jueves, 9 de junio de 2022

EE.UU DESTACA UNIDAD EN CUMBRE A PESAR DE LAS AUSENCIAS

 Cortesia del blog educativo de noticias del Lic. Enildo Rodriguez Nunez MBA P hD P, 

COORDINACION INTERNACIONAL DE COMUNICACIONES EN REDES E INFORMATICA

Una publicaccion de Fuentes Externas - Una noticia de los Angeles Times - En espanol 

EEUU destaca unidad en Cumbre a pesar de ausencias



LOS ÁNGELES (AP) — El presidente Joe Biden dijo el miércoles que la democracia es un “ingrediente esencial” para el futuro del Hemisferio Occidental cuando dio la bienvenida a los líderes a la Cumbre de las Américas, en un rechazo implícito a quienes boicotearon la reunión porque gobiernos autoritarios no fueron invitados.

El mandatario también trazó fuertes contrastes en torno a uno de los temas centrales de la cumbre, la inmigración, y dijo que “la migración segura y ordenada es buena para todas nuestras economías”, pero las vías “ilegales” son inaceptables.

“Haremos cumplir nuestras fronteras a través de acciones innovadoras y coordinadas con nuestros socios regionales”, dijo Biden en la ceremonia de apertura de los eventos que se desarrollarán hasta el viernes en Los Ángeles.

Biden ha tratado de suavizar muchas de las políticas de inmigración de línea dura instituidas por su predecesor Donald Trump, y usó sus primeros días en el cargo para proponer una propuesta radical de inmigración que habría creado un camino para obtener la ciudadanía estadounidense para millones de personas que se encuentran en Estados Unidos ilegalmente. Sin embargo, dicha propuesta se ha estancado en el Congreso, y la atención del presidente se ha centrado en gran medida en otros temas, incluido el aumento de la inflación y la guerra de Rusia contra Ucrania.

Su gobierno insiste en que la cumbre puede tener éxito a pesar de la ausencia de varios líderes clave, ya que se tocarán temas cruciales, incluyendo las gestiones en torno a la seguridad alimentaria, el clima y otras áreas de interés común.

El presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador y otros líderes no acudieron a la Cumbre porque Estados Unidos excluyó de ella a Cuba, Venezuela y Nicaragua debido a que carecen de democracia real. De esos países y de algunos vecinos suyos parten grandes cantidades de migrantes hacia Estados Unidos.

“Nuestra región es grande y diversa. No siempre estamos de acuerdo en todo”, dijo Biden. “Pero debido a que somos democracias, resolvemos nuestros desacuerdos con respeto mutuo y diálogo”.

Prometió también que la Cumbre incluiría “ideas audaces, acciones ambiciosas” que “demostrarían a nuestra gente el increíble poder de las democracias para brindar beneficios concretos y mejorar la vida de todos”.

A pesar de ese llamado a la unidad, fue palpable el efecto de los boicots cuando Biden y la primera dama Jill Biden se plantaron en la alfombra roja para saludar a los funcionarios extranjeros que asistieron, y pocos de ellos eran jefes de Estado.

En lugar del presidente de Guatemala, Biden estrechó la mano del canciller. Seguidamente saludó al ministro de Asuntos Públicos de El Salvador, al canciller de Honduras y al secretario de Relaciones Exteriores de México.

Debido a que los inmigrantes que llegan a Estados Unidos provienen cada vez más de Colombia, Ecuador y otros países fuera de México y el norte de América Central, Biden apeló el miércoles directamente a los líderes cuyo apoyo es fundamental para cualquier estrategia regional sobre inmigración, un problema complicado sin soluciones claras o inmediatas.

Su amplio llamamiento a otros líderes para trabajar juntos en la migración marcó un contraste con Trump, cuyas demandas unilaterales de cooperación incluían amenazas a México de cerrar la frontera y aumentar los aranceles. Muchos de los políticos republicanos están ansiosos por convertir en un tema electoral el hecho de que Biden no haya solucionado el problema que representan los grandes números de personas que huyen de la violencia y la pobreza e intentan ingresar ilegalmente a Estados Unidos.

Entre los nuevos programas que se prevé que Biden presente próximamente destaca una iniciativa de financiamiento de seguridad alimentaria de 300 millones de dólares, una nueva asociación climática del Caribe que ayudará a los países de esa zona a acceder a fuentes de energía bajas en carbono, y un programa para capacitar a 500.000 trabajadores de la salud en las Américas durante los próximos cinco años.

El asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, dijo que la presidencia “invertirá dólares específicos para producir resultados tangibles”.

“Cuando sumas todo eso y observas el impacto práctico para la esfera pública que tendrán las medidas en la cumbre de parte de Estados Unidos, verás que son significativamente más impactantes en las vidas y medios de subsistencia de la gente de esta región que los tipos de proyectos extractivos en los que China ha invertido”, dijo Sullivan a los periodistas el miércoles a bordo del Air Force One.

La migración se ha convertido en el foco de atención de la Cumbre de las Américas, destacándose como un asunto primordial de política exterior.

El secretario de Estado, Antony Blinken, declaró el miércoles que las diferencias en las perspectivas políticas son una “fortaleza” de la región.

“Tenemos gobiernos democráticos de izquierda, de derecha y de centro. Pero a pesar de las diferencias políticas que existen, si los fundamentos están ahí, podremos trabajar juntos de manera muy, muy efectiva”, señaló.

Se prevé que un acuerdo migratorio llamado la “Declaración de Los Ángeles”, que se anunciará mientras Biden se reúne con sus homólogos y funcionarios de América del Norte, del Centro y del Sur, sea un llamado a la acción que pueda guiar a países a la hora de recibir a gente que huye de la violencia y busca más estabilidad económica.

Desde 2017, Estados Unidos ha sido el destino más popular de las personas que buscan asilo, todo un desafío que han enfrentado Biden y sus antecesores Trump y Barack Obama.

Sin embargo, Estados Unidos no es el único. Colombia y otros países de América del Sur albergan a millones de refugiados que han huido de Venezuela. En México se completaron más de 130.000 solicitudes de asilo en 2021, muchas de ellas de haitianos, el triple desde 2020. Numerosos nicaragüenses escapan a Costa Rica, y los desplazados venezolanos representan un sexto de la población de la pequeña Aruba.

“Los países ya están teniendo que hacer esto. Entonces, en lugar de que cada país trate de resolver esto por sí mismo, lo que estamos haciendo es decir: ‘unámonos de manera coherente y construyamos un marco de referencia para que todos podamos trabajar juntos y hacer que esta situación sea más humana y más manejable’", expresó Brian Nichols, subsecretario de Estado del gobierno estadounidense para asuntos del Hemisferio Occidental.

Biden llegó a la Cumbre el miércoles en medio de cuestionamientos sobre cuántos avances puede lograr en materia de migración y otros temas luego de que algunos de sus homólogos de la región se quedaron en casa. La controversia ha socavado el inicio de la cumbre, organizada por Estados Unidos por primera vez desde el evento inaugural de 1994. Además, China ha estado tratando de incursionar en la región.

Es posible que se anuncien algunas medidas concretas en la cumbre, entre ellas financiamiento para bancos de desarrollo.

Al menos existe un acuerdo generalizado de que el objetivo de la ayuda debe ser el crecimiento y la estabilidad de comunidades enteras en las que viven los migrantes. “Si sólo se ayuda a los migrantes y no a las comunidades, es contraproducente", expresó Nichols.

El acuerdo migratorio podría pedir más vías para legalizarlos, mecanismos para reunir a las familias, que los controles fronterizos sean más humanos y eficientes y una mejora en la forma en que se comparte la información, de acuerdo con expertos que han visto los borradores.

Biden planea anunciar una nueva alianza para ayudar a reconstruir las economías de América Latina y el Caribe, que resultaron fuertemente golpeadas durante la pandemia de coronavirus. El gobierno quiere atraer más inversiones privadas a esos países. La Casa Blanca detalló algunas metas de desarrollo para la región en un documento que incluye aspectos de energía sustentable, cadenas de suministros más fuertes y más controles anticorrupción y temas fiscales.

Asimismo, el gobierno de Biden planea anunciar nuevos intentos para fortalecer los sistemas de salud de Latinoamérica. En un trabajo conjunto con la Organización Panamericana de la Salud, Washington prevé ofrecer entrenamiento para más de 500.000 trabajadores del sector en los próximos cinco años, de acuerdo con un funcionario que pidió no ser identificado antes de que el anuncio se haga público.

La “Declaración de Los Ángeles” empezó a tomar forma en negociaciones entre diplomáticos en Colombia durante el mes de octubre y en Panamá en abril. De hecho, la estrategia se parece a un plan estadounidense que la vicepresidenta Kamala Harris anunció en julio y que pide una “gestión segura y humana de las fronteras” y más vías para que la gente pueda obtener el estatus legal.

Las autoridades estadounidenses están deteniendo a los migrantes que cruzan la frontera con México con más frecuencia que en cualquier otro momento en aproximadamente dos décadas. Bajo una norma de la era de la pandemia destinada a prevenir la propagación del COVID-19, muchos migrantes son expulsados ​​​​rápidamente sin la posibilidad de solicitar asilo.

En Eagle Pass, Texas, uno de los lugares más concurridos de cruces ilegales, los cubanos caminan libremente por el río Bravo y son dejados en libertad en Estados Unidos tras concedérseles un permiso humanitario. Los ayuda el hecho de que Cuba se niega a aceptarlos de regreso.

México, en cambio, accedió a recibir a los migrantes expulsados ​​de Estados Unidos que son originarios de Honduras, El Salvador y Guatemala.

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Los periodistas de The Associated Press María Verza en la Ciudad de México, Gonzalo Solano en Quito y Josh Boak en Washington contribuyeron a este despacho.

This story originally appeared in Los Angeles Times en Español.

domingo, 5 de junio de 2022

CUMBRE DE LAS AMERICAS; ( HA LASTIMADO A LOS EXCLUIDOS? O A LOS QUE SE RESISTEN ASISTIR? O AL PROPIO BADEN?

Una cortesia del blog educativo de noticias del Lic. Enildo Rodriguez Nunez MBA PhDP

COORDINADOR INTERNACIONAL DE COMUNICACIONES EN REDES E INFORMATICA

Una publicacion de fuentes externas:

Una noticia de los Angeles Times ( En espanol ) 

La Cumbre de las Américas, el encuentro de más alto nivel político en el hemisferio occidental, se vio empañada tras la decisión de Estados Unidos de excluir de la invitación a Cuba, Nicaragua y Venezuela.

A juicio de algunos presidentes latinoamericanos, la Cumbre del 6 de junio en Los Ángeles, perdió valor, incluso para de aquellos países con diferentes ideologías políticas.

La situación escaló a tal grado de que países como Mexico, Argentina, Bolivia, Guatemala y Honduras hasta hace unas horas continuaban con el argumento de que, si no hay inclusión, ellos no asistirían al evento en Los Ángeles.

En el sur de California, algunos activistas comunitarios ya ven la cumbre como un evento fallido, pero no para Biden o los presidentes que se rehúsan a asistir, sino para la comunidad inmigrante en Estados Unidos, y la gente de esos países que enfrenta la pobreza y el crimen organizado.

Estos activistas le piden a los presidentes invitados a asistir enfatizando que el tema de la inmigración es importante.

Francisco Moreno, activista del Consejo de Federaciones Mexicanas (COFEM) en el sur de California, dijo que cree que el presidente “Biden no pierde ni simpatía ni votos porque solo se aferra a sus políticas antidemocráticas y antiautoritarias.

“La comunidad inmigrante en Estados Unidos y en muchos otros países de Latinoamérica siempre han apoyado a Biden porque es nuestro aliado en el tema de la inmigración”, dijo Moreno.

“La cumbre debe seguir por lo menos con los cancilleres representantes de los presidentes que se rehúsan a asistir. Esta es una oportunidad para abordar el tema de inmigración, la inflación, la pobreza y la recesión en Estados Unidos y otros países.”, dijo Moreno.

Más de la mitad (53%) de inmigrantes en California son ciudadanos norteamericanos naturalizados, y otro 25% tiene algún estatus legal (incluyendo tarjetas de residente y visas). Según el Centro de Estudios de Migración (Center for Migration Studies) https://www.ppic.org/wp-content/uploads/jtf-immigrants-in-california-spanish.pdf , cerca del 22% de inmigrantes en California son indocumentados.

Rosa Posadas, presidenta de la Unión de Guatemaltecos Migrantes, dijo que su punto de vista la cumbre no tiene trascendencia a largo tiempo, porque el evento es solo una oportunidad de fotografía.

Sin embargo, la activista destacó que la comunidad inmigrante espera más de sus presidentes que berrinches ante más de cinco años de olas inmigrantes a Estados Unidos.

“Estos eventos son simbólicos. En realidad, lo que a muchos inmigrantes nos gustaría ver, es que nuestros presidentes pidan visitas individuales, sentarse en la mesa con Biden y realmente encontrar soluciones a la inmigración, la pobreza, el narcotráfico y muchos temas más de forma individual y con hechos”, dijo Posadas.

La administración de Biden ha sido criticada por no poner fin al Título 42, una política que hace que los migrantes esperen en la frontera para solicitar asilo debido a preocupaciones por el COVID-19.

A pesar de que los CDC intentaron poner fin a la política en mayo, pero un juez federal en Luisiana dictaminó que tenía que continuar.

De acuerdo con la activista, los países del Triángulo Norte de Centroamérica, el nombre con el que se conoce a los tres países centroamericanos de Guatemala, Honduras y El Salvador por su integración económica, son los que deberían estar mas interesados en asistir en persona.

“En el caso de Guatemala, cuyo presidente se niega a asistir, la comunidad quiere ver resultados positivos en cuanto a inmigración y no berrinches”, dijo Posadas.

“Los activistas de inmigración queremos dejar de ver masas saliendo de nuestros países, varados, extraviados y hasta muertos en países ajenos tratando de pisar tierra estadounidense”, dijo.

Angela Sanbrano, codirectora ejecutiva de la Red Nacional de Jornaleros y presidenta de la mesa directiva del Centro de Recursos Centroamericanos (CARECEN), sostuvo que en esta cumbre los que tienen mucho que perder son los presidentes invitados que escogen no asistir.

“La ausencia de estos presidentes, aun si envían a sus cancilleres, limita capacidad de presionar a Biden, sobre todo en tema de inmigración.

“Biden resulta ileso porque está bien posicionado con la comunidad inmigrante, y le es fácil culpar a los republicanos por no avanzar en una reforma migratoria como la prometió en su candidatura. Biden no se siente presionado. Los perdedores son los inmigrantes que llevan décadas sin reforma”, dijo.

Tanto activistas como expertos estân de acuerdo en un punto, en qui Biden es el que pierde menos en esta Cumbre, aunque algunos no vean mal.

David R. Ayón, investigador asociado y profesor en el Instituto de Estudios Gubernamentales de UC Berkeley, estuvo de acuerdo con los activistas en que Biden resulta ileso.

Ayón añadió que los países que decidan faltar no resultarán muy lastimados tampoco.

“Las democracias en retroceso (aquellos países que deciden no asistir) tienen poco o nada que perder porque no temen que Biden las señale para atacarlas, como lo haría y lo hizo Trump”, dijo Ayón.

Por ejemplo, el presidente de Mexico, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), está en una posición política dominante en casa. Al igual que su antecesor inmediato, AMLO temía el daño que Trump hizo y podría hacer con su retórica y amenazas antimexicanas, por lo que tanto el último régimen del PRI como la administración de Morena buscaron apaciguar a Trump.

“Pero en esa ocasión AMLO sabe que Biden no intentará lastimar a México, por lo que es literalmente barato para él, básicamente sin costo alguno, desafiar a Biden”, dijo Ayón.

El profesor cree que un presidente latinoamericano fuerte con credenciales democráticas incuestionables podría haber tratado de redefinir el tema principal y el propósito de la Cumbre en términos económicos. Asimismo, la región podría y probablemente se beneficiará de los esfuerzos de Estados Unidos para reducir su exposición económica a China.

Sin embargo, “los países latinoamericanos se benefician de la competencia entre Estados Unidos y China por lazos más estrechos e influencia en la región. Pero no existe un liderazgo regional real que pueda involucrar a Estados Unidos con este fin, especialmente con el presidente Bolsonaro al frente de Brasil y AMLO en el poder en México”, dijo.

Por otra parte, aquellos países que no fueron invitados solo podrían verse significativamente perjudicados si la Cumbre fuera un claro éxito, especialmente en lo que respecta a la afirmación de los valores democráticos, dijo el profesor.

“Es poco probable que ese sea el caso. Los regímenes autoritarios prosperan con la apariencia de un conflicto con Estados Unidos agradecen la oportunidad de adoptar una pose de desafío”, sostuvo.

El profesor cree que finalmente Biden escogió su postura de eliminar de la cumbre a algunos países, porque el nivel de apoyo político interno de los regímenes autoritarios es difícil de medir.

“Si tuvieran mucha confianza en su nivel de apoyo popular, no necesitarían actuar de manera tan autoritaria: reprimir la disidencia, encarcelar a los opositores, prohibir los medios independientes y la organización de la oposición. La ‘aceptación’ de un gobierno autoritario no es lo mismo que un apoyo democrático creíble. Los regímenes más dictatoriales son capaces de organizar impresionantes marchas y desfiles. Corea del Norte es el mejor ejemplo”, dijo.

En cuanto cómo cree que esta posición afecta a Biden ante los republicanos y demócratas, el experto indicó que el público estadounidense "principal" está, con muy raras excepciones, desinteresado en América Latina y las relaciones de Estados Unidos con la región.

“Una cumbre fallida obviamente no ayudará a Biden con nadie, pero las noticias avanzarán muy rápido”, dijo.

Al final, Ayón dijo que es muy difícil imaginar cómo la Cumbre, como quiera que sea, puede afectar la posición de Biden entre los votantes demócratas.

“Cuando se organizó y llevó a cabo la primera Cumbre en Miami, durante el primer mandato del presidente Bill Clinton, estaba claro que tenía la intención de ganarse el favor de los votantes latinos en Florida. Aunque Obama ganó dos veces en Florida, el estado está fuera del alcance de Biden o de cualquier posible candidato presidencial demócrata”, dijo.

Al no invitar a Cuba, Nicaragua y Venezuela a la Cumbre, la acción a Biden ante el mundo depende en última instancia de la lente de sus propias posiciones y actitudes con respecto a la democracia y el autoritarismo en el mundo de hoy, dijo Ayón.

El profesor estuvo de acuerdo en que Biden será afectado en lo mínimo, porque a su punto de vista, el público estadounidense "principal" está, con muy raras excepciones, desinteresado en América Latina y las relaciones de Estados Unidos con la región.

Este artículo fue publicado por primera vez en Los Angeles Times en Español.

La Cumbre de las Américas, el encuentro de más alto nivel político en el hemisferio occidental, se vio empañada tras la decisión de Estados Unidos de excluir de la invitación a Cuba, Nicaragua y Venezuela.

A juicio de algunos presidentes latinoamericanos, la Cumbre del 6 de junio en Los Ángeles, perdió valor, incluso para de aquellos países con diferentes ideologías políticas.

La situación escaló a tal grado de que países como Mexico, Argentina, Bolivia, Guatemala y Honduras hasta hace unas horas continuaban con el argumento de que, si no hay inclusión, ellos no asistirían al evento en Los Ángeles.

En el sur de California, algunos activistas comunitarios ya ven la cumbre como un evento fallido, pero no para Biden o los presidentes que se rehúsan a asistir, sino para la comunidad inmigrante en Estados Unidos, y la gente de esos países que enfrenta la pobreza y el crimen organizado.

Estos activistas le piden a los presidentes invitados a asistir enfatizando que el tema de la inmigración es importante.

Francisco Moreno, activista del Consejo de Federaciones Mexicanas (COFEM) en el sur de California, dijo que cree que el presidente “Biden no pierde ni simpatía ni votos porque solo se aferra a sus políticas antidemocráticas y antiautoritarias.

“La comunidad inmigrante en Estados Unidos y en muchos otros países de Latinoamérica siempre han apoyado a Biden porque es nuestro aliado en el tema de la inmigración”, dijo Moreno.

“La cumbre debe seguir por lo menos con los cancilleres representantes de los presidentes que se rehúsan a asistir. Esta es una oportunidad para abordar el tema de inmigración, la inflación, la pobreza y la recesión en Estados Unidos y otros países.”, dijo Moreno.

Más de la mitad (53%) de inmigrantes en California son ciudadanos norteamericanos naturalizados, y otro 25% tiene algún estatus legal (incluyendo tarjetas de residente y visas). Según el Centro de Estudios de Migración (Center for Migration Studies) https://www.ppic.org/wp-content/uploads/jtf-immigrants-in-california-spanish.pdf , cerca del 22% de inmigrantes en California son indocumentados.

Rosa Posadas, presidenta de la Unión de Guatemaltecos Migrantes, dijo que su punto de vista la cumbre no tiene trascendencia a largo tiempo, porque el evento es solo una oportunidad de fotografía.

Sin embargo, la activista destacó que la comunidad inmigrante espera más de sus presidentes que berrinches ante más de cinco años de olas inmigrantes a Estados Unidos.

“Estos eventos son simbólicos. En realidad, lo que a muchos inmigrantes nos gustaría ver, es que nuestros presidentes pidan visitas individuales, sentarse en la mesa con Biden y realmente encontrar soluciones a la inmigración, la pobreza, el narcotráfico y muchos temas más de forma individual y con hechos”, dijo Posadas.

La administración de Biden ha sido criticada por no poner fin al Título 42, una política que hace que los migrantes esperen en la frontera para solicitar asilo debido a preocupaciones por el COVID-19.

A pesar de que los CDC intentaron poner fin a la política en mayo, pero un juez federal en Luisiana dictaminó que tenía que continuar.

De acuerdo con la activista, los países del Triángulo Norte de Centroamérica, el nombre con el que se conoce a los tres países centroamericanos de Guatemala, Honduras y El Salvador por su integración económica, son los que deberían estar mas interesados en asistir en persona.

“En el caso de Guatemala, cuyo presidente se niega a asistir, la comunidad quiere ver resultados positivos en cuanto a inmigración y no berrinches”, dijo Posadas.

“Los activistas de inmigración queremos dejar de ver masas saliendo de nuestros países, varados, extraviados y hasta muertos en países ajenos tratando de pisar tierra estadounidense”, dijo.

Angela Sanbrano, codirectora ejecutiva de la Red Nacional de Jornaleros y presidenta de la mesa directiva del Centro de Recursos Centroamericanos (CARECEN), sostuvo que en esta cumbre los que tienen mucho que perder son los presidentes invitados que escogen no asistir.

“La ausencia de estos presidentes, aun si envían a sus cancilleres, limita capacidad de presionar a Biden, sobre todo en tema de inmigración.

“Biden resulta ileso porque está bien posicionado con la comunidad inmigrante, y le es fácil culpar a los republicanos por no avanzar en una reforma migratoria como la prometió en su candidatura. Biden no se siente presionado. Los perdedores son los inmigrantes que llevan décadas sin reforma”, dijo.

Tanto activistas como expertos estân de acuerdo en un punto, en qui Biden es el que pierde menos en esta Cumbre, aunque algunos no vean mal.

David R. Ayón, investigador asociado y profesor en el Instituto de Estudios Gubernamentales de UC Berkeley, estuvo de acuerdo con los activistas en que Biden resulta ileso.

Ayón añadió que los países que decidan faltar no resultarán muy lastimados tampoco.

“Las democracias en retroceso (aquellos países que deciden no asistir) tienen poco o nada que perder porque no temen que Biden las señale para atacarlas, como lo haría y lo hizo Trump”, dijo Ayón.

Por ejemplo, el presidente de Mexico, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), está en una posición política dominante en casa. Al igual que su antecesor inmediato, AMLO temía el daño que Trump hizo y podría hacer con su retórica y amenazas antimexicanas, por lo que tanto el último régimen del PRI como la administración de Morena buscaron apaciguar a Trump.

“Pero en esa ocasión AMLO sabe que Biden no intentará lastimar a México, por lo que es literalmente barato para él, básicamente sin costo alguno, desafiar a Biden”, dijo Ayón.

El profesor cree que un presidente latinoamericano fuerte con credenciales democráticas incuestionables podría haber tratado de redefinir el tema principal y el propósito de la Cumbre en términos económicos. Asimismo, la región podría y probablemente se beneficiará de los esfuerzos de Estados Unidos para reducir su exposición económica a China.

Sin embargo, “los países latinoamericanos se benefician de la competencia entre Estados Unidos y China por lazos más estrechos e influencia en la región. Pero no existe un liderazgo regional real que pueda involucrar a Estados Unidos con este fin, especialmente con el presidente Bolsonaro al frente de Brasil y AMLO en el poder en México”, dijo.

Por otra parte, aquellos países que no fueron invitados solo podrían verse significativamente perjudicados si la Cumbre fuera un claro éxito, especialmente en lo que respecta a la afirmación de los valores democráticos, dijo el profesor.

“Es poco probable que ese sea el caso. Los regímenes autoritarios prosperan con la apariencia de un conflicto con Estados Unidos agradecen la oportunidad de adoptar una pose de desafío”, sostuvo.

El profesor cree que finalmente Biden escogió su postura de eliminar de la cumbre a algunos países, porque el nivel de apoyo político interno de los regímenes autoritarios es difícil de medir.

“Si tuvieran mucha confianza en su nivel de apoyo popular, no necesitarían actuar de manera tan autoritaria: reprimir la disidencia, encarcelar a los opositores, prohibir los medios independientes y la organización de la oposición. La ‘aceptación’ de un gobierno autoritario no es lo mismo que un apoyo democrático creíble. Los regímenes más dictatoriales son capaces de organizar impresionantes marchas y desfiles. Corea del Norte es el mejor ejemplo”, dijo.

En cuanto cómo cree que esta posición afecta a Biden ante los republicanos y demócratas, el experto indicó que el público estadounidense "principal" está, con muy raras excepciones, desinteresado en América Latina y las relaciones de Estados Unidos con la región.

“Una cumbre fallida obviamente no ayudará a Biden con nadie, pero las noticias avanzarán muy rápido”, dijo.

Al final, Ayón dijo que es muy difícil imaginar cómo la Cumbre, como quiera que sea, puede afectar la posición de Biden entre los votantes demócratas.

“Cuando se organizó y llevó a cabo la primera Cumbre en Miami, durante el primer mandato del presidente Bill Clinton, estaba claro que tenía la intención de ganarse el favor de los votantes latinos en Florida. Aunque Obama ganó dos veces en Florida, el estado está fuera del alcance de Biden o de cualquier posible candidato presidencial demócrata”, dijo.

Al no invitar a Cuba, Nicaragua y Venezuela a la Cumbre, la acción a Biden ante el mundo depende en última instancia de la lente de sus propias posiciones y actitudes con respecto a la democracia y el autoritarismo en el mundo de hoy, dijo Ayón.

El profesor estuvo de acuerdo en que Biden será afectado en lo mínimo, porque a su punto de vista, el público estadounidense "principal" está, con muy raras excepciones, desinteresado en América Latina y las relaciones de Estados Unidos con la región.

Este artículo fue publicado por primera vez en Los Angeles Times en Español.

 La Cumbre de las Américas, el encuentro de más alto nivel político en el hemisferio occidental, se vio empañada tras la decisión de Estados Unidos de excluir de la invitación a Cuba, Nicaragua y Venezuela.

A juicio de algunos presidentes latinoamericanos, la Cumbre del 6 de junio en Los Ángeles, perdió valor, incluso para de aquellos países con diferentes ideologías políticas.

La situación escaló a tal grado de que países como Mexico, Argentina, Bolivia, Guatemala y Honduras hasta hace unas horas continuaban con el argumento de que, si no hay inclusión, ellos no asistirían al evento en Los Ángeles.

En el sur de California, algunos activistas comunitarios ya ven la cumbre como un evento fallido, pero no para Biden o los presidentes que se rehúsan a asistir, sino para la comunidad inmigrante en Estados Unidos, y la gente de esos países que enfrenta la pobreza y el crimen organizado.

Estos activistas le piden a los presidentes invitados a asistir enfatizando que el tema de la inmigración es importante.

Francisco Moreno, activista del Consejo de Federaciones Mexicanas (COFEM) en el sur de California, dijo que cree que el presidente “Biden no pierde ni simpatía ni votos porque solo se aferra a sus políticas antidemocráticas y antiautoritarias.

“La comunidad inmigrante en Estados Unidos y en muchos otros países de Latinoamérica siempre han apoyado a Biden porque es nuestro aliado en el tema de la inmigración”, dijo Moreno.

“La cumbre debe seguir por lo menos con los cancilleres representantes de los presidentes que se rehúsan a asistir. Esta es una oportunidad para abordar el tema de inmigración, la inflación, la pobreza y la recesión en Estados Unidos y otros países.”, dijo Moreno.

Más de la mitad (53%) de inmigrantes en California son ciudadanos norteamericanos naturalizados, y otro 25% tiene algún estatus legal (incluyendo tarjetas de residente y visas). Según el Centro de Estudios de Migración (Center for Migration Studies) https://www.ppic.org/wp-content/uploads/jtf-immigrants-in-california-spanish.pdf , cerca del 22% de inmigrantes en California son indocumentados.

Rosa Posadas, presidenta de la Unión de Guatemaltecos Migrantes, dijo que su punto de vista la cumbre no tiene trascendencia a largo tiempo, porque el evento es solo una oportunidad de fotografía.

Sin embargo, la activista destacó que la comunidad inmigrante espera más de sus presidentes que berrinches ante más de cinco años de olas inmigrantes a Estados Unidos.

“Estos eventos son simbólicos. En realidad, lo que a muchos inmigrantes nos gustaría ver, es que nuestros presidentes pidan visitas individuales, sentarse en la mesa con Biden y realmente encontrar soluciones a la inmigración, la pobreza, el narcotráfico y muchos temas más de forma individual y con hechos”, dijo Posadas.

La administración de Biden ha sido criticada por no poner fin al Título 42, una política que hace que los migrantes esperen en la frontera para solicitar asilo debido a preocupaciones por el COVID-19.

A pesar de que los CDC intentaron poner fin a la política en mayo, pero un juez federal en Luisiana dictaminó que tenía que continuar.

De acuerdo con la activista, los países del Triángulo Norte de Centroamérica, el nombre con el que se conoce a los tres países centroamericanos de Guatemala, Honduras y El Salvador por su integración económica, son los que deberían estar mas interesados en asistir en persona.

“En el caso de Guatemala, cuyo presidente se niega a asistir, la comunidad quiere ver resultados positivos en cuanto a inmigración y no berrinches”, dijo Posadas.

“Los activistas de inmigración queremos dejar de ver masas saliendo de nuestros países, varados, extraviados y hasta muertos en países ajenos tratando de pisar tierra estadounidense”, dijo.

Angela Sanbrano, codirectora ejecutiva de la Red Nacional de Jornaleros y presidenta de la mesa directiva del Centro de Recursos Centroamericanos (CARECEN), sostuvo que en esta cumbre los que tienen mucho que perder son los presidentes invitados que escogen no asistir.

“La ausencia de estos presidentes, aun si envían a sus cancilleres, limita capacidad de presionar a Biden, sobre todo en tema de inmigración.

“Biden resulta ileso porque está bien posicionado con la comunidad inmigrante, y le es fácil culpar a los republicanos por no avanzar en una reforma migratoria como la prometió en su candidatura. Biden no se siente presionado. Los perdedores son los inmigrantes que llevan décadas sin reforma”, dijo.

Tanto activistas como expertos estân de acuerdo en un punto, en qui Biden es el que pierde menos en esta Cumbre, aunque algunos no vean mal.

David R. Ayón, investigador asociado y profesor en el Instituto de Estudios Gubernamentales de UC Berkeley, estuvo de acuerdo con los activistas en que Biden resulta ileso.

Ayón añadió que los países que decidan faltar no resultarán muy lastimados tampoco.

“Las democracias en retroceso (aquellos países que deciden no asistir) tienen poco o nada que perder porque no temen que Biden las señale para atacarlas, como lo haría y lo hizo Trump”, dijo Ayón.

Por ejemplo, el presidente de Mexico, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), está en una posición política dominante en casa. Al igual que su antecesor inmediato, AMLO temía el daño que Trump hizo y podría hacer con su retórica y amenazas antimexicanas, por lo que tanto el último régimen del PRI como la administración de Morena buscaron apaciguar a Trump.

“Pero en esa ocasión AMLO sabe que Biden no intentará lastimar a México, por lo que es literalmente barato para él, básicamente sin costo alguno, desafiar a Biden”, dijo Ayón.

El profesor cree que un presidente latinoamericano fuerte con credenciales democráticas incuestionables podría haber tratado de redefinir el tema principal y el propósito de la Cumbre en términos económicos. Asimismo, la región podría y probablemente se beneficiará de los esfuerzos de Estados Unidos para reducir su exposición económica a China.

Sin embargo, “los países latinoamericanos se benefician de la competencia entre Estados Unidos y China por lazos más estrechos e influencia en la región. Pero no existe un liderazgo regional real que pueda involucrar a Estados Unidos con este fin, especialmente con el presidente Bolsonaro al frente de Brasil y AMLO en el poder en México”, dijo.

Por otra parte, aquellos países que no fueron invitados solo podrían verse significativamente perjudicados si la Cumbre fuera un claro éxito, especialmente en lo que respecta a la afirmación de los valores democráticos, dijo el profesor.

“Es poco probable que ese sea el caso. Los regímenes autoritarios prosperan con la apariencia de un conflicto con Estados Unidos agradecen la oportunidad de adoptar una pose de desafío”, sostuvo.

El profesor cree que finalmente Biden escogió su postura de eliminar de la cumbre a algunos países, porque el nivel de apoyo político interno de los regímenes autoritarios es difícil de medir.

“Si tuvieran mucha confianza en su nivel de apoyo popular, no necesitarían actuar de manera tan autoritaria: reprimir la disidencia, encarcelar a los opositores, prohibir los medios independientes y la organización de la oposición. La ‘aceptación’ de un gobierno autoritario no es lo mismo que un apoyo democrático creíble. Los regímenes más dictatoriales son capaces de organizar impresionantes marchas y desfiles. Corea del Norte es el mejor ejemplo”, dijo.

En cuanto cómo cree que esta posición afecta a Biden ante los republicanos y demócratas, el experto indicó que el público estadounidense "principal" está, con muy raras excepciones, desinteresado en América Latina y las relaciones de Estados Unidos con la región.

“Una cumbre fallida obviamente no ayudará a Biden con nadie, pero las noticias avanzarán muy rápido”, dijo.

Al final, Ayón dijo que es muy difícil imaginar cómo la Cumbre, como quiera que sea, puede afectar la posición de Biden entre los votantes demócratas.

“Cuando se organizó y llevó a cabo la primera Cumbre en Miami, durante el primer mandato del presidente Bill Clinton, estaba claro que tenía la intención de ganarse el favor de los votantes latinos en Florida. Aunque Obama ganó dos veces en Florida, el estado está fuera del alcance de Biden o de cualquier posible candidato presidencial demócrata”, dijo.

Al no invitar a Cuba, Nicaragua y Venezuela a la Cumbre, la acción a Biden ante el mundo depende en última instancia de la lente de sus propias posiciones y actitudes con respecto a la democracia y el autoritarismo en el mundo de hoy, dijo Ayón.

El profesor estuvo de acuerdo en que Biden será afectado en lo mínimo, porque a su punto de vista, el público estadounidense "principal" está, con muy raras excepciones, desinteresado en América Latina y las relaciones de Estados Unidos con la región.

Este artículo fue publicado por primera vez en Los Angeles Times en Español.