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Dicen que Fidel no baila
En mayo de 1970, la periodista y escritora mexicana Alma Guillermoprieto llegó a La Habana desde Nueva York. Había sido contratada para dictar clases de danza contemporánea. La Habana en un espejo narra su paso por la Cuba de Fidel como profesora de baile.
Por ÓSCAR CONTARDO | © El Mercurio
En 1970, Alma Guillermoprieto -mexicana de nacimiento, norteamericana por parte de madre, bailarina en su juventud, periodista y escritora en su madurez- llegó a Cuba desde Nueva York contratada para dictar clases de danza contemporánea en la Escuela Nacional de Artes. Tres décadas después publicó "La Habana en un espejo" (Debate), una crónica sobre su paso por la capital cubana. Más que un registro de hechos puros y duros -que los tiene-, es un libro sobre la frustración y el temor a la duda en un mundo y en una época en la que había que creer y tener certeza. Como se hace con los milagros y las apariciones, pero en este caso aplicado a la revolución. "Comandante en jefe: ¡Ordene!", rezaba en el camino del aeropuerto a la ciudad.
Un régimen autoritario tiene adictos y detractores, una línea clara que a veces, sobre todo en privado, no lo es tanto. En ese espacio de duda se desarrolla la narración de Guillermoprieto: una escuela de danza contemporánea en las afueras de La Habana en salas sin espejos para bailar (porque no hay presupuesto) , y cuyo director -quien declara tener sólo una ideología en la vida: "Fidel, y patria o muerte"- clama a la dirigencia para que le den otra destinación: "Para administrar este mierdero de artistas, patos, e intelectuales, yo no sirvo".
La épica de soslayo
"La Habana en un espejo" es una mirada oblicua sobre cosas -revolución, Fidel Castro, el Che Guevara- que tienden a todo lo contrario. Por un lado, la épica, la gesta, la grandilocuencia; por el otro, el repudio como respuesta automática. "Humanidad, solidaridad, internacionalismo, revolución, imperialismo, sacrificio.. . Eran palabras-martillo, palabras de gran peso a las que no podía dejar de prestar atención, que convocaban a la reflexión cuidadosa, pero también sentía como aplastantes, sin matices ni secretos", reflexiona la autora.
La vida de los cubanos de la calle que se describe en "La Habana en un espejo" parece moverse entre esas palabras-martillo. Una vida de restricciones y esfuerzos colectivos para conservar logros -salud y educación incluso para los campesinos que antes no tenían acceso a nada- quizás menos tangibles que hacer cola por alimentos o cuidarse de opinar de manera impropia porque alguien puede estar escuchando.
Uno de los personajes retratados en el libro -escéptico y secretamente crítico- explica la resignación: "Es por Fidel, quien a punta de cojones ha convertido este puterío de los yanquis en un país de verdad, por desgracia... ".
La crónica de Alma Guillermoprieto transcurre en 1970, durante el intento del gobierno de lograr la autonomía económica de la Unión Soviética a través de una cosecha monumental de caña de azúcar en la que todo cubano debió participar. Lo que se conoció como la zafra de las 10 millones de toneladas de caña fracasó, Castro reconoció el error frente a la multitud y se ofreció en sacrificio. "Mejor sería decir al pueblo: 'Busquen otro' ". La multitud se negó a hacerlo y lo aclamó. "Fidel decía que era humano, y se humillaba ante nosotros. El revuelo duró largos minutos, y cuando se terminó fue porque el gladiador de la plaza se erguía triunfante, y el león de la plaza, agradecido, se acurrucaba a sus pies", ilustra Guillermoprieto.
La gran zafra es el telón de fondo y la acción se da entre clase y clase en una escuela en medio de la selva. Un conjunto de edificios desangelados instalados en lo que una vez fue un country club y que luego se proyectó como un complejo para hacer brillar a los artistas jóvenes criados en la Cuba de Fidel. La meta original a la larga se frustraría, porque algunos consideraron que su arquitectura de vanguardia y su evocación a la africanidad iba contra la revolución proletaria. Una especie de crimen que cometen sólo los gusanos y comemierda, que es como se etiquetaba a los disconformes, y nadie quería llegar a ser así llamado, a veces por miedo y otras (quizás las más) por lealtad a Fidel, quien, dicho sea de paso, prefería los discursos al baile y la rumba. La sospecha contrarrevolucionar ia cundió y como una mancha se extendió sobre la escuela, marcando el destino de estudiantes, profesores y el de la propia autora.
La revolución como reliquia
"Pienso que para mi generación esa combinación de obediencia ciega y rebeldía total encarnaba nuestro dilema y le daba sentido y dirección", reflexiona la autora en las páginas finales.
Alma Guillermoprieto, autora de "Samba", "Los años que no fuimos felices", colaboradora habitual del New Yorker y una de las cien intelectuales más importantes de 2008 según la revista inglesa Prospect, inició su carrera como periodista años después de su paso por La Habana. "En Cuba poco queda de la revolución que conocí", declara hoy, y añade "la revolución que iba a ser la vanguardia de la historia es admirada hoy como reliquia suspendida en el tiempo por visitantes que vienen huyendo de un mundo excesiva y horrorosamente moderno". [zoiladulceuva@ yahoo.com. ar ]~
De vez en cuando
Sucede cada año
…cumplimos una jornada que empezó antes que nosotros / que no concluirá con nosotros.
Jacques Viaux
Por René Rodríguez Soriano | © mediaIsla
A mis 20 años, me propuse un día llevar un diario. Cada noche anotaba todo lo que me ocurría durante el día. Eran los años de la universidad, nos creíamos con el derecho de deshojar margaritas en el Capitolio. John Lennon plantaba minas en los polos de la esfera, y en Vietnam las azucenas supuraban sorbitos de napalm. Más que en la multiplicació n de los panes y los peces, nos aferrábamos a la linterna de unos ojos claros para cortar en dos las noches más oscuras. Algo así como la estampita milagrosa que se guarda como recuerdo de la primera comunión, o la contraseña del concierto al que al fin asistimos para encontrarnos con alguien y no prestar atención ni a quien canta ni a lo qué canta...
No se puede torcer el horizonte a pulso. Una paloma sola no pinta nada aunque el plumaje de sus alas intente lavarse en la cromática del arco iris. El mar siempre es el mar, y uno viene y va de un punto a otro, con la incertidumbre de lo que dijo el Gabo que dijo su abuelo: "del otro lado no hay orilla". El pasto, en cambio, nace y crece con el objetivo manifiesto de crear contradicciones entre el cartel y quienes lo desobedecen. Al final, siempre lo pisan, sino se lo engulle o lo empuerca el ganado que, en manadas, va sin rumbo fijo.
Desde el principio de los tiempos, los seres y las cosas tienen su dignidad. Bombas y sandías, aunque se suicidan con idéntica resolución y brillo, tienen distintos pareceres. Un pétalo seco en la página 15 dice más que mil palabras. Los delfines son libres. Las piscinas son para lucir flores en el bañador, no para soltar delfines. Los estacionamientos, en cambio, sólo sirven para organizar los carros uno al lado del otro. Y las tortugas sólo pueden disfrutar su libertad en el lago o en la inmensidad del mar lleno de olas y de peces. Soy un lector de delfines que van de un seno a otro, de un ojo a otro ojo, consciente de que muy pocos cruzan más allá de la segunda quincena de enero con la agenda organizada día por día.
Sucede cada año, nos volvemos gelatina, nos deshacemos en promesas y dejamos que el tiempo se nos venga encima en esta fecha. Eso sí, antes de que el gallo cante, siquiera la primera vez; antes de que se apague el postrer vaho de los fuegos de artificio, ya andaremos ajustando nuestras caras de circunstancias para, sin mucho apuro, desmontar el arbolito, doblar y desdoblar bolsas y lazos, cajas y empaques y, sobre todo, estar a tiempo para desbarrancarnos de nuevo por las pendientes resbalosas del olvido. [mediaisla@yahoo. com]~
Edwidge Danticat
Por Sergio Ramírez | © El Boomeran(g)
I. Corazón partido
Cierro mi año 2008 hablándoles de un libro que por supuesto recomiendo leer, Brother, I´m dying (Hermano, me estoy muriendo), de la escritora haitiana de nueva generación Edwidge Danticat (1969). Nacida en Haití, e inmigrante a Estados Unidos a los 12 años, su lengua literaria es el inglés, como en el caso del dominicano Junot Diaz, y del peruano Daniel Alarcón, de quienes hablé a su tiempo en este mismo espacio, cuando me preguntaba si la nueva novela latinoamericana, y del Caribe, se estaba escribiendo ya en inglés.
Se trata de un libro de memorias, de una autobiografía si se quiere, que puede leerse como una novela, y es allí, en la tensión narrativa, y en la transformació n de personas de la vida real, dos hermanos comunes y corrientes, su padre y su tío, en personajes que parecieran compuestos desde la ficción, donde reside su primera virtud. Edwidge, como hacen los buenos escritores, consigue poner en singular el plural de las vidas anónimas, y transforman unos acontecimientos simples, en extraordinarios.
Porque parece simple que en América Latina una niña como ella pase su infancia al lado de su tío Joseph en Puerto Príncipe mientras su padre Mira debe emigrar forzadamente a Nueva York en busca de mejores horizontes, el hecho que es punto de partida de la narración. Pero la infancia nunca es simple. Sobre todo cuando transcurre con el corazón partido.
II. El sueño americano bajo tierra
En Hermano, me estoy muriendo, Edwidge Danticat tiene dos padres, Mira, el que se va a Nueva York y se gana la vida como chofer de taxi, y Joseph, el tío, pastor bautista, a cuyo lado se queda en Haití antes de emigrar por fin a Estados Unidos. Los dos, Joseph y Mira, son personajes igualmente entrañables, en sus vidas azarosas, y en sus muertes.
Pero también Edwidge tiene dos patrias, Haití, marginal y empobrecido, sometido a dictaduras, de Papa Doc Duvalier y sus tonton macutes, a su hijo Baby Doc aprendiz de brujo y tan cruel como su padre, y a golpes de estado, intervenciones militares; y los Estados Unidos que desprecia a sus inmigrantes haitianos atrapados en las férreas redes de los impedimentos migratorios, como lo prueba este relato marcado precisamente por la tragedia de la muerte del tío Joseph, víctima de la inhumana burocracia en un centro de detención de extranjeros en Miami.
Edwige, como tantos otros inmigrantes, debe soportar en su vida la dualidad de la doble pertenencia, fantasmas que la llaman de uno y otro lado, y la única manera de exorcizarlos es escribiéndolos. Su patria al fin y al cabo, vendra a ser su familia, la patria doble de sus dos padres, enterrados uno junto al otro en un cementerio de Brooklyn, durmiendo para siempre el sueño americano [cacatazul@yahoo. com]~
Noam Chomsky: grandes obstáculos que sortear en Latinoamérica
"Los movimientos populares masivos en Latinoamérica no suelen atraer a los intelectuales pues estos prefieren un rol de liderazgo"
Por Roberto Manríquez | © Rebelión
Sólo en 2002 se supo en un seminario en La Habana que en lo más álgido de la denominada crisis de misiles entre Estados Unidos y la Unión Soviética, cuando un submarino nuclear soviético fue atacado en aguas internacionales por misiles norteamericanos, un grupo de tres oficiales debió tomar la decisión de responder con el armamento nuclear disponible el ataque estadounidense, una discusión que se zanjó sólo cuando el oficial Vasily Arjipov negó su asentimiento.
Que el incidente sea casi desconocido o no sea materia de análisis en las universidades o medios de comunicación muestra una señal preocupante sobre lo que consideramos verdaderamente importante o académicamente pertinente, es difícil no considerar el hecho que una opinión diferente de Arjipov entonces simplemente nos hubiera conducido al fin de la historia en un sentido literal.
Han pasado más de cuarenta años del incidente y la actualidad mundial, incluyendo el reciente ataque israelí a la población palestina en Gaza aún nos devuelve a las mismas inquietantes interrogantes que han atravesado nuestra terrible época contemporánea.
Sobre el papel de los intelectuales, de los medios de comunicación y el actual curso de la historia, en especial el actual derrotero de América Latina sostuvimos una breve conversación vía correo electrónico con el respetado profesor Noam Chomsky, un eminente académico cuyas opiniones suelen precisamente no coincidir con la academia y los medios.
—En Chile y Argentina la impunidad aún caracteriza las masivas violaciones a los derechos humanos que ocurrieron en los 70's, sin embargo a medida que uno avanza hacia el norte del continente, en Centroamérica las masivas violaciones a los derechos humanos parecen tornarse invisibles.
—En América Central las atrocidades siguen invisibles debido a que los EEUU son directamente responsables, así que por lo tanto están fuera de la agenda de los intelectuales, medios de comunicación y de la clase política en general; y las sociedades son relativamente débiles y han sido tan devastadas por la política de terror de los EEUU por lo que les ha sido difícil ir más allá de las Comisiones de Verdad.
En Sudamérica, el rol de los EEUU fue crucial pero más indirecto y las sociedades están menos sujetas a la dominación de EEUU y tienen muchos más recursos internos, en todo ámbito. No obstante, aún en Sudamérica el progreso hacia esa responsabilidad está limitado. En Chile, por ejemplo, bastante después de la caída de la dictadura, médicos que estuvieron involucrados en tremendas atrocidades, en las torturas de Pinochet, siguen atendiendo en Santiago, abiertamente.
El punto básico ha sido reconocido por académicos serios, incluyendo aquellos que se autoidentifican como neo-reaganianos, como Thomas Carothers. A pesar de sus claras convicciones, él reconoce que hubo progreso hacia la democracia en Sudamérica a pesar de los esfuerzos de Reagan por evitarlo, pero poco en América Central, donde la influencia de los EEUU era mayor. El es el más respetado académico de la "promoción de la democracia", pero reconoce la realidad.
—Pese a esto usted ha señalado que el momento actual representa la mayor era de autonomía para el continente, desde la invasión europea hace más de 500 años.
—Los cambios en los últimos años han sido realmente dramáticos, pero hay grandes obstáculos que sortear. Es imposible predecir, demasiado depende de la voluntad y la elección.
—Una de las caracterí sticas más llamativas de este expectante proceso del movimiento social en muchos países del continente es la ausencia de intelectuales.
—Movimientos populares masivos, como el Movimiento de los Sin Tierra en Brasil o el movimiento Indígena en Bolivia y en cualquier parte, raramente atraen la participación o aprobación de los intelectuales, que tienden a preferir un rol de liderazgo.
—El gobierno de Evo Morales parece representar un exitoso desafío a años de dominación. Morales cuenta con el apoyo regional expresado en la última cumbre de la UNASUR (Unión de Naciones Suramericanas) en Chile. Hoy un Golpe de Estado parece inimaginable, esto representa un avance indudable ¿no?
—El apoyo a Morales de parte de UNASUR fue un evento extremadamente importante. Morales no estaba exagerando cuando agradeció a UNASUR por su apoyo, observando que "por primera vez en la historia de Sudamérica, los países de nuestra región están decidiendo cómo resolver nuestros problemas, sin la presencia de los Estados Unidos.". Una medida de la significancia del apoyo de la UNASUR es que la prensa libre de los EEUU entendió que podía bien no ser mencionado. Los EEUU han sido incapaces de parar la "marea rosada" mediante los métodos tradicionales de violencia y estrangulamiento económico, como en el pasado. Pero esas amenazas no son impensables.
—Algunos gobiernos populares de izquierda en el continente podrían verse tentados a responder al acoso constante e inclusive al ataque directo de los Estados Unidos o Europa adoptando algunas formas personalistas o autoritarias haciendo el juego precisamente a los sectores reaccionarios o regresivos de la sociedad.
—Este es un peligro que debe ser reconocido y superado.
—Sobre los medios de comunicación en la mayoría de las universidades chilenas y sospecho en el continente abordan el caso Watergate como el ejemplo quintaesencial de periodismo de investigación, sin embargo usted ha señalado en varias ocasiones que aquello no fue más que un cotorreo entre burócratas al lado de Cointelpro que fue descubierto al mismo tiempo y que apenas fue recogido por los medios y que en consecuencia es prácticamente un hecho desconocido.
—La comparación de Watergate y Cointelpro y la reacción a ellos por parte de las clases educadas, es muy reveladora. Fueron puestos al descubierto al mismo tiempo, Watergate en la prensa, Cointelpro en los tribunales.
Watergate involucró un poco de criminalidad de parte de la administració n –dirigida contra gente privilegiada. La "lista de enemigos" de Nixon, por ejemplo, causó gran escándalo, no porque yo estaba ahí (de hecho yo figuraba) sino porque incluyó a figuras prominentes del gobierno y el mundo corporativo. Nada ocurrió a ninguno de los que aparecimos mencionados en la lista, pero los cimientos de la república tiemblan cuando a gente importante se le insulta en privado. Esto es cierto con respecto al resto de Watergate. La exposición de Watergate se observa como uno de los mayores triunfos de la prensa libre, que salvó a la democracia de la destrucción.
Cointelpro era un programa de subversión llevado adelante por la policía nacional política (el FBI) a través de cuatro administraciones: Eisenhower, Kennedy, Johnson, Nixon. Al principio se orientó al partido comunista, el movimiento de independencia Portorriqueño y otros grupos marginales, pero continuó en los sesentas apuntando a los movimientos negros, los movimientos anti-bélicos, movimientos feministas y toda la Nueva Izquierda.
Iba mucho más allá de la criminalidad insignificante de Watergate. Alcanzaba ribetes de asesinato político estilo GESTAPO: específicamente, el asesinato del muy exitoso organizador negro Fred Hampton a manos de la policía de Chicago, preparada por el FBI después de que habían fallado en incitar una banda de su propia comunidad para hacer el trabajo por ellos.
A diferencia de Watergate, Cointelpro es desconocido y pocos siquiera se enterarían jamás del asesinato de Hampton y junto con él de Mark Clark, ambos durmiendo, Hampton posiblemente drogado. Casi no hubo cobertura de los medio de comunicación, excepto por algunas noticia en Chicago. Ni tampoco remeció las bases de la república.
Aprendemos mucho acerca de la cultura intelectual a partir de estos fenómenos paralelos.
—La victoria de Barack Obama ha sido presentada con eu foria por los medios en general en el continente, como la representació n del cambio, en algunos casos haciendo una analogía con la llegada al poder de John Kennedy, sin embargo esa administració n dejó una terrible herencia en el continente que no es mencionada muy a menudo.
—La analogía con Kennedy tiene algo de validez. En ambos casos fue un triunfo de relaciones públicas. JFK fue el primer presidente en usar la televisión eficazmente, Y también entendió que los intelectuales son fáciles de convencer, si les sobas el lomo y les dices cuánto los admiras, tienes garantizada una imagen favorable. La campaña de Obama fue bien entendida por la industria de las relaciones públicas. El ganó el premio por la mejor campaña de marketing del año por parte de "Era de la Publicidad" (Advertising Age), una de las publicaciones líderes de la industria. Y es muy admirado por los líderes de esta industria quienes hablan abierta y orgullosamente acerca de cómo han estado "manufacturando candidatos tal como marcas de consumo" por 30 años, desde su triunfo con la "marca Reagan".
La terrible herencia de la administració n JFK puede ser mencionada y pasar como un error atribuible a exageradas preocupaciones sobre la Guerra Fría. Pero eso es normal. Es un principio fundamental de la cultura intelectual que "no podemos" hacer daño, aunque podemos cometer errores, como el esfuerzo por "liberar" Irak: una "equivocación estratégica" en palabras del mismo Obama. Es muy interesante que su muy carente de principios crítica hacia la Guerra de Irak sea destacada como "de principios" por las clases educadas. Y en ocasiones individuos malos puedan afectar nuestro noble esfuerzo. Estas prácticas se acercan a un histórico universal, aunque hay por lo general una cantidad de disidentes que son marginados, o peor, dependiendo de la sociedad. Roberto Manríquez es periodista chileno. [ibyqueen@yahoo. com]~
Salinger un escritor de culto con la lengua bien puesta
"Prefiero pasar dos horas en el sillón de un dentista que un minuto en el despacho de un editor. No son más que una pandilla de escritorzuelos insoportables, complacidos de sí mismos; no han leído a Tolstoi desde que iban a la Universidad…"
Por Alberto González Toro | © CLARIN
Uno de los escritores más influyentes de Estados Unidos, Jerome D. Salinger, custodia su silencio sumido en la reclusión que eligió desde el comienzo de su carrera. Autor de un puñado de títulos memorables como El guardián entre el centeno (traducida al castellano también como El cazador oculto) y Franny y Zooey, dejó de publicar hace cuatro décadas y no se sabe si sigue escribiendo.
Aislado desde hace casi medio siglo en su inexpugnable cabaña de New Hampshire, en el nordeste de Estados Unidos, cumplió esta semana sus 90 años Jerome D. Salinger, uno de los más notables escritores de este país, consagrado en 1951 cuando publicó su primera novela corta, El cazador oculto, también conocida como El guardián entre el centeno. Es la historia de un adolescente rebelde, ultrasensible, que debe enfrentar el feroz mundo de los adultos en la selva neoyorquina. Es, al fin, la pérdida de la inocencia, sólo que Holden Caufield busca un refugio en un extraño universo que linda con la locura, una huida ante una realidad que el muchacho considera intolerable. El libro fue un éxito espectacular, y convirtió a Salinger en un "monstruo sagrado". Tal fue allí, a sus 32 años, cuando ya avizoró que ser un best-seller sólo trae aparejado el fenómeno de una popularidad que ultraja a la vida privada, que él nunca quiso develar.
Dos años después, apareció Nueve cuentos, y recién en 1961, publicó Franny y Zooey, un conjunto de relatos cortos, con un admirable sentido de la síntesis, donde no falta ni sobra una palabra. La obra de Salinger, amarga y profundamente melancólica, se "termina" con una colección de novelas cortas: Levantad, carpinteros, la viga del tejado , y Seymour: una introducción. En realidad, lo último que se publicó de él fue Hapworth 16, 1924, un cuento que ocupó casi todo el número del 19 de junio de 1965 de "The New Yorker". Este cuento- recordó " The New York Times"- "nunca se publicó como libro y no se parece a nada de lo que escribió anteriormente Salinger. Hapworth es una carta, o más bien la transcripción de una carta, de 25.000 palabras, escrita a los apurones por Seymour Glass, a los 7 años, a sus padres, mientras s encontraba en la colonia de verano. Lo más fascinante de este cuento es que la voz es insegura, ya que el pequeño Seymour emplea primero un tono y luego pasa a otro, que es alternativamente serio, ansioso, travieso y sarcástico. Lo que hace que los Glass, y en especial Seymour, sean tan atractivos para Salinger es que son demasiado sensibles y excepcionales para este mundo, pero esto mismo los transforma en irritantes para muchos lectores. El problema de los Glass puede plantearse así: ¿cómo se hace arte para un público, o un establishment de la crítica, que es demasiado ignorante para entenderlo? Esta es la cuestión- concluye "The New York Times"- que ha llevado a Seymour a renunciar y, seguramente, la que ha inducido a Salinger a no querer publicar más".
Ante la publicación de este cuento, la mayoría de los críticos lo defenestró: "Es lo peor que escribió Salinger", podría ser la mejor síntesis de lo que escribieron. La periodista y escritora Joyce Maynard, amante de Salinger cuando ella tenía 19 años y él ya superaba los 50, cuenta en su libro Mi verdad, el enojo que los críticos le producían a Salinger. "Quiero que entiendas que cuando publicas un libro, se te escapa de las manos. Los primeros que te atacan son los críticos, deseosos de hacerse un nombre a costa del tuyo. Y lo consiguen. En esto no te equivoques".
Y su opinión sobre los editores también es rescatada por Maynard: "Prefiero pasar dos horas en el sillón de un dentista que un minuto en el despacho de un editor. No son más que una pandilla de escritorzuelos insoportables, complacidos de sí mismos; no han leído a Tolstoi desde que iban a la Universidad. Todos detrás del best-séller".
En el 2000, su hija Margaret publicó El guardián de los sueños, un libro de "confesiones" en donde afirma que su padre bebía su propia orina, rara vez tenía relaciones sexuales con su madre, y ella era mantenida como una "prisionera virtual" en su casa, ya que su padre se negaba a permitirle que viera a sus parientes y amigos. Son dos visiones negativas de este hombre alto y delgado, devoto del budismo zen y de una dieta alimentaria que sólo incluye frutas, hortalizas y nueces. Esto es lo que dice su ex amante, claro. Salinger no concede una entrevista desde principios de los años ochenta. Su misantropía se agudizó con el paso de los años. ¿Seguirá escribiendo? La Maynar- que publicó su libro hace diez años- sostiene que ha escrito dos libros que guarda en una caja fuerte. Uno puede pensar que, encerrado en su fortaleza, Salinger escribe la saga de los Glass, a la espera de un mundo soportable. [giecoleon@yahoo. com ]~
Mizaria
Por Joan Mateu | @ mediaIsla
Falso juramento
Te juro que ésta es la última vez que te miento. [joan@cimat.es ]~
El año que esperan los intelectuales
Diecisiete escritores anhelan más compasión y sentido crítico, y reclaman mayor tolerancia en el mundo
Por Susana Reinoso | © LA NACION
Cara y ceca. Las expectativas para el año que comienza connotan siempre las asignaturas pendientes del que pasó. Diecisiete reconocidos intelectuales consultados por LA NACION respondieron a esta pregunta: ¿qué espera de 2009?
Con humor, algunos; con gravedad, los otros, pero en todos los casos con esperanzas realistas, los escritores expresaron, entre otros deseos, augurios para que en el mundo, y en algunos casos en la Argentina, haya mayor convivencia y compasión; más pensamiento crítico en la sociedad y su clase dirigente; más tolerancia y conciencia del medio ambiente; un reparto más justo de la riqueza; mejor educación; menos corrupción; un cambio de modelo económico; que la crisis mundial permita hallar un rumbo más justo; más lectura y buenos libros.
En suma, un mundo que nos abochorne menos, porque, al fin y al cabo, lo construimos entre todos.
Hay testimonios conmovedores; otros, polémicos; los menos, nihilistas. No obstante, lo relevante es que los 17 intelectuales sienten que el mundo vive un momento de desmesura y de excesos, y que falta solidaridad real. Esa que nace cuando cada uno se pone en la piel del prójimo.
Inmerso ya en su nuevo libro, cuando todavía se le agradece su reciente novela, El viaje del elefante (Alfaguara), José Saramago transmite -a través de su esposa, la traductora Pilar del Río- que, para 2009, espera "progresos en la defensa de los derechos humanos y del medio ambiente, así como buenas lecturas", al tiempo que alerta sobre el peligro de "alimentar falsas esperanzas".
El notable escritor y académico de la Real Academia Española (RAE), Antonio Muñoz Molina, espera que "este año la crisis económica sea la oportunidad de cuestionar el modelo insensato de crecimiento económico, basado en el despilfarro de los recursos limitados del planeta, y en el consumo, como valor máximo de una parte del mundo".
El autor de El jinete polaco (Planeta) aboga por que "la izquierda deje a un lado las supersticiones particularistas e identitarias y recobre el discurso de la emancipación universal, la instrucción pública y la responsabilidad personal. Me gustaría, además, que empiecen a tomarse medidas radicales para remediar la degradación del medio ambiente, basadas en el sentido común y el respeto a un mundo que heredamos en préstamo".
Su compatriota, la narradora y periodista Rosa Montero, reclama sin ambages que 2009 "sea menos feroz que 2008. Que, en concreto, seamos más capaces de ponernos en el lugar del otro, que aumente la empatía y la compasión en el mundo. Es decir, la capacidad de sentir con el otro, que es un buen antídoto contra los abusos y las atrocidades" .
Con un toque de humor francés, el ensayista francés Guy Sorman, dice que "no es profeta y el futuro es una invención", por lo que recomienda "ceñirse al instante, lo mejor posible". Yendo al grano, el autor de Made in USA (Emecé), augura "un 2009 productivo para la ciencia, lo que traerá una mejor y más larga vida a la humanidad". Con optimismo, confía en que la malaria se erradicará y se descubrirá la vacuna contra el sida. Y predice que "el avance biotecnológico facilitará al mundo un acceso más económico a los alimentos".
En 2009, agrega, "todos los gobiernos deberían destinar más presupuesto a la resurrección del crecimiento económico. Hay que dejar a los empresarios ser creativos y el crecimiento tendrá continuidad" .
El escritor argentino Abel Posse espera que, este año, "cese la estupidez o la patología por la que la Argentina es hoy un purasangre atado a un carro de cartonero. Espero, para los argentinos, un renacimiento. En lo cultural, aspiro a que los escritores y los artistas nos animemos a sustituir el brillo y la frivolidad por el arte en su sentido mayor". El autor de El largo atardecer del caminante (Emecé) se esperanza con las respuestas que, en lo político, "existen hoy al oxímoron de la república autocrática".
El filósofo Santiago Kovadloff previene sobre "confundir nuestras expectativas de cambio con las módicas posibilidades que brindan 365 días. Lo mejor que podemos esperar, en el orden planetario, es moderación: en la crisis climática, en la política internacional, en lo financiero". Su esperanza es que haya "moderación y templanza, en un mundo que ha caído en una pavorosa desmesura y eso ocasiona desorientació n. En la Argentina, el pensamiento político brilla por su ausencia. Por eso, los progresistas serán quienes promuevan la salida hacia la convivencia y la sabiduría".
Oportunidad para el cambio
La reconocida escritora Luisa Valenzuela, con fina ironía, reclama que en 2009 "el hombre blanco entienda por fin que vivimos en un universo interconectado, cuyo equilibro peligra a causa de nuestros excesos de codicia y ambición de poder. Y que la crisis económica mundial sea una oportunidad para el cambio". Claudia Piñeiro, una verdadera best seller , espera "más pensamiento crítico en cada uno de los ciudadanos, para que los discursos no se nos impongan como verdades reveladas".
Los escritores Mario Goloboff y Edgardo Cozarinsky, con humor agudo, coinciden en la ausencia de expectativas. El primero dice "que no tiene ninguna esperanza" y el segundo que "no espera nada". Claro que, mientras que Goloboff aspira a que 2009 traiga buena literatura, buenas ideas y buena gente a su alrededor, Cozarinsky -con pudor- responde: "Me parece indecente decir que espero llegar vivo a 2010".
Mempo Giardinelli aguarda que "el mundo nos avergüence menos, que tengamos un país más justo, que la solidaridad sea mucho más que un debate con el estómago lleno, y que se escriban mejores libros, en lugar de tantos inútiles". A la postura de Goloboff y Cozarinsky, el ensayista Enrique Valiente Noailles aporta que "en la Argentina, será un año durísimo en lo económico y en completa transición en lo político, con deterioro del kirchnerismo" .
Vlady Kociancich y Elsa Osorio eligen el minirrelato para expresar sus expectativas. La autora de Amores sicilianos (Seix Barral) espera "el fin de la pobreza, de las guerras, de la corrupción de los gobernantes, los políticos, los dirigentes y el comienzo de una sana educación pública, hoy moribunda". En tanto que la autora de A veinte años, Luz (Planeta), luego de quemar el 31 de diciembre una lista con los "No para 2009", elige palabras que son deseos: "Lucidez, memoria, tolerancia.. .cambiar algo, desde lo posible hasta lo imposible. Compartir pasiones, ideas y sentirnos libres de disentir y acordar".
Con Goloboff coincide el reciente ganador del I Premio Internacional Letra Sur, Gabriel Báñez. El escritor platense espera "una reactivación de la lectura, que es más educación y menos analfabetismo. Espero dignidad y no el resabio de una minoría atenta a las últimas novedades editoriales" .
Alvaro Abós reclama que en 2009, cuando la sociedad argentina vote, "barra y borre la corrupción, la desigualdad que hunde al país en su actual decadencia y el inmovilismo político", al tiempo que haya "medidas más eficaces contra la criminalidad y otras lacras, como la muerte de niños por desnutrición" .
El escritor Horacio Vázquez Rial elige atizar el fuego del debate, con predicciones polémicas: "Que Fidel Castro se ausente de este mundo; que Israel tenga éxito contra Hamas y que cese la matanza de cristianos a manos de musulmanes en Asia y Africa. Que la presidenta Kirchner rompa con la línea de amistad con Rusia. Que Obama le haga un poco de caso a Alvaro Uribe". En tono más humorístico pidió que "en 2009, los periodistas argentinos dejen hablar a los entrevistados en la TV y que la profesión de víctima deje de ser una profesión en la Argentina".
Quizá, porque el mundo resulta cada año más hostil, los escritores formulan expectativas que -a la luz de los acontecimientos sangrientos con que comenzó 2009- resultan de ambiciosa realización. De todos modos, si el almanaque no promete cambios inmediatos, hay todavía 361 días para crear las condiciones que los haga posibles. [giecoleon@yahoo. com ]~
Israel
Por José Saramago | © El Cuaderno de Saramago
No es el mejor augurio que el futuro presidente de Estados Unidos repita una y otra vez, sin que le tiemble la voz, que mantendrá con Israel la "relación especial" que une los dos países, en particular el apoyo incondicional que la Casa Blanca dispensa a la política represiva (represiva es decir poco) con que los gobernantes (¿y porqué no también los gobernados?) israelíes han venido martirizando por todos los modos y medios al pueblo palestino. Si a Barack Obama no le repugna tomar su té con verdugos y criminales de guerra, buen provecho le haga, pero que no cuente con la aprobación de la gente honesta. Otros presidentes colegas suyos lo hicieron antes sin necesitar otra justificación que la tal "relación especial" con la que se da cobertura a cuantas ignominias fueron tramadas por los dos países contra los derechos nacionales de los palestinos.
A lo largo de la campaña electoral Barack Obama, ya fuera por vivencia personal o por estrategia política, supo dar de sí mismo la imagen de un padre dedicado. Eso me permite sugerirle que le cuente esta noche una historia a sus hijas antes de que se duerman, la historia de un barco que transportaba cuatro toneladas de medicamentos para socorrer a la población de Gaza en la terrible situación sanitaria en que se encuentra, y que ese barco, Dignidade era su nombre, ha sido destruido por un ataque de fuerzas navales israelíes con el pretexto de que no tenía autorización para atracar en sus costas (creía yo, ignorante redomado, que las costas de Gaza eran palestinas…) Y que no se sorprenda si una de las hijas, o las dos a coro, le dicen: "No te canses, papá, ya sabemos qué es una relación especial, se llama complicidad en el crimen". [cacatazul@yahoo. com ]~
Bolaño frente a Bolaño
Nunca hubiera imaginado Roberto Bolaño (Santiago de Chile, 1953-Barcelona, 2003) que su obra traducida al inglés forjara a un autor más vital y novelesco. Julio Ortega analiza el balance de The New York Times Book Review, que ha incluido 2666, la obra póstuma del escritor, entre los diez mejores libros del año
Por JULIO ORTEGA | © BABELIA
Roberto Bolaño (1953-2003) solía imaginarse como otro y a veces incluso como él mismo. Pero no había previsto que después de su muerte sería, en inglés, otro Bolaño, y tendría el papel espectacular de una nueva vida. Traducida al inglés en Estados Unidos, su obra ha hecho nuevo camino y ha forjado, en la lectura, un autor no menos novelesco. Como en otro de sus relatos póstumos, nos encontramos con un personaje más vital y libresco que nunca.
La sintonía de un escritor con el lector es uno de los misterios de la vida literaria, pero es también parte de la oferta editorial y las expectativas del mercado. Pero si la fama puede ser un exceso de presencia, que deriva en la saturación y el énfasis; la suerte post mórtem de un autor está hecha de zozobra, entre olvidos reparadores y ceremonias piadosas. Un escritor de éxito no sólo necesita de una agencia literaria sino de una agencia póstuma para la puntualidad de su memoria.
El hecho es que en su balance de los diez mejores libros del año, The New York Times Book Review (14 de diciembre) incluye la traducción de 2666, que Bolaño dejó lista para ser publicada después de su muerte. El entusiasmo con que el novelista Jonathan Lethem la reseñó es proverbial. Compara al chileno nada menos que con David Foster Wallace, el más talentoso narrador de la última promoción, cuyo suicidio a los 46 años enlutó a la comunidad literaria. Valorado ahora mucho más que en vida, resulta tristemente confirmado por la depresión que lo venció: la crónica melancolía de vivir un espectáculo trivial. Sus libros resistieron ser parte del desvalor, pero mucho me temo que su muerte termine haciéndolos más fáciles.
Ya Borges había protestado que Unamuno y Lorca no eran su biografía, ni siquiera sus destinos, sino sus libros. Bolaño, un borgeano callejero, estaría de acuerdo. Pero habría añadido que esos libros los convertían en autores de sí mismos; y en su propio caso, en la mofa de su destino, en la máscara de otra mascarada.
Pero, ¿quién es éste Roberto Bolaño que es leído en inglés como un personaje imaginado por Borges no sin truculencia? En una y otra reseña, comprobamos que es leído como perseguido por Pinochet, como exiliado chileno, enfermo y pobre, pero rebelde, vital y literario, y hasta adicto. Este exceso de biografismo ha creado un Bolaño probablemente menos interesante que sus personajes, meramente real y, por eso, falso. Tanto es así que Andrew Wylie, el más poderoso agente literario contemporáneo (su supuesta pretensión de adquirir la Agencia Carmen Balcells estremeció a las literaturas en español como una amenaza imperial), y su viuda, Carolina López, devota albacea y heredera, aclaran en una carta a The NYT Book Review (7 de diciembre) que Bolaño "no sufrió nunca ninguna forma de adicción a drogas, incluyendo la heroína". Explican que, aunque "ampliamente publicado", ese detalle es inexacto y que el "malentendido persistente" seguramente deriva de que su relato La playa está escrito en primera persona. "Ese relato es en verdad una obra de ficción", confirma Wylie, poniendo a la literatura en su lugar; no en vano entre sus autores se cuenta Borges, cuya obra le debe (soy testigo) cuidado y protección.
No deja de ser novelesco que el agente literario deba intervenir para poner en orden la reputación de su autor. Bolaño habría aprobado esa vuelta de tuerca argumental, digna del humor de Nabokov.
El Bolaño que se lee en inglés no es el mismo que hemos leído en español. No sería la primera vez que en la literatura ocurre un fenómeno equivalente, no sólo porque los libros pertenecen al campo cultural de su producción y consumo, sino porque en la traducción adquieren otra vida, otra función. El ejemplo clásico es el de Poe, considerado un autor menor y de estilo sobredecorado, quien gracias a la traducción francesa de Baudelaire se hizo un autor mayor. Contrario es el caso de Neruda, que en inglés pierde pie. "Me gustas cuando callas porque estás como ausente" al ser traducido convoca irremediablemente lo opuesto: "Cuando hablas, en cambio, estás demasiado presente".
Probablemente el lector norteamericano reconoce en estas novelas una dicción que no le es ajena, y que le permite hacer suya, con apetito local, su riqueza. En inglés no son sólo muy literarias y minuciosas, apasionadas y brillantes; son, sobre todo, vitalistas.
La gran tradición de la prosa norteamericana vitalista, en efecto, ha sido el escenario donde se definen los varios estilos de la ficción característicamente yanqui. El mayor estilista de este estilo es Jack Kerouac, y su On the road, escrita en 1951 y rechazada por 19 editoriales antes de su publicación en 1957, un clásico moderno. Aunque la generación Beat terminó devorada por su biografía popular, sus obras son más serias que la imagen de sus autores, simplificados al punto de darse por leídos, convertidos en mercancía residual. El brillo de esa prosa vivaz, irradiante, fluida, imprevisible, resuena como un conjuro en las páginas de Bolaño.
No es casual que haya escrito tantas biografías que son necrologías (Los detectives salvajes ponen al revés el modelo Vida de poetas); y que el presente se demore en la frase que busca toda su presencia, su vida verbal encarnada. Se dijo que Kerouac frente a Ginsberg parece un "boy-scout del inconsciente" , y que Ginsberg frente a Burroughs resulta otro... Esto es, siempre hay un escritor que va más lejos en los recuentos de una vida radicalmente vivida.
Felizmente, la versión de Bolaño es apasionadamente literaria. [fontanamoncada@ yahoo.es]~
Entre la poesía y el combate
Me siento culpable de ser tan poca cosa, de no tener el poder, de insistir en la poesía, de este apego a decir lo que pienso y no callar las ganas que me traen de que aquellos se mueran de una vez y no saber de que existieron.
Por Jimmy Valdez | © mediaIsla
Ahora que las aguas vuelven a su nivel, que el ahogo no puede más con las paredes de lo indomable, que el rancho arde en sus cimientos y que el mofarnos de lo propio ya forma parte del paisaje, me han declarado involucionado y bachatero, tejedor de hilaridades nada poéticas y poco elegantes, un talento desperdiciado…
La tertulia Agua-Fuerte, sigue su itinerario semanal en el West Village, desde un tiempo hasta el presente, coordinada por la gracia y la razón de Omelino Bermúdez, escritor y amigo mejicano que haciendo uso de sus instintos recobequeros pasó de cocinero de línea y alguacilete de patio al comando exclusivo de uno de esos barcos piratas que nutren de Sardinas y Mero enflusado a la delicatesen gastronómica de la ciudad más diversa del mundo.
En los últimos seis meses he asistido en apenas dos ocasiones a la mentada actividad literaria. Siempre encontrando nuevos integrantes y viejos fantasmas del asedio, amigos y camaradas del purgatorio y casos en las que he tenido que respirar por la herida ajena y casi matar.
Bien, en estas dos ocasiones me han llamado bachatero y poeta sin estilo, embaucador sin atributos, titiritero y degradado pelafustán que desde la orilla de la acera ha pasado a la cuneta y luego al sifón, una mie-rda que se cita así mismo, que utiliza sus propios versos como epígrafes y por lo tanto, poeta sin trabajo e investigación, sin background y sin adeptos… Mi poesía no pasa.
Desde hace un tiempo no escribo versos políticos, me inclino por la sexualidad y lo ocurrente, por lo común del bar, por el asco que causa la Maruja, por la revolución del amor susodicho y por lo sencillo que me resulta decir las cosas complicadas con naturalidad de acertijo… Me importa una cáscara de mango banilejo el purgante que les causo!
No requiero de citar a Kafka, para mentarle la madre a la primer ministro israelí, asesinos cobardes y gestores genocidas de la masacre en Gaza. No me hace falta leer a Borges, para saberme comprometido con la verdad y el derecho a la autodefensa del pueblo palestino, no necesito de mencionados intelectuales y de obras maestras para saber que el mundo está roto, que el gobierno norteamericano y no las gentes del pueblo patrocinan holocaustos, asesinan dirigentes, roban libertades, mienten y corrompen sin la menor discreción, se burlan del mundo y para colmo señalan como culpables de sus bajezas e intrigas a los pocos dirigentes dignos que aún le quedan al mundo aldealizado.
Mi poesía no necesita defensa, menciono el hecho por apego a la regla primaria de mi obra, todo escrito debe tener un "porque" que le justifique. Yo quisiera contribuir a la humanidad desde la similar trinchera, pero ser menos cobarde, dejarlo todo de ser necesario, sin apegos a los hijos, a la mujer, a la madre, para luchar por los hijos, la mujer madre y los hombres que han venido siendo mutilados, asesinados y desaparecidos por los hijos de pu-tas detrás de los controles misilísticos y económicos que desde siempre nos han dicho que otros son los culpables.
Anoche he visto unas fotos sobre EL GENOCIDO en Gaza, y he dudado de la existencia de Dios. [valdezjalish@ gmail.com ]~
Che "El argentino"
Director Steven Soderbergh. Guión: Peter Buchman. Duración: 131 min. Países: Estados Unidos, España y Francia. Reparto: Vinicio del Toro, Demián Bichir, Vladimir Cruz, Rodrigo Santoro, Sandina Fernández Moreno, Jorge Perugorría y Luis Alberto García. Sinopsis: Recorre desde el encuentro del Che con Fidel en México y la guerra en la Sierra Maestra, intercalando imágenes de su intervención en Naciones Unidas, así como una entrevista que le concedió a una periodista norteamericana en 1964.
Por Luis Beiro | © Ventana
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A pesar de su indudable tono menor, "Diario de motocicleta" (Walter Salles, 2003) sigue siendo una obligada referencia en la historia del cine para entender el papel del arte frente a la biografía del supuesto héroe o villano. Su director, con independencia de la magnitud de la obra literaria de la que parte (el diario de Alberto Granado), armó una película que respira credibilidad por los cuatro costados. En ella, nos presenta a un Che Guevara que, sin dejar a un lado su efervescencia "revolucionaria" , es capaz de llorar, bailar, emborracharse, seducir a la mujer de un infeliz mecánico automotor y hasta de mostrarse destruido y extenuado después de nadar unos cuantos kilómetros nocturnos. La visión que Salles nos regala de Guevara no se corresponde con el superhéroe que siempre tiene la razón. Con independencia de las discrepancias ideológicas que puedan mantenerse contra el protagonista, en este filme existe un ritual de humanidad porque, a todas luces, el hombre aparece como tal, sin rasgos sobrenaturales ni paradisíacos.
Pocos ejemplos como este se pueden advertir en los distintos filmes que hasta el presente han tocado la vida o fragmentos de la vida del médico argentino. En 2005, Josh Evans, hijo del mítico productor Robert Evans ("The Kid Stays in the Picture") realizó una mimética estampa de este personaje en su filme "Che", el cual se distinguió por un guión superficial y desordenado que nos trasporta a flor de piel a los años de Sierra Maestra, desde el desembarco del Granma hasta la llegada de "los barbudos" a La Habana, además algunos episodios "turísticos" relacionados con su muerte en Bolivia. No vale la pena detenernos en volver sobre las manchas de este festinado bodrio que hubiera sido rechazado hasta por el propio Guevara, de salir de tu tumba. Si lo mencionamos es para descubrir hasta qué punto el cine sigue siendo usado por algunos como mercado ideológico para la satisfacción "intelectual" . "The Lost City", de Andy García, constituye el mismo bodrio, pero a la inversa. El famoso actor cubano manipuló una obra literaria de su compatriota Guillermo Cabrera Infante para adecuar otro mimetismo a la figura de Guevara, esta vez como héroe negativo, sin aristas, desgarraduras ni transiciones en tiempo y espacio que justifiquen un punto de vista artístico, labor primordial de todo director que se respete.
Todas estos lamentables ajustes de cuentas extraculturales fueron manipulados por el cine para crear una figura de Guevara a imagen y semejanza de las simpatías de sus realizadores, muy ajena a lo que el arte admite y permite, con sus códigos y leyes.
Recientemente, un artista norteamericano de la categoría de Steven Soderbergh ("Sexo, mentiras y cintas de vídeo" (1989); "Traffic" (2000) y "Ocean eleven" (2001), "The good german" (2006) y "Solaris" (2002), entre otras), ha tocado la figura de Guevara en una maratónica producción de casi 5 horas de duración y que ha provocado candentes debates y protestas en los dos extremos ideológicos que aplauden o escupen la memoria del personaje. Mientras que, en el medio de esos encontronazos nos movemos, no sin cierta dosis de asombro, los que acudimos al cine simplemente con menos pretensión: Somos esos tontos que todavía andamos en busca de un espectáculo que nos ayude a crecer como personas a partir de la belleza, con historias auténticas, creíbles y no manipuladas.
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A partir de 1895, cuando los hermanos Lumiére "fabricaron" una versión manual del cinematógrafo, se hicieron a la calle para comenzar a filmar secuencias de la vida cotidiana, tales como la salida de los obreros de una fábrica, o la famosa llegada del tren a la estación, que produjo pánico entre algunos espectadores al creer que la locomotora se les venía encima.
Si bien más tarde los Lumiére experimentaron con pequeñas puestas en escena para la cámara, la mayoría de su obra tuvo que ver con la producción y comercializació n de piezas que si bien estaban más cerca del periodismo que de otra cosa, fueron las bases sobre las que se asentó el género que más adelante se convertiría en el documental.
Durante las primeras décadas del siglo XX, el documental, como género ocupó las pantallas cinematográficas del mundo con filmes memorables. Pero a medida que el público comenzó a verse seducido por el cine de ficción, el documental perdió su lugar de privilegio en las salas comerciales. Sin embargo, ello no ha sido óbice para que se continúen filmando películas que toquen de manera directa los graves problemas de afectan el mundo de hoy a partir del discurso y la experiencia personal de sus principales protagonistas.
El cine documental no sólo permite el mimetismo, sino que puede glorificar al héroe sin exigirle al director mayores contratiempos. Puede, incluso, no presentar contrastes y utilizar la manipulación informativa sin que el espectador se de por enterado. Pero en el cine de ficción, esto es imposible porque el protagonista necesita el cambio de colores de manera obligada para gozar de cierta credibilidad.
La figura del Che Guevara ha sido llevada al cine documental hasta el presente con más devoción que objetividad, no por fanatismo o digresión pasional de sus realizadores, sino porque su legión de admiradores ha tomado por asalto el celuloide para incrustarlo en la posteridad a partir de sus rasgos positivos. Sin embargo, por constituir un tema del pasado reciente, la figura del Ché tiene muchas aristas aún por descubrir. Testimonios de su vida, relatos de familiares, amigos y compañeros de armas han presentado versiones de trascendencia humana que si bien responden a estructuras fílmicas horizontales, acercan al espectador a una figura mítica que, con el tiempo tendrá una "verdad" mucho más abierta.
"Che, el argentino", la primera parte del extenso filme de ficción del norteamericano Steve Soderbergh, tiene indudables puntos de contacto con el cine documental tanto a la hora de conformar el perfil psicológico del protagonista como al incluir elementos técnicos de reconocida eficiencia. El director sacó adelante un guión que fabricó un prototipo de personaje hecho de virtudes solamente.
El Che Guevara de este filme, es demasiado rectilíneo: puro, inmaculado, justiciero y hacedor de bondades de principio a fin. Con tales pretensiones, la ficción como género cinematográfico pierde su eficacia inventiva para caer en la glorificación heroica, característica propia del documental que, como propuesta artística que no tiene por qué detenerse en el cambio de colores de sus protagonistas. Al igual que los Lumiere, Soderbergh, se lanzó a la calle con su "cinematógrafo manual", a filmar también un tren que le venía encima a los espectadores. Pero a diferencia de los hermanos franceses, el director norteamericano evitó cualquier roce con la magia de lo desconocido y se limitó a repetir el impacto de la locomotora contra los corazones asustado, como si viviera una aventura de capa y espada, al estilo del siglo XIX. Dicho de otra forma, evita cualquier desvío de la perfección humana con que traza a su personaje.
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Che "El argentino" cae, por su propio peso, en la clasificación de "película anecdótica" y por tales causas, su estudio debe ser enfrentado a partir de los resortes y las peculiaridades propios de esa manera de hacer cine que, entre otras virtudes, contiene una marcada obsesión por el desarrollo de la trama sin tomar en cuenta el desarrollo psicológico de los personajes. Lo anecdótico no necesariamente conlleva a la aventura, pero sí se acerca con bastante exactitud al estereotipo.
No busque, pues, el espectador una cinta con un Che Guevara de carne y hueso que lleve, de forma paralela a sus virtudes, la consagración de su batalla interior con su otro yo. Por el contrario, el guión fue elaborado a partir de parlamentos breves, frases absolutas, momentos cortantes, polémicas a flor de piel y una manía de santificar a un personaje que en vida odió ser santificado. ¿Ejemplos?: La ingenuidad amatoria del protagonista durante su permanencia en la Sierra Maestra, la ligereza al calificar como "bandidos" al excomandante Eloy Guitérrez Menoyo y su tropa, o la manera rimbombante de tratar la figura del comandante Camilo Cienfuegos, asignándole un "cubaneo" desmedido en su dicción como para recalcar como aspecto negativo en su conducta una procedencia y formación "populista", con visos de mala educación.
Sin embargo, los mayores asombros aparecen en la concepción cultural de esta película como obra de arte que pretende llamar la atención a partir de las palabras tanto dentro como fuera del campo de batalla. Palabras, gesticulaciones, tonalidades vocales, consignas, lecciones "morales" y demás recursos extraculturales que parecen salidos de una cartilla de marxismo o de una escuela de superación personal.
El carácter de inmediatez con que Soderbergh decidió presentar a Guevara es otro elemento anecdótico que impide que el lenguaje visual de su discurso cinematográfico pase a un plano protagónico. La voz en off del protagonista durante su entrevista "ficticia" por una periodista norteamericana (fechada en 1964), así como su discurso en Naciones Unidas y su polémica con los representantes de Nicaragua, Panamá y Venezuela en el referido foro, hacen unas veces de banda sonora y otras de "música de fondo" que de manera incontrolada martillan en la memoria del espectador, hasta el aburrimiento por su marcada premeditación ética. Son textos ubicados a manera de "subtítulos" sin aires, tonos, intrigas o elementos artísticos que a manera de ruptura nos hagan sentir la importancia de ser respetados como espectadores. Igual sensación producen muchos diálogos "radio telegrafiados" , tanto por su brevedad como por la absolutez de su contenido.
Soderbergh quiso abarcar en una sola obra las aristas de la guerra de Cuba y de uno de sus protagonistas y se quedó corto. Lo único que consiguió fue reconstruir un episodio heroico a partir de sus elementos externos. Soderbergh ha intentado tocar hechos, combates, personajes e historias que por si solas merecen mucho más reflexión que estereotipo, debido a su riqueza de matices. Pero en su película decidió aferrarse a elementos que privilegian el dominio de las palabras por encima de la imagen. La película contiene otros "dominios" que de manera caprichosa el director no pudo eliminar de su guión, como son la solemnidad por encima de la invención, la manipulación ideológica sobre la verdad histórica, la distorsión caprichosa de los acontecimientos (el asalto al tren blindado en la Batalla de Santa Clara, por ejemplo), el mal manejo de las fuentes documentales y un criterio caricaturesco en la dirección de actores lo que trajo como consecuencia la conformación de personajes distantes, deformados, y a todas luces presentados, como si subieran a la pasarela en un desfile de modas. Soderbergh quiso hacer con el Che lo mismo que en "Ocean eleven". Pero la guerra cubana fue algo mucho más complejo que una historia de "sexo, mentiras ni cintas de vídeo".
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Benicio del Toro encarnó a Guevara a partir de sus rasgos externos. En esa tarea, contó con el apoyo de Steven Soderbergh, quien no solo se encargó de cuidar personalmente toda la parafernalia estética del personaje, desde sus menudos bostezos hasta sus miraditas de soslayo, sino que se esmeró en "preparar" los escenarios adecuados para que el actor boricua se "exhibiera" ante el mundo con un "toque de distinción" similar al que portaba el Guerrillero Heroico. En ese sentido hay que reconocer que ambos profesionales trabajaron para proyectar esa figura "homérica" del personaje.
En defensa de este filme se pudiera marcar su perfil bélico que obliga, hasta cierto punto, a reducir todo lo que no tenga que ver con los gritos, cuadraturas y pinceladas simbióticas. No hay dudas de que Soderbergh supo proyectar el mundo de la guerra irregular en los supuestos escenarios elegidos para reproducir el ambiente "selvático" de la Sierra Maestra cubana de los años 50. Su cámara se encarga en recoger esos retazos anecdóticos en detrimento de la verdad histórica. Pero no debemos olvidar que nos encontramos ante una obra de ficción de la cual solo vamos a captar la capacidad inventiva de su director, quien acudió al recurso del metraje excesivo para no dejar de tocar cada uno de los motivos que lo inspiraron a enrolarse en esta aventura cinematográfica. Su cámara, creativa a veces y reiterativa en otras, más que ofrecer un producto artístico prefiere reproducir la intensidad del momento, al precio que sea necesario.
Soderbergh, que en sus cintas anteriores se había destacado como un maestro de la fotografía, recurre aquí a estereotipos ampliamente superados en el cine de hoy para tratar de fijarlos –desde diversos ángulos- en la memoria del espectador, como la cena con Castro en México, cuando la imagen del líder se capta a través del espejo que yace frente de la mesa, o cuando Guevara , completamente de espaldas y visualizado solamente a partir de su brazo, antebrazo, mano y parte de su pierna, deja escuchar el tono enérgico de su voz castigando al indisciplinado soldado que por dormir no se percató del incumplimiento de la guardia, o cuando las imágenes del discurso en la ONU o de la periodista que lo entrevista, se observan a través del televisor, en blanco y negro (al igual que todas las secuencias ajenas a la guerra) a manera de distanciamiento y como forma de convertir al espectador en testigo visual de otra época a través de los elementos técnicos del momento. Pero no nos dejemos engañar. Estas técnicas son solo balas de salvas lanzadas al aire, con las que Soderbergh pretende "perfumar" la naturaleza de un filme donde abundan las bocanadas de humo, los vasos con agua, las lecciones de marxismo, los ataques de asma, la guapería barata, los parlamentos "recitados", las miraditas desafiantes y otros rasgos convencionales, que manipulan los acontecimientos que se narran.
Soderbergh y Del Toro han logrado crear, con un respeto que roza las simpatías ideológicas, un material didáctico de debate y formación política que puede ser un útil instrumento de propaganda, similar al uso de la imagen bíblica de Guevara que, a partir de la famosa foto de Alberto Korda se instala como material souvenir en camisetas, afiches y calcomanías. Pero, lamentablemente el cine, para bien o para mal no ha sido, no es, ni podrá ser nunca eso. [luisbeiro@yahoo. com]~
Éramos casi privilegiados. .. pero no lo sabíamos.
Por Tiberio Castellanos | © MEDIAISLA
Mi compueblano Checheo y yo, hemos descubierto, recientemente, con gran alegría, que todo lo que comíamos en el Pimentel de nuestra infancia era organic. Pero eso, nosotros lo ignorábamos completamente. De no ser así, me parece que nos hubiéramos dado, ante extraños, esa importancia que se dan hoy algunos recién llegados al mundo de la fama y el dinero. Sí, nos perdimos el chance de echar ese "plante". Nos lo perdimos.
Y se perdió también la oportunidad de que exportáramos a otros pueblos y países, ese delicioso Lactomaró que allí producíamos, con una etiqueta que dijera así: Elaborado en Pimentel, en los calderos de Doña Lidia Pichardo, con leche y otros productos organic de la zona.
La carne vacuna que consumíamos era de una ganadería que no conocía las hormonas de crecimiento. Efectivamente, ese ganado era sólo vacunado contra la fiebre Aftosa. Por otra parte, esas vacas sólo comían yerba. No se usaban con ellas alimentos balanceados, ni mucho menos se les daba a esos rumiantes ciertos raros alimentos como aquellos, que según se dice, provocaron el Mal de Las Vacas Locas. Lo más extraordinario que se hacía con el ganado de esa zona donde vivíamos, era, durante alguna gran sequía, y mientras volvían las lluvias, llevarlo por algún tiempito, de vacaciones, a alguna gran finca de Arenoso, donde la yerba estaba siempre verde. Arenoso y sus alrededores, era entonces, la zona de mayor pluviosidad del país. Yo espero que eso, como algunas otras pocas cosas, tampoco haya cambiado.
El artificial pollo de granja, que ni duerme; ni sube al árbol; ni pica las yerbitas; ni toma el sol; ni escarba buscando semillitas y alguna que otra porquería; y que está, día y noche, como un imbécil, comiendo su concentrado alimento, no lo conocíamos entonces. Comíamos la gallina criolla o de patio, sabrosa y con mucho menos grasa y además organic. Fue con esta gallina criolla, y no con el pollo de granja, que ingresó en nuestra tradición culinaria ese sabroso plato que conocemos como arroz con pollo.
Para la agricultura de la zona, no se conocían ni los abonos químicos, ni los insecticidas o pesticidas. ( Sí, más tarde llegó el DDT, ese maldito producto químico, que estuvo haciendo daño hasta que, finalmente, fue prohibido). El arroz y los frijoles, de obstinada presencia en la mesa dominicana, se cultivaban en secano y se consumían frescos. No había necesidad de fumigarlos. Ni tampoco se tenían silos ni almacenes para esos fines. Los canales de regadío llegaron bastante más tarde a la zona de Pimentel.
En cuanto a las viandas, yuca, yautía, batata y otros, se seguía el mismo patrón, y eran también organic. Recuerdo que a la batata de la zona la atacaba a veces el Piogán, contra el cual no se conocía ningún remedio. En ese caso, se traía batata de Moca. Parece que allí, el microclima o alguna característica química de aquel suelo no eran favorables a esa plaga. Hablo de la entonces tierra de la yuca Machetazo y de la piña Pan de Azúcar.
Otra cosa que hemos descubierto aquí, recientemente, Checheo y yo, es que la música que allí oíamos era toda ella acoustic. Sí, las guitarras de Luís Consumo, Bienvenido Brens y Luís Kalaf eran, precisamente, guitarras acoustic, aunque nosotros no lo sabíamos. Y las voces y guitarras que usábamos en las serenatas eran también acoustic. Y en el elegante y exclusivo Club Pimentel, Inc. se bailó durante mucho tiempo con un sexteto acoustic: dos guitarras, un tres, una marimba, la clave o palitos y las maracas. Y claro, las tres voces típicas del sexteto, primo, dúo y falsete. Un abrazo, Tiberio [tcastellanos26@ yahoo.com]~
Puertas y ventanas
Resumen 2008
2008: En el año en que quebró la economía, recuerda los acontecimientos más importantes y a sus protagonistas Léelo aquí
No sólo best Sellers
Consulta el ranking con los escritores de ficción más famosos en Internet. Léelo aquí
Puro Miles Davis
Kind of blue' es uno de los mejores discos de la historia. Una obra maestra enigmática y sensual con la que Miles Davis reinventó el jazz. Cincuenta años después, se reedita un clásico imprescindible. Léelo aquí
Esa mujer de Rodolfo Walsh
Incluimos el cuento clásico de la semana, seleccionado por Luis López Nieves: Esa mujer, por el autor argentino Rodolfo Walsh [1927-1977]. Pulse sobre el título para leer el cuento en CiudadSeva.com.
Un lugar llamado Oreja de Perro
Un artículo sobre la última novela de Iván Thays: Un lugar llamado Oreja de Perro. Feliz año nuevo para todos y un fuerte abrazo. Martín Palma Melena http://cartanautica .blogspot. com/ http://dossierpalma melena.blogspot. com/
Diccionario cultural del Caribe
Este diccionario está destinado sobre todo a estudiantes y también a un público más amplio, a todos los que quieren familiarizarse con la riqueza cultural del Caribe. No se trata de competir con las enciclopedias, los libros de historia o de literatura, ni con las guías turísticas, sino de proponer un enfoque esencial de un mundo que permanece mal conocido.
Los autores son conscientes de que tal empresa implica elegir temas, actos y personas, lo que supone lagunas, olvidos voluntarios o involuntarios y que algunas rúbricas merecerían una descripción más amplia.
En efecto, redactado con el mismo espíritu que los anteriores diccionarios (España, América Latina, Francia), este diccionario es una iniciación que no puede profundizar cada tema como se lo merecería, y solamente tiene la pretensión de abrir perspectivas y por primera vez reunir culturas que ya tienen una larga historia común.
Los miembros de la Asociación de Estados del Caribe son: Antigua y Barbuda, las Bahamas, Barbados, Belice, Colombia, Costa Rica, Cuba, Dominica, Granada, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, República Dominicana, Santa Lucía, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y Granadinas, El Salvador, Surinam, Trinidad y Tobago, Venezuela.
Los miembros asociados de la AEC son Aruba, Francia (a título de la Guyana, de Guadalupe y de Martinica), las Antillas neerlandesas y las islas Turcas y Caicos.
Añadimos a esta lista la isla de Puerto Rico que se encuentra en la zona del Caribe. Con respecto a México, Colombia y Venezuela, ya tratados en el diccionario América Latina, consideramos estos países solamente en función de su "fachada" caribeña. Remitimos a este mismo diccionario para algunas entradas. Pedro Ureña Rib. Prur2@wanadoo. fr
La Iguana 107, la última del 2008
Por un año más que estaremos juntos, resistiendo poéticamente. A todos los que acompañaron y acompañan al saurio, muchas gracias, y los mejores deseos de que siempre sigan los caminos que tengan corazón. revlaiguana@ yahoo.com. ar
Y los Premiados en el 5to Certamen Literario son.....
Con gran placer aunciamos el veredicto del Jurado - que arduamente ha trabajado a tal fin - en el 5to Certamen Literario de Cuentos www.pfdb.com. ar A todos les agradecemos su participación, su apoyo y su paciencia. A todos hemos disfrutado en la lectura. A todos muchas gracias!!! Para ver los cuentos y escritores premiados y finalistas en el 5to Certamen Literario visita por favor www.pfdb2.com. ar
Dos notas sobre una nota del 1105
En nuestro anterior resumen, se reprodujo la nota 50 años de revolución, tomada de la Revista Ñ del Clarín de Buenos Aires. La misma, provocó la atención de dos fieles habitantes de mediaIsla que saludamos y reproducimos. Tanto a ellos como a nuestros distinguidos habitantes, les invitamos a comentar y abundar sobre los temas que consideren de interés. Gracias por continuar un año más en el camino.
I
Deseo expresarles mi gratitud por su labor encomiable desde todo punto de vista. No solo es una magnifica fuente de información mediaIsla, sino que viene a ser una cuya objetividad le hace independiente, con lo que logra una información veraz y más aun confiable. Trabajé en el ICAIC, antes de salir del país, y su escrito sobre la forma en que la Revolución manejó el tema de la cultura en general y el cine en particular, me ha impulsado a escribirle esta nota.
Así ha sido en efecto la situación cultural por varias décadas, lamentablemente, ahora bien, parece existir una tendencia a apertura parcial, no puede ser de otra manera dentro de aquel contexto, y esperemos que la juventud que surge con una mayor amplitud y conocimiento de la realidad, socio-político- cultural y de la necesidad de ser verdaderamente "realistas" permita una liberación de las artes en general. Es posible que la experiencia de otros países con el mismo sistema, le sirva para aprender y corregir los errores que acarrean los dogmatismos de cualquier género. Atentamente, Roberto B. Rosado
II
Ante todo felicidades y un fuerte abrazo. Me leí el artículo "50 años de cine en la Revolución" que reproducen del periódico el Clarín. Tiene una sarta de inexactitudes y disparates que, en vez de aportar, contribuyen a deformar la imagen del cine cubano. De entrada, Antonio Navarro no es cineasta, ni se llama Antonio. La novela El caballo de Mayaguara fue escrita por Osvaldo Navarro, un poeta cubano de mi generación que falleció hace un par de años en México, producto de un infarto masivo y que su familia vive en Miami actualmente. La obra fue llevada al cine, pero él no tuvo que ver nada con la película, versión que se hizo fuera de Cuba. él solo aportó los derechos. Además... bueno, es mejor ni comentar, parece que ese periodista no se documentó lo suficiente a la hora de sentarse a escribir. Un abrazo, Luis Beiro
Para lectores de las horas búho
www.kosmonautadelaz ulejo.blogspot. com
2008 el anuario
De la crisis financiera al triunfo de Barack Obama y la liberación de Ingrid Betancourt; de la fiesta olímpica de Pekín al flagelo del narcotráfico en México. Léelo aquí
Imágenes del mundo
mediaIsla
más que un grupo o comunidad cerrada, constituye hoy por hoy una modesta sala de lectura donde convergen una serie de personas interesadas en la construcción de un puente de doble vía, a través de la reflexión y el ameno intercambio de información interesante.
poeMARTES
proSÁBADO
René Rodríguez Soriano
Dirección Federal de Redes Sociales Internacional. Publicamos todo tipo de noticias relacionadas con análisis y comentarios sobre Economía, Finanzas, Educación, Relaciones Publicas, Ciencias Políticas, Negocios, Internet, Tecnología Electrónica, Contabilidad, Impuestos, Redes Sociales. Todo lo Relacionado a la División Internacional – Seccionales del Exterior PRD, la Dirección Técnica Internacional, Coordinación Internacional de Comunicaciones WWW.ENILDODIPUTADO.COM
domingo, 4 de enero de 2009
DICEN QUE FIDEL CASTRO NO BAILA.....
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Dicen que Fidel no baila
En mayo de 1970, la periodista y escritora mexicana Alma Guillermoprieto llegó a La Habana desde Nueva York. Había sido contratada para dictar clases de danza contemporánea. La Habana en un espejo narra su paso por la Cuba de Fidel como profesora
Dicen que Fidel no baila
En mayo de 1970, la periodista y escritora mexicana Alma Guillermoprieto llegó a La Habana desde Nueva York. Había sido contratada para dictar clases de danza contemporánea. La Habana en un espejo narra su paso por la Cuba de Fidel como profesora
martes, 9 de diciembre de 2008
ASPECTOS GENERALES DE POLITICA INTERNATIONAL
mE HE TOMADO EL TEMPO PARA REPRODUCIR ALGUNOS ASPECTOS IMPORTANTES QUE HA PUBLICADO MI AMIGO RENE RODRIGUEZ EN SU PAGINA MEDIA ISLA, Y QUE SON RELEVANTES PARA NOSOTROS.
DEL BLOG DE RENE RODRIGUEZ, Y MEDIA ISLA PUBLICACIONES.
Las elecciones en Estados Unidos
Por Noam Chomsky* | © La Jornada
La palabra que brotó inmediatamente de cada lengua tras las elecciones presidenciales en Estados Unidos fue "histórica". Y con toda razón. Una familia negra en la Casa Blanca es realmente un evento histórico.
Hubo algunas sorpresas. Una fue que la elección no estaba concluida luego de la convención demócrata. Los indicadores habituales señalan que el partido opositor debería barrer durante una grave crisis económica, tras ocho años de una política desastrosa en todos los frentes, incluido el peor récord en materia del crecimiento de empleos de cualquier presidente de la posguerra y de una rara declinación en la riqueza promedio. Eso, con un presidente tan impopular que su propio partido tuvo que desligarse de él, acompañado de un dramático colapso en la posición de Estados Unidos en la opinión pública mundial.
Como muchos estudios muestran, ambos partidos se hallan bien a la derecha de la población en tópicos importantes, tanto nacionales como internacionales. Tal vez ningún partido refleja la opinión pública en una época en que 80 por ciento de los estadunidenses piensa que el país enfila en la dirección equivocada y que el gobierno está administrado por "algunos grandes intereses que sólo piensan en sí mismos", no en el pueblo, en tanto un asombroso 94 por ciento cuestiona que el gobierno desdeñe a la opinión pública.
Podría argumentarse que ningún partido que hable en defensa del pueblo resulta viable en una sociedad administrada por el mundo de los negocios con tal desusada amplitud. En un nivel muy general, la falta de representació n del pueblo es ilustrada por el éxito de la "teoría de las inversiones" en la política, elaborada por el economista político Thomas Ferguson. Según Ferguson, la política tiende a reflejar los deseos de poderosos bloques económicos que invierten dinero cada cuatro años para controlar el Estado.
En cierto sentido, la elección siguió pautas familiares. La campaña de John McCain fue lo bastante honesta como para anunciar con claridad que la elección no discutiría tópicos. En cuanto a Barack Obama, su mensaje de "esperanza" y de "cambio" ofreció un pizarrón en blanco en el cual sus simpatizantes podían escribir sus deseos. Uno puede encontrar sitios en Internet donde cada partido expresa su opinión sobre diferentes temas. Pero la correlación de esas opiniones con la política a seguir no es espectacular. Y de todas maneras, lo que ingresa en las opciones de los votantes es lo que la campaña de cada candidato destaca, tal como saben muy bien los administradores de un partido.
Y fue allí donde la campaña de Obama impresionó a la industria de las relaciones públicas, que lo designaron "el experto en mercadeo más importante del 2008", derrotando con facilidad a Apple. La primera tarea de la industria es asegurarse que los clientes carentes de información hagan selecciones irracionales, socavando de esa manera las teorías de mercado que proponen exactamente lo opuesto. Y los expertos en relaciones públicas reconocen los beneficios de socavar la democracia de la misma manera. La organización The Center for Responsive Politics dice que una vez más las elecciones fueron compradas: "Los candidatos con mejor financiamiento ganaron nueve de 10 elecciones, y todos, excepto algunos escasos miembros del Congreso, retornarán a Washington".
Antes de las convenciones, los candidatos viables con mayor apoyo de instituciones financieras eran Obama y McCain, cada uno con 36 por ciento. Los resultados preliminares indican que al final, las contribuciones a la campaña de Obama, por industria, se concentraron en las firmas de abogados (incluidos cabilderos), además de instituciones financieras. La teoría de inversiones en la política sugiere algunas conclusiones acerca de los principios que guían a la nueva administració n.
El poder de las instituciones financieras refleja el cambio cada vez más grande de una economía de producción hacia otra de finanzas. Eso comenzó con la liberalizació n de las finanzas durante la década de los años 60, causa fundamental de los actuales azotes representados por la crisis financiera y la recesión en la economía real (esto es, de la producción y consumo de mercancías). Las consecuencias están a la vista para la gran mayoría de los estadunidenses, cuyos salarios reales se han estancado por 30 años, en tanto sus beneficios han declinado.
Dejando de lado la alta retórica sobre la esperanza y el cambio, ¿qué podemos esperar de la administració n de Obama?
La selección del equipo de trabajo de Obama envía una fuerte señal. La primera elección fue para vicepresidente: Joe Biden fue, entre los senadores demócratas, uno de los más vigorosos partidarios de la invasión a Irak, y un insider (persona de adentro, con acceso a información privilegiada) con mucho tiempo de actuación en Washington. Y aunque suele votar de manera coherente con sus colegas demócratas, no siempre lo hace. Por ejemplo, apoyó una medida para que resultara a los individuos mas difícil borrar sus deudas tras declararse en bancarrota.
La primera elección posterior a los comicios presidenciales fue para la crucial posición de jefe de gabinete. Obama designó a Rahm Emanuel, uno de los partidarios más fuertes de la invasión a Irak entre los representantes demócratas y, como Biden, insider de Washington durante bastante tiempo.
Emanuel es también uno de los más grandes beneficiarios de las contribuciones de campaña de Wall Street, informó el Center for Responsive Politics. Durante 2008, "fue el principal destinatario" entre los representantes "de los ejecutivos de fondos de riesgo" y de las "principales firmas de seguros y de inversiones de la industria". La tarea de Emanuel es ver cómo encara Obama la peor crisis financiera desde la década de los años 30, por la cual sus donantes y los de Obama comparten una amplia responsabilidad.
En una entrevista con The Wall Street Journal, le preguntaron a Emanuel qué haría el gobierno de Obama respecto del "liderazgo demócrata en el Congreso", cuyos "barones del ala izquierda tienen su propia agenda". Eso incluye, por ejemplo, rebajar drásticamente los gastos militares (algo en que coincide la mayoría de la población) e imponer "drásticos impuestos a la energía a fin de combatir el calentamiento global".
"Barack Obama puede enfrentarse a ellos", aseguró Emanuel al Wall Street Journal. La administració n sera "pragmática", y rechazara los intentos de los extremistas de izquierda.
El equipo de transición de Obama está encabezado por John Podesta, secretario del gabinete de Bill Clinton. Otros dos veteranos de Clinton, Robert Rubin y Lawrence Summers, figuran entre las figuras principales en su equipo económico. Tanto Rubin como Summers respaldaron de manera entusiasta la desregulación, un importante factor en la actual crisis financiera.
Como secretario del Tesoro con Clinton, Rubin trabajó de manera denodada para abolir la ley Glass-Steagall, que había separado a los bancos comerciales de las instituciones financieras que incurrían en graves riesgos.
El economista Tim Canova escribe que Rubin tenía "un interés personal en la eliminación de la ley Glass-Steagall" .
Tras dejar su posición como secretario del Tesoro, Rubin se convirtió en "presidente de la junta directiva de Citigroup, un conglomerado de servicios financieros que estaba enfrentando la posibilidad de tener que vender su subsidiaria de seguros". En cuanto al gobierno de Clinton, "nunca presentó cargos contra él por sus obvias violaciones a la ética".
Rubin fue remplazado como secretario del Tesoro por Summers, quien propuso la ley que prohibió la regulación federal de los derivativos, las "armas de destrucción masiva" (como las llama Warren Buffett) que ayudaron a sumergir en el desastre a los mercados financieros.
Summers figura como "uno de los villanos principales en la actual crisis económica", según Dean Baker, uno de los escasos economistas que advirtieron sobre la inminente crisis. Poner la política financiera en las manos de Rubin y Summers, señala Baker, es "como recurrir a Osama Bin Laden para que ayude en la lucha antiterrorista" . Ahora Rubin y Summers proponen regulaciones para ayudar a limpiar el caos que ayudaron a crear.
La prensa de negocios examinó los récords del equipo de transición de Obama, que se reunió el 7 de noviembre para determinar cómo manejarse con la crisis financiera. En Bloomberg News, Jonathan Weil concluyo que "muchos de ellos deberían estar recibiendo citaciones como testigos materiales" por la catástrofe financiera, en lugar de "figurar como miembros del círculo intimo de Obama". Alrededor de la mitad "han tenido posiciones de importancia en empresas que, en mayor o menor grado, han falsificado sus declaraciones financieras o contribuido a la crisis económica mundial, o ambas cosas a la vez". Es realmente plausible que "¿no confundirán los intereses de la nación con sus propios intereses corporativos? "
La preocupación principal del nuevo gobierno sera detener la crisis financiera y la simultánea recesión en la economía real. Pero hay también un monstruo en el armario: el ineficaz sistema privado de cuidado de la salud, que amenaza abrumar al presupuesto federal si las actuales tendencias persisten.
Una mayoría del público ha favorecido por largo tiempo un sistema nacional de cuidado de la salud que debería ser mucho menos caro y más eficaz, según indican las evidencias comparativas (junto con muchos estudios). En fecha tan reciente como 2004, cualquier intervención del gobierno en el sistema de atención a la salud era descrito por la prensa como "imposible a nivel político". Eso significaba que se oponían la industria de los seguros y las corporaciones farmacéuticas.
Pero sin embargo, en 2008, primero John Edwards, luego Barack Obama y Hillary Clinton, adelantaron propuestas que se aproximan a lo que por largo tiempo ha preferido el público. Estas ideas tienen ahora "apoyo político". ¿Que ha cambiado? No la opinión pública, que permanece con la misma opinión de antes. Pero para 2008, sectores importantes de poder, especialmente la industria manufacturera, habían llegado a reconocer que estaban siendo gravemente afectados por el sistema privado de atención a la salud. Por lo tanto la voluntad pública está comenzando a tener "apoyo político". Hay un largo camino por recorrer, pero el cambio nos dice algo sobre la disfuncional democracia en la cual la nueva administració n busca su camino.
* Los ensayos de Chomsky sobre lingüística y política acaban de ser recolectados en The Essential Chomsky, editados por Anthony Arnove y publicados por The New Press. Es profesor emérito de lingüística y filosofía en el Instituto de Tecnología de Massachusetts en Cambridge. [ibyqueen@yahoo. com]~
J. M. G. Le Clézio, escritor del mundo
"Ser de aquí y de allá, pertenecer a varias historias": esta frase define a la perfección a este autor trotamundos
Por CLAUDE CASTÉRAN | © Babelia
Hay algo de Barack Obama en Jean Marie Gustave Le Clézio: es un apóstol del mestizaje, un hombre tranquilo y carismático que se hace querer, un escritor que devuelve su dignidad a los humillados de todas las latitudes.
Todo el mundo acogió con elogios la concesión en octubre del Nobel de 2008 a este nómada literario, con excepción de algunas voces aisladas, como la del ensayista italiano Pietro Citati que lo encuentra "mediocre". En general se aplaudió su denuncia del materialismo contemporáneo, su fascinación por los paraísos perdidos y su defensa de las civilizaciones amenazadas. Incluso la patronal francesa recibió la noticia con una "inmensa alegría". El galardonado reaccionó sin triunfalismo ni falsa modestia: "Los escritores son frágiles. Todo lo que les suba la moral es bueno".
Le Clézio es un gran viajero contemplativo, el antiaventurero por excelencia, más contestatario de lo que se cree: "No soy una persona tranquila", suele decir. En Francia, se considera una gloria nacional desde su sensacional estreno en la literatura con El atestado, un texto en la línea de El extranjero de Albert Camus, que le reportó en 1963 un importante premio, el Renaudot. Tenía 23 años y todas las estudiantes de Letras del país estaban enamoradas de este joven tímido y rubio, de rasgos puros, que ya parecía estar al margen del mundo moderno y estresado que lo alababa.
Su nivel de popularidad nunca ha sido desmentido. Seguramente se explica porque la mayoría de sus libros son accesibles para el gran público y sin embargo exigentes, dos virtudes que raramente se aúnan. Al no pertenecer a ninguna corriente literaria, ha rubricado -esencialmente en Gallimard, su editor de siempre- algunos textos medianos, a veces llenos de buenos sentimientos, y varias grandes novelas: en total, unas 50 obras de ficción, ensayos, relatos, cuentos, biografías (como Diego y Frida), libros para jóvenes, libros de gran formato, así como innumerables artículos y prólogos (como el de una guía de viaje dedicada a México).
Gran lector del Quijote y del Lazarillo de Tormes, pero también de libros de Juan Rulfo, Jerome David Salinger o Dereck Walcott (Nobel 1992), Le Clézio escribe de manera sensual, musical y ágil. Su estilo puede parecer sencillo. Sin embargo, según el secretario perpetuo de la Academia Sueca, Horace Engdahl, "es muy difícil de traducir: su estilo puede parecer enfático cuando en francés no lo es". Aunque sigue estando poco traducido en Estados Unidos, donde se le acusa de un poscolonialismo ingenuo, su obra se lee mucho en Asia y en Europa.
Desde siempre, este ecologista adelantado a su tiempo recorre la Tierra en todos los sentidos: el océano Índico, Francia, Reino Unido, Tailandia, Panamá (empleado por el Instituto de América Latina, vivió cuatro años entre los indios emberá), Estados Unidos (enseña literatura francesa desde 1977 en la Universidad de Alburquerque, en Nuevo México), Nigeria, Uzbekistán, Corea del Sur (en 2007, impartió un semestre de un curso de poesía y pintura en la Universidad de Seúl), etcétera. "No se pueden poner barreras al mestizaje", considera este apolítico criticado en algunos corros de derechas por su inmigracionismo. "Viajar para él es una segunda naturaleza. No se da cuenta de que viaja. No hay exotismo en sus libros", decía en 1998 su amigo el poeta Jean Grosjean.
"Ser de aquí y de allá, pertenecer a varias historias": esta frase, procedente de su novela Révolutions, define a la perfección a este escritor trotamundos que tiene doble nacionalidad, francesa y mauriciana. Porque en su nacimiento está el germen de su obra: nació en Niza (sureste), en 1940, en el seno de una familia que emigró a isla Mauricio (en el océano Índico) en el siglo XVIII. Su padre era un inglés, médico militar en la sabana de África, y su madre una francesa de Bretaña (oeste).
Dos de las novelas que acaban de traducirse al español exploran esta vena familiar. Onitsha (1991) narra el viaje iniciático de un chiquillo para descubrir a su padre y África: él mismo realiza este viaje a los ocho años. Este libro, igual que La cuarentena (1995), una novela de aventuras marítimas, tuvo muy buena acogida de crítica y público. Le Clézio relata la permanencia forzosa de su abuelo materno en un trozo de tierra volcánica, al norte de Mauricio, a causa de una epidemia de viruela. Una novela polifónica con un magnífico ritmo poético para llamar la atención sobre la absurdidad de las fronteras.
En 1975, este hombre de belleza altiva, con aspecto de guardabosques solitario, se casó con Jemia, originaria del Sáhara Occidental. Ella le hace descubrir Marruecos. Las otras dos novelas traducidas actualmente al español reflejan este encuentro. Desierto (1981), que muchos críticos consideran su mejor obra de ficción, narra el destino poco común de una niña del sur de Marruecos que acaba convirtiéndose en modelo de portada en Francia, pero que nunca olvida sus orígenes y prefiere volver para dar a luz cerca de su higuera, en Marruecos. El pez dorado (1997), cuento cruel y alegoría humanista, hace pensar en Desierto. Una joven, castigada de niña por el Sáhara Occidental, llega, a través de Melilla y de España, a Europa y a América para conseguir una vida mejor. Tiene que luchar, sin perder su buen humor, contra el deseo brutal de hombres (y también de mujeres) que quieren atraparla en sus redes.
El otoño de 2008 ha sido un periodo de suerte para Le Clézio que ha podido enorgullecerse de un enésimo éxito en Francia: su última novela, Ritournelle de la faim [Cantinela del hambre]
en la cual sigue los pasos de su madre en el París de los años treinta, encabezaba las ventas antes de que el escritor obtuviera el Nobel.
Le Clézio, ni filósofo ni técnico de la lengua sino "hacedor de parábolas", en esta época de crisis financiera y económica, aprovecha el entusiasmo mediático que provoca su prestigioso galardón para repetir con su proverbial pudor: "Sigan leyendo novelas" porque es un "maravilloso medio para cuestionar el mundo actual. Si hay que transmitir algún mensaje, es el de que hace falta hacerse preguntas". Es poco y es mucho. -
El Nobel en las librerías
Onitsha. Tusquets. Barcelona , 2008. 256 páginas. 17 euros.
La cuarentena. Tusquets.
Barcelona, 2008. 360 páginas. 20 euros.
Desierto. Tusquets.
Barcelona, 2008. 424 páginas. 20 euros.
El pez dorado. Tusquets. Barcelona, 2008. 240 páginas. 17 euros.
El diluvio. Seix Barral. Barcelona, 2008. 328 páginas. 18 euros.
Diego y Frida. Temas de Hoy. Madrid, 2008. 267 páginas. 16,50 euros.
Urania. El Cuenco de Plata. Buenos Aires, 2008. 272 páginas. 19,95 euros.
El buscador de oro. Barcelona, 2008. La Otra Orilla. 312 páginas. 18 euros.
Viaje a Rodrigues. La Otra Orilla.
Barcelona, 2008. 144 páginas. 15 euros.
El atestado. Cátedra. Madrid , 2008. 326 páginas. 13,20 euros.
El africano. Adriana Hidalgo. Buenos Aires, 2008. 135 páginas. 12,50 euros.
L'africà. (Edición en catalán) Edicions 62. 128 páginas. 19 euros.
Ritournelle de la faim. Gallimard. 21,50 euros. Tusquets lo editará en abril. [fontanamoncada@ yahoo.es ]~
Qué queda del estructuralismo
Fue sin duda la corriente de pensamiento de mayor peso en el siglo XX. Después de la experiencia de Claude Lévi-Strauss con las tribus amazónicas, en los 30, plasmada en Tristes trópicos, se expandió desde la antropología a la filosofía, la crítica literaria, la filosofía, la psiquiatría, en busca del funcionamiento de la cultura toda. Cuestionado luego, es imposible no seguir debatiéndolo. Opinan José Pablo Feinmann y Eliseo Verón.
Por Eliseo Pisarro | © CLARIN
Suponiendo que Claude Lévi-Strauss no hubiese hecho otra cosa que escribir Tristes trópicos , su libro de 1955, su obra seguiría estando a mil años luz que la de cualquier otro antropólogo. Y Tristes trópicos ni siquiera es un libro de antropología en sentido estricto. En todo lo que ese libro exige, en todo lo que ese libro sabe que no obtendrá, se encuentra la espina que el estructuralismo –como método científico, corriente de pensamiento, como afirmación política y posibilidad estética– dejó clavada en el corazón del siglo XX: no la duda sobre si el saber occidental será capaz de responder las preguntas acerca de la naturaleza humana, sino la sospecha de que probablemente no valga la pena.
Tristes trópicos es el relato de un antropólogo que, a mediados de la década de 1930, deja su acomodada vida académica en Francia y llega a la selva amazónica en busca de su objeto de estudio soñado: "Una sociedad humana reducida a su expresión básica". Va detrás del gran premio, el equivalente del arqueólogo que gana la carrera por ser el primero en abrir la tumba de un gran faraón: el momento en que una sociedad que se creía completa, cerrada y autosuficiente, descubre que no es nada de todo eso. Lo que Lévi-Strauss encuentra, en cambio, es el producto del colonialismo, la transformació n de los antiguos salvajes en aguas residuales del progreso industrial europeo. Encuentra basura, pobreza, excremento, barro. "La mugre, nuestra mugre que hemos arrojado al rostro de la humanidad".
El antropólogo no se resigna. Penetra más y más en la selva. Quiere localizar, dice, esa sociedad que todavía no fue contaminada por la civilización europea. Por la mugre. Finalmente, cerca de la frontera con Bolivia, se topa con los tupi-kawahib: salvajes, impolutos, el sueño de Rousseau y de Durkheim. Sin embargo, por más que lo intenta, no consigue comunicarse con ellos. No se entienden. No hablan la misma lengua. "Estaban realmente dispuestos a enseñarme sus costumbres y creencias, pero yo nada sabía de su lengua. Estaban tan cerca de mí como una imagen vista en un espejo. Los podía tocar pero no podía entenderlos. Allí tuve mi recompensa y al mismo tiempo mi castigo, pues, ¿no consistía mi error, y el de mi profesión, en creer que los hombres no son siempre hombres? ¿En pensar que algunos merecen más nuestro interés y atención porque en sus maneras hay algo que nos asombra?".
Lévi-Strauss regresa a Francia. Ahora lo sabe: la condición para volver inteligible a ese otro lejano y exótico es que la mugre ya lo haya manchado. El precio que se paga por conocer es deambular entre ruinas: los primitivos, los salvajes, son también parte del fango de la modernidad.
El antropólogo no se resigna tampoco ahora. Hay otra opción. En lugar de merodear en tribus lejanas, de regodearse en su extrañeza, de lamentarse al ver en qué los hemos convertido, es posible construir un modelo teórico de sociedad que abarque a ésa y a todas las sociedades primitivas. El espíritu humano es el mismo en todos lados. Lo que prima es el intento de llevar orden al caos, de ordenar un universo desordenado. Hay un todo establecido, coherente. Un número limitado de estructuras que se repiten una y otra vez. Un sistema. Valiéndose de la matemática, la lingüística, la cibernética, las ciencias del signo, es posible reconstruir esas estructuras, bosquejar una suerte de tabla periódica con los elementos que conforman esas sociedades. Los mitos, las leyendas, los dialectos, los bailes, los tatuajes, son accidentes, contingencias. Lo que importa es la estructura, lo que subyace: el estudio del pensamiento humano a través de una ciencia formalista, taxonómica, universal, abstracta.
A mediados del siglo XX, con los hornos de Auschwitz todavía calientes y las luchas por la descolonizació n estallando alrededor del mundo, el estructuralismo se propuso la empresa más grandiosa jamás imaginada: comprender cómo funciona la mente humana. Y Lévi-Strauss hizo escuela.
La contradicción que el estructuralismo guarda en su seno, la contradicción que enterró en el corazón del siglo XX, radica en que el mayor intento colectivo por convertir a las ciencias humanas en una gran ciencia positiva universal es producto de la búsqueda de redención personal de un solo hombre. Y para lograrlo, explicó décadas después el antropólogo Clifford Geertz, este hombre c0eó una máquina infernal de la cultura, que aniquilaba la historia y lo engullía todo a su paso. Lévi-Strauss logró construir un modelo teórico, político, estético, que satisfacía su búsqueda personal: entender a los hombres sin conocerlos, conseguir una aproximación intelectual y mantener la distancia física. "Odio los viajes y a los exploradores" , así empezaba Tristes trópicos . Bastó esa línea, y Lévi-Strauss ya estaba a mil años luz.
El advenimiento del estructuralismo, escribió Geertz, fue ante todo un logro retórico: el discurso que Lévi-Strauss inventó para los hechos curiosos que describía o para sus curiosas explicaciones de estos hechos curiosos. "Lo que consiguió cambiar la mentalidad de la época, como ninguno de esos elementos lo hubiera logrado antes, fue la sensación de que había aparecido un nuevo lenguaje en el que todo, desde la moda femenina, como en El sistema de la moda de Roland Barthes, hasta la neurología, como The quest for mind de Howard Gardner, podía discutirse y analizarse de una manera útil. Fue toda una serie de términos (signo, código, transformació n, oposición, intercambio, comunicación, metáfora, metonimia, mito... estructura), tomados en préstamo y reelaborados tanto a partir del léxico de la ciencia como del arte, los que sirvieron para definir la empresa de Lévi-Strauss, más allá del limitado interés que muchos pudieran tener en el sistema de secciones australiano o la configuración de las aldeas bororo".
A mediados de siglo, el lenguaje, o el método, o las hipótesis, o el modelo, o lo que fuese que ese antropólogo francés estuviese diciendo en nombre del estructuralismo, se extendió hacia otras disciplinas. Pocos, muy pocos, se definieron como "estructuralistas" , pero de pronto en lingüística, psiquiatría, historia, política, sociología, semiología, matemática, filosofía, literatura, biología, y más, el estructuralismo permitía decir cosas que hasta ese momento no habían sido dichas: permitía, parafraseando una definición ya clásica de Lévi-Strauss, generar buenas categorías para pensar.
Y sin embargo nadie sabe con certeza qué es, o qué fue, el estructuralismo. En general las definiciones, más allá de algunos lugares comunes (su antihumanismo, su objetivismo, sus oposiciones dicotómicas binarias que lo explican todo: alto-bajo, derecha-izquierda, crudo-cocido, significado- significante) , parecen chocarse entre sí y no arribar a ningún puerto. "Digámoslo francamente –escribió el filósofo François Wahl en 1968, en la introducción de un libro de Dan Sperber llamado ¿ Qué es el estructuralismo? –. Cuando se nos pregunta acerca del estructuralismo, no comprendemos la mayoría de las veces acerca de qué se nos quiere hablar".
El estructuralismo no nació con Lévi-Strauss. Su fundación, simbólica, se remonta a 1916, cuando se publicó la obra póstuma de Ferdinand de Saussure, el Curso de lingüística general . Pero en el trayecto que va desde el Curso de lingüística general hasta la edición de los cuatro tomos de las Mitológicas de Lévi-Strauss (entre 1964 y 1971), el estructuralismo pareció haber mutado como en esas películas de la RKO en las que una pequeña lagartija se metía donde no debía, recibía algún tipo de radiación y se convertía en un monstruo gigante y deforme que pisoteaba todo lo que encontraba a su paso. El estructuralismo, para entonces, era Godzilla.
Bajo la etiqueta de estructuralismo podía ponerse casi todo, pues casi todo parecía haber sido tocado por el estructuralismo. Sea para abrazarlo, rechazarlo, ignorarlo, adecuarlo, criticarlo, superarlo o revisitarlo, el estructuralismo parece ser la corriente de pensamiento endémica del siglo XX. Emerge con diferentes rostros en diferentes lugares, y cuando parece erradicado vuelve a florecer en una nueva cepa. Lo que sigue es tan obvio que produce sarpullido, pero para que exista, por ejemplo, un posestructuralismo (para que pueda fijarse como corriente intelectual o como estilo de época que atraviesa objetos culturales de diferentes géneros, para que pueda establecer sus límites, deudas, rupturas y continuidades) debe existir un estructuralismo: debe continuar siendo aquello con lo que se dialoga. De una manera u otra, agrade más o menos la conversación, el estructuralismo sigue siendo un interlocutor inevitable.
En 1987, en L a derrota del pensamiento , Alain Finkielkraut relataba cómo había sucedido todo eso, cómo el estructuralismo se había adueñado de la vida académica y política de posguerra, cómo Lévi-Strauss se había convertido en –vaya– un héroe. Veinte años más tarde todavía sigue siendo una historia válida, una historia que puede pasar por cierta.
El comienzo de la historia que Finkielkraut estaba contando podía situarse en noviembre de 1945, cuando se realizó el acto constitutivo de la UNESCO: un nuevo intento por llevar la luz de la razón a la oscuridad que todavía crepitaba en los hornos de Belsen. Sacar a la Humanidad de las tinieblas; impedir que el fanatismo, el totalitarismo y la ignorancia volvieran a idiotizar al Hombre... Momento, momento. ¿Qué hombre? ¿El hombre del existencialismo sartreano, que por entonces seducía a propios y extraños? ¿El hombre del iluminismo? ¿Qué hombre?
En 1951 Lévi-Strauss presentó un trabajo escrito por encargo de la UNESCO: Raza e historia . Una parte del texto apuntaba hacia el lugar esperado: el concepto de "raza". Las diferencias entre grupos humanos, escribió, obedecen "a circunstancias geográficas, históricas y sociológicas, no a aptitudes vinculadas a la constitución anatómica o fisiológica de los negros, de los amarillos o de los blancos". Todos de acuerdo, aplausos.
Pero cuidado, agregó Lévi-Strauss, y cuando Finkielkraut lo relataba, treinta y cinco años más tarde, uno podía percibir la emoción en su voz: no basta con quitarse de encima la predestinació n biológica, también hay que rechazar la jerarquizació n de las diferencias culturales. La época de la que intentaba salirse, creía Lévi-Strauss, estaba marcada tanto por el totalitarismo como por el colonialismo: la mugre, nuestra mugre. Los filósofos iluministas, en el siglo XVIII, habían caído en la trampa. Hablaron en nombre de la Humanidad parados en el que suponían último estadio de desarrollo moral, tecnológico, científico, el final de una única línea de progreso humano. Casi dos siglos después, los fundadores de la UNESCO se aprestaban a hacer lo mismo.
"En el momento en que la UNESCO se propone abordar un nuevo capítulo de la historia humana –escribió Finkielkraut– , Lévi-Strauss recuerda, en nombre de su disciplina, que la era de la que se trata de salir está tan marcada por la guerra como por la colonización, tanto por la afirmación nazi de una jerarquía natural entre los seres como por la soberbia de Occidente, tanto por el delirio biológico como por la megalomanía del progreso". La crítica de la superioridad racial debe combinarse con la crítica de la superioridad cultural. No hay una sola civilización, propone Lévi-Strauss; hay culturas, muchas, en plural. "Lévi-Strauss se apropia de la solemne ambición de los fundadores de la UNESCO –iluminar a la humanidad para conjurar los peligros de la regresión a la barbarie–, pero la dirige contra la filosofía a la que éstos rinden pleitesía", seguía Finkielkraut. "El objetivo sigue siendo el mismo: destruir el prejuicio, pero, para conseguirlo, ya no se trata de abrir a los demás a la razón, sino de abrirse uno mismo a la razón de los demás".
Se esparció como una mancha de brea. Imitando el ejemplo de la antropología estructuralista, las ciencias humanas comenzaron una cacería del etnocentrismo, una denuncia de todas las formas en que –en nombre de un humanismo universalista, vago, metafísico– Occidente hacía prevalecer su dominio pasado y presente. Los historiadores rompieron la línea del tiempo, trastocaron su continuidad; los sociólogos combinaron el marxismo con la etnología estructuralista: en todas las sociedades hay división de clases (decían con Marx), y en cada clase hay un universo simbólico distinto y equivalente (decían con Lévi-Strauss) . Los lingüistas encontraron las mismas estructuras narrativas en las "grandes novelas" y en los "cuentos populares"; todas las teorías de la descolonizació n usaron el mismo sonsonete: ni las sociedades ni las personas crean de manera absoluta, sólo se limitan a elegir determinadas combinaciones; no hay dos culturas que sean iguales, pero todas parten de la misma actividad combinatoria y no pueden ser jerarquizadas.
La bola de nieve no se detuvo. Noam Chomsky, Roland Barthes, Jacques Derrida, Jacques Lacan, Umberto Eco, Jean Piaget, Thomas Kuhn, Michel Foucault, Louis Althusser o Julia Kristeva, por nombrar poco y atropellado, llevaron el estructuralismo a sus respectivas disciplinas. Godzilla, sí. Parecía imparable, y pronto llegó el ejército a hacerle frente, con los tanques de guerra y todo. Pero ya había comentado Nietzsche qué pasa cuando uno combate contra monstruos. No es que el estructuralismo, o Lévi-Strauss, hayan estado exentos de críticas. Al contrario. Muchos filósofos acusaron al estructuralismo de ser demasiado cientificista y muchos científicos lo acusaron de ser demasiado filosófico. Se dijo que Lévi-Strauss era un mago: que encontraba estructuras por todos lados, que las sacaba de su galera mágica junto con conejos y ramos de flores. Se le imputó plantear preguntas y no responderlas; mezclar azarosamente cualquier cosa que se le cruzara; no hacer suficiente trabajo de campo; hacer demasiado trabajo de campo; usar demasiada información; usar muy poca información; usar información desactualizada; ser demasiado positivista; ser demasiado poético; ignorar la historia; ignorar a los individuos; ser demasiado determinista; tomar un montón de temas complicados y volverlos imposibles. Las versiones más "duras" del estructuralismo se han vuelto obsoletas, o al menos no gozan del acuerdo que gozaron hasta fines de la década de 1960. Gran parte de sus hipótesis (o métodos, o discursos, o... lo que sea) fueron retomadas por las corrientes posestructuralistas , posmodernas, deconstructivistas, constructivistas, etc. Otras fueron descartadas, y muchas otras se volvieron parte de agendas políticas y sociales, parte del sentido común, de la embrutecida cotidianeidad de los hechos de todos los días.
"En disciplinas como la nuestra –escribió Lévi-Strauss en la Obertura de Mitológicas . Lo crudo y lo cocido –, el saber científico avanza a paso inseguro, bajo el látigo de la contención y la duda. Deja a la metafísica la impaciencia del todo o nada. Para validar nuestra empresa no es preciso a nuestros ojos que esté asegurada de disfrutar, durante años y hasta en sus menores detalles, de una presunción de verdad. Basta que se le reconozca el modesto mérito de haber dejado un problema difícil en estado menos malo que como se lo encontró".
Suponiendo que Claude Lévi-Strauss no hubiese hecho otra cosa que escribir Tristes trópicos , su libro de 1955, su obra seguiría estando a mil años luz que la de cualquier otro antropólogo. Si la historia que estuvimos contando es correcta, si el estructuralismo comenzó con el intento de un solo hombre por expiar las culpas por lo que Occidente había hecho con las sociedades no occidentales, y terminó en el mayor intento colectivo por entender cómo funciona la mente humana, ni una exigencia ni la otra fueron satisfechas.
Ese es el secreto que encierra Tristes trópicos : que el precio por conocer es la destrucción de aquello que busca conocerse. "Nunca más, en ninguna parte, volveré a sentirme en casa", se lee allí, sólo para pasar un par de páginas y encontrarse con una cita de Pascal: "Nada nos puede consolar, cuando lo pensamos detenidamente" . En todo lo que ese libro exige y en lo que sabe que no obtendrá, se encuentra la espina que el estructuralismo dejó clavada en el corazón del siglo XX: "¿Para qué sirve actuar, si el pensamiento que guía la acción conduce al descubrimiento de la ausencia de sentido?". Es lo que Lévi-Strauss, hace setenta años, intuyó que no sería capaz de responder.
Estructuralismo Básico
El estructuralismo fue el paradigma académico predominante en las ciencias humanas y sociales durante buena parte del siglo XX, y también una moda cultural que en la posguerra desplazó a otras modas culturales (el existencialismo, por ejemplo). Si el estructuralismo, como corriente de pensamiento, comienza con el Curso de lingüística general de Ferdinand de Saussure (1916), es con los trabajos de Claude Lévi-Strauss que adquiere el status de "movimiento" . Positivista, formalista y antihumanista, analiza cada fenómeno como un sistema complejo de partes interrelacionadas. Sus hipótesis fueron adaptadas en disciplinas como antropología, lingüística, historia, filosofía, sociología, psicología, matemática, arquitectura, etc. En las décadas de 1970 y 1980, sus premisas positivistas cedieron ante modelos más interpretativos y abiertos. Más que desaparecer, el estructuralismo se disolvió en corrientes como el posestructuralismo, deconstructivismo o diversas corrientes marxistas.
Hitos del estructuralismo
1908. Nace Claude Lévi-Strauss.
1913. Muere Ferdinand de Saussure.
1916. Se publica el Curso de lingüística general, que lleva la firma simbólica de Saussure, aunque fue armado por dos de sus alumnos (Charles Bally y Albert Sechehaye) en Ginebra, con retazos de manuscritos, apuntes de clase, anotaciones varias. A partir de ese momento, y durante al menos medio siglo, la lingüística será estructuralista.
1926. Se establece la Escuela de Praga, círculo de lingüistas estructuralistas entre cuyos miembros sobresalen Roman Jakobson, Nikolai Trubetzkoy, Sergei Karcevskiy, Vilém Mathesius, René Wellek y Jan Mukarovský. El grupo se desbanda en 1939. Deudos: Alf Sommerfelt, Emile Benveniste, Tzvetan Todorov, Claude Lévi-Strauss.
1931. Se establece la Escuela de Copenhague, fundada por Louis Hjelmslev y Viggo Brøndal
1933. Se publica Lenguaje de Leonard Bloomfield y define la impronta de la escuela lingüística estructuralista norteamericana de las décadas de 1940 y 1950: principios conductistas para el estudio del sentido y riguroso método científico de análisis lingüístico. Deudos: Charles F. Hockett, Zellig Harris.
1935. Lévi-Strauss viaja al Brasil, donde enseñará e investigará hasta 1939. La experiencia dará forma a Tristes trópicos.
1941. Se publica Lenguaje infantil, afasia y leyes fonéticas generales de Roman Jakobson. La elección es arbitraria; su obra es enorme, dispersa, no sistematizada. Durante la guerra, exiliado en Nueva York, formó parte de la École libre des hautes études, junto a Jean Wahl, Jacques Maritain y Lévi-Strauss, a quien influyó considerablemente.
1943. Se publica Prolegómenos a una teoría del lenguaje de Louis Hjelmslev. Deudos: Gilles Deleuze, Felix Guattari, Jacques Derrida.
1949. Se publica Las estructuras elementales del parentesco de Lévi-Strauss. Libro capital de la antropología estructuralista, Lévi-Strauss combina la idea de pares opuestos (de Saussure, Jakobson, Escuela de Praga, etc.) con los trabajos de Emile Durkheim y Marcel Mauss, y la aplica al estudio de sociedades primitivas. Deudos: Edmund Leach, Jacques Lacan, Marshall Sahlins, Algirdas Julien Greimas, Marcel Detienne, Roland Barthes, Gérard Genette, y un gran etcétera.
1955. Se publica Tristes trópicos y Lévi-Strauss se convierte en una celebridad. Décadas después, el antropólogo Clifford Geertz escribió: "Es un libro que, si bien dista mucho de ser un gran libro de antropología, o siquiera un libro especialmente bueno de antropología, es seguramente uno de los libros más bellos escritos por un antropólogo".
1957. Se publica Estructuras sintácticas de Noam Chomsky. La gramática generativa señala el ocaso de las teorías bloomfieldianas. Chomsky sostiene que el análisis estructural puede ser válido para el estudio de la fonología y la morfología, pero no de la semántica.
1957. Se publica Mitologías de Roland Barthes. Aplicando el análisis del signo saussureano al proceso de creación de mitos, se considera una pieza clave para la emergencia de los "estudios culturales".
1958. Se publica Antropología estructural de Lévi-Strauss.
1962. Se publica El pensamiento salvaje de Lévi-Strauss, su obra teórica capital. Imprescindible, todavía hoy.
1964. Jacques Lacan ofrece un seminario sobre "Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis" en École Pratique des Hautes Etudes, gracias al apoyo de Lévi-Strauss y Louis Althusser. Lacan revisitará los conceptos freudianos, los "corregirá", incorporando los trabajos de Lévi-Strauss, Saussure y Barthes.
1964. Se publica el primero de los cuatro tomos de Mitologías de Lévi-Strauss. Los tomos restantes aparecerán en 1966, 1968 y 1971. Es una suerte de versión extendida y altamente detallada de la tesis de El pensamiento salvaje.
1965. Se publica Leyendo el capital de Louis Althusser, buen ejemplo de estructuralismo marxista. Deudos: Alain Badiou, Étienne Balibar, Jacques Ranciere, Pierre Macherey, Nicos Poulantzas, Jacques-Alain Miller.
1966. Se publica Problemas de lingüística general 1 de Benveniste. Se lo ha señalado como el último gran libro estructuralista.
1966. Se publica Racionalidad e irracionalidad de la economía de Maurice Godelier, asistente de Lévi-Strauss, efectivo cruce de antropología estructural, marxismo y economía.
1966. Se publica Las palabras y las cosas: una arqueología de las ciencias humanas de Michel Foucault, el "más estructuralista" de sus libros, quien luego será asociado al posestructuralismo y posmodernismo (etiquetas de las que renegará).
1967. Se publica La muerte del autor, ensayo de Barthes señalado como el punto de quiebre entre estructuralismo y posestructuralismo. Deudos: Jacques Derrida, Paul de Man, Geoffrey Hartman.
1967. Se publica Sobre la gramatología de Derrida, donde discute con Lévi-Strauss, Saussure, Hjelmslev, Jakobson y otros. Se lo señala como el texto fundacional de la deconstrucció n. Deudos: Richard Rorty, Paul Ricoeur, Jean-Luc Nancy. Críticos: Michel Foucault, John Searle, Willard Van Orman Quine, Jurgen Habermas.
1968. Se publica El estructuralismo de Jean Piaget. "El estructuralismo es un método, no una doctrina", escribe Piaget, desde la psicología, luego desde el constructivismo. "No existe estructura sin construcción, abstracta o genética".
1969. Se funda la International Association for Semiotic Studies, presidida por Benveniste. Sus miembros parecen componer un "quién-es-quié n" de las diferentes caras del estructuralismo: Jakobson, Julia Kristeva, Algirdas Julien Greimas, André Martinet, Juri Lotman, Roland Barthes, Umberto Eco, Cesare Segre, Thomas A. Sebeok.
1973. Lévi-Strauss ingresa a la Académie Française. Es el más alto honor que puede recibir un intelectual francés.
2008. Lévi-Strauss cumple 100 años el 28 de noviembre; el presidente Nicolas Sarkozy lo visita en su casa ("con el fin de transmitirle el homenaje de toda la nación"), se editan libros y se lo celebra en todo el mundo. [giecoleon@yahoo.com ]~
Almorzando con Burroughs y Kerouac
Por Jorge Fernández Díaz | © LA NACION
Muy de vez en cuando la verdadera historia de cómo se escribió una novela resulta aun más interesante que la novela misma. Quizás éste sea el caso de Y los hipopótamos fueron hervidos en sus tanques , un libro mítico que permaneció perdido durante más de sesenta años, que transcribe un crimen pasional ocurrido en Nueva York y que fue escrito a cuatro manos por dos de los escritores más importantes de la literatura occidental del siglo pasado: William Burroughs y Jack Kerouac.
Esos narradores pertenecen a la llamada "generación beat ", que compartieron con el poeta Allen Ginsberg y otras figuras que expresaban la cultura juvenil de posguerra, la rebeldía y la liberación sexual y espiritual, el orientalismo y el ateísmo, y también la tolerancia y psicodelia como búsqueda de la conciencia, valores que luego influirían en la sociedad de masas y que revolucionarí an el mundo hacia los años 60 y 70.
La generación beat era entonces continuidad y ruptura de otra generación literaria: la generación del jazz, que en los lujosos y alocados años 20 habían encarnado, entre otros, Scott Fitzgerald y Ernest Hemingway. Ambas fueron denominadas "generaciones perdidas". La generación del jazz se hundía en el alcohol; la generación de los beats se hundía en heroína y anfetaminas. Las dos eran producto también de la frivolidad y la depresión del comienzo del siglo XX, y luego del puritanismo conservador del "American Way of Life".
Esas corrientes o modas literarias fueron arrasadas, en su momento, por los vientos de la historia mundial. Pero allí quedaron en pie varios libros extraordinarios. En el camino , que Kerouac publicó en 1957, y El almuerzo desnudo , que Burroughs escribió en Tánger dos años después, son dos de las obras cumbre de ese movimiento.
Kerouac y Burroughs formaban parte en 1944 de un grupo de conflictuados aspirantes a poetas y novelistas, cuando uno de sus amigos apuñaló a otro que intentaba seducirlo. Fue en Upper West Side y el asesino, que no tenía más de 19 años, metió piedras en los bolsillos del cadáver y lo arrojó al río Hudson. Kerouac lo ayudó a pasar la tarde y a deshacerse del arma homicida, pero el chico se presentó a la policía y confesó todo. Estuvo preso cinco años. Kerouac se salvó por un pelo.
A pesar de que le prometieron al amigo preso, ansioso por borrar el pasado y construirse una nueva vida, que no publicarían nada del caso, Burroughs y Kerouac no pudieron con su genio y escribieron a dúo esa novela, que apenas disimulaba con nombres ficticios los detalles de un escándalo que el propio Truman Capote siguió de cerca con morbosa curiosidad. Luego los editores dudaron de publicarla y los escritores la fueron olvidando, ensimismados en sus vidas y en sus propias obras. Recién ahora, cuando todos los protagonistas están muertos, conoce la luz, gracias a un periodista, Y los hipopótamos fueron hervidos en sus tanques .
Me dicen que el resultado de aquella colaboración es, efectivamente, inferior a su leyenda. Pero hay varias curiosidades: el asesinato, el mito de la novela perdida, la extraña colaboración entre dos escritores de gran ego y el contexto de una época en la que cambió la conciencia humana. Un almuerzo apetitoso que no podíamos dejar de servir. [giecoleon@yahoo. com]~
El maravilloso éxito de Junot
Dice que ganar el Pulitzer fue como sentirse enamorado, sólo que el efecto le duró una semana; que no es un escritor típico y que todavía falta para que las letras latinas influyan en el panorama literario de Norteamérica. Su novela, La maravillosa vida breve de Óscar Wao, ya está en Chile.
POR SARA BERTRAND | © EL MERCURIO
A estas alturas pareciera que sobran las presentaciones. El escritor dominicano, premio Pulitzer 2008, Junot Díaz, dejó que fuera Óscar Wao quien hablara primero. En parte, por su reconocido pavor a la exposición pública y en parte también, porque entre su primer libro de cuentos, Drown, y la novela ganadora del Pulitzer mediaron 11 años de arduo trabajo y profundo silencio. Tanto, que hubo quienes lo dieron por sepultado como escritor. Cosa que él mismo creyó posible en medio de la vorágine que implicó publicar aquel primer libro y ser catalogado como la promesa de las letras caribeñas y luego recibir una beca Guggenheim para un proyecto de novela que resultó un completo fracaso -en sus propias palabras, "superada por la realidad" después del atentado a las torres gemelas, pues trataba sobre la destrucción de New York por un terrorista- y luego dejarse llevar por un gordito aparecido en medio de una noche de juerga e intentar acallarlo, para seguir escribiendo nada bueno y de pronto, darle riendas al obeso personaje y tener entre las manos una novela tan fascinante, cruda y real como La maravillosa vida breve de Óscar Wao. Así es cómo echó a rodar a Óscar. En menos de catorce meses logró vender medio millón de ejemplares, además de embolsarse un contrato con Miramax para hacer una película. La novela está escrita bajo el influjo de los vapores caribeños, fresca y natural, pero tan gutural en su esencia, tan filuda, que es imposible no caer en una avalancha de reflexiones, partiendo por el fenómeno de la inmigración.
La realidad de la ficción
-Dijiste que en esta novela querías inventarlo todo, pero Óscar Wao resulta un retrato demasiado real, ¿cómo diste con ese personaje?
-¿No es ese el rol de la literatura de ficción, su poder? ¿Que los personajes que aparecen en sus páginas suenen reales? La ficción ha venido haciendo esto desde su concepción y es precisamente lo que me atrae de esta particular forma de hacer arte. La creación de personajes requiere una enorme cantidad de trabajo emocional e intelectual además de una enorme cantidad de reescritura y edición. Honestamente, aprendí tanto sobre mí mismo en el proceso de escritura y creación de estos personajes; tanto sobre el amor, el coraje, los límites y la importancia del intelecto.
-Uno de los tópicos de tu novela es el de las relaciones familiares, el vínculo madre/hija, por ejemplo, entre Belicia y Lola, aparece retratado con una crudeza que exhuda humanidad.
-He pasado los últimos 20 años de mi vida saliendo exclusivamente con latinas. Estaba enamorado de una argentina cuando comencé la novela y la terminé con una novia dominicana. Entonces, es imposible no notar las extrañas relaciones de poder y desafíos que existen entre madres e hijas. Como su novio, estaba fuera de esas dinámicas, pero a la vez, enterado de lo que pasaba entre ellas y vi cómo estas mujeres de muy diferentes países y culturas, tuvieron que luchar por sacar adelante estas relaciones fundamentales, que muchas veces no son fluidas, pero en donde permanece el anhelo de llevarse bien. Sí, como artista fue algo que me interesó y que incluí a propósito.
-Lola, Belicia y La Inca son voces femeninas de tomo y lomo, como si hubiesen sido escritas por una mujer.
-Me apoyé en cada amiga que tengo. Además de que crecí con dos hermanas, mi madre y sus dos hermanas. Esas voces están dentro de mi cabeza. Sólo que tenía que escucharlas de una vez por todas. Luego, pulirlas con mucha reescritura.
-Demoraste 11 años entre un libro y otro, es impresionante que hayas perseverado durante todo ese tiempo. ¿Qué te animó a seguir?
-¡Mira el libro que escribí! Puede que no sea grandioso, pero me movió profundamente y fue este libro, la posibilidad de este libro, lo que me mantuvo amarrado a la página en blanco, dándome esperanzas. Cada vez que quise renunciar, estaban Lola o Beli alentándome, ayudándome a levantarme del piso.
-Dices que Óscar Wao se te apareció después de una noche de fiesta, ¿tus personajes tienden a surgir así o te ronda una idea a la que luego vas dando forma?
-Realmente no tengo una sola fórmula. Cada libro viene de formas diferentes. No trabajo como otros escritores; no soy una máquina; empleo mucho tiempo reflexionando y rumiando mis ideas, pero hay veces en que esas ideas aparecen como un rayo, una inspiración.
-Para ser alguien que dejó su país a los 6 años, te manejas bastante en su idiosincrasia. ¿Cómo se produjo el acercamiento con tu pueblo natal?
-Crecí en una comunidad de inmigrantes caribeños. Había dominicanos por todas partes y siempre estuve ansioso por conocer noticias de mi país. Conversaba con mis familiares u otras personas de fuera y siempre sentí una gran afinidad con esa comunidad e hice un esfuerzo por conectarme con ella. Mi madre y mi padre dedicaron mucho tiempo para hacerme lo más dominicano que fuera posible. Ellos me enseñaron su folclor, sus políticas y todo sobre el fukú y Trujillo. Y la cercanía con República Dominicana (está a 3 horas en avión) es una ventaja, pues te posibilita el acercamiento.
-Ganaste el Pulitzer el año que Obama logró la presidencia de los Estados Unidos, es decir, en medio de un período muy interesante en términos del rol que juegan la inmigración y las mezclas culturales, ¿te sientes parte de este proceso?
-No estoy seguro, aunque de una u otra forma, seguro que formo parte.
-¿De qué manera la literatura latinoamericana aporta a este traspaso cultural?
-Dicen que la literatura es una gran embajadora. Me gusta creer que es verdad. De todos modos, como individuo puedo decirte que la literatura me ha ayudado a construir puentes en mi imaginación.
-¿Crees que la diversidad terminará por imponerse en las capitales del mundo creando una cultura intermedia?
-Llámame marxista anticuado, pero pienso que el capitalismo es un gran destructor de la diversidad humana. Y me gusta pensar que podremos ponerle un final a eso antes de que acabe con nosotros.
-Has dicho que los inmigrantes son la sangre de Estados Unidos, ¿de qué manera las artes ayudan al proceso de aceptación de otras culturas?
-Difícil decir. Sin duda que las artes han jugado un rol fundamental en cualquier sociedad, pero exactamente cómo describir ese papel es algo que ha tenido a los estudiosos dándose vueltas por siglos. Todo lo que sé es que nadie necesita más las artes que los inmigrantes, porque las artes te reconectan con tu humanidad y la inmigración es un proceso de deshumanizació n.
-Los personajes de tu libro son luchadores solitarios de la vida, ¿es la soledad el precio de la inmigración?
-La inmigración nos hace más individualistas al mismo tiempo que nos convierte en miembros de comunidades. Y en ambos casos tú encuentras soledad. No creo que la pobre familia de mi novela sea más solitaria que cualquier otra, ellos no son más que humanos viviendo la vida que les toca.
-Has dicho que te sientes cercano a la literatura norteamericana, pero es difícil no encasillarte como un reeditado exponente del boom latinoamericano.
-Ciertamente me siento más cercano a la literatura caribeña que a la mexicana, pero dudo que hubiese declarado que Norteamérica sea mi lugar de afinidad en vez de Latinoamérica. Es decir, el idioma que leemos nos limita el acceso a los libros y mi facilidad con el inglés me impidió acceder a muchos escritores latinos, pero a pesar de esto conozco el campo muy bien. Y en mi mente soy un producto de Latinoamérica, más que de América, aunque estoy seguro de que muchos estarán en desacuerdo. De todos modos, esta novela sólo existe gracias a escritores como Chamoiseau, Carpentier, Hijuelos, Borges, Lispector, Restrepo, Rulfo y Bolaño, por nombrar algunos.
Esta novela sólo existe gracias a escritores como Chamoiseau, Carpentier, Hijuelos, Borges, Lispector, Restrepo, Rulfo y Bolaño, por nombrar algunos. [zoiladulceuva@ yahoo.com. ar]~
La cuentística después de Bosch
Los cuentistas que siguieron a Bosch estaban preocupados por lo nacional pero también por lo urbano
Por DIÓGENES CÉSPEDES | © Areito-Hoy
El impacto literario de "Camino real", de Juan Bosch, publicado en 1933, cinco años antes de que emprendiera su viaje a Puerto Rico como exiliado, tuvo un efecto inmediato y luego retardado a causa del viraje político del escritor cuando llega a La Habana, procedente de Puerto Rico, convencido por Enrique Cotubanama Henríquez para que encabece la oposición a la dictadura de Trujilllo y unifique el exilio en semejante lucha.
En el primer año de exilio en San Juan (1938-1939), si hemos de creer lo que le dice en carta a Trujillo para justificar su salida del país, Bosch se dedicaría en cuerpo y alma a tallarse una carrera literaria, algo que en Santo Domingo, en las circunstancias de esa época, era completamente imposible, ya que para ser escritor en su país había que entrar en la política y él no estaba dispuesto a transigir con su vocación de escritor.
Tal vez a esta disposición de Bosch se deba el hecho de que en ese primer año no fue atacado brutalmente por los plumíferos del gobierno, pero al conocerse que ya estaba comprometido con el exilio dominicano y que estaba dispuesto a formar parte, no a encabezar la oposición a Trujillo puesto que una minusvalía social le hizo confesar a Cotubanama Henríquez que por su ascendencia social Juan Isidro Jimenes Grullón era el indicado para desempeñar ese papel. (J. Bosch: "Exilio y lucha antitrujillista" . Obras completas. T. XI, pp. 37-39).
Cotubanama es quien convence a Bosch de que por su prestigio literario y su inteligencia es el hombre llamado a dirigir el partido que se bosquejaba en el horizonte cubano como un símil del Partido Revolucionario Cubano (Auténtico) del presidente Carlos Prío Socorrás, con cuya hermana estaba casado el hijo de Francisco Henríquez y Carvajal y Natividad Laurazón, medio hermano, por lo tanto, de Pedro, Max y Camila Henríquez Ureña. Aunque había nacido en la República Dominicana, llegó a Cuba a los dos años y adoptó la nacionalidad cubana, pero por sangre y cultura le dolía nuestro país tanto o igual que Cuba, en una época en que todavía no estaban tan deslindadas esas nociones nacionalistas de frontera, pues en aquel siglo XIX todos y todas eran integrantes de la "magna patria latinoamericana" .
De modo que el efecto surtido por "Camino real" se vio de inmediato en una serie de cuentistas como Hilma Contreras, vindicada por Bosch antes de salir al exilio, Ramón Marrero Aristy, Ramón Lacay Polanco, Virgilio Díaz Ordóñez, J. M. Sanz Lajara, José Rijo, Miguel Ángel Jiménez y Néstor Caro, para no citar sino los de mayor viso hasta hoy. La preocupación por el tema nacionalista y su ideologizació n es lo que caracteriza esta influencia boschiana en los cuentos que tratan sobre el problema campesino.
Sin embargo, en textos como "El hijo", de Lacay, "La espera", de Contreras, "Aquel hospital", de Díaz Ordóñez, "Mi traje nuevo" de Jiménez, "Un hombre de la calle", de Caro y "Curiosidad" , de Sanz Lajara se observa un cambio temático de lo urbano en lugar de lo campesino, lo cual aportará una percepción subjetiva distinta a la aportada masivamente por los textos de Bosch, no solamente desde "Camino real", sino también de la casi totalidad de los cuentos que escribió en el exilio, con excepción de los textos paradigmáticos ciudadanos como "La mancha indeleble", "El hombre que lloró", "La muchacha de la Guaira" y otros semiurbanos con tinte social y nacionalista como "Los amos", "La Nochebuena de Encarnación Mendoza", "Luis Pie" y "El indio Manuel Sicuri".
Hay que acotar que la onda nacionalista y social no era solamente preocupación de los cuentistas que siguieron a Bosch, sino que también la onda urbana le llegó a los escritores hispanoamericanos a través de Guy de Maupasant y Alphonse Daudet y muy tardíamente a través de los cuentistas rusos, principalmente Antón Chéjov. Y tal vez buena parte de ese nacionalismo literario viene de la fuente de escritores italianos, incluidos algunos de tendencia fascista y de la literatura comprometida que irradió la Unión Soviética desde 1917.
Por eso no sorprende encontrarnos en nuestro país con escritores trujillistas que escriben una literatura rabiosamente nacionalista como Héctor Incháustegui Cabral en el libro "Poemas de una sola angustia" y el cuento "La estrella roja, delante, abriéndole el camino…", que trata de la miseria extrema de una familia campesina de Baní que pierde a un hijo recién nacido. También el mismo autor teorizará el nacionalismo político y literario en los números 1 y 4 (1943) de los "Cuadernos Dominicanos de Cultura". Fue una moda que cultivaron los escritores de la época, fueran trujillistas o no, socialistas, fascistas o comunistas. Lo importante es analizar qué hicieron con esas teorías y cuál fue el resultado final de sus textos: ¿ideología o valor literario?
La influencia de Bosch se quedó en la oralidad y la memoria de los escritores que he citado más arriba. Solamente viajeros o diplomáticos como Emilio Rodríguez Demorizi y Ramón Marrero Aristy o Héctor Incháustegui Cabral, autorizados por Trujillo para sondear los planes del ya jefe del Partido Revolucionario Dominicano en Cuba tuvieron contacto personal con Bosch en La Habana y se sabe que trajeron a Ciudad Trujillo obras y cuentos de Bosch y que posiblemente fueron leídos en círculos muy estrechos. En otro caso, exiliados que llegaron en 1946 para fundar el Partido Socialista Popular y la Juventud Democrática trajeron literatura producida por los exiliados, pero su difusión fue muy restringida. Literatura comunista o de los escritores exiliados significaba peligro de muerte para quien fuera detectado o apresado por los servicios secretos en posesión de tales obras.
De modo que la influencia de Bosch en los cuentistas dominicanos quedó detenida en ese lapso 1940-1961 para escritores de la Poesía Sorprendida, los Independientes (con excepción de Rodríguez Demorizi, Marrero e Incháustegui Cabral), la generación del 48 y la generación del 60.
Con la decapitación de la dictadura el 30 de mayo de 1961 y el exilio de la familia Trujillo y los personeros más comprometidos de aquel régimen y la vuelta de todos los exiliados a partir de octubre de 1961 y con la llegada de Bosch se inicia el período de conocimiento del político primero y del escritor poco a poco. Con la publicación de "Cuentos escritos en el exilio" y "Más cuentos escritos en el exilio", de Bosch, publicados por Julio D. Postigo en la Colección Pensamiento Dominicano en 1962 y 1964 será cuando se inicie de nuevo la conexión entre Bosch y los intelectuales, poetas, dramaturgos, novelistas y cuentistas contemporáneos suyos y los que nunca habían oído su nombre.
En síntesis
La influencia de Bosch en los cuentistas dominicanos se quedó en la oralidad y la memoria de algunos escritores. Solamente viajeros y diplomáticos autorizados por Trujillo para sondear los planes de Bosch en el exilio tuvieron contacto personal con él y se sabe que trajeron sus obras. [mediaisla@gmail. com ]~
El ruin legado de Bush: la despedida del fracasado
Por Max J. Castro | © Progreso Semanal
No satisfecho con dejar a su sucesor y a las futuras generaciones cargas extremadamente pesadas --dos guerras interminables y ruinosas, una crisis financiera global, una profunda recesión que amenaza con convertirse en depresión, un gigantesco déficit presupuestario, una reputación internacional dañada y una desigualdad económica sin paralelo-- George W. Bush está usando sus últimas semanas en el cargo para poner un signo de admiración en ocho años de guerra en contra de los intereses de la inmensa mayoría del pueblo de esta nación y del mundo.
Como si fuera un corredor en el kilómetro 42 de un maratón, la administració n Bush está compitiendo contra el reloj en un desesperado esfuerzo por aventajar a Obama y al Congreso demócrata, a fin de obtener aún más regalos a las corporaciones y amiguismo partidista a expensas de los trabajadores, el medio ambiente y la gobernabilidad.
El 30 de noviembre The New York Times reportó que el "Departamento del Trabajo (de Bush) se está apresurando para terminar una nueva regulación, a la que el presidente electo Barack Obama se ha opuesto con fuerza, y que dificultaría al gobierno regular las sustancias tóxicas y productos químicos peligrosos a los que los obreros están expuestos en el puesto de trabajo".
En general, reporta el periódico, la administració n Bush planea emitir "unas 20 regulaciones muy polémicas… durante sus últimos días", como parte de un esfuerzo "por consolidar un conjunto diverso de nuevas regulaciones… " que tienen que "… con asuntos tan diversos como el aborto, la seguridad automovilística y el medio ambiente".
La nueva regla del Departamento del Trabajo (http://UCHwww. washingtonpost. com/wp-dyn/ content/article/ 2008/11/30/ AR2008113001900. html) se destaca como una de las medidas más nocivas de todas. La intención es dificultar lo más posible la protección de la vida de los trabajadores. No es suficiente que durante ocho años de desgobierno la administració n Bush haya eviscerado la Administració n de Seguridad y Salud Ocupacionales. Ahora Bush quiere agregar un paso adicional "al ya largo proceso de desarrollo de normas para proteger la salud de los trabajadores" . El presupuesto para hacer cumplir las leyes sobre seguridad y salud en el trabajo se redujo en un 8 por ciento durante esta administració n y el número de inspecciones en centros laborales bajo en dos tercios entre 1980 y 2005.
Pero es la salud del planeta como un todo, y no solo la de los Trabajadores norteamericanos, que la administració n está trabajando duro para dañar en sus días de menguante. No es suficiente que la administració n haya pasado ocho años bloqueando a Kyoto y todas las otras formas eficaces de limitar las emisiones de carbono --y en el proceso lograr enfurecer al resto del mundo. Ahora, como aclara un artículo en la edición del 26 de noviembre de The Washington Post, la Casa Blanca está presionando a sus aliados para que se opongan a los límites a los gases de invernadero.
Irónicamente, la administració n Bush está tratando de torpedear una propuesta de regulación que detalla la manera en que el gobierno podría disminuir las emisiones de gases de invernadero --una regulación que la propia Agencia para la Protección del Medio Ambiente se vio forzada a desarrollar como resultado de una decisión del Tribunal Supremo que ordenaba a la agencia que emitiera una disposición acerca de los gases de invernadero. Ahora la Oficina de Asuntos Gubernamentales de la Casa Blanca está exhortando a los alcaldes a que cabildeen en contra de la regulación. En un correo electrónico a alcaldes de todo el país, Jeremy J. Broggy, director adjunto de la oficina, exhortó a los alcaldes a que comentaran acerca de la regulación propuesta y les recordó que "muchos de ustedes nos contactaron para hacernos saber lo perjudicial que sería para la economía de las ciudades y condados que ustedes sirven". En respuesta, S. William Becker, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Agencias por el Aire Limpio dijo que "parece que el desprecio de la administració n por la regulación de los gases de invernadero no tiene fin".
Una de las características distintivas de la administració n Bush ha sido el nombramiento de funcionarios incompetentes, pero ideológicamente puros y fanáticamente partidistas. Ahora la administració n está trabajando horas extras para conferir status de funcionarios de carrera del servicio civil a esos nombrados por razones políticas, una práctica que se conoce como "horadar". Es otro regalo de despedida conferido al pueblo norteamericano por cortesía de George W. Bush.
Barack Obama ganó la presidencia sobre una ola de entusiasmo hacia él como líder político y por un espasmo de revulsión contra ocho años de George W. Bush, Dick Cheney y su calaña. Fue necesaria una tremenda energía para elegir a Obama. Hará falta mucho más para deshacer el ruin legado de Bush. [ibyqueen@yahoo. com ]~
Mizaria
Por Joan Mateu | @ mediaIsla
El mensaje en la botella
Las olas llevaron a la playa aquella botella con el mensaje en su interior. Con mucho cuidado consiguió sacar el papel de dentro y lo leyó: "¡Socorro! Estoy perdido en una isla desierta. Llevo mas de un año tirando botellas al mar con mensajes y estoy desesperado porque el mar me las devuelve". Con parsimonia garabateó unas palabras en el mismo papel. Lo enrolló y metiéndolo dentro de la botella la tiró al mar lo más lejos que pudo. Añadió: " Te entiendo, a mi me pasa lo mismo" [joan@cimat.es]~
El Estado como patrimonio
Por Andrés L. Mateo | © Clave Digital
En rigor, en toda la vida republicana nunca ha existido una separación de la hacienda pública y los bienes de los caudillos; y el Estado dominicano ha sido como una chaqueta de uso individual, indiscernible en la riqueza que lo conforma de las fortunas personales de los líderes.
Expandiéndose en un larguísimo período de la historia, lo que ha primado es la concepción patrimonial del Estado, abriendo la compuerta de un cierto mecanismo redistributivo, que permite a altos funcionarios, medios y pequeños, apropiarse de un porcentaje de la riqueza social. Concepción patrimonial y corrupción brotaron ambos en el mismo árbol.
¿Qué es lo que discurre de Santana a Báez, de Ulises Heureaux a Mon Cáceres, de Trujillo a Balaguer? ¿No es esa constante histórica la que recogerán los gobiernos del PR, los del PRD y los del PLD: el Estado como patrimonio del partido, la riqueza social, colectiva, mágicamente fundida en el despliegue de la laboriosidad del mandatario de turno (¡Esto lo hizo Balaguer!)? ¿Y esta ideología patrimonial del Estado no se ha incorporado al vivir como algo natural, como si estuviera cifrada en nuestro código genético, o fuera una sombra rabiosamente aferrada al destino del país?
Cuando el PLD subió al poder por primera vez, había una espe ranza difusa de que ejerciera la práctica política de manera diferente. El discipulado de Juan Bosch debía una parte considerable del poder al discurso ético con el que se identificó la pequeña burguesía que padecía la decepción de la historia, y se creyó que el mundo deslumbrante de la riqueza material no los atraería.
Pero, ¿qué ha ocurrido? ¿Por qué los escándalos de corrupción se multiplican como la verdolaga, y el peledeísmo recupera una verdad circular que se repite una y otra vez? Sencillamente, porque gobiernan encaramados en la concepción patrimonial del Estado. Hay un dominio personalista que anula la idea de que el Estado sea una relación social compleja, lo que impide un marco racional de todas las ejecutorias públicas.
El mejor ejemplo es el de Euclides Gutiérrez, quien acaba de denunciar la profundidad que ha alcanzado la corrupción en el PLD, pero ocurre que ese mismo personaje ante la denuncia del caso de corrupción de "las nominillas" cuando las elecciones pasa das, declaró públicamente que él tenía "nominillas" en la Superintendencia de Seguros, parapetándose en el autoritarismo, que es el semblante furtivo de su ideología. Y eso sucede porque en el país no hay una sola institución que sirva, un solo signo al que la idea de un Estado funcional ampare, tanto en el orden práctico como en el moral.
Lo que rige, como si fuera una fatalidad histórica, es la concepción patrimonial del Estado, y su hermana gemela, la corrupción; haciendo pequeños dioses de hombres y mujeres que nos dejan a menudo insatisfechos. [ibyqueen@yahoo. com ]~
Puertas y ventanas
Seva vive
"Seva Vive" comienza en Fine Arts Café este jueves 11 de diciembre. Ver video. "Seva Vive" es el primer documental puertorriqueñ o que se estrena en una sala de cine comercial en Puerto Rico. Por medio de cartas, documentos, pietaje antiguo, efectos especiales, narración, animación y entrevistas a historiadores y profesores, este documental discute cinemáticamente el significado e impacto actual del cuento clásico de Luis López Nieves, "Seva". La película, dirigida por Francisco Serrano, sorprenderá a la audiencia puertorriqueñ a con una nueva representació n de su historia. Sin necesidad de inclinarse hacia ningún partido político ni de ser didáctica, provee una visión nueva de cómo definirnos que puede cambiar la política y cultura puertorriqueñ a del futuro.
Tapies en Madrid
El acusado de Naguib Mahfuz
Incluimos el cuento clásico de la semana, seleccionado por Luis López Nieves: El acusado, por el autor egipcio Naguib Mahfuz [1911-2006]. Pulse sobre el título para leer el cuento en CiudadSeva.com.
Pesadillas de guerra
Ya William Mejía tiene blog
Hola, amigos de mediaIsla, como lo del blog está de moda, y toda persona con un chin de juicio acude a éste para decir lo suyo, y también para que le digan lo suyo, acabo de construir el mío. No muy acabado aún, porque, a decir verdad, no tengo mucha experiencia al respecto, pero, eso sí, se hace con la idea de darte a conocer lo que opinan algunos escritores e intelectuales sobre mi literatura, y para yo decir también la opinión que tengo sobre algunas obras literarias y sus autores. Más adelante, cuando mis maestros digitales, que son ustedes, hablen, haré las reformas que sean necesarias, tanto a la estructura formal del blog como al contenido temático. Los temas que abarca, hasta ahora, este blog son treinta. Éste es mi blog. Visítalo y opina. Yo, aunque sea un poquito, siempre te contestaré. De eso se trata esta iniciativa. Éste es mi blog http://widameca. obolog.com/
Biblioteca Antillense Salesiana – Invitación
Una doble exposición: libros nuevos adquiridos en el último semestre (500) y bibliografía del Prof Juan Bosch, (500 entradas registradas en la BAS ) y una doble puesta en circulación. Día y hora: Inauguración: Lunes 8 de diciembre 7.30 pm. Visita: del 8 al 18 de diciembre en horas laborables (o por previo acuerdo en el teléfono 809-685.7667) Forma: sencilla, sin protocolo ni discursos. Invita : su amigo el P. Jesús Hernández, sdb
El 1101
Amados cofrades de mediaIsla: De no haberme parecido insuperable desde el principio, juraría por todas las Musas (incluida Safo de Mitilene, la décima Musa, según Platón),que el Resumen mejora vertiginosamente en cada entrega. Pues,¡enhorabuena por este 1101! Una exhortación a seguir en marcha y un abrazo desde http://imaginerí abruja.blogspot. com . Leo Castillo.
Patricia Iriarte
Yo también, desde http://cantaclaro. blogspot. com, estoy invitando a entrar en el asombroso mundo de la imaginería. Después que entren, ya no querrán salir… P.
Imágenes del mundo
mediaIsla
más que un grupo o comunidad cerrada, constituye hoy por hoy una modesta sala de lectura donde convergen una serie de personas interesadas en la construcción de un puente de doble vía, a través de la reflexión y el ameno intercambio de información interesante.
poeMARTES
proSÁBADO
René Rodríguez Soriano
mediaIsla Editores
DEL BLOG DE RENE RODRIGUEZ, Y MEDIA ISLA PUBLICACIONES.
Las elecciones en Estados Unidos
Por Noam Chomsky* | © La Jornada
La palabra que brotó inmediatamente de cada lengua tras las elecciones presidenciales en Estados Unidos fue "histórica". Y con toda razón. Una familia negra en la Casa Blanca es realmente un evento histórico.
Hubo algunas sorpresas. Una fue que la elección no estaba concluida luego de la convención demócrata. Los indicadores habituales señalan que el partido opositor debería barrer durante una grave crisis económica, tras ocho años de una política desastrosa en todos los frentes, incluido el peor récord en materia del crecimiento de empleos de cualquier presidente de la posguerra y de una rara declinación en la riqueza promedio. Eso, con un presidente tan impopular que su propio partido tuvo que desligarse de él, acompañado de un dramático colapso en la posición de Estados Unidos en la opinión pública mundial.
Como muchos estudios muestran, ambos partidos se hallan bien a la derecha de la población en tópicos importantes, tanto nacionales como internacionales. Tal vez ningún partido refleja la opinión pública en una época en que 80 por ciento de los estadunidenses piensa que el país enfila en la dirección equivocada y que el gobierno está administrado por "algunos grandes intereses que sólo piensan en sí mismos", no en el pueblo, en tanto un asombroso 94 por ciento cuestiona que el gobierno desdeñe a la opinión pública.
Podría argumentarse que ningún partido que hable en defensa del pueblo resulta viable en una sociedad administrada por el mundo de los negocios con tal desusada amplitud. En un nivel muy general, la falta de representació n del pueblo es ilustrada por el éxito de la "teoría de las inversiones" en la política, elaborada por el economista político Thomas Ferguson. Según Ferguson, la política tiende a reflejar los deseos de poderosos bloques económicos que invierten dinero cada cuatro años para controlar el Estado.
En cierto sentido, la elección siguió pautas familiares. La campaña de John McCain fue lo bastante honesta como para anunciar con claridad que la elección no discutiría tópicos. En cuanto a Barack Obama, su mensaje de "esperanza" y de "cambio" ofreció un pizarrón en blanco en el cual sus simpatizantes podían escribir sus deseos. Uno puede encontrar sitios en Internet donde cada partido expresa su opinión sobre diferentes temas. Pero la correlación de esas opiniones con la política a seguir no es espectacular. Y de todas maneras, lo que ingresa en las opciones de los votantes es lo que la campaña de cada candidato destaca, tal como saben muy bien los administradores de un partido.
Y fue allí donde la campaña de Obama impresionó a la industria de las relaciones públicas, que lo designaron "el experto en mercadeo más importante del 2008", derrotando con facilidad a Apple. La primera tarea de la industria es asegurarse que los clientes carentes de información hagan selecciones irracionales, socavando de esa manera las teorías de mercado que proponen exactamente lo opuesto. Y los expertos en relaciones públicas reconocen los beneficios de socavar la democracia de la misma manera. La organización The Center for Responsive Politics dice que una vez más las elecciones fueron compradas: "Los candidatos con mejor financiamiento ganaron nueve de 10 elecciones, y todos, excepto algunos escasos miembros del Congreso, retornarán a Washington".
Antes de las convenciones, los candidatos viables con mayor apoyo de instituciones financieras eran Obama y McCain, cada uno con 36 por ciento. Los resultados preliminares indican que al final, las contribuciones a la campaña de Obama, por industria, se concentraron en las firmas de abogados (incluidos cabilderos), además de instituciones financieras. La teoría de inversiones en la política sugiere algunas conclusiones acerca de los principios que guían a la nueva administració n.
El poder de las instituciones financieras refleja el cambio cada vez más grande de una economía de producción hacia otra de finanzas. Eso comenzó con la liberalizació n de las finanzas durante la década de los años 60, causa fundamental de los actuales azotes representados por la crisis financiera y la recesión en la economía real (esto es, de la producción y consumo de mercancías). Las consecuencias están a la vista para la gran mayoría de los estadunidenses, cuyos salarios reales se han estancado por 30 años, en tanto sus beneficios han declinado.
Dejando de lado la alta retórica sobre la esperanza y el cambio, ¿qué podemos esperar de la administració n de Obama?
La selección del equipo de trabajo de Obama envía una fuerte señal. La primera elección fue para vicepresidente: Joe Biden fue, entre los senadores demócratas, uno de los más vigorosos partidarios de la invasión a Irak, y un insider (persona de adentro, con acceso a información privilegiada) con mucho tiempo de actuación en Washington. Y aunque suele votar de manera coherente con sus colegas demócratas, no siempre lo hace. Por ejemplo, apoyó una medida para que resultara a los individuos mas difícil borrar sus deudas tras declararse en bancarrota.
La primera elección posterior a los comicios presidenciales fue para la crucial posición de jefe de gabinete. Obama designó a Rahm Emanuel, uno de los partidarios más fuertes de la invasión a Irak entre los representantes demócratas y, como Biden, insider de Washington durante bastante tiempo.
Emanuel es también uno de los más grandes beneficiarios de las contribuciones de campaña de Wall Street, informó el Center for Responsive Politics. Durante 2008, "fue el principal destinatario" entre los representantes "de los ejecutivos de fondos de riesgo" y de las "principales firmas de seguros y de inversiones de la industria". La tarea de Emanuel es ver cómo encara Obama la peor crisis financiera desde la década de los años 30, por la cual sus donantes y los de Obama comparten una amplia responsabilidad.
En una entrevista con The Wall Street Journal, le preguntaron a Emanuel qué haría el gobierno de Obama respecto del "liderazgo demócrata en el Congreso", cuyos "barones del ala izquierda tienen su propia agenda". Eso incluye, por ejemplo, rebajar drásticamente los gastos militares (algo en que coincide la mayoría de la población) e imponer "drásticos impuestos a la energía a fin de combatir el calentamiento global".
"Barack Obama puede enfrentarse a ellos", aseguró Emanuel al Wall Street Journal. La administració n sera "pragmática", y rechazara los intentos de los extremistas de izquierda.
El equipo de transición de Obama está encabezado por John Podesta, secretario del gabinete de Bill Clinton. Otros dos veteranos de Clinton, Robert Rubin y Lawrence Summers, figuran entre las figuras principales en su equipo económico. Tanto Rubin como Summers respaldaron de manera entusiasta la desregulación, un importante factor en la actual crisis financiera.
Como secretario del Tesoro con Clinton, Rubin trabajó de manera denodada para abolir la ley Glass-Steagall, que había separado a los bancos comerciales de las instituciones financieras que incurrían en graves riesgos.
El economista Tim Canova escribe que Rubin tenía "un interés personal en la eliminación de la ley Glass-Steagall" .
Tras dejar su posición como secretario del Tesoro, Rubin se convirtió en "presidente de la junta directiva de Citigroup, un conglomerado de servicios financieros que estaba enfrentando la posibilidad de tener que vender su subsidiaria de seguros". En cuanto al gobierno de Clinton, "nunca presentó cargos contra él por sus obvias violaciones a la ética".
Rubin fue remplazado como secretario del Tesoro por Summers, quien propuso la ley que prohibió la regulación federal de los derivativos, las "armas de destrucción masiva" (como las llama Warren Buffett) que ayudaron a sumergir en el desastre a los mercados financieros.
Summers figura como "uno de los villanos principales en la actual crisis económica", según Dean Baker, uno de los escasos economistas que advirtieron sobre la inminente crisis. Poner la política financiera en las manos de Rubin y Summers, señala Baker, es "como recurrir a Osama Bin Laden para que ayude en la lucha antiterrorista" . Ahora Rubin y Summers proponen regulaciones para ayudar a limpiar el caos que ayudaron a crear.
La prensa de negocios examinó los récords del equipo de transición de Obama, que se reunió el 7 de noviembre para determinar cómo manejarse con la crisis financiera. En Bloomberg News, Jonathan Weil concluyo que "muchos de ellos deberían estar recibiendo citaciones como testigos materiales" por la catástrofe financiera, en lugar de "figurar como miembros del círculo intimo de Obama". Alrededor de la mitad "han tenido posiciones de importancia en empresas que, en mayor o menor grado, han falsificado sus declaraciones financieras o contribuido a la crisis económica mundial, o ambas cosas a la vez". Es realmente plausible que "¿no confundirán los intereses de la nación con sus propios intereses corporativos? "
La preocupación principal del nuevo gobierno sera detener la crisis financiera y la simultánea recesión en la economía real. Pero hay también un monstruo en el armario: el ineficaz sistema privado de cuidado de la salud, que amenaza abrumar al presupuesto federal si las actuales tendencias persisten.
Una mayoría del público ha favorecido por largo tiempo un sistema nacional de cuidado de la salud que debería ser mucho menos caro y más eficaz, según indican las evidencias comparativas (junto con muchos estudios). En fecha tan reciente como 2004, cualquier intervención del gobierno en el sistema de atención a la salud era descrito por la prensa como "imposible a nivel político". Eso significaba que se oponían la industria de los seguros y las corporaciones farmacéuticas.
Pero sin embargo, en 2008, primero John Edwards, luego Barack Obama y Hillary Clinton, adelantaron propuestas que se aproximan a lo que por largo tiempo ha preferido el público. Estas ideas tienen ahora "apoyo político". ¿Que ha cambiado? No la opinión pública, que permanece con la misma opinión de antes. Pero para 2008, sectores importantes de poder, especialmente la industria manufacturera, habían llegado a reconocer que estaban siendo gravemente afectados por el sistema privado de atención a la salud. Por lo tanto la voluntad pública está comenzando a tener "apoyo político". Hay un largo camino por recorrer, pero el cambio nos dice algo sobre la disfuncional democracia en la cual la nueva administració n busca su camino.
* Los ensayos de Chomsky sobre lingüística y política acaban de ser recolectados en The Essential Chomsky, editados por Anthony Arnove y publicados por The New Press. Es profesor emérito de lingüística y filosofía en el Instituto de Tecnología de Massachusetts en Cambridge. [ibyqueen@yahoo. com]~
J. M. G. Le Clézio, escritor del mundo
"Ser de aquí y de allá, pertenecer a varias historias": esta frase define a la perfección a este autor trotamundos
Por CLAUDE CASTÉRAN | © Babelia
Hay algo de Barack Obama en Jean Marie Gustave Le Clézio: es un apóstol del mestizaje, un hombre tranquilo y carismático que se hace querer, un escritor que devuelve su dignidad a los humillados de todas las latitudes.
Todo el mundo acogió con elogios la concesión en octubre del Nobel de 2008 a este nómada literario, con excepción de algunas voces aisladas, como la del ensayista italiano Pietro Citati que lo encuentra "mediocre". En general se aplaudió su denuncia del materialismo contemporáneo, su fascinación por los paraísos perdidos y su defensa de las civilizaciones amenazadas. Incluso la patronal francesa recibió la noticia con una "inmensa alegría". El galardonado reaccionó sin triunfalismo ni falsa modestia: "Los escritores son frágiles. Todo lo que les suba la moral es bueno".
Le Clézio es un gran viajero contemplativo, el antiaventurero por excelencia, más contestatario de lo que se cree: "No soy una persona tranquila", suele decir. En Francia, se considera una gloria nacional desde su sensacional estreno en la literatura con El atestado, un texto en la línea de El extranjero de Albert Camus, que le reportó en 1963 un importante premio, el Renaudot. Tenía 23 años y todas las estudiantes de Letras del país estaban enamoradas de este joven tímido y rubio, de rasgos puros, que ya parecía estar al margen del mundo moderno y estresado que lo alababa.
Su nivel de popularidad nunca ha sido desmentido. Seguramente se explica porque la mayoría de sus libros son accesibles para el gran público y sin embargo exigentes, dos virtudes que raramente se aúnan. Al no pertenecer a ninguna corriente literaria, ha rubricado -esencialmente en Gallimard, su editor de siempre- algunos textos medianos, a veces llenos de buenos sentimientos, y varias grandes novelas: en total, unas 50 obras de ficción, ensayos, relatos, cuentos, biografías (como Diego y Frida), libros para jóvenes, libros de gran formato, así como innumerables artículos y prólogos (como el de una guía de viaje dedicada a México).
Gran lector del Quijote y del Lazarillo de Tormes, pero también de libros de Juan Rulfo, Jerome David Salinger o Dereck Walcott (Nobel 1992), Le Clézio escribe de manera sensual, musical y ágil. Su estilo puede parecer sencillo. Sin embargo, según el secretario perpetuo de la Academia Sueca, Horace Engdahl, "es muy difícil de traducir: su estilo puede parecer enfático cuando en francés no lo es". Aunque sigue estando poco traducido en Estados Unidos, donde se le acusa de un poscolonialismo ingenuo, su obra se lee mucho en Asia y en Europa.
Desde siempre, este ecologista adelantado a su tiempo recorre la Tierra en todos los sentidos: el océano Índico, Francia, Reino Unido, Tailandia, Panamá (empleado por el Instituto de América Latina, vivió cuatro años entre los indios emberá), Estados Unidos (enseña literatura francesa desde 1977 en la Universidad de Alburquerque, en Nuevo México), Nigeria, Uzbekistán, Corea del Sur (en 2007, impartió un semestre de un curso de poesía y pintura en la Universidad de Seúl), etcétera. "No se pueden poner barreras al mestizaje", considera este apolítico criticado en algunos corros de derechas por su inmigracionismo. "Viajar para él es una segunda naturaleza. No se da cuenta de que viaja. No hay exotismo en sus libros", decía en 1998 su amigo el poeta Jean Grosjean.
"Ser de aquí y de allá, pertenecer a varias historias": esta frase, procedente de su novela Révolutions, define a la perfección a este escritor trotamundos que tiene doble nacionalidad, francesa y mauriciana. Porque en su nacimiento está el germen de su obra: nació en Niza (sureste), en 1940, en el seno de una familia que emigró a isla Mauricio (en el océano Índico) en el siglo XVIII. Su padre era un inglés, médico militar en la sabana de África, y su madre una francesa de Bretaña (oeste).
Dos de las novelas que acaban de traducirse al español exploran esta vena familiar. Onitsha (1991) narra el viaje iniciático de un chiquillo para descubrir a su padre y África: él mismo realiza este viaje a los ocho años. Este libro, igual que La cuarentena (1995), una novela de aventuras marítimas, tuvo muy buena acogida de crítica y público. Le Clézio relata la permanencia forzosa de su abuelo materno en un trozo de tierra volcánica, al norte de Mauricio, a causa de una epidemia de viruela. Una novela polifónica con un magnífico ritmo poético para llamar la atención sobre la absurdidad de las fronteras.
En 1975, este hombre de belleza altiva, con aspecto de guardabosques solitario, se casó con Jemia, originaria del Sáhara Occidental. Ella le hace descubrir Marruecos. Las otras dos novelas traducidas actualmente al español reflejan este encuentro. Desierto (1981), que muchos críticos consideran su mejor obra de ficción, narra el destino poco común de una niña del sur de Marruecos que acaba convirtiéndose en modelo de portada en Francia, pero que nunca olvida sus orígenes y prefiere volver para dar a luz cerca de su higuera, en Marruecos. El pez dorado (1997), cuento cruel y alegoría humanista, hace pensar en Desierto. Una joven, castigada de niña por el Sáhara Occidental, llega, a través de Melilla y de España, a Europa y a América para conseguir una vida mejor. Tiene que luchar, sin perder su buen humor, contra el deseo brutal de hombres (y también de mujeres) que quieren atraparla en sus redes.
El otoño de 2008 ha sido un periodo de suerte para Le Clézio que ha podido enorgullecerse de un enésimo éxito en Francia: su última novela, Ritournelle de la faim [Cantinela del hambre]
en la cual sigue los pasos de su madre en el París de los años treinta, encabezaba las ventas antes de que el escritor obtuviera el Nobel.
Le Clézio, ni filósofo ni técnico de la lengua sino "hacedor de parábolas", en esta época de crisis financiera y económica, aprovecha el entusiasmo mediático que provoca su prestigioso galardón para repetir con su proverbial pudor: "Sigan leyendo novelas" porque es un "maravilloso medio para cuestionar el mundo actual. Si hay que transmitir algún mensaje, es el de que hace falta hacerse preguntas". Es poco y es mucho. -
El Nobel en las librerías
Onitsha. Tusquets. Barcelona , 2008. 256 páginas. 17 euros.
La cuarentena. Tusquets.
Barcelona, 2008. 360 páginas. 20 euros.
Desierto. Tusquets.
Barcelona, 2008. 424 páginas. 20 euros.
El pez dorado. Tusquets. Barcelona, 2008. 240 páginas. 17 euros.
El diluvio. Seix Barral. Barcelona, 2008. 328 páginas. 18 euros.
Diego y Frida. Temas de Hoy. Madrid, 2008. 267 páginas. 16,50 euros.
Urania. El Cuenco de Plata. Buenos Aires, 2008. 272 páginas. 19,95 euros.
El buscador de oro. Barcelona, 2008. La Otra Orilla. 312 páginas. 18 euros.
Viaje a Rodrigues. La Otra Orilla.
Barcelona, 2008. 144 páginas. 15 euros.
El atestado. Cátedra. Madrid , 2008. 326 páginas. 13,20 euros.
El africano. Adriana Hidalgo. Buenos Aires, 2008. 135 páginas. 12,50 euros.
L'africà. (Edición en catalán) Edicions 62. 128 páginas. 19 euros.
Ritournelle de la faim. Gallimard. 21,50 euros. Tusquets lo editará en abril. [fontanamoncada@ yahoo.es ]~
Qué queda del estructuralismo
Fue sin duda la corriente de pensamiento de mayor peso en el siglo XX. Después de la experiencia de Claude Lévi-Strauss con las tribus amazónicas, en los 30, plasmada en Tristes trópicos, se expandió desde la antropología a la filosofía, la crítica literaria, la filosofía, la psiquiatría, en busca del funcionamiento de la cultura toda. Cuestionado luego, es imposible no seguir debatiéndolo. Opinan José Pablo Feinmann y Eliseo Verón.
Por Eliseo Pisarro | © CLARIN
Suponiendo que Claude Lévi-Strauss no hubiese hecho otra cosa que escribir Tristes trópicos , su libro de 1955, su obra seguiría estando a mil años luz que la de cualquier otro antropólogo. Y Tristes trópicos ni siquiera es un libro de antropología en sentido estricto. En todo lo que ese libro exige, en todo lo que ese libro sabe que no obtendrá, se encuentra la espina que el estructuralismo –como método científico, corriente de pensamiento, como afirmación política y posibilidad estética– dejó clavada en el corazón del siglo XX: no la duda sobre si el saber occidental será capaz de responder las preguntas acerca de la naturaleza humana, sino la sospecha de que probablemente no valga la pena.
Tristes trópicos es el relato de un antropólogo que, a mediados de la década de 1930, deja su acomodada vida académica en Francia y llega a la selva amazónica en busca de su objeto de estudio soñado: "Una sociedad humana reducida a su expresión básica". Va detrás del gran premio, el equivalente del arqueólogo que gana la carrera por ser el primero en abrir la tumba de un gran faraón: el momento en que una sociedad que se creía completa, cerrada y autosuficiente, descubre que no es nada de todo eso. Lo que Lévi-Strauss encuentra, en cambio, es el producto del colonialismo, la transformació n de los antiguos salvajes en aguas residuales del progreso industrial europeo. Encuentra basura, pobreza, excremento, barro. "La mugre, nuestra mugre que hemos arrojado al rostro de la humanidad".
El antropólogo no se resigna. Penetra más y más en la selva. Quiere localizar, dice, esa sociedad que todavía no fue contaminada por la civilización europea. Por la mugre. Finalmente, cerca de la frontera con Bolivia, se topa con los tupi-kawahib: salvajes, impolutos, el sueño de Rousseau y de Durkheim. Sin embargo, por más que lo intenta, no consigue comunicarse con ellos. No se entienden. No hablan la misma lengua. "Estaban realmente dispuestos a enseñarme sus costumbres y creencias, pero yo nada sabía de su lengua. Estaban tan cerca de mí como una imagen vista en un espejo. Los podía tocar pero no podía entenderlos. Allí tuve mi recompensa y al mismo tiempo mi castigo, pues, ¿no consistía mi error, y el de mi profesión, en creer que los hombres no son siempre hombres? ¿En pensar que algunos merecen más nuestro interés y atención porque en sus maneras hay algo que nos asombra?".
Lévi-Strauss regresa a Francia. Ahora lo sabe: la condición para volver inteligible a ese otro lejano y exótico es que la mugre ya lo haya manchado. El precio que se paga por conocer es deambular entre ruinas: los primitivos, los salvajes, son también parte del fango de la modernidad.
El antropólogo no se resigna tampoco ahora. Hay otra opción. En lugar de merodear en tribus lejanas, de regodearse en su extrañeza, de lamentarse al ver en qué los hemos convertido, es posible construir un modelo teórico de sociedad que abarque a ésa y a todas las sociedades primitivas. El espíritu humano es el mismo en todos lados. Lo que prima es el intento de llevar orden al caos, de ordenar un universo desordenado. Hay un todo establecido, coherente. Un número limitado de estructuras que se repiten una y otra vez. Un sistema. Valiéndose de la matemática, la lingüística, la cibernética, las ciencias del signo, es posible reconstruir esas estructuras, bosquejar una suerte de tabla periódica con los elementos que conforman esas sociedades. Los mitos, las leyendas, los dialectos, los bailes, los tatuajes, son accidentes, contingencias. Lo que importa es la estructura, lo que subyace: el estudio del pensamiento humano a través de una ciencia formalista, taxonómica, universal, abstracta.
A mediados del siglo XX, con los hornos de Auschwitz todavía calientes y las luchas por la descolonizació n estallando alrededor del mundo, el estructuralismo se propuso la empresa más grandiosa jamás imaginada: comprender cómo funciona la mente humana. Y Lévi-Strauss hizo escuela.
La contradicción que el estructuralismo guarda en su seno, la contradicción que enterró en el corazón del siglo XX, radica en que el mayor intento colectivo por convertir a las ciencias humanas en una gran ciencia positiva universal es producto de la búsqueda de redención personal de un solo hombre. Y para lograrlo, explicó décadas después el antropólogo Clifford Geertz, este hombre c0eó una máquina infernal de la cultura, que aniquilaba la historia y lo engullía todo a su paso. Lévi-Strauss logró construir un modelo teórico, político, estético, que satisfacía su búsqueda personal: entender a los hombres sin conocerlos, conseguir una aproximación intelectual y mantener la distancia física. "Odio los viajes y a los exploradores" , así empezaba Tristes trópicos . Bastó esa línea, y Lévi-Strauss ya estaba a mil años luz.
El advenimiento del estructuralismo, escribió Geertz, fue ante todo un logro retórico: el discurso que Lévi-Strauss inventó para los hechos curiosos que describía o para sus curiosas explicaciones de estos hechos curiosos. "Lo que consiguió cambiar la mentalidad de la época, como ninguno de esos elementos lo hubiera logrado antes, fue la sensación de que había aparecido un nuevo lenguaje en el que todo, desde la moda femenina, como en El sistema de la moda de Roland Barthes, hasta la neurología, como The quest for mind de Howard Gardner, podía discutirse y analizarse de una manera útil. Fue toda una serie de términos (signo, código, transformació n, oposición, intercambio, comunicación, metáfora, metonimia, mito... estructura), tomados en préstamo y reelaborados tanto a partir del léxico de la ciencia como del arte, los que sirvieron para definir la empresa de Lévi-Strauss, más allá del limitado interés que muchos pudieran tener en el sistema de secciones australiano o la configuración de las aldeas bororo".
A mediados de siglo, el lenguaje, o el método, o las hipótesis, o el modelo, o lo que fuese que ese antropólogo francés estuviese diciendo en nombre del estructuralismo, se extendió hacia otras disciplinas. Pocos, muy pocos, se definieron como "estructuralistas" , pero de pronto en lingüística, psiquiatría, historia, política, sociología, semiología, matemática, filosofía, literatura, biología, y más, el estructuralismo permitía decir cosas que hasta ese momento no habían sido dichas: permitía, parafraseando una definición ya clásica de Lévi-Strauss, generar buenas categorías para pensar.
Y sin embargo nadie sabe con certeza qué es, o qué fue, el estructuralismo. En general las definiciones, más allá de algunos lugares comunes (su antihumanismo, su objetivismo, sus oposiciones dicotómicas binarias que lo explican todo: alto-bajo, derecha-izquierda, crudo-cocido, significado- significante) , parecen chocarse entre sí y no arribar a ningún puerto. "Digámoslo francamente –escribió el filósofo François Wahl en 1968, en la introducción de un libro de Dan Sperber llamado ¿ Qué es el estructuralismo? –. Cuando se nos pregunta acerca del estructuralismo, no comprendemos la mayoría de las veces acerca de qué se nos quiere hablar".
El estructuralismo no nació con Lévi-Strauss. Su fundación, simbólica, se remonta a 1916, cuando se publicó la obra póstuma de Ferdinand de Saussure, el Curso de lingüística general . Pero en el trayecto que va desde el Curso de lingüística general hasta la edición de los cuatro tomos de las Mitológicas de Lévi-Strauss (entre 1964 y 1971), el estructuralismo pareció haber mutado como en esas películas de la RKO en las que una pequeña lagartija se metía donde no debía, recibía algún tipo de radiación y se convertía en un monstruo gigante y deforme que pisoteaba todo lo que encontraba a su paso. El estructuralismo, para entonces, era Godzilla.
Bajo la etiqueta de estructuralismo podía ponerse casi todo, pues casi todo parecía haber sido tocado por el estructuralismo. Sea para abrazarlo, rechazarlo, ignorarlo, adecuarlo, criticarlo, superarlo o revisitarlo, el estructuralismo parece ser la corriente de pensamiento endémica del siglo XX. Emerge con diferentes rostros en diferentes lugares, y cuando parece erradicado vuelve a florecer en una nueva cepa. Lo que sigue es tan obvio que produce sarpullido, pero para que exista, por ejemplo, un posestructuralismo (para que pueda fijarse como corriente intelectual o como estilo de época que atraviesa objetos culturales de diferentes géneros, para que pueda establecer sus límites, deudas, rupturas y continuidades) debe existir un estructuralismo: debe continuar siendo aquello con lo que se dialoga. De una manera u otra, agrade más o menos la conversación, el estructuralismo sigue siendo un interlocutor inevitable.
En 1987, en L a derrota del pensamiento , Alain Finkielkraut relataba cómo había sucedido todo eso, cómo el estructuralismo se había adueñado de la vida académica y política de posguerra, cómo Lévi-Strauss se había convertido en –vaya– un héroe. Veinte años más tarde todavía sigue siendo una historia válida, una historia que puede pasar por cierta.
El comienzo de la historia que Finkielkraut estaba contando podía situarse en noviembre de 1945, cuando se realizó el acto constitutivo de la UNESCO: un nuevo intento por llevar la luz de la razón a la oscuridad que todavía crepitaba en los hornos de Belsen. Sacar a la Humanidad de las tinieblas; impedir que el fanatismo, el totalitarismo y la ignorancia volvieran a idiotizar al Hombre... Momento, momento. ¿Qué hombre? ¿El hombre del existencialismo sartreano, que por entonces seducía a propios y extraños? ¿El hombre del iluminismo? ¿Qué hombre?
En 1951 Lévi-Strauss presentó un trabajo escrito por encargo de la UNESCO: Raza e historia . Una parte del texto apuntaba hacia el lugar esperado: el concepto de "raza". Las diferencias entre grupos humanos, escribió, obedecen "a circunstancias geográficas, históricas y sociológicas, no a aptitudes vinculadas a la constitución anatómica o fisiológica de los negros, de los amarillos o de los blancos". Todos de acuerdo, aplausos.
Pero cuidado, agregó Lévi-Strauss, y cuando Finkielkraut lo relataba, treinta y cinco años más tarde, uno podía percibir la emoción en su voz: no basta con quitarse de encima la predestinació n biológica, también hay que rechazar la jerarquizació n de las diferencias culturales. La época de la que intentaba salirse, creía Lévi-Strauss, estaba marcada tanto por el totalitarismo como por el colonialismo: la mugre, nuestra mugre. Los filósofos iluministas, en el siglo XVIII, habían caído en la trampa. Hablaron en nombre de la Humanidad parados en el que suponían último estadio de desarrollo moral, tecnológico, científico, el final de una única línea de progreso humano. Casi dos siglos después, los fundadores de la UNESCO se aprestaban a hacer lo mismo.
"En el momento en que la UNESCO se propone abordar un nuevo capítulo de la historia humana –escribió Finkielkraut– , Lévi-Strauss recuerda, en nombre de su disciplina, que la era de la que se trata de salir está tan marcada por la guerra como por la colonización, tanto por la afirmación nazi de una jerarquía natural entre los seres como por la soberbia de Occidente, tanto por el delirio biológico como por la megalomanía del progreso". La crítica de la superioridad racial debe combinarse con la crítica de la superioridad cultural. No hay una sola civilización, propone Lévi-Strauss; hay culturas, muchas, en plural. "Lévi-Strauss se apropia de la solemne ambición de los fundadores de la UNESCO –iluminar a la humanidad para conjurar los peligros de la regresión a la barbarie–, pero la dirige contra la filosofía a la que éstos rinden pleitesía", seguía Finkielkraut. "El objetivo sigue siendo el mismo: destruir el prejuicio, pero, para conseguirlo, ya no se trata de abrir a los demás a la razón, sino de abrirse uno mismo a la razón de los demás".
Se esparció como una mancha de brea. Imitando el ejemplo de la antropología estructuralista, las ciencias humanas comenzaron una cacería del etnocentrismo, una denuncia de todas las formas en que –en nombre de un humanismo universalista, vago, metafísico– Occidente hacía prevalecer su dominio pasado y presente. Los historiadores rompieron la línea del tiempo, trastocaron su continuidad; los sociólogos combinaron el marxismo con la etnología estructuralista: en todas las sociedades hay división de clases (decían con Marx), y en cada clase hay un universo simbólico distinto y equivalente (decían con Lévi-Strauss) . Los lingüistas encontraron las mismas estructuras narrativas en las "grandes novelas" y en los "cuentos populares"; todas las teorías de la descolonizació n usaron el mismo sonsonete: ni las sociedades ni las personas crean de manera absoluta, sólo se limitan a elegir determinadas combinaciones; no hay dos culturas que sean iguales, pero todas parten de la misma actividad combinatoria y no pueden ser jerarquizadas.
La bola de nieve no se detuvo. Noam Chomsky, Roland Barthes, Jacques Derrida, Jacques Lacan, Umberto Eco, Jean Piaget, Thomas Kuhn, Michel Foucault, Louis Althusser o Julia Kristeva, por nombrar poco y atropellado, llevaron el estructuralismo a sus respectivas disciplinas. Godzilla, sí. Parecía imparable, y pronto llegó el ejército a hacerle frente, con los tanques de guerra y todo. Pero ya había comentado Nietzsche qué pasa cuando uno combate contra monstruos. No es que el estructuralismo, o Lévi-Strauss, hayan estado exentos de críticas. Al contrario. Muchos filósofos acusaron al estructuralismo de ser demasiado cientificista y muchos científicos lo acusaron de ser demasiado filosófico. Se dijo que Lévi-Strauss era un mago: que encontraba estructuras por todos lados, que las sacaba de su galera mágica junto con conejos y ramos de flores. Se le imputó plantear preguntas y no responderlas; mezclar azarosamente cualquier cosa que se le cruzara; no hacer suficiente trabajo de campo; hacer demasiado trabajo de campo; usar demasiada información; usar muy poca información; usar información desactualizada; ser demasiado positivista; ser demasiado poético; ignorar la historia; ignorar a los individuos; ser demasiado determinista; tomar un montón de temas complicados y volverlos imposibles. Las versiones más "duras" del estructuralismo se han vuelto obsoletas, o al menos no gozan del acuerdo que gozaron hasta fines de la década de 1960. Gran parte de sus hipótesis (o métodos, o discursos, o... lo que sea) fueron retomadas por las corrientes posestructuralistas , posmodernas, deconstructivistas, constructivistas, etc. Otras fueron descartadas, y muchas otras se volvieron parte de agendas políticas y sociales, parte del sentido común, de la embrutecida cotidianeidad de los hechos de todos los días.
"En disciplinas como la nuestra –escribió Lévi-Strauss en la Obertura de Mitológicas . Lo crudo y lo cocido –, el saber científico avanza a paso inseguro, bajo el látigo de la contención y la duda. Deja a la metafísica la impaciencia del todo o nada. Para validar nuestra empresa no es preciso a nuestros ojos que esté asegurada de disfrutar, durante años y hasta en sus menores detalles, de una presunción de verdad. Basta que se le reconozca el modesto mérito de haber dejado un problema difícil en estado menos malo que como se lo encontró".
Suponiendo que Claude Lévi-Strauss no hubiese hecho otra cosa que escribir Tristes trópicos , su libro de 1955, su obra seguiría estando a mil años luz que la de cualquier otro antropólogo. Si la historia que estuvimos contando es correcta, si el estructuralismo comenzó con el intento de un solo hombre por expiar las culpas por lo que Occidente había hecho con las sociedades no occidentales, y terminó en el mayor intento colectivo por entender cómo funciona la mente humana, ni una exigencia ni la otra fueron satisfechas.
Ese es el secreto que encierra Tristes trópicos : que el precio por conocer es la destrucción de aquello que busca conocerse. "Nunca más, en ninguna parte, volveré a sentirme en casa", se lee allí, sólo para pasar un par de páginas y encontrarse con una cita de Pascal: "Nada nos puede consolar, cuando lo pensamos detenidamente" . En todo lo que ese libro exige y en lo que sabe que no obtendrá, se encuentra la espina que el estructuralismo dejó clavada en el corazón del siglo XX: "¿Para qué sirve actuar, si el pensamiento que guía la acción conduce al descubrimiento de la ausencia de sentido?". Es lo que Lévi-Strauss, hace setenta años, intuyó que no sería capaz de responder.
Estructuralismo Básico
El estructuralismo fue el paradigma académico predominante en las ciencias humanas y sociales durante buena parte del siglo XX, y también una moda cultural que en la posguerra desplazó a otras modas culturales (el existencialismo, por ejemplo). Si el estructuralismo, como corriente de pensamiento, comienza con el Curso de lingüística general de Ferdinand de Saussure (1916), es con los trabajos de Claude Lévi-Strauss que adquiere el status de "movimiento" . Positivista, formalista y antihumanista, analiza cada fenómeno como un sistema complejo de partes interrelacionadas. Sus hipótesis fueron adaptadas en disciplinas como antropología, lingüística, historia, filosofía, sociología, psicología, matemática, arquitectura, etc. En las décadas de 1970 y 1980, sus premisas positivistas cedieron ante modelos más interpretativos y abiertos. Más que desaparecer, el estructuralismo se disolvió en corrientes como el posestructuralismo, deconstructivismo o diversas corrientes marxistas.
Hitos del estructuralismo
1908. Nace Claude Lévi-Strauss.
1913. Muere Ferdinand de Saussure.
1916. Se publica el Curso de lingüística general, que lleva la firma simbólica de Saussure, aunque fue armado por dos de sus alumnos (Charles Bally y Albert Sechehaye) en Ginebra, con retazos de manuscritos, apuntes de clase, anotaciones varias. A partir de ese momento, y durante al menos medio siglo, la lingüística será estructuralista.
1926. Se establece la Escuela de Praga, círculo de lingüistas estructuralistas entre cuyos miembros sobresalen Roman Jakobson, Nikolai Trubetzkoy, Sergei Karcevskiy, Vilém Mathesius, René Wellek y Jan Mukarovský. El grupo se desbanda en 1939. Deudos: Alf Sommerfelt, Emile Benveniste, Tzvetan Todorov, Claude Lévi-Strauss.
1931. Se establece la Escuela de Copenhague, fundada por Louis Hjelmslev y Viggo Brøndal
1933. Se publica Lenguaje de Leonard Bloomfield y define la impronta de la escuela lingüística estructuralista norteamericana de las décadas de 1940 y 1950: principios conductistas para el estudio del sentido y riguroso método científico de análisis lingüístico. Deudos: Charles F. Hockett, Zellig Harris.
1935. Lévi-Strauss viaja al Brasil, donde enseñará e investigará hasta 1939. La experiencia dará forma a Tristes trópicos.
1941. Se publica Lenguaje infantil, afasia y leyes fonéticas generales de Roman Jakobson. La elección es arbitraria; su obra es enorme, dispersa, no sistematizada. Durante la guerra, exiliado en Nueva York, formó parte de la École libre des hautes études, junto a Jean Wahl, Jacques Maritain y Lévi-Strauss, a quien influyó considerablemente.
1943. Se publica Prolegómenos a una teoría del lenguaje de Louis Hjelmslev. Deudos: Gilles Deleuze, Felix Guattari, Jacques Derrida.
1949. Se publica Las estructuras elementales del parentesco de Lévi-Strauss. Libro capital de la antropología estructuralista, Lévi-Strauss combina la idea de pares opuestos (de Saussure, Jakobson, Escuela de Praga, etc.) con los trabajos de Emile Durkheim y Marcel Mauss, y la aplica al estudio de sociedades primitivas. Deudos: Edmund Leach, Jacques Lacan, Marshall Sahlins, Algirdas Julien Greimas, Marcel Detienne, Roland Barthes, Gérard Genette, y un gran etcétera.
1955. Se publica Tristes trópicos y Lévi-Strauss se convierte en una celebridad. Décadas después, el antropólogo Clifford Geertz escribió: "Es un libro que, si bien dista mucho de ser un gran libro de antropología, o siquiera un libro especialmente bueno de antropología, es seguramente uno de los libros más bellos escritos por un antropólogo".
1957. Se publica Estructuras sintácticas de Noam Chomsky. La gramática generativa señala el ocaso de las teorías bloomfieldianas. Chomsky sostiene que el análisis estructural puede ser válido para el estudio de la fonología y la morfología, pero no de la semántica.
1957. Se publica Mitologías de Roland Barthes. Aplicando el análisis del signo saussureano al proceso de creación de mitos, se considera una pieza clave para la emergencia de los "estudios culturales".
1958. Se publica Antropología estructural de Lévi-Strauss.
1962. Se publica El pensamiento salvaje de Lévi-Strauss, su obra teórica capital. Imprescindible, todavía hoy.
1964. Jacques Lacan ofrece un seminario sobre "Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis" en École Pratique des Hautes Etudes, gracias al apoyo de Lévi-Strauss y Louis Althusser. Lacan revisitará los conceptos freudianos, los "corregirá", incorporando los trabajos de Lévi-Strauss, Saussure y Barthes.
1964. Se publica el primero de los cuatro tomos de Mitologías de Lévi-Strauss. Los tomos restantes aparecerán en 1966, 1968 y 1971. Es una suerte de versión extendida y altamente detallada de la tesis de El pensamiento salvaje.
1965. Se publica Leyendo el capital de Louis Althusser, buen ejemplo de estructuralismo marxista. Deudos: Alain Badiou, Étienne Balibar, Jacques Ranciere, Pierre Macherey, Nicos Poulantzas, Jacques-Alain Miller.
1966. Se publica Problemas de lingüística general 1 de Benveniste. Se lo ha señalado como el último gran libro estructuralista.
1966. Se publica Racionalidad e irracionalidad de la economía de Maurice Godelier, asistente de Lévi-Strauss, efectivo cruce de antropología estructural, marxismo y economía.
1966. Se publica Las palabras y las cosas: una arqueología de las ciencias humanas de Michel Foucault, el "más estructuralista" de sus libros, quien luego será asociado al posestructuralismo y posmodernismo (etiquetas de las que renegará).
1967. Se publica La muerte del autor, ensayo de Barthes señalado como el punto de quiebre entre estructuralismo y posestructuralismo. Deudos: Jacques Derrida, Paul de Man, Geoffrey Hartman.
1967. Se publica Sobre la gramatología de Derrida, donde discute con Lévi-Strauss, Saussure, Hjelmslev, Jakobson y otros. Se lo señala como el texto fundacional de la deconstrucció n. Deudos: Richard Rorty, Paul Ricoeur, Jean-Luc Nancy. Críticos: Michel Foucault, John Searle, Willard Van Orman Quine, Jurgen Habermas.
1968. Se publica El estructuralismo de Jean Piaget. "El estructuralismo es un método, no una doctrina", escribe Piaget, desde la psicología, luego desde el constructivismo. "No existe estructura sin construcción, abstracta o genética".
1969. Se funda la International Association for Semiotic Studies, presidida por Benveniste. Sus miembros parecen componer un "quién-es-quié n" de las diferentes caras del estructuralismo: Jakobson, Julia Kristeva, Algirdas Julien Greimas, André Martinet, Juri Lotman, Roland Barthes, Umberto Eco, Cesare Segre, Thomas A. Sebeok.
1973. Lévi-Strauss ingresa a la Académie Française. Es el más alto honor que puede recibir un intelectual francés.
2008. Lévi-Strauss cumple 100 años el 28 de noviembre; el presidente Nicolas Sarkozy lo visita en su casa ("con el fin de transmitirle el homenaje de toda la nación"), se editan libros y se lo celebra en todo el mundo. [giecoleon@yahoo.com ]~
Almorzando con Burroughs y Kerouac
Por Jorge Fernández Díaz | © LA NACION
Muy de vez en cuando la verdadera historia de cómo se escribió una novela resulta aun más interesante que la novela misma. Quizás éste sea el caso de Y los hipopótamos fueron hervidos en sus tanques , un libro mítico que permaneció perdido durante más de sesenta años, que transcribe un crimen pasional ocurrido en Nueva York y que fue escrito a cuatro manos por dos de los escritores más importantes de la literatura occidental del siglo pasado: William Burroughs y Jack Kerouac.
Esos narradores pertenecen a la llamada "generación beat ", que compartieron con el poeta Allen Ginsberg y otras figuras que expresaban la cultura juvenil de posguerra, la rebeldía y la liberación sexual y espiritual, el orientalismo y el ateísmo, y también la tolerancia y psicodelia como búsqueda de la conciencia, valores que luego influirían en la sociedad de masas y que revolucionarí an el mundo hacia los años 60 y 70.
La generación beat era entonces continuidad y ruptura de otra generación literaria: la generación del jazz, que en los lujosos y alocados años 20 habían encarnado, entre otros, Scott Fitzgerald y Ernest Hemingway. Ambas fueron denominadas "generaciones perdidas". La generación del jazz se hundía en el alcohol; la generación de los beats se hundía en heroína y anfetaminas. Las dos eran producto también de la frivolidad y la depresión del comienzo del siglo XX, y luego del puritanismo conservador del "American Way of Life".
Esas corrientes o modas literarias fueron arrasadas, en su momento, por los vientos de la historia mundial. Pero allí quedaron en pie varios libros extraordinarios. En el camino , que Kerouac publicó en 1957, y El almuerzo desnudo , que Burroughs escribió en Tánger dos años después, son dos de las obras cumbre de ese movimiento.
Kerouac y Burroughs formaban parte en 1944 de un grupo de conflictuados aspirantes a poetas y novelistas, cuando uno de sus amigos apuñaló a otro que intentaba seducirlo. Fue en Upper West Side y el asesino, que no tenía más de 19 años, metió piedras en los bolsillos del cadáver y lo arrojó al río Hudson. Kerouac lo ayudó a pasar la tarde y a deshacerse del arma homicida, pero el chico se presentó a la policía y confesó todo. Estuvo preso cinco años. Kerouac se salvó por un pelo.
A pesar de que le prometieron al amigo preso, ansioso por borrar el pasado y construirse una nueva vida, que no publicarían nada del caso, Burroughs y Kerouac no pudieron con su genio y escribieron a dúo esa novela, que apenas disimulaba con nombres ficticios los detalles de un escándalo que el propio Truman Capote siguió de cerca con morbosa curiosidad. Luego los editores dudaron de publicarla y los escritores la fueron olvidando, ensimismados en sus vidas y en sus propias obras. Recién ahora, cuando todos los protagonistas están muertos, conoce la luz, gracias a un periodista, Y los hipopótamos fueron hervidos en sus tanques .
Me dicen que el resultado de aquella colaboración es, efectivamente, inferior a su leyenda. Pero hay varias curiosidades: el asesinato, el mito de la novela perdida, la extraña colaboración entre dos escritores de gran ego y el contexto de una época en la que cambió la conciencia humana. Un almuerzo apetitoso que no podíamos dejar de servir. [giecoleon@yahoo. com]~
El maravilloso éxito de Junot
Dice que ganar el Pulitzer fue como sentirse enamorado, sólo que el efecto le duró una semana; que no es un escritor típico y que todavía falta para que las letras latinas influyan en el panorama literario de Norteamérica. Su novela, La maravillosa vida breve de Óscar Wao, ya está en Chile.
POR SARA BERTRAND | © EL MERCURIO
A estas alturas pareciera que sobran las presentaciones. El escritor dominicano, premio Pulitzer 2008, Junot Díaz, dejó que fuera Óscar Wao quien hablara primero. En parte, por su reconocido pavor a la exposición pública y en parte también, porque entre su primer libro de cuentos, Drown, y la novela ganadora del Pulitzer mediaron 11 años de arduo trabajo y profundo silencio. Tanto, que hubo quienes lo dieron por sepultado como escritor. Cosa que él mismo creyó posible en medio de la vorágine que implicó publicar aquel primer libro y ser catalogado como la promesa de las letras caribeñas y luego recibir una beca Guggenheim para un proyecto de novela que resultó un completo fracaso -en sus propias palabras, "superada por la realidad" después del atentado a las torres gemelas, pues trataba sobre la destrucción de New York por un terrorista- y luego dejarse llevar por un gordito aparecido en medio de una noche de juerga e intentar acallarlo, para seguir escribiendo nada bueno y de pronto, darle riendas al obeso personaje y tener entre las manos una novela tan fascinante, cruda y real como La maravillosa vida breve de Óscar Wao. Así es cómo echó a rodar a Óscar. En menos de catorce meses logró vender medio millón de ejemplares, además de embolsarse un contrato con Miramax para hacer una película. La novela está escrita bajo el influjo de los vapores caribeños, fresca y natural, pero tan gutural en su esencia, tan filuda, que es imposible no caer en una avalancha de reflexiones, partiendo por el fenómeno de la inmigración.
La realidad de la ficción
-Dijiste que en esta novela querías inventarlo todo, pero Óscar Wao resulta un retrato demasiado real, ¿cómo diste con ese personaje?
-¿No es ese el rol de la literatura de ficción, su poder? ¿Que los personajes que aparecen en sus páginas suenen reales? La ficción ha venido haciendo esto desde su concepción y es precisamente lo que me atrae de esta particular forma de hacer arte. La creación de personajes requiere una enorme cantidad de trabajo emocional e intelectual además de una enorme cantidad de reescritura y edición. Honestamente, aprendí tanto sobre mí mismo en el proceso de escritura y creación de estos personajes; tanto sobre el amor, el coraje, los límites y la importancia del intelecto.
-Uno de los tópicos de tu novela es el de las relaciones familiares, el vínculo madre/hija, por ejemplo, entre Belicia y Lola, aparece retratado con una crudeza que exhuda humanidad.
-He pasado los últimos 20 años de mi vida saliendo exclusivamente con latinas. Estaba enamorado de una argentina cuando comencé la novela y la terminé con una novia dominicana. Entonces, es imposible no notar las extrañas relaciones de poder y desafíos que existen entre madres e hijas. Como su novio, estaba fuera de esas dinámicas, pero a la vez, enterado de lo que pasaba entre ellas y vi cómo estas mujeres de muy diferentes países y culturas, tuvieron que luchar por sacar adelante estas relaciones fundamentales, que muchas veces no son fluidas, pero en donde permanece el anhelo de llevarse bien. Sí, como artista fue algo que me interesó y que incluí a propósito.
-Lola, Belicia y La Inca son voces femeninas de tomo y lomo, como si hubiesen sido escritas por una mujer.
-Me apoyé en cada amiga que tengo. Además de que crecí con dos hermanas, mi madre y sus dos hermanas. Esas voces están dentro de mi cabeza. Sólo que tenía que escucharlas de una vez por todas. Luego, pulirlas con mucha reescritura.
-Demoraste 11 años entre un libro y otro, es impresionante que hayas perseverado durante todo ese tiempo. ¿Qué te animó a seguir?
-¡Mira el libro que escribí! Puede que no sea grandioso, pero me movió profundamente y fue este libro, la posibilidad de este libro, lo que me mantuvo amarrado a la página en blanco, dándome esperanzas. Cada vez que quise renunciar, estaban Lola o Beli alentándome, ayudándome a levantarme del piso.
-Dices que Óscar Wao se te apareció después de una noche de fiesta, ¿tus personajes tienden a surgir así o te ronda una idea a la que luego vas dando forma?
-Realmente no tengo una sola fórmula. Cada libro viene de formas diferentes. No trabajo como otros escritores; no soy una máquina; empleo mucho tiempo reflexionando y rumiando mis ideas, pero hay veces en que esas ideas aparecen como un rayo, una inspiración.
-Para ser alguien que dejó su país a los 6 años, te manejas bastante en su idiosincrasia. ¿Cómo se produjo el acercamiento con tu pueblo natal?
-Crecí en una comunidad de inmigrantes caribeños. Había dominicanos por todas partes y siempre estuve ansioso por conocer noticias de mi país. Conversaba con mis familiares u otras personas de fuera y siempre sentí una gran afinidad con esa comunidad e hice un esfuerzo por conectarme con ella. Mi madre y mi padre dedicaron mucho tiempo para hacerme lo más dominicano que fuera posible. Ellos me enseñaron su folclor, sus políticas y todo sobre el fukú y Trujillo. Y la cercanía con República Dominicana (está a 3 horas en avión) es una ventaja, pues te posibilita el acercamiento.
-Ganaste el Pulitzer el año que Obama logró la presidencia de los Estados Unidos, es decir, en medio de un período muy interesante en términos del rol que juegan la inmigración y las mezclas culturales, ¿te sientes parte de este proceso?
-No estoy seguro, aunque de una u otra forma, seguro que formo parte.
-¿De qué manera la literatura latinoamericana aporta a este traspaso cultural?
-Dicen que la literatura es una gran embajadora. Me gusta creer que es verdad. De todos modos, como individuo puedo decirte que la literatura me ha ayudado a construir puentes en mi imaginación.
-¿Crees que la diversidad terminará por imponerse en las capitales del mundo creando una cultura intermedia?
-Llámame marxista anticuado, pero pienso que el capitalismo es un gran destructor de la diversidad humana. Y me gusta pensar que podremos ponerle un final a eso antes de que acabe con nosotros.
-Has dicho que los inmigrantes son la sangre de Estados Unidos, ¿de qué manera las artes ayudan al proceso de aceptación de otras culturas?
-Difícil decir. Sin duda que las artes han jugado un rol fundamental en cualquier sociedad, pero exactamente cómo describir ese papel es algo que ha tenido a los estudiosos dándose vueltas por siglos. Todo lo que sé es que nadie necesita más las artes que los inmigrantes, porque las artes te reconectan con tu humanidad y la inmigración es un proceso de deshumanizació n.
-Los personajes de tu libro son luchadores solitarios de la vida, ¿es la soledad el precio de la inmigración?
-La inmigración nos hace más individualistas al mismo tiempo que nos convierte en miembros de comunidades. Y en ambos casos tú encuentras soledad. No creo que la pobre familia de mi novela sea más solitaria que cualquier otra, ellos no son más que humanos viviendo la vida que les toca.
-Has dicho que te sientes cercano a la literatura norteamericana, pero es difícil no encasillarte como un reeditado exponente del boom latinoamericano.
-Ciertamente me siento más cercano a la literatura caribeña que a la mexicana, pero dudo que hubiese declarado que Norteamérica sea mi lugar de afinidad en vez de Latinoamérica. Es decir, el idioma que leemos nos limita el acceso a los libros y mi facilidad con el inglés me impidió acceder a muchos escritores latinos, pero a pesar de esto conozco el campo muy bien. Y en mi mente soy un producto de Latinoamérica, más que de América, aunque estoy seguro de que muchos estarán en desacuerdo. De todos modos, esta novela sólo existe gracias a escritores como Chamoiseau, Carpentier, Hijuelos, Borges, Lispector, Restrepo, Rulfo y Bolaño, por nombrar algunos.
Esta novela sólo existe gracias a escritores como Chamoiseau, Carpentier, Hijuelos, Borges, Lispector, Restrepo, Rulfo y Bolaño, por nombrar algunos. [zoiladulceuva@ yahoo.com. ar]~
La cuentística después de Bosch
Los cuentistas que siguieron a Bosch estaban preocupados por lo nacional pero también por lo urbano
Por DIÓGENES CÉSPEDES | © Areito-Hoy
El impacto literario de "Camino real", de Juan Bosch, publicado en 1933, cinco años antes de que emprendiera su viaje a Puerto Rico como exiliado, tuvo un efecto inmediato y luego retardado a causa del viraje político del escritor cuando llega a La Habana, procedente de Puerto Rico, convencido por Enrique Cotubanama Henríquez para que encabece la oposición a la dictadura de Trujilllo y unifique el exilio en semejante lucha.
En el primer año de exilio en San Juan (1938-1939), si hemos de creer lo que le dice en carta a Trujillo para justificar su salida del país, Bosch se dedicaría en cuerpo y alma a tallarse una carrera literaria, algo que en Santo Domingo, en las circunstancias de esa época, era completamente imposible, ya que para ser escritor en su país había que entrar en la política y él no estaba dispuesto a transigir con su vocación de escritor.
Tal vez a esta disposición de Bosch se deba el hecho de que en ese primer año no fue atacado brutalmente por los plumíferos del gobierno, pero al conocerse que ya estaba comprometido con el exilio dominicano y que estaba dispuesto a formar parte, no a encabezar la oposición a Trujillo puesto que una minusvalía social le hizo confesar a Cotubanama Henríquez que por su ascendencia social Juan Isidro Jimenes Grullón era el indicado para desempeñar ese papel. (J. Bosch: "Exilio y lucha antitrujillista" . Obras completas. T. XI, pp. 37-39).
Cotubanama es quien convence a Bosch de que por su prestigio literario y su inteligencia es el hombre llamado a dirigir el partido que se bosquejaba en el horizonte cubano como un símil del Partido Revolucionario Cubano (Auténtico) del presidente Carlos Prío Socorrás, con cuya hermana estaba casado el hijo de Francisco Henríquez y Carvajal y Natividad Laurazón, medio hermano, por lo tanto, de Pedro, Max y Camila Henríquez Ureña. Aunque había nacido en la República Dominicana, llegó a Cuba a los dos años y adoptó la nacionalidad cubana, pero por sangre y cultura le dolía nuestro país tanto o igual que Cuba, en una época en que todavía no estaban tan deslindadas esas nociones nacionalistas de frontera, pues en aquel siglo XIX todos y todas eran integrantes de la "magna patria latinoamericana" .
De modo que el efecto surtido por "Camino real" se vio de inmediato en una serie de cuentistas como Hilma Contreras, vindicada por Bosch antes de salir al exilio, Ramón Marrero Aristy, Ramón Lacay Polanco, Virgilio Díaz Ordóñez, J. M. Sanz Lajara, José Rijo, Miguel Ángel Jiménez y Néstor Caro, para no citar sino los de mayor viso hasta hoy. La preocupación por el tema nacionalista y su ideologizació n es lo que caracteriza esta influencia boschiana en los cuentos que tratan sobre el problema campesino.
Sin embargo, en textos como "El hijo", de Lacay, "La espera", de Contreras, "Aquel hospital", de Díaz Ordóñez, "Mi traje nuevo" de Jiménez, "Un hombre de la calle", de Caro y "Curiosidad" , de Sanz Lajara se observa un cambio temático de lo urbano en lugar de lo campesino, lo cual aportará una percepción subjetiva distinta a la aportada masivamente por los textos de Bosch, no solamente desde "Camino real", sino también de la casi totalidad de los cuentos que escribió en el exilio, con excepción de los textos paradigmáticos ciudadanos como "La mancha indeleble", "El hombre que lloró", "La muchacha de la Guaira" y otros semiurbanos con tinte social y nacionalista como "Los amos", "La Nochebuena de Encarnación Mendoza", "Luis Pie" y "El indio Manuel Sicuri".
Hay que acotar que la onda nacionalista y social no era solamente preocupación de los cuentistas que siguieron a Bosch, sino que también la onda urbana le llegó a los escritores hispanoamericanos a través de Guy de Maupasant y Alphonse Daudet y muy tardíamente a través de los cuentistas rusos, principalmente Antón Chéjov. Y tal vez buena parte de ese nacionalismo literario viene de la fuente de escritores italianos, incluidos algunos de tendencia fascista y de la literatura comprometida que irradió la Unión Soviética desde 1917.
Por eso no sorprende encontrarnos en nuestro país con escritores trujillistas que escriben una literatura rabiosamente nacionalista como Héctor Incháustegui Cabral en el libro "Poemas de una sola angustia" y el cuento "La estrella roja, delante, abriéndole el camino…", que trata de la miseria extrema de una familia campesina de Baní que pierde a un hijo recién nacido. También el mismo autor teorizará el nacionalismo político y literario en los números 1 y 4 (1943) de los "Cuadernos Dominicanos de Cultura". Fue una moda que cultivaron los escritores de la época, fueran trujillistas o no, socialistas, fascistas o comunistas. Lo importante es analizar qué hicieron con esas teorías y cuál fue el resultado final de sus textos: ¿ideología o valor literario?
La influencia de Bosch se quedó en la oralidad y la memoria de los escritores que he citado más arriba. Solamente viajeros o diplomáticos como Emilio Rodríguez Demorizi y Ramón Marrero Aristy o Héctor Incháustegui Cabral, autorizados por Trujillo para sondear los planes del ya jefe del Partido Revolucionario Dominicano en Cuba tuvieron contacto personal con Bosch en La Habana y se sabe que trajeron a Ciudad Trujillo obras y cuentos de Bosch y que posiblemente fueron leídos en círculos muy estrechos. En otro caso, exiliados que llegaron en 1946 para fundar el Partido Socialista Popular y la Juventud Democrática trajeron literatura producida por los exiliados, pero su difusión fue muy restringida. Literatura comunista o de los escritores exiliados significaba peligro de muerte para quien fuera detectado o apresado por los servicios secretos en posesión de tales obras.
De modo que la influencia de Bosch en los cuentistas dominicanos quedó detenida en ese lapso 1940-1961 para escritores de la Poesía Sorprendida, los Independientes (con excepción de Rodríguez Demorizi, Marrero e Incháustegui Cabral), la generación del 48 y la generación del 60.
Con la decapitación de la dictadura el 30 de mayo de 1961 y el exilio de la familia Trujillo y los personeros más comprometidos de aquel régimen y la vuelta de todos los exiliados a partir de octubre de 1961 y con la llegada de Bosch se inicia el período de conocimiento del político primero y del escritor poco a poco. Con la publicación de "Cuentos escritos en el exilio" y "Más cuentos escritos en el exilio", de Bosch, publicados por Julio D. Postigo en la Colección Pensamiento Dominicano en 1962 y 1964 será cuando se inicie de nuevo la conexión entre Bosch y los intelectuales, poetas, dramaturgos, novelistas y cuentistas contemporáneos suyos y los que nunca habían oído su nombre.
En síntesis
La influencia de Bosch en los cuentistas dominicanos se quedó en la oralidad y la memoria de algunos escritores. Solamente viajeros y diplomáticos autorizados por Trujillo para sondear los planes de Bosch en el exilio tuvieron contacto personal con él y se sabe que trajeron sus obras. [mediaisla@gmail. com ]~
El ruin legado de Bush: la despedida del fracasado
Por Max J. Castro | © Progreso Semanal
No satisfecho con dejar a su sucesor y a las futuras generaciones cargas extremadamente pesadas --dos guerras interminables y ruinosas, una crisis financiera global, una profunda recesión que amenaza con convertirse en depresión, un gigantesco déficit presupuestario, una reputación internacional dañada y una desigualdad económica sin paralelo-- George W. Bush está usando sus últimas semanas en el cargo para poner un signo de admiración en ocho años de guerra en contra de los intereses de la inmensa mayoría del pueblo de esta nación y del mundo.
Como si fuera un corredor en el kilómetro 42 de un maratón, la administració n Bush está compitiendo contra el reloj en un desesperado esfuerzo por aventajar a Obama y al Congreso demócrata, a fin de obtener aún más regalos a las corporaciones y amiguismo partidista a expensas de los trabajadores, el medio ambiente y la gobernabilidad.
El 30 de noviembre The New York Times reportó que el "Departamento del Trabajo (de Bush) se está apresurando para terminar una nueva regulación, a la que el presidente electo Barack Obama se ha opuesto con fuerza, y que dificultaría al gobierno regular las sustancias tóxicas y productos químicos peligrosos a los que los obreros están expuestos en el puesto de trabajo".
En general, reporta el periódico, la administració n Bush planea emitir "unas 20 regulaciones muy polémicas… durante sus últimos días", como parte de un esfuerzo "por consolidar un conjunto diverso de nuevas regulaciones… " que tienen que "… con asuntos tan diversos como el aborto, la seguridad automovilística y el medio ambiente".
La nueva regla del Departamento del Trabajo (http://UCHwww. washingtonpost. com/wp-dyn/ content/article/ 2008/11/30/ AR2008113001900. html) se destaca como una de las medidas más nocivas de todas. La intención es dificultar lo más posible la protección de la vida de los trabajadores. No es suficiente que durante ocho años de desgobierno la administració n Bush haya eviscerado la Administració n de Seguridad y Salud Ocupacionales. Ahora Bush quiere agregar un paso adicional "al ya largo proceso de desarrollo de normas para proteger la salud de los trabajadores" . El presupuesto para hacer cumplir las leyes sobre seguridad y salud en el trabajo se redujo en un 8 por ciento durante esta administració n y el número de inspecciones en centros laborales bajo en dos tercios entre 1980 y 2005.
Pero es la salud del planeta como un todo, y no solo la de los Trabajadores norteamericanos, que la administració n está trabajando duro para dañar en sus días de menguante. No es suficiente que la administració n haya pasado ocho años bloqueando a Kyoto y todas las otras formas eficaces de limitar las emisiones de carbono --y en el proceso lograr enfurecer al resto del mundo. Ahora, como aclara un artículo en la edición del 26 de noviembre de The Washington Post, la Casa Blanca está presionando a sus aliados para que se opongan a los límites a los gases de invernadero.
Irónicamente, la administració n Bush está tratando de torpedear una propuesta de regulación que detalla la manera en que el gobierno podría disminuir las emisiones de gases de invernadero --una regulación que la propia Agencia para la Protección del Medio Ambiente se vio forzada a desarrollar como resultado de una decisión del Tribunal Supremo que ordenaba a la agencia que emitiera una disposición acerca de los gases de invernadero. Ahora la Oficina de Asuntos Gubernamentales de la Casa Blanca está exhortando a los alcaldes a que cabildeen en contra de la regulación. En un correo electrónico a alcaldes de todo el país, Jeremy J. Broggy, director adjunto de la oficina, exhortó a los alcaldes a que comentaran acerca de la regulación propuesta y les recordó que "muchos de ustedes nos contactaron para hacernos saber lo perjudicial que sería para la economía de las ciudades y condados que ustedes sirven". En respuesta, S. William Becker, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Agencias por el Aire Limpio dijo que "parece que el desprecio de la administració n por la regulación de los gases de invernadero no tiene fin".
Una de las características distintivas de la administració n Bush ha sido el nombramiento de funcionarios incompetentes, pero ideológicamente puros y fanáticamente partidistas. Ahora la administració n está trabajando horas extras para conferir status de funcionarios de carrera del servicio civil a esos nombrados por razones políticas, una práctica que se conoce como "horadar". Es otro regalo de despedida conferido al pueblo norteamericano por cortesía de George W. Bush.
Barack Obama ganó la presidencia sobre una ola de entusiasmo hacia él como líder político y por un espasmo de revulsión contra ocho años de George W. Bush, Dick Cheney y su calaña. Fue necesaria una tremenda energía para elegir a Obama. Hará falta mucho más para deshacer el ruin legado de Bush. [ibyqueen@yahoo. com ]~
Mizaria
Por Joan Mateu | @ mediaIsla
El mensaje en la botella
Las olas llevaron a la playa aquella botella con el mensaje en su interior. Con mucho cuidado consiguió sacar el papel de dentro y lo leyó: "¡Socorro! Estoy perdido en una isla desierta. Llevo mas de un año tirando botellas al mar con mensajes y estoy desesperado porque el mar me las devuelve". Con parsimonia garabateó unas palabras en el mismo papel. Lo enrolló y metiéndolo dentro de la botella la tiró al mar lo más lejos que pudo. Añadió: " Te entiendo, a mi me pasa lo mismo" [joan@cimat.es]~
El Estado como patrimonio
Por Andrés L. Mateo | © Clave Digital
En rigor, en toda la vida republicana nunca ha existido una separación de la hacienda pública y los bienes de los caudillos; y el Estado dominicano ha sido como una chaqueta de uso individual, indiscernible en la riqueza que lo conforma de las fortunas personales de los líderes.
Expandiéndose en un larguísimo período de la historia, lo que ha primado es la concepción patrimonial del Estado, abriendo la compuerta de un cierto mecanismo redistributivo, que permite a altos funcionarios, medios y pequeños, apropiarse de un porcentaje de la riqueza social. Concepción patrimonial y corrupción brotaron ambos en el mismo árbol.
¿Qué es lo que discurre de Santana a Báez, de Ulises Heureaux a Mon Cáceres, de Trujillo a Balaguer? ¿No es esa constante histórica la que recogerán los gobiernos del PR, los del PRD y los del PLD: el Estado como patrimonio del partido, la riqueza social, colectiva, mágicamente fundida en el despliegue de la laboriosidad del mandatario de turno (¡Esto lo hizo Balaguer!)? ¿Y esta ideología patrimonial del Estado no se ha incorporado al vivir como algo natural, como si estuviera cifrada en nuestro código genético, o fuera una sombra rabiosamente aferrada al destino del país?
Cuando el PLD subió al poder por primera vez, había una espe ranza difusa de que ejerciera la práctica política de manera diferente. El discipulado de Juan Bosch debía una parte considerable del poder al discurso ético con el que se identificó la pequeña burguesía que padecía la decepción de la historia, y se creyó que el mundo deslumbrante de la riqueza material no los atraería.
Pero, ¿qué ha ocurrido? ¿Por qué los escándalos de corrupción se multiplican como la verdolaga, y el peledeísmo recupera una verdad circular que se repite una y otra vez? Sencillamente, porque gobiernan encaramados en la concepción patrimonial del Estado. Hay un dominio personalista que anula la idea de que el Estado sea una relación social compleja, lo que impide un marco racional de todas las ejecutorias públicas.
El mejor ejemplo es el de Euclides Gutiérrez, quien acaba de denunciar la profundidad que ha alcanzado la corrupción en el PLD, pero ocurre que ese mismo personaje ante la denuncia del caso de corrupción de "las nominillas" cuando las elecciones pasa das, declaró públicamente que él tenía "nominillas" en la Superintendencia de Seguros, parapetándose en el autoritarismo, que es el semblante furtivo de su ideología. Y eso sucede porque en el país no hay una sola institución que sirva, un solo signo al que la idea de un Estado funcional ampare, tanto en el orden práctico como en el moral.
Lo que rige, como si fuera una fatalidad histórica, es la concepción patrimonial del Estado, y su hermana gemela, la corrupción; haciendo pequeños dioses de hombres y mujeres que nos dejan a menudo insatisfechos. [ibyqueen@yahoo. com ]~
Puertas y ventanas
Seva vive
"Seva Vive" comienza en Fine Arts Café este jueves 11 de diciembre. Ver video. "Seva Vive" es el primer documental puertorriqueñ o que se estrena en una sala de cine comercial en Puerto Rico. Por medio de cartas, documentos, pietaje antiguo, efectos especiales, narración, animación y entrevistas a historiadores y profesores, este documental discute cinemáticamente el significado e impacto actual del cuento clásico de Luis López Nieves, "Seva". La película, dirigida por Francisco Serrano, sorprenderá a la audiencia puertorriqueñ a con una nueva representació n de su historia. Sin necesidad de inclinarse hacia ningún partido político ni de ser didáctica, provee una visión nueva de cómo definirnos que puede cambiar la política y cultura puertorriqueñ a del futuro.
Tapies en Madrid
El acusado de Naguib Mahfuz
Incluimos el cuento clásico de la semana, seleccionado por Luis López Nieves: El acusado, por el autor egipcio Naguib Mahfuz [1911-2006]. Pulse sobre el título para leer el cuento en CiudadSeva.com.
Pesadillas de guerra
Ya William Mejía tiene blog
Hola, amigos de mediaIsla, como lo del blog está de moda, y toda persona con un chin de juicio acude a éste para decir lo suyo, y también para que le digan lo suyo, acabo de construir el mío. No muy acabado aún, porque, a decir verdad, no tengo mucha experiencia al respecto, pero, eso sí, se hace con la idea de darte a conocer lo que opinan algunos escritores e intelectuales sobre mi literatura, y para yo decir también la opinión que tengo sobre algunas obras literarias y sus autores. Más adelante, cuando mis maestros digitales, que son ustedes, hablen, haré las reformas que sean necesarias, tanto a la estructura formal del blog como al contenido temático. Los temas que abarca, hasta ahora, este blog son treinta. Éste es mi blog. Visítalo y opina. Yo, aunque sea un poquito, siempre te contestaré. De eso se trata esta iniciativa. Éste es mi blog http://widameca. obolog.com/
Biblioteca Antillense Salesiana – Invitación
Una doble exposición: libros nuevos adquiridos en el último semestre (500) y bibliografía del Prof Juan Bosch, (500 entradas registradas en la BAS ) y una doble puesta en circulación. Día y hora: Inauguración: Lunes 8 de diciembre 7.30 pm. Visita: del 8 al 18 de diciembre en horas laborables (o por previo acuerdo en el teléfono 809-685.7667) Forma: sencilla, sin protocolo ni discursos. Invita : su amigo el P. Jesús Hernández, sdb
El 1101
Amados cofrades de mediaIsla: De no haberme parecido insuperable desde el principio, juraría por todas las Musas (incluida Safo de Mitilene, la décima Musa, según Platón),que el Resumen mejora vertiginosamente en cada entrega. Pues,¡enhorabuena por este 1101! Una exhortación a seguir en marcha y un abrazo desde http://imaginerí abruja.blogspot. com . Leo Castillo.
Patricia Iriarte
Yo también, desde http://cantaclaro. blogspot. com, estoy invitando a entrar en el asombroso mundo de la imaginería. Después que entren, ya no querrán salir… P.
Imágenes del mundo
mediaIsla
más que un grupo o comunidad cerrada, constituye hoy por hoy una modesta sala de lectura donde convergen una serie de personas interesadas en la construcción de un puente de doble vía, a través de la reflexión y el ameno intercambio de información interesante.
poeMARTES
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René Rodríguez Soriano
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