron fuertes con la esperanza de que más confianza entre los hogares estadounidenses se traduzca en más gasto en viajes. Eso incluyó ganancias del 9,3% para United Airlines, 8% para Delta Air Lines y 7,6 % para American Airlines.

Las acciones más pequeñas en el índice Russell 2000 saltaron un 3,6%. Las ganancias de las empresas más pequeñas pueden depender más de la fortaleza de la economía que las de sus grandes rivales multinacionales.

Al cierre, el S&P 500 saltó 133,90 puntos para quedar en 6.932,30. El Dow se disparó 1.206,95 unidades y quedó en 50.115,67, mientras que el compuesto Nasdaq subió 490,63 tantos para cerrar en 23.031,21.

En el mercado de bonos, los rendimientos se mantuvieron relativamente estables. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años bajó de 4,21% a 4,20%.

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Los periodistas de The Associated Press Chan Ho-him y Matt Ott contribuyeron a este despacho.

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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

lunes, 26 de enero de 2026

JUAN PABLO DUARTE Y DIEZ PADRE DE NUESTRA PATRIA LA REPUBLICA DOMINICANA,HOY CELEBRAMOS SU NATALICIO


                          JUAN PABLO DUARTE. . .


PADRE DE LA PATRIA DOMINICANA. . .



HOY ES SU NATALICIO. . .


Dios, Patria & libertad!!


Juan Pablo Duarte Díez (26 de enero de 1813 - 

15 de julio de 1876) fue un liberal, visionario y activista dominicano, a quien se le conoce como uno de los Padres Fundadores de la República Dominicana junto a Matías Ramón Mella y Francisco del Rosario Sánchez. Además ideó y presidió la organización político-militar clandestina La Trinitaria, la cual fue creada para luchar contra la invasión haitiana.


Desde el exilio, Duarte supervisó y financió la 

guerra de independencia llevada a cabo por sus compañeros de lucha, habiendo quedado en ruinas 

y abrazando la idea de libertad hasta el final de sus días. Su liderazgo lo convirtió en blanco de las más viles infamias que lo llevaron a ser expulsado de la nueva nación en varias ocasiones. Su visión liberal se vio socavada por las élites conservadoras que pretendían someter la nueva nación a las potencias coloniales y volver al regionalismo tradicional. Sin embargo, sus democráticos ideales, aunque un tanto imprecisos, han servido como principios rectores para la mayoría de los gobiernos dominicanos. Su iniciativa lo convirtió en un mártir político a los ojos de las generaciones posteriores. 


Históricamente, Duarte ha sido 

considerado como el «padre de 

la patria».


Duarte nació en el seno de una familia 

de clase media de la época colonial que 

se dedicaba al comercio de artículos de 

marina y ferretería en la zona portuaria 

de Santo Domingo.


 Pronto su familia se vería cada vez más 

involucrada en la causa de Juan Pablo convirtiéndose en su soporte; sus hermanos 

Rosa y Vicente estuvieron muy activos en los movimientos independentistas realizados por 

su hermano.


En 1842, Duarte se convirtió en un oficial 

de alto rango de la Guardia Nacional, dirigida 

por el Gobierno haitiano. En 1843 participó en 

la Revolución Reformista contra la dictadura de 

Jean Pierre Boyer, quien amenazaba con invadir 

la parte occidental de la isla con intención de unificarla. 


Después de derrotar al presidente haitiano 

Charles Herard y tras conseguir la independencia dominicana en 1844, se formó una Junta que designaría al primer gobernante de la nación; la mayoría de los miembros votó por Duarte para presidirla pero él declinó tomando el cargo en su lugar Tomás Bobadilla.


Duarte sostuvo fuertes desacuerdos con 

el terrateniente conservador Pedro Santana, 

quien veía las ideas de Duarte inviables. 


Con todo esto, un Santana fortalecido 

y forzado a varios destierros.


 Duarte murió exiliado en Venezuela en 1876.


Tomado de la red.



BLACK ROCK ADMITE LO COMPENSABLE, EL CAPITALISMO PERDIO LEGITIMIDAD (Y LA IA PUEDE DETONARLO TODO)

 


Una publicacion de fuentes externas 

cortesia del blog educativo de noticias del

 Lic Enildo Rodriguez Nunez MBA PhDP Asesor Educativo Consultor de Marketing Politico 

Davo Suiza

BLACKROCK ADMITE LO IMPENSABLE: EL CAPITALISMO PERDIÓ LEGITIMIDAD (Y LA IA PUEDE DETONARLO TODO)


Larry Fink, CEO de BlackRock, abrirá el Foro Económico Mundial de Davos con una confesión poco habitual:

el sistema económico que él mismo representa atraviesa una crisis de legitimidad.


Mientras en Davos se celebra la “prosperidad” entre cócteles y paneles, Fink reconoce que demasiadas personas han quedado fuera del reparto, y que medir el éxito solo con PIB, mercados bursátiles o capitalización empresarial ya no funciona.


📌 La frase clave

“La prosperidad no es crecimiento agregado. Debe medirse por cuántas personas pueden verla, tocarla y construir su futuro sobre ella”.


Dicho de otra forma:

la riqueza existe, pero no llega.


🧠 El trasfondo real del mensaje

Desde la caída del Muro de Berlín se generó más riqueza que en toda la historia previa de la humanidad.

El problema es quién se la quedó:

una élite financiera, corporativa y política que se reúne cada año en Davos.


Ahora entra en escena la inteligencia artificial.

Fink lo dice sin rodeos: si la IA hace con los empleos de oficina lo que la globalización hizo con los obreros, el estallido social será inevitable.


⚠️ Lo que realmente teme BlackRock

No es la IA.

No es el debate académico.

Es la reacción social.


Fink entiende que, cuando la legitimidad se rompe, la protesta no va contra algoritmos abstractos, sino contra activos muy reales:

– viviendas

– fondos

– infraestructura

– grandes gestores de capital


Es decir, contra entidades como BlackRock, que han sido piezas centrales del modelo que concentró riqueza a niveles históricos.


Cuando el mayor gestor de activos del planeta habla de “crisis de legitimidad”, no es autocrítica moral.

Es alerta estratégica.


La élite financiera sabe que el contrato social está roto.

Sabe que la IA puede acelerar el problema.

Y sabe que, si no se redistribuye poder y oportunidades, el sistema que hoy gobierna puede dejar de ser tolerado mañana.


No es que Davos haya despertado.

Es que el miedo ya llegó al salón.

sábado, 24 de enero de 2026

MAR CARNEY, DE LA BANCA INTERNACIONAL AL BANQUILLO

 MARK CARNEY, DE LA BANCA AL BANQUILLO...


Una publicacion de fuentes externas 

cortesia del blog educativo de noticias del

 Lic Enildo Rodriguez Nunez MBA PhDP Asesor Educativo Consultor de Marketing Politico 


Hay giros inesperados en la política, y luego está Mark Carney, ese raro fenómeno contemporáneo:


un banquero central hablando de soberanía nacional con una convicción que ha hecho que más de un militante de izquierda mexicana levante la ceja… y aplauda.


Sí, aplauda.


Al ex Goldman Sachs.

Al ex Banco de Inglaterra.

Al ex Banco de Canadá.


La historia reciente nos había entrenado para lo contrario: cuando un hombre sale del sistema financiero internacional, normalmente lo hace para explicarnos por qué no hay alternativa. Carney, en cambio, salió para explicarnos por qué Canadá sí debe tenerla.


Y ahí empieza el problema.


Porque el nuevo relato es impecable, casi poético:


Canadá primero, soberanía económica, autonomía frente a presiones externas, dignidad nacional en un mundo brutalmente interdependiente. Todo muy bien. Todo muy correcto. Todo muy… extrañamente convincente viniendo de alguien que pasó su vida profesional asegurándose de que el sistema global no se saliera del carril.


El guardián del sistema ahora cuestiona el sistema


Durante años, Carney fue el hombre que hablaba en un idioma que nadie vota:

estabilidad, confianza de los mercados, credibilidad institucional.


No levantaba banderas; levantaba tasas.

No apelaba al pueblo; tranquilizaba inversionistas.


Hoy, en cambio, habla de soberanía con una cadencia que haría sonrojar a más de un líder latinoamericano. Y lo hace tan bien que incluso desde la izquierda mexicana —tradicionalmente alérgica a los trajes bien cortados y a los currículums en Davos— han salido frases de admiración, casi de gratitud:


“Mira, un tecnócrata que entendió”.


¿Entendió qué?

¿Que el sistema es injusto?

¿Que la globalización tiene costos políticos?

¿O que el clima electoral cambió y ahora la soberanía vende mejor que la eficiencia?


No es el primero, pero sí uno de los más elegantes. Carney no está solo en este club de conversos sobrios.


Mario Draghi (Presidente del Consejo de Ministros de Italia) nos enseñó que se puede ser banquero y patriota siempre y cuando la patria no pida épica, sino paciencia.


Emmanuel Macron (Presidente de Francia) nos vendió la soberanía como un proyecto europeo… convenientemente gestionado desde arriba.


Rishi Sunak (Miembro del Parlamento del Reino Unido, conservador) intentó el equilibrio y terminó demostrando que los mercados no dan votos y los votos no tranquilizan mercados.


La diferencia es que Carney parece haber aprendido la lección correcta: la soberanía no se proclama, se administra.


Y ahí está su mayor fortaleza… y su mayor incongruencia.


Porque nadie sabe mejor que él que la soberanía moderna no es absoluta, que Canadá no va a emanciparse del dólar, ni de Estados Unidos, ni del capital global por decreto moral. Lo sabe porque ayudó a construir ese entramado.


Y aun así, habla como si ahora tocara plantarse.


El soberanismo sin barro.


El problema no es que Carney hable de soberanía. El problema es que lo haga sin haber pasado por el barro. 


Nunca fue el político al que un fondo de inversión le dobló el brazo.


Nunca fue el ministro al que una calificadora le puso una pistola en la sien.


Él era, muchas veces, la pistola invisible.

Por eso su discurso suena tan limpio, tan racional, tan perfectamente argumentado. La soberanía, en su versión Carney, no duele. No polariza. No desordena. No rompe nada importante.


Es una soberanía compatible con el sistema, lo cual es admirable… y sospechosamente cómodo.


Entonces, ¿es incoherente?


No del todo. Y eso es lo inquietante. Carney no miente cuando habla de soberanía. Pero tampoco la pone en riesgo.


Su soberanía es la del margen, no la de la ruptura.


La del amortiguador, no la del choque. La del experto que sabe exactamente hasta dónde se puede empujar la cuerda sin que se rompa.

Lo cual explica por qué entusiasma a tantos:

a los moderados, porque no asusta; a la izquierda, porque suena responsable; a las élites, porque saben que no va a incendiar la casa.


Don Diego de la Vega.



miércoles, 14 de enero de 2026

"MADURO" SU CASO: EL ABOGADO DE NICOLAS MADURO,EL BRASILENO FELIPE HASSON, ESPECIALISTA EN DERECHO INTERNACIONAL, HA COMPARTIDO SU OPINION SOBRE LA INTERVENCION DE USA . EN VENEZUELA

 


El abogado brasileño Felipe Hasson, especialista en Derecho internacional, ha compartido su opinión sobre la intervención norteamericana en Venezuela.

Vale la pena leerla.C

Cortesia del blog educativo de noticias del Lic Enildo Rodriguez Nunez MBA,PhDP ,Asesor Educativo, Consultor de Marketing Politico



COORDINADOR INTERNACIONAL DE COMUNICACIONES EN REDES E INFORMATICA


Muchas personas me preguntan mi opinión sobre la cuestión de los EE. UU. y Venezuela, como profesor de derecho internacional que vive hace 10 años en los EE. UU.. En lugar de responder uno por uno, decidí poner aquí lo que pienso. Para quien tenga interés y paciencia para leer, aquí va.


Mi opinión es que el debate sobre Venezuela ha sido secuestrado por una lectura selectiva —y profundamente hipócrita— del derecho internacional. Se invoca la "soberanía", la "no intervención" y el "orden jurídico internacional" como si estos conceptos existieran para proteger a los gobiernos, y no a las personas. Como si la soberanía estatal fuera un escudo moral absoluto, capaz de justificar el hambre, la persecución, la tortura, el exilio masivo y la supresión completa de la voluntad popular. No lo es.


La soberanía no es un fin en sí misma; nunca lo fue. Es un instrumento funcional, condicionado al cumplimiento mínimo de los deberes del Estado para con su población. Cuando un régimen transforma a su propio pueblo en rehén —empobrece deliberadamente a la sociedad, destruye instituciones, persigue opositores, defrauda elecciones y elimina cualquier posibilidad real de alternancia de poder—, ese régimen pierde la legitimidad que da sentido a la soberanía que alega defender.


El derecho a la vida, a la dignidad humana y a la autodeterminación de los pueblos no son "valores occidentales" opcionales ni retórica política. Son normas centrales del orden jurídico internacional contemporáneo. Un gobierno que viola sistemáticamente estos derechos no puede exigir que el mundo cierre los ojos en nombre de una abstracción jurídica conveniente.


Venezuela no es un caso de "divergencia ideológica"; es una tragedia humanitaria. Millones de personas se han visto obligadas a dejar el país. Las que se quedaron conviven con la escasez, la represión y el miedo. No hay elecciones libres. No hay prensa independiente. No hay un Poder Judicial autónomo. No hay canales internos efectivos para que el pueblo se libere por su propia cuenta. Defender que ese pueblo "resuelva solo" su situación es, en la práctica, defender la perpetuación del sufrimiento.


Por eso, la ayuda externa —incluida la militar, cuando sea necesaria para proteger vidas y no regímenes— no es una violación moral del derecho internacional. Es la afirmación de su núcleo ético. La comunidad internacional existe precisamente para evitar que se cometan atrocidades detrás de fronteras convenientemente cerradas.


La reacción de muchos venezolanos deja esto claro. Mientras comentaristas extranjeros, cómodamente distantes, condenan las intervenciones en nombre de una soberanía abstracta, quienes viven la desesperación real celebran. Celebran porque ven una oportunidad concreta de liberación. Celebran porque saben que el "respeto a la soberanía" fue, durante años, la excusa perfecta para la inercia internacional.


El paralelo histórico es inevitable. Si en la Europa de los años 1940 las potencias hubieran decidido no liberar los campos de concentración para respetar la soberanía alemana, hoy esa omisión sería recordada como complicidad. Ningún orden jurídico serio puede exigir neutralidad ante crímenes masivos contra la propia población.


Invocar el derecho internacional para defender a dictadores es una perversión intelectual. Es transformar un sistema creado para proteger a los seres humanos en un argumento de conveniencia para proteger a los opresores. No hay nada de progresista en ello. No hay nada de humanista. Solo hay el consuelo moral de quien nunca ha tenido que elegir entre soberanía y supervivencia.


El derecho internacional no existe para blindar regímenes autoritarios. Existe para recordar que ningún gobierno —absolutamente ninguno— tiene el derecho de destruir a su propio pueblo en paz.


Otro argumento recurrente —e intelectualmente perezoso— es el de que la intervención no sería "humanitaria", sino movida por intereses económicos. Aunque existan intereses estratégicos o económicos —como casi siempre han existido en cualquier acción relevante en la política internacional—, eso no invalida, ni de lejos, la legitimidad moral del resultado cuando este atiende a una demanda real y explícita del propio pueblo oprimido.


El criterio central no es la pureza de las motivaciones externas, sino la realidad vivida internamente. Y esa realidad es inequívoca: los venezolanos, en su mayoría, celebran y apoyan la intervención porque saben quién es el verdadero agresor. Fue el propio régimen dictatorial el que, al elegir preservar el poder a costa del hambre, de la represión y de la destrucción social, abrió la puerta a una respuesta externa.


Cuando un gobierno ataca sistemáticamente a su propio pueblo, él mismo elimina cualquier autoridad moral para cuestionar los motivos de quien interviene para poner fin a ese sufrimiento. En este escenario, incluso una acción impulsada por intereses no exclusivamente humanitarios se vuelve necesaria, legítima y moralmente correcta, porque la alternativa concreta sería la continuidad de la opresión.


Por lo tanto, la fundamentación de aquellos que colocan la ideología por encima de todo —y que después rebuscan en el derecho internacional frases, conceptos y principios que sirvan a la respuesta que ya decidieron dar— es, como mínimo, lamentable.

 No es una defensa seria de la legalidad internacional, sino un ejercicio de cinismo selectivo, hecho a la distancia y sin ninguna empatía por quien vive el colapso en carne propia. Cuando la ideología viene antes del ser humano y la soberanía es invocada para justificar la miseria, el derecho deja de ser instrumento de justicia y pasa a ser apenas retórica vacía al servicio de la indiferencia.


*Felipe Hasson*

Global Attorney | Ph.D, M.Sc, LLM, FCIArb